Monthly Archives: novembre 2009

La magia de leer

la-magia-de-leerLA MAGIA DE LEER
De José Antonio Marina y María de la Válgoma
Mondadori, 2005

Anabel Sáiz Ripoll

La lectura no debe considerarse un pasatiempo sin importancia; antes al contrario, es la base para adueñarnos del lenguaje y visto está que somos seres lingüísticos que necesitamos la lengua para comunicarnos.”Sin la ayuda del lenguaje –leemos en este libro- somos estúpidos, inarticulados, toscos e insociables”. Por lo tanto, fomentar la lectura ha de ser una tarea urgente, no sólo de los educadores, sino de los padres y el resto de la sociedad.
Los dos autores de este ensayo que hoy reseñamos nos ofrecen un buen motivo de porqués y un puñado de fórmulas o recetas –como las llaman- llenas de optimismo y fáciles de aplicar. José Antonio Marina es catedrático de Bachillerato, filósofo ensayista. Su trayectoria es sólida y va avalada por premios y obras importantes dentro del campo del pensamiento y de los sentimientos. María de la Válgoma es profesora de Derecho Civil en la Universidad Complutense de Madrid y está muy interesada por la literatura.
“La magia de leer” es de lectura fácil y enriquecedora. Se divide en siete capítulos de títulos tan sugerentes como: “La magia de la lectura”, “¿Por qué se ha perdido la magia de la lectura?”, “¿Por qué hemos de recuperar la magia de la lectura?”, “Los enigmas del deseo”, “Tareas para los padres”, “Tareas para los maestros de primaria” y “Tareas para los profesores de secundaria”.
Queda claro que, como leemos en la página 71, la lectura es “el medio más eficaz para adueñarse del lenguaje, lo que, a su vez, es condición indispensable para el desarrollo de la inteligencia, la plenitud afectiva de nuestras relaciones, y la dignidad de nuestra convivencia”. Con éstas ya tendríamos bastantes razones para fomentar la lectura, pero se añaden muchas más que el lector descubrirá a cada paso. Además, continuamente se aportan ejemplos y citas que hacen más enriquecedora nuestra lectura.
Ofrece lo que los autores dan en llamar recetas mágicas y concretamente da seis:
-Primera: contagiar el entusiasmo por la lectura
-Segunda: aprovechar la tendencia que tienen los seres humanos para imitar conductas y hacer que los niños se fijen en que los mayores también leemos y lo imiten.
-Tercera: establecer metas y recompensas.
-Cuarta: fomentar la adquisición de hábitos.
-Quinta: cambiar el sistema de creencias acerca de esta actividad.
-Sexta: allanar los caminos.
Por si fuera poco, proponen Marina y de la Válgoma una gran conspiración en la que todos estemos implicados, la gran conspiración de la lectura; pero para ello hay de demostrar que leer no es ni aburrido ni obsoleto y que puede competir con la televisión y las imágenes porque, precisamente, ni es televisión ni imagen y nada tiene que ver con ambas. El mundo de la lectura se ampara en el libro y un libro es siempre un tratado de magia que está por abrir. Nuestra cultura, lo más antiguo que somos y que sentimos, nuestras raíces, nuestros sentimientos, nuestros amores y nuestros anhelos todos se basan en la escritura y en la lectura. ¿Quién de niño no ha sentido la fascinación por un cuento contado por su abuela? Somos seres humanos y, para seguir siéndolo, jamás debemos olvidar ni soslayar nuestra parte lingüística, la más importante, la que nos sustenta y nos da dignidad.

