Category Archives: Novel.la de creixement personal

LA NIÑA DE LOS TRES NOMBRES

la-nina-de-los-tres-nombres
LA NIÑA DE LOS TRES NOMBRES
DE TAMI SHEM-TOV,
Emecé-Planeta, 2008

Anabel Sáiz Ripoll

“La niña de los tres nombres” no forma parte de ninguna colección infantil ni juvenil y, sin embargo, como ya pasará con “El niño con el pijama de rayas”, es un libro que los chicos y chicas pueden leer ya que está protagonizado por una niña, Lieneke, quien vivió, a los nueve años, la dura experiencia de la persecución nazi.
El libro que nos ocupa recoge una historia real ya que sus protagonistas existen. La narración gira en torno a las cartas que el padre de Lieneke le escribió cuando estaban separados y refugiados en distintos lugares para no ser identificados como judíos. Estas cartas destilan alegría, ganas de vivir y son puros cantos de optimismo. Es eso lo que nos gusta del libro, en plena hecatombe, en pleno delirio nazi, un padre es capaz de transmitir a su niña pequeña toda la magia que, realmente, tiene el mundo.
“La niña de los tres nombres” se divide en 25 capítulos en los que, desde el presente, pero con la mirada también puesta en el paso, esta niña pequeña, con esa mirada que solo da la inocencia, explica los primeros momentos de la persecución judía y como su padre tuvo que buscarles un refugio a todos, a sus hermanos mayores, a su hermana Raquel, a su madre enferma, a él mismo y a la más pequeña. Lieneke recuerda todas estas casas y a todas esas personas maravillosas que no dudaron en arriesgar su vida por acogerla y protegerla.
La acción se desarrolla en Holanda y termina con la liberación por parte de los aliados y el reencuentro entre padre e hija, aunque empañado por la tristeza ya que su madre ha muerto y la pequeña Lieneke, que en realidad no se llamaba así, pero que ya no sabe prescindir de ese nombre, no ha podido despedirse de ella.
En el libro se reproducen las cartas fantásticas de un padre a su hija, llenas de dibujos, de color, de entusiasmo; cartas que hablan de las cosas pequeñas, del campo, de los animales, de las fechas que hay que recordar.
La pequeña Lieneke acaba emigrando a Israel y así nos lo cuenta, de una manera más directa al final del libro. Cambia incluso de nombre cuando se casa y ahora, porque sigue viva y disfrutando de su familia, se llama Nili Goren.
El libro está escrito en tercera persona, con profusión de diálogos y con la inclusión de las cartas, como hemos dicho. Termina con una breve entrevista de la autora a la señora Goren y con varias fotografías que nos permiten poner cara a los personajes del libro.
“La niña de los tres nombres” es un canto de paz, de igualdad, de fraternidad. No se centra en escenas dolorosas y, sin embargo, las sabemos encontrar y nos da escalofríos pensar en toda la peripecia que familias, como la de Lieneke, tuvieron que vivir. Unos lo han contado, como ellas. Otros ya nunca podrán hacerlo.
Insistimos que el libro no está pensado para los niños o jóvenes, pero se apropiarán de él, sin duda, como pasó con el “Diario” de Ana Frank y con todas las buenas historias que tocan el alma.

Íntimos secretos

intimos-secretos

Íntimos secretos
Mª del Carmen de la Bandera
Anaya, (2 2000)

Anabel Sáiz Ripoll

En primera persona, en forma de diario, Marta nos cuenta un año de su vida, en un momento crucial para ella, de los 13 a los 14 años. Marta es una chica tímida, que tiene problemas de adaptación y una baja autoestima. Está acomplejada por su gordura y se siente el pato feo. En su diario, poco a poco, se va desnudando el alma de una chica que sufre por su sensibilidad. Su relación familiar es difícil, cree que su padre no la quiere y que la ridiculiza constantemente; no acepta que su madre diga a todo amén y siente celos de su hermano. En el colegio está sola, pero se le da bien la escritura, aunque no le gusta hablar en público. Marta, poco a poco, se va transformando y va superando sus complejos. Consigue una amiga, Carol, va a la psicóloga tras un intento de suicido y también tiene su primer amor, Habibi, un muchacho marroquí, con el que tendrá su primera relación emocional importante. Marta logra hacer régimen, se acepta a sí misma y descubre que la vida merece la pena.
Olvidamos por completo a la autora porque el personaje de Marta lo ocupa todo. Tanto que, al final, creemos que su diario puede ser real. Marta comprende que lo importante es aceptarse como se es y luego aprender a vivir con los demás, en sociedad.

