La elegancia del erizo

“Me hace pensar en un erizo, por fuera está lleno de pinchos, pero por dentro es tan refinada como ese animal tremendamente solitario y…terriblemente elegante”

Muriel Barbery – L’Élégance du hérisson

Tiene ganas de morderse las uñas pero respira hondo. Hace mucho, por razones desconocidas, después de mucho esfuerzo, consiguió llevarlas largas. Además ahora están pintadas de granate y el sabor del esmalte no es precisamente agradable. Lleva unas botas altas con cordones, unas medias transparentes y una falda muy corta.  Y sus ojos están delimitados por una gruesa raya negra en el párpado que se los oscurece aún más de lo que ya los tiene.

Ahora está andando, anda como si todo lo de su alrededor no tuviera ningún sentido. Creo que intenta andar moviendo sutilmente las caderas, una de ellas tatuada, al compás de la música que suena en los auriculares que siempre lleva puestos. Coge su móvil del bolso que lleva colgado en el pliegue de su brazo izquierdo. Mira el móvil y suspira, como si fuera muy tarde o como si algo que está esperando no llegara nunca, o las dos cosas juntas. Pero vuelve a dejar el móvil sin hacer nada.

“solo es necesario un fuego lo suficientemente intenso para deshacer el más grande bloque de hielo”

Llega a casa pero antes de entrar vuelve a mirar el móvil y vuelve a suspirar de la misma manera que antes, pero esta vez tres veces seguidas. Abre la puerta y sonríe porque nada va lo suficientemente mal como para evitar que ella sonría. Todo es como siempre. Sube a su habitación, vuelve a mirar el móvil y, mientras vuelve a suspirar con la misma decepción que las dos últimas veces, busca en su iPod: “Ninguna mujer tiene dueño – Kase O”. Esta canción siempre la ha mantenido arriba. Pero cuando más alto estés, peor será la caída. Termina la canción y, automáticamente y por decisión del “modo aleatorio” suena “Never say Never” de  The Fray. Creo que está llorando y el maquillaje negro que  antes oscurecía sus ojos, ahora oscurece toda su cara.

[…]

” – Estaba esperando que me llamaras tú.

Ella contesta – Lo siento, no estaba pendiente del móvil.

– Pues habíamos quedado que te llamaría hace tres horas y no lo he hecho, podrías estar pendiente. No te he llamado porque esperaba una que reaccionaras tú por una vez, y no lo has hecho. Pero sé que no eres insensible, eres fría. Pero solo es necesario un fuego lo suficientemente intenso para deshacer el más grande bloque de hielo. ”

Paula

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2 respostes a La elegancia del erizo

  1. anafontdiaz diu:

    No sé si descrius algú que coneixes, si ets tu mateixa o si és inventat, però és realment preciós Paula!

  2. Paula Fornells diu:

    És una mica de les tres coses, Ana. Moltes gràcies!!!!! Que m’ho digui una alumna de l’humanístic té encara més valor 😉

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