Encuentro en el abismo

encuentro-en-el-abismoENCUENTRO EN EL ABISMO,
de José María Latorre, Ediciones SM, Madrid, 2004

Anabel Sáiz Ripoll

Encuentro en el abismo es una novela de misterio y aventura que presenta situaciones terroríficas y escalofriantes. Su autor, José María Latorre, novelista, guionista y crítico de cine, es un excelente cultivador de la novela fantástica y de terror. No en balde, ganó en 2001 el premio Gran Angular de Literatura Juvenil con La mirada de la noche.
En esta ocasión, se traslada a Madagascar y nos sumerge realmente en el abismo puesto que la historia gira en torno a una oscura red, heredera del nazismo, que tiene como objeto rescatar el bastón de mando que es, por así decirlo, una reliquia ansiada y perseguida que dota de poder al que lo tiene, aunque si no es bien utilizado el poder se vuelve maléfico y terrorífico, que es lo que está a punto de ocurrir en la novela que nos ocupa.
El joven Fritz, buceador profesional, vive en Madagascar desde la segunda Guerra Mundial, ya que se salvó de milagro de la persecución nazi, no así ocurrió con el resto de su familia que fueron todos deportados. De su padre, aficionado a lo esotérico, guarda alguna referencia al Bastón de Mando, aunque nunca pensó que lo perseguiría hasta esos extremos.
En una de sus exploraciones submarinas descubre un barco alemán, con la insignia nazi, sumergido y eso va a ser el principio de la pesadilla. Parece que en el barco se halla la famosa reliquia y Fritz no es el único en tratar de conseguirla; hay una serie de nazis que se han trasladado a la isla y que ponen en peligro a Fritz, a sus amigos y a su familia adoptiva, y no solo eso, sino que asesinan a un buen amigo, Jonás, incendias su barco y otro amigo y, lo peor, asesinan a la joven Hilde, la que, para él, es como su hermana pequeña. No obstante, no paran aquí los hechos estremecedores porque lo peor aún no ha llegado. Estas gentes son seguidores de una secta satánica y realizan oscuras invocaciones para llamar al maligno, tanto que el lector, sobrecogido, sentado en su sillón, cree paralizarle de miedo al ver, al sentir casi esa presencia horrible del mal.
Encuentro en el abismo se divide en dos partes más un prólogo y un epílogo y mantiene un ritmo narrativo muy rápido, con pocos momentos de reposo, con mucha acción y algunas pinceladas que caracterizan a los personajes, aunque los vemos siempre en continua evolución, al límite de sus fuerzas.
Es un texto muy bien escrito que colmará al joven ávido de historias de terror y que de paso le hará aprender algo de historia, como la relación que mantuvo Hitler con los grupos esotéricos y su ansia por hacerse con ciertos objetos considerados sagrados como la lanza de Longinos, de lo cual nos habla otro autor, César Mallorquí, en La puerta de Agartha.
Es particularmente escalofriante el pasaje en el que Beshi, una especie de chamán de la isla, logra, junto a Fritz vencer la presencia del maligno. En esos momentos el ritmo narrativo se ralentiza y podemos casi escuchar la respiración de los personajes.
Pensamos que Encuentro en el abismo podría perfectamente adaptarse al cine y convertirse en una película de calidad.

El maestro oscuro

el-maestro-oscuroEL MAESTRO OSCURO,
De César Mallorquí, Edebé, 1999. (Periscopio, 75)

Anabel Sáiz Ripoll
Doctora en Filología

César Mallorquí es un escritor con una trayectoria vital muy interesante. Nacido en Barcelona el 1953, es hijo de José Mallorquí, el apellido Mallorquí va unido al personaje de El Coyote, creado por el padre de nuestro escritor . Puede que a los lectores al leer el apellido les haya venido a la cabeza ese personaje.
César Mallorquí estudió periodismo y trabajó en La Codorniz y la Cadena Ser hasta que, actualmente, se dedica a lo que más le gusta, la escritura.

“El maestro oscuro” es una novela singular, que ya va por la 4ª edición. Se caracteriza por una lectura rápida e intensa.

Laura, la joven protagonista de 16 años, acaba sus estudios de bachillerato brillantemente, pero decide que no quiere estudiar en la Universidad, sino ponerse a trabajar para cambiar de ambiente, de barrio, de vida. Laura está atravesando por una depresión o por un momento de debilidad puesto que su padre ha muerto y su madre ha vendido todo y se ha instalado, como a podido, es una zona cercana a El Pozo, la parte más marginal de la ciudad. La madre de Laura ha hecho lo que ha podido y trata de salir adelante con dignidad, pero Laura le echa en cara todo lo que le pasa.