De Fez a Sevilla

de-fez“De Fez a Sevilla”
M. del Carmen de la Bandera
Anaya, 1998

Samuel y Carmen se hallan viviendo en sus respectivos lugares, en Fez Samuel, Carmen sigue en Sevilla. Continúan amándose y la distancia no impide ese amor. Los dos quieren que el otro sea feliz y aceptarían que se casara, pero los dos quieren unirse. Samuel, en Fez, ha acordado con su familia que un día partirá a Sevilla y lo logra gracias a Yuzuf. Carmen, mientras, es presionada porque a su edad debe casarse según opina Marcelo, un comerciante italiano; aunque ella aún dice que no. Samuel llega a Sevilla, logra el bautizo y cree que en Roma logrará el certificado de Fama que lo rehabilite. Y así lo hace, tras muchos avatares llega a Sevilla cuando Carmen está a punto de casarse, pero el amor puede más y, al fin, se unen. Emprenderán una nueva vida en Constantinopla, donde no los juzguen, donde serán felices.
La novela transcurre en un año escaso y acelera los acontecimientos. Las aventuras y los contratiempos se suceden hasta lograr el desenlace feliz, aunque no acaba aquí porque ¿qué les ocurrirá en Constantinopla?

Un hoyo profundo al pie de un olivo

un-hoyo
Un hoyo profundo al pie de un olivo,
de Mª del Carmen de la Bandera, Anaya, 1999.

Anabel Sáiz Ripoll

A finales del S. XV corren malos tiempos para los judíos en España. Muere el rey Enrique IV y los acontecimientos se precipitan. La historia se centra en los años previos a la expulsión de los judíos y en la sinrazón y el desconcierto que eso causó a los luego llamados sefardíes que tuvieron que dejarlo todo. En Sevilla, la comunidad judía vive de manera holgada; pero son muchas las voces que se alzan y a Samuel le pegan en la calle y le roban el dinero. Samuel es un niño de 12 años que se enamora de Carmen, de 13, cristiana, la hija del carnicero. Juntos vivirán esos años con miedo y tendrán que separarse poco antes de 1492, cuando tienen 22 y 23 años, y llega el edicto de la expulsión de Sevilla, previo al edicto de la expulsión definitiva.
La peripecia de la familia de Samuel, su padre, su madre, sus hermanos, las desventuras de otros judíos y el telón histórico exacto y preciso hacen que la novela se lea con avidez. La religión, en lugar de unir, separa; pero los dos jóvenes se mantienen unidos por un pacto, que da nombre al libro, en un hoyo, al pie de un olivo, entierran una estrella de David y una cruz que son los símbolos de sus pueblos y de su amor. Con el tiempo, superados los 30 años, se escribirán y se recordarán en la distancia porque ni el Santo Oficio ni la estupidez humana han acabado con su amor.
A todo esto comenta la autora: “El libro es una auténtica novela de amor entre dos adolescentes: un judío, Samuel, y una cristiana, Carmen. El escenario es la Sevilla de finales del sigo XV en donde los fanatismos y las intolerancias llegan a límites insospechados. Nuestros protagonistas sufren y luchan para llevar adelante su primer amor.
Es un libro para sufrir y gozar, desde luego, nunca para aburrirse y, a pesar de la distancia en el tiempo, el tema, en algunos casos, está de plena actualidad. El lector conocerá una parte apasionante de la historia”.

