Capuchino con canela

Dirección Empire State Building bajaba ayer por la Quinta Avenida, estaba llena de gente como de costumbre, todo el mundo trajeado, con maletines en la mano, caminando a toda prisa y gritándole al teléfono móvil. Yo no. Yo iba paseando tranquilamente con mi vestido nuevo. Pero no cualquier vestido, era el vestido Versace que tanto había deseado tener. Encima, mi abrigo negro, perfecto para todas las ocasiones. Hacía mucho frío, con lo que también me acompañaban mi bufanda preferida, a conjunto con mi gorro rojo. Las manos, como siempre, heladas. En una de ellas  llevaba mi móvil, que no dejaba de vibrar ni un segundo, y en la otra un delicioso capuchino con canela, aunque en Starbucks nunca le ponen suficiente.

Una vez llegada al hotel, Anthony, el botones, me abrió la puerta amablemente. Tiré el vaso vacío de mi capuchino a la papelera y me dirigí al ascensor, concretamente a la azotea. Como siempre iba cinco minutos tarde, pero bueno eso no importa teniendo en cuenta un pensamiento como el mío: “yo nunca llego tarde, son los otros que llegan antes”.

“…allí estaba él, tan guapo como siempre, a veces incluso me dejaba sin habla”

Al fin, y después de más de cien plantas el ascensor se detuvo, y se abrieron aquellas enormes puertas, había llegado a mi cita y como si fuera una película, allí estaba él, tan guapo como siempre, a veces incluso me dejaba sin habla. Lo miré y le vi algo diferente, intenté fijarme pero no sabía qué era eso “diferente”. Entonces me acerqué y lo vi claramente, sujetaba una cajita, una cajita azul turquesa, era muy pequeña y delicada, fue justo en ese momento, en ese instante cuando vi lo que ponía en la hermosa cajita: TIFFANY&CO.

Cristina

Aquest article ha estat publicat en Cristina Mayans, Nova York, Trobada. Afegeix a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Una resposta a Capuchino con canela

  1. Josep M. Altés Riera diu:

    Cristina,
    És una bona imatge per a una pel·lícula. Almenys jo hi he anat posant imatges a mesura que anava legint, no he pogut evitar-ho. He imaginat que la història era fantasia, però m’he quedat amb el dubte: potser estàs explicant un esdeveniment real? Ja m’ho diràs.
    Fins al pròxim escrit
    Josep Maria

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