No obstante, la atonía de esta chica se rompe gracias a un acontecimiento impactante. A Laura le sucede algo que le cambiará la vida puesto que, a raíz de esa experiencia, saldrá purificada y con nuevos ánimos para enfrentarse a la vida y valorar lo que tiene.

La historia de fondo es escalofriante y habla del tráfico de órganos y la muerte de distintos jóvenes, huidos de sus casas, que se ven atrapados por algunos integrantes de una secta, los cenobitas y por el cerebro del Maestro, un oscuro ser que bajo la apariencia de dar de comer a los pobres, ya que él es el líder de la secta, simplemente consigue cuerpos jóvenes para traficar con ellos y obtener muchos beneficios.

Laura conoce a Tomás, un chico de 14 años, especial, que nunca se quita las gafas de sol, a Horacio, un profesor con personalidad diversa, a los Heredia y al policía Arriaga. Con ellos llega al fondo de la conspiración y está al punto de perder su vida, aunque milagrosamente la salva.

La novela cambia de persona narrativa, de la 1ª a la 3ª y es muy realista, sobre todo en las descripciones de la ciudad, de las muchas ciudades que hay en una misma realidad, desde la opulenta hasta la mísera, la de El Pozo. También acude a la ironía, y también a distintos registros como por ejemplo el que Tomás maneja un léxico bien chocante, lleno vulgarismos. Tiene también elementos de novela fantástica, puesto que el desenlace es sorprendente, aunque no somos capaces, como Laura, de saber si es real o un sueño. Que cada uno decida.
Es una novela ágil y amena, pero con muchos elementos para la reflexión porque, tras una fachada limpia y aséptica, las ciudades esconden bolsas de pobreza y degradación.

EL MISTERIO VELÁZQUEZ

velazquez
EL MISTERIO VELÁZQUEZ, Eliacer Cansino,
Bruño, (3 1999). Premio Lazarillo 1997. A partir de 14 años
Anabel Sáiz Ripoll

Eliacer Cansino nos ofrece una historia llena de misterio en torno a “Las Meninas”. Nicolás Pertusato, en primera persona, cuenta su vida, su llegada a la corte madrileña, sus avatares y, sobre todo, su relación con Diego Velázquez.
Nicolás, pese a su condición física, por su inteligencia y dotes de observación, se va haciendo un sitio y es el muchacho que aparece retratado en “Las Meninas”, con el perro al lado. El niño, de pequeño, aprendió a recitar versos de “La Divina Comedia”, sobre todo del Infierno y ahí se centra el misterio. Velázquez parece que hizo algún pacto con un tal Nerval, un personaje siniestro que gusta de escuchar estos versos del Infierno y, sólo a la muerte del maestro, descubre Nicolás la verdad. Así averigua por qué alguien pintó la Cruz de Santiago en el pecho del pintor y, sobre todo, que la esperanza ha de dejar atrás a las tinieblas; así lo entiende el muchacho que cumple 16 años cuando acaba la historia, aunque él se siente mucho mayor.
El libro se organiza en capítulos breves que son los cuadernos de Nicolás; está escrito con un estilo ágil, respeta la realidad histórica, aunque añade notas de misterio que son las que aportan el ingrediente mágico que tanto ayuda al relato.
Excelente reivindicación del personaje del bufón al que Velázquez tanto defendió.

La mirada oscura

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LA MIRADA OSCURA, de Joan Manel Gisbert
Anaya, (6 2000), Sopa de Libros. (A partir de 12 años)