El trébol de Kinsale

el-trebol
EL TRÉBOL DE KINSALE
De Laura Andujar Lorca, Madrid, Anaya, 2007

Anabel Sáiz Ripoll

Ahora que ya se adivina el verano quizás sea el momento también de incluir algún libro en el equipaje que nos ha de acompañar estos meses estivales. Habrá más tiempo y una buena lectura nos puede abrir nuevos mundos y nuevos horizontes.
“El trébol de Kinsale” es uno de esos títulos sugerentes en principio destinado al público juvenil, pero que, sin duda, como ya hemos dicho muchas veces cuando nos referimos a la buena literatura, puede gustar a cualquier tipo de lector.
Se trata de un libro lleno de magia y de frescura que se ambienta, precisamente, en un verano, para favorecer más la identificación con el receptor, al menos en estos días. Alicia, la joven protagonista, ha obtenido muy buenas notas en Selectividad y su premio es viajar Irlanda para aprender inglés y para trabajar también, en una pensión, ayudando a la dueña. Kinsale es su pueblo de destino y, para ella, resulta todo un descubrimiento que la llevará de la magia a la aventura, del amor al desengaño, de la sorpresa a la certeza.
La novela se divide en doce capítulos más un prólogo y un epílogo. El prólogo es interesantísimo porque en él se condensa todo el embrión de la historia, ya que nos habla de la Batalla de Kinsale, aunque deja los aspectos bélicos y se centra en los personales. Una hermosa viuda, Colette Callaghan, en 1602, recibe a los hombres de la Armada Española y se prenda de Rodrigo Vergara, con el que vive una historia de amor no correspondido puesto que él, cuando se pierde la batalla y Kinsale pasa a manos de la reina de Inglaterra, regresa a España y abandona a Colette quien espera un hijo suyo al que pondrá Vergara y así sucesivamente. No obstante, antes culmina su villanía y le roba una joya de incalculable valor: el Trébol de las Cuatro Sagas. Pues bien, aquí tenemos ya el núcleo de la historia.
Muchos años después, siglos después, Alicia conoce a un Vergara y también asiste a algunas celebraciones que tienen como núcleo la búsqueda de un trébol de cuatro hojas. Poco a poco va penetrando en el misterio porque el marido de Mary, la dueña de la pensión que tan amable es con ella, ha desaparecido, aunque todo está relacionado, como veremos al final, con el extraordinario trébol, pero ésa es la historia que tiene que leer el lector.
“El trébol de Kinsale” está escrito con buen pulso, en primera persona y capta muy bien todos los matices de Kinsale y el estado de ánimo de Alicia, una chica curiosa que observa su mundo con mucha atención y acaba entendiendo un poco más el alma humana. Descubre que tras los espejismos a veces no hay nada, pero también descubre el poder de la amistad y el del amor. Para Alicia nada será como antes después de ese verano en Kinsale y así nos lo cuenta en el epílogo que es una puerta abierta a quién sabe qué nueva aventura.
La edición está muy cuidada y seguro que resulta una lectura atractiva para el verano… o para cualquier época, sin duda.

Cielo abajo

cielo-abajo
CIELO ABAJO,
DE FERNANDO MARÍAS, Anaya, 2005

Anabel Sáiz Ripoll

“Cielo abajo” se publica en una colección destinada al público juvenil, la prestigiosa colección Espacio Abierto; no obstante, como hemos dicho ya muchas veces, no hay la menor frontera para la buena literatura y “Cielo abajo” es un relato estremecedor, lleno de sensibilidad, que arrebata al lector desde el principio. No en balde obtuvo el II Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil y el Premio Nacional de Literatura..
La novela presenta una trabajada estructura y un uso del narrador llamativo y muy sugerente. “Cielo abajo” está contada por dos narradores, uno, el actual, en primera persona que es una especie de testigo cómplice de lo que cuenta el que sería el narrador principal, Joaquín Dechén. Sin embargo, aún hay más. Joaquín Dechén, un anciano héroe de guerra, cuenta, por escrito sus peripecias y las encuaderna como si fueran un legado que, por un azar, lee el narrador actual que es quien, al fin, escribe toda la novela. Así, la historia transcurre de manera paralela, cada capítulo pertenece a una de las voces, con lo que ninguno de los dos cuenta qué le pasó de manera continuada, sino que nos lo ofrece en dosis, para que el lector asista, igual que el narrador actual, a lo que no es otra cosa que el testamento de Joaquín Dechén.
Joaquín narra su infancia dura ya que fue huérfano y cómo intercambió con otro compañero su identidad; así él, que se llamaba en realidad Javier Álvarez, pasó a ser Joaquín Dechén porque no aceptó el destino que le habían preparado en el orfanato: ser sacerdote y prefirió ser militar, que era lo que debía hacer el verdadero Joaquín. A partir de aquí vemos cómo conoce al Capitán Cortés, un aviador que le enseña todo lo que sabe y que lo infiltra en el Madrid de los primeros tiempos de la Guerra Civil. Así, Joaquín se convierte en un espía del bando nacional, aunque, poco a poco, su percepción va cambiando ya que vive en casa de Ramiro y Constanza, los que fueron amigos de Cortés y que ahora, por estupideces de la guerra, son sus enemigos. Joaquín vive continuas peripecias en el Madrid que resiste el avance nacional y es testigo de uno de los episodios más terribles de nuestra guerra, a