PAN DE LUNA
Una tarde mi madre
me contó que, de chica,
se comía los cuernos
de la luna.
Entonces yo pensé
que la historia
había de tener,
en secreto, su miga.
Luego me dijo que,
por no tener ya dientes,
la bisabuela María
cortaba el pan con
enlunada maestría
dejando la corteza
hueca y vacía.
Cuando iban de visita
a la casa de arriba,
El bisabuelo Miguel decía
con su voz cantarina:
-Dales unas cortezas
a las niñas, María.
Entonces, de la luna de pan,
las dos nietas pequeñas
recibían su golosina.
Hoy la luna es un sueño
de infancia contenida
porque todos los niños
tienen pan cada día.
Mª Rosa SERDIO (inèdit, cedit a “De la literatura juvenil a la cuina”, per l`autora)

Y las lágrimas que me ha amasado tu poema en el alma, en qué pan y en qué luna las pongo ahora?
PRECIOSO ROSA. Gracias Anabel por compartirlo
Bonito poema el de Rosa, ¿verdad? Gracias!
Hermoso¡¡Entre el °ajo arriero° y el °pan de luna° he regresado a esos momentos cuando mi madre nos contaba cosas de su pueblo °Caniles°.Gracias.Que fácil escriben tanto sentimiento.Nuevamente Hermoso.
Muchas gracias por sus comentarios. Y añada a esas recetas el morteruelo que, si no lo conoce, es estupendo. Un saludo cordial y hasta que quiera pasearse de nuevo por aquí.
Cuando quieras me pasas la receta mi madre no la conoce por lo menos con ese nombre.Saludos.