Regina, la niña de 11 años que protagoniza la historia, vive un miedo intenso, agravado por su imaginación y por la actitud de sus padres y vecinos. Elías, su padre, ha aceptado un trabajo en un pueblo como cuidador de una granja; pero es un trabajo maldito porque allí, hace ya años, sucedieron hechos trágicos que tienen que ver con el propietario, Eugenio Aceves, que ha vuelto al pueblo y es muy mal recibido. Regina intuye el peligro, ve sombras, cree distinguir al hombre frente a su casa y tiene tanto miedo que se paraliza. Después, se desencadenan los hechos que precipitan la acción y Regina acaba por ayudar a este pobre hombre que sólo busca la paz y finge su propia muerte para vivir tranquilo en otra parte.
En tercera persona el narrador nos sitúa de lleno en la mente de la niña, en sus elucubraciones y temores y nos hace vivir una pesadilla hasta que se aclara la peripecia.
Gisbert muestra que el odio, la maldad y la estupidez son cualidades muy humanas que enturbian el entendimiento como les ocurre a los vecinos oscuros y tremendistas que peligros donde no los hay.
Gisbert construye un relato sólido en su línea habitual de texto mágico, lleno de misterios. Así dice de él mismo: “Voy a deciros un secreto: yo soy y quiero ser aquel que a medianoche pronuncia las primeras palabras de una extraña historia que continuará en la madrugada conservando miedos antiguos y nuevos, que, al superarlos, nos harán más fuertes ante el misterio”.
Francisco Solé ilustra, en pequeño formato, el libro, dándole el halo de misterio que completa bien la historia

Txoriburu

txoriburu
TXORIBURU (CABEZA DE CHORLITO), de Asun Balzola
Destino, 1998 (todas las edades)

Hermosa y sobrecogedora historia la que nos contó la tristemente desaparecida Asun Balzola. Hermosa porque habla de su niñez, de sus primeros siete años, y sobrecogedora porque la sitúa en plena posguerra con las connotaciones de tristeza y tonos grises que tuvo la época. La pequeña Mariasun descubre el mundo adulto con ojos asombrados, a su abuela, la Romana, a quien quiere entrañablemente y que la protege siempre, y a su madre, a su padre, un ogro afable, a sus hermanas y al resto de la familia. Mariasun vive el ambiente de la burguesía bilbaína con lo que conlleva de diferencias sociales, de injusticias que ella no ha olvidado y que recuerda con absoluta nitidez. No soporta ser una señorita, odia a su aña, el lacito que le ponen; sólo quiere que la acepten y ocupar su lugar en el mundo.
La novela no oculta el zarpazo que supuso la Guerra Civil; de ahí que sus lectores podamos ser todos porque, aunque sea una niña la que cuente lo que sintió, todos podemos entender la represión que se vivió en esos años dolorosos de la posguerra española.
Asun Balzola domina con exquisitez la psicología infantil y lo muestra en esta novela de iniciación. Es una novela en la que, desde el principio, se anticipa el desenlace y, sin embargo, eso no es obstáculo para que la leamos con creciente interés. Esta niña que fue la autora tuvo que aprender a enfrentar a la muerte, a entender que todo acaba al final y eso nos lo transmite con absoluta claridad, desde la óptica infantil.
En suma, precioso relato de infancia que haremos bien en leer todo si no queremos olvidarnos de los niños que fuimos y de los niños que vendrán y que tienen derecho a un mundo mejor.

Bailaremos en el río

bailaremos-en-el-rioBAILAREMOS EN EL RÍO,
De Carmen Gómez Ojea, Edebé, 205, (Periscopio, 115)

Anabel Sáiz Ripoll
Doctora en Filología

Carmen Gómez Ojea es una escritora asturiana, ganadora del Premio Nadal en 1981 por “Cantiga de agüero”, que reparte su producción entre la novela juvenil y la adulta. “Bailaremos en el río” pertenece al primer grupo, aunque no exclusivamente. Se centra, como suele ser propio de la escritora, en la figura de una joven, Emma, de 16 años, que va a vivir en casi un año una experiencia que la hará madurar y crecer.

Emma conoce el amor, pero también al abandono y lo canaliza de manera estrepitosa, tajante, vehemente, como sólo hacen los que sufren por un primer amor. En realidad Emma es consciente de ello, puesto que en primera persona se incluyen sus pensamientos y fragmentos de su Diario. Vive en Gijón y allí cree estar enamorara de un compañero de clase, aunque sus padres han decidido pasar el mes de julio en un pueblo de Castilla, con el abuelo. Y eso para Emma es una catástrofe porque supone la separación de su amor, no obstante es lo mejor que le puede pasar, porque gracias a la distancia descubrirá que su supuesto enamorado la olvida pronto y que hay otras personas por las que sí vale la pena seguir adelante.

