Daily Archives: 8 novembre 2009

Encuentro en el abismo

encuentro-en-el-abismoENCUENTRO EN EL ABISMO,
de José María Latorre, Ediciones SM, Madrid, 2004

Anabel Sáiz Ripoll

Encuentro en el abismo es una novela de misterio y aventura que presenta situaciones terroríficas y escalofriantes. Su autor, José María Latorre, novelista, guionista y crítico de cine, es un excelente cultivador de la novela fantástica y de terror. No en balde, ganó en 2001 el premio Gran Angular de Literatura Juvenil con La mirada de la noche.
En esta ocasión, se traslada a Madagascar y nos sumerge realmente en el abismo puesto que la historia gira en torno a una oscura red, heredera del nazismo, que tiene como objeto rescatar el bastón de mando que es, por así decirlo, una reliquia ansiada y perseguida que dota de poder al que lo tiene, aunque si no es bien utilizado el poder se vuelve maléfico y terrorífico, que es lo que está a punto de ocurrir en la novela que nos ocupa.
El joven Fritz, buceador profesional, vive en Madagascar desde la segunda Guerra Mundial, ya que se salvó de milagro de la persecución nazi, no así ocurrió con el resto de su familia que fueron todos deportados. De su padre, aficionado a lo esotérico, guarda alguna referencia al Bastón de Mando, aunque nunca pensó que lo perseguiría hasta esos extremos.
En una de sus exploraciones submarinas descubre un barco alemán, con la insignia nazi, sumergido y eso va a ser el principio de la pesadilla. Parece que en el barco se halla la famosa reliquia y Fritz no es el único en tratar de conseguirla; hay una serie de nazis que se han trasladado a la isla y que ponen en peligro a Fritz, a sus amigos y a su familia adoptiva, y no solo eso, sino que asesinan a un buen amigo, Jonás, incendias su barco y otro amigo y, lo peor, asesinan a la joven Hilde, la que, para él, es como su hermana pequeña. No obstante, no paran aquí los hechos estremecedores porque lo peor aún no ha llegado. Estas gentes son seguidores de una secta satánica y realizan oscuras invocaciones para llamar al maligno, tanto que el lector, sobrecogido, sentado en su sillón, cree paralizarle de miedo al ver, al sentir casi esa presencia horrible del mal.
Encuentro en el abismo se divide en dos partes más un prólogo y un epílogo y mantiene un ritmo narrativo muy rápido, con pocos momentos de reposo, con mucha acción y algunas pinceladas que caracterizan a los personajes, aunque los vemos siempre en continua evolución, al límite de sus fuerzas.
Es un texto muy bien escrito que colmará al joven ávido de historias de terror y que de paso le hará aprender algo de historia, como la relación que mantuvo Hitler con los grupos esotéricos y su ansia por hacerse con ciertos objetos considerados sagrados como la lanza de Longinos, de lo cual nos habla otro autor, César Mallorquí, en La puerta de Agartha.
Es particularmente escalofriante el pasaje en el que Beshi, una especie de chamán de la isla, logra, junto a Fritz vencer la presencia del maligno. En esos momentos el ritmo narrativo se ralentiza y podemos casi escuchar la respiración de los personajes.
Pensamos que Encuentro en el abismo podría perfectamente adaptarse al cine y convertirse en una película de calidad.

El maestro oscuro

el-maestro-oscuroEL MAESTRO OSCURO,
De César Mallorquí, Edebé, 1999. (Periscopio, 75)

Anabel Sáiz Ripoll
Doctora en Filología

César Mallorquí es un escritor con una trayectoria vital muy interesante. Nacido en Barcelona el 1953, es hijo de José Mallorquí, el apellido Mallorquí va unido al personaje de El Coyote, creado por el padre de nuestro escritor . Puede que a los lectores al leer el apellido les haya venido a la cabeza ese personaje.
César Mallorquí estudió periodismo y trabajó en La Codorniz y la Cadena Ser hasta que, actualmente, se dedica a lo que más le gusta, la escritura.

“El maestro oscuro” es una novela singular, que ya va por la 4ª edición. Se caracteriza por una lectura rápida e intensa.

Laura, la joven protagonista de 16 años, acaba sus estudios de bachillerato brillantemente, pero decide que no quiere estudiar en la Universidad, sino ponerse a trabajar para cambiar de ambiente, de barrio, de vida. Laura está atravesando por una depresión o por un momento de debilidad puesto que su padre ha muerto y su madre ha vendido todo y se ha instalado, como a podido, es una zona cercana a El Pozo, la parte más marginal de la ciudad. La madre de Laura ha hecho lo que ha podido y trata de salir adelante con dignidad, pero Laura le echa en cara todo lo que le pasa.

No obstante, la atonía de esta chica se rompe gracias a un acontecimiento impactante. A Laura le sucede algo que le cambiará la vida puesto que, a raíz de esa experiencia, saldrá purificada y con nuevos ánimos para enfrentarse a la vida y valorar lo que tiene.

La historia de fondo es escalofriante y habla del tráfico de órganos y la muerte de distintos jóvenes, huidos de sus casas, que se ven atrapados por algunos integrantes de una secta, los cenobitas y por el cerebro del Maestro, un oscuro ser que bajo la apariencia de dar de comer a los pobres, ya que él es el líder de la secta, simplemente consigue cuerpos jóvenes para traficar con ellos y obtener muchos beneficios.

Laura conoce a Tomás, un chico de 14 años, especial, que nunca se quita las gafas de sol, a Horacio, un profesor con personalidad diversa, a los Heredia y al policía Arriaga. Con ellos llega al fondo de la conspiración y está al punto de perder su vida, aunque milagrosamente la salva.

La novela cambia de persona narrativa, de la 1ª a la 3ª y es muy realista, sobre todo en las descripciones de la ciudad, de las muchas ciudades que hay en una misma realidad, desde la opulenta hasta la mísera, la de El Pozo. También acude a la ironía, y también a distintos registros como por ejemplo el que Tomás maneja un léxico bien chocante, lleno vulgarismos. Tiene también elementos de novela fantástica, puesto que el desenlace es sorprendente, aunque no somos capaces, como Laura, de saber si es real o un sueño. Que cada uno decida.
Es una novela ágil y amena, pero con muchos elementos para la reflexión porque, tras una fachada limpia y aséptica, las ciudades esconden bolsas de pobreza y degradación.