En el pueblo va a vivir muy intensamente gracias a su abuelo, a su amiga Guela o a la morisca Nuzeyé, que la hace darse cuenta de la realidad, y de Mara, con un pasado reciente muy duro, o la presencia cálida de Benito que le demuestra que de verdad existe el amor y que no debe tener miedo a experimentarlo aunque la primera experiencia le haya salido mal.

Emma acabará reconociéndose en la mujer que deja la adolescencia, en los ojos de un hombre de verdad y acabará la travesía llena de esperanza y de optimismo.

En la novela, ya lo hemos dicho, se entremezclan otras historias, como la de Mara, violada por su propio padrastro y madre de una niña pequeña, o la de Nuzeyé, una pobre mujer expulsada de su tierra por los prejuicios raciales, o la del abuelo, un hombre viudo, un hombre de una pieza, recio, que ha decidido alcanzar la placidez en las cosas pequeñas o la de los padres de Emma e, incluso, la de Benito, el joven al que conoce el pueblo castellano.

La novela se divide en 26 capítulos breves, con títulos muy sugerentes y contiene muchos elementos simbólicos como la luna, el río o el agua. En definitiva, una novela de crecimiento y de iniciación a la vida.

Poe

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POE,
De Jordi Sierra i Fabra. Ilus.: Alberto Vázquez,
Barcelona-Madrid, Libros del Zorro Rojo, 2009

Anabel Sáiz Ripoll

“Poe” es un libro hermoso, bien editado, con una excelente calidad de papel y los dibujos, de Alberto Vázquez, quien, con pincel y tinta negra, nos adentran en el mundo de sombras de Poe, un mundo extraño, que nunca conoceremos del todo, pero que está plagado de presencias, de símbolos, de pesadillas. Ese mundo en donde lo onírico es tan importante es el que recoge Alberto Vázquez quien nos sumerge en esa atmósfera opresiva que, sin duda, tuvo que presidir la vida de esta autor norteamericano del que estamos celebrando su bicentenario de nacimiento. A menudo, Poe aparece retratado como un cuervo, el cuervo de su poesía; ese símbolo hace que las ilustraciones sean aún más inquietantes.
Sobre estos elementos, ya de por sí importantes, planea el texto de la novela, una historia llena de sugerencias que nos cuenta Sierra i Fabra, en la que se da rienda suelta a los sentimientos de Poe, a su particular manera de entender el mundo –gracias a los fragmentos de cartas que el autor barcelonés escoge y que le sirven de contrapunto para su historia-. No es, Poe, un autor fácil de describir ni que se preste a narrar un relato; como escritor fue sublime, como personaje resulta mediocre, aunque esto a Jordi Sierra i Fabra le da lo mismo y dota a Poe de elementos que lo enriquecen y que, sin apenas fragmentos narrativos, hacen que el lector lea, sin pausas, esta biografía novelada que nos lleva a la infancia de Poe, a la muerte de sus padres, a la adopción por parte de los Allan y a una serie de peripecias vitales que lo condujeron a la frustración y al alcoholismo. Sus anhelos fueron poder dedicarse al periodismo y a la escritura, pero nunca lo consiguió, solo obtuvo migajas que no le permitieron ni siquiera llevar una vida tranquila, en el aspecto económico. Repudiado por su padre adoptivo, riquísimo, Poe se refugió en casa de su tía y de su prima Virginia, con quien tiempo después se casaría. Los amores de Poe también juegan un papel importante en su vida, esa extraña percepción que tenía él del amor, tal vez equivocada porque él necesitaba una mujer a su lado, aunque, tal vez, no la quería.
Poe fue un crítico temido, que no cedió ni un ápice, aunque eso le supuso enemistarse con mucha gente influyente. Apenas vio publicadas algunas obras suyas y, como hemos dicho, malvivió siempre. Su muerte, en Baltimore, en 1849, aún sigue siendo un misterio. No obstante, Poe es el creador del género de terror y, así, Sierra i Fabra intercala fragmentos de seis de sus cuentos más conocidos, aparte de introducir con una estrofa de “El cuervo”, su poema más conocido, cada capítulo.
Gracias a Sierra i Fabra, que ha organizado la vida de Poe de forma ágil y sin intermediarios, conocemos e intuimos cómo sería la existencia de este hombre, como dije el propio autor, “el perfecto ejemplo de Doctor Jekyll y Mister Hyde”. En suma, Sierra i Fabra no escribe una biografía al uso, sino un relato lleno de amor y dolor, con muchos diálogos, “para que el lector interprete como quiera al personaje”. Así, el libro, se convierte en la primera biografía ilustrada de este escritor maldito.
A Poe siempre le persiguieron los escándalos, no fue una persona de carácter abierto, vivió atormentado por sus propios fantasmas, rozando la locura. Es un escritor cargado de símbolos, de terrores, de presagios; un escritor que vivió siempre marcado por un destino trágico, como buen romántico que fue.
El libro se divide en tres partes más un epílogo, en los que Sierra i Fabra deja que sean los personajes –más humanos que nunca- quienes hablen y se muestren al público, él se oculta sin hacer aspavientos y nos ofrece una novela emocionante, visceral y apasionante como, sin duda, fue la vida de Poe. Y es que Jordi Sierra i Fabra siempre busca el más difícil todavía.

El llanto de las palomas

el-llanto-de-las-palomasEl llanto de las palomas
De Carlos Puerto, Alzira, Algar, 2009, (Algar Joven, 40)

Anabel Sáiz Ripoll

Nora es una joven que está a punto de cumplir 18 años y que se encuentra en un momento de la vida especial. Se dedica a la danza, que la fascina y la estimula a partes iguales. Su madre es corresponsal deportiva y suele estar mucho fuera de casa, lo cual no le gusta a Nora que se siente medio abandonada y, más aún, no soporta a la pareja de su madre. El padre de Nora, por el que ella sentía adoración, hace años que murió y su recuerdo está presente en la chica continuamente.
La madre de Nora le ha prometido un regalo especial, pero lo que llega es un paquete extraño, que contiene una serie de folios manuscritos y que resulta ser el regalo de su abuela materna, Manuela Expósito, de la que Nora no había oído hablar en la vida. Manuela vive en París y les hace ofrenda de su biografía.
De esta manera, “El llanto de las palomas”, de Carlos Puerto, presenta dos líneas narrativas que se superponen y complementan y que aparecen muy bien diferenciadas gracias a la tipografía especial que se emplea para ello.
Nora empieza a leer lo que su abuela le cuenta y, sin dejar de hacer sus cosas de cada día, de estar con los amigos, de esforzarse para que la escojan como bailarina en un musical, va leyendo con creciente interés el legado de su abuela.
Manuela Expósito es una mujer, ya anciana, que vivió los años duros de la guerra civil y de la posguerra. Los vivió de una manera muy dramática puesto, y aquí entra la licencia de Carlos Puerto, ella es una de las trece rosas, las trece mujeres que fueron fusiladas por ningún motivo al final de la Guerra Civil. Manuela hubiera sido la rosa número catorce, pero, milagrosamente, se salvó y partió al exilio, en donde vivió los duros años de la deportación, de la humillación nazi, hasta que, finalmente, pudo llevar una vida digna. En París, después de ser abandonada por su pareja cuando supo que estaba embarazada, nació Berta, la madre de Nora, cuyo nombre forma parte de la palabra Libertad.
“El llanto de las palomas” es un relato emotivo y emocionante que nos ayuda, que ayuda a los jóvenes a entender, en primera persona, cómo fueron los años de la Guerra Civil, las represiones, las injusticias, el hambre y la miseria que pasaron tantas personas anónimas. No obstante, Carlos Puerto lo narra con sensibilidad, sin aspavientos, con claridad y sin concesiones al lenguaje, que, es en todo momento, impecable.
El libro se divide en 13 capítulos y nos permite asistir al proceso de maduración de Nora que, poco a poco, va creciendo y aprendiendo a separar lo importante de lo superfluo, como su pelo, que acaba cortando.
“El llanto de las palomas” nos ofrece una hermosa historia de comprensión y de relación entre distintas generaciones porque, al fin y al cabo, los ancianos de hoy fueron los jóvenes de ayer, como le ocurre a Manuela Expósito.
Un poema planea a lo largo del libro, protagonizado por palomas, que son las que dan título al libro, aparte de que aparecen en los sueños de la madre de Nora que sufre, como la abuela, la enfermedad de la narcolepsia.
Aparte, cabe señalar que Carlos Puerto se ha documentado exhaustivamente a la hora de hablar de la danza y del baile, ya que nos regala momentos de descripción realmente soberbios.
“El llanto de las palomas”, pese a ser un libro que se centra en el personaje femenino, puede gustar a todo tipo de lectores, no tenemos dudas; pero sobre todo a los que disfrutan con una historia intimista y que buscan responder a las preguntas del pasado.
Nora cumple 18 años y con ello no solo es mayor de edad civil, sino que también alcanza la mayoría de edad emocional.

Mi hermano y yo

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MI HERMANO Y YO,
Isabel-Clara Simó,
Algar, 2009

Anabel Sáiz Ripoll

Mi hermano y yo ganó el XIX Premio de Novela Ciutat d`Alzira, en 2007, y es uno de los títulos más vendidos en Bromera, con más de 10.000 ejemplares en un año. Ahora se ofrece en su traducción al castellano y es una apuesta firme de la editorial.
Isabel Clara-Simó (Alcoi, 1943) es una escritora bien conocida en la literatura valenciana y catalana, que también ha escrito algunos títulos para el público juvenil como éste que hoy comentamos o la novela Raquel.
Mi hermano y yo es una historia hermosa, conmovedora, llena de ternura, pero también de crítica social. Pol es un joven de casi 30 años que tiene síndrome de Down. Su hermana Mercedes, de 12 años, es quien más se ocupa de él y quien nos cuenta la historia en primera persona. De ahí que nos parezca un relato lleno de frescura y matices porque Mercedes va pasando revista a sus propias vivencias, a las de su hermano y a las de sus padres. La familia se mantiene de manera muy precaria porque sus padres no mantienen una unidad familiar basada en el cariño, sino en las formas externas. Su padres, militar, ha sido ascendido a General y se pasa el día entre amigos, tratando de imponer sus ideas y sin mostrar la mínima sensibilidad hacia Pol. La madre es una mujer guapa, llena de vida, que no ha nacido, según ella, para ser madre y que delega en los demás. No quiere tener problemas y se pasa la vida sin hacer nada importante.
Mercedes se lamenta de esta situación y dice, muy a menudo “Puñeta, yo solo tengo 12 años” porque se da cuenta de que es mucha la responsabilidad que tiene frente a su hermano.
La vida de Pol da un vuelco cuando se enamora de María, la hija también con síndrome de Down de su sirvienta hispanoamericana. Este amor lo trasforma, lo vuelve mejor, más aseado, más hablador, más consciente. Pol y María quieren empezar una vida juntos, pero no encuentran el apoyo que necesitan, solo en su hermana y en uno de los profesores del taller al que asiste el joven.
La novela se precipita hacia un desenlace dramático que nos permite reflexionar acerca de los prejuicios que tenemos ante el síndrome de Down y nos hace ver la suficiencia con que se trata a estas personas, empezando, en este caso, por la propia familia que no sabe qué hacer y trata de ocultar lo que llaman “una desgracia”, cuando, seguramente, Pol y María podrían haber vivido su amor con total normalidad si no fuera por los estereotipos de una sociedad que no quiere saber nada de los que se salen de “las normas”.
Mi hermano y yo es una novela que nos hará reír, que nos hará llorar y que nos permitirá vivir muchas sensaciones y que, sobre todo, removerá algo en nuestras conciencias. El libro es una lectura muy apropiada para los jóvenes para que empiecen a ser mejores que los adultos que los han precedido y que vean que ser distintos no supone ser peores.
El texto está escrito con fluidez, con gracia y amenidad y, como hemos dicho, es la propia Mercedes quien va desgranando la historia, por lo que aparte de hablar de Pol, nos habla de sus aspiraciones, de sus complejos, a la vez que nos ofrece una visión certera y demoledora de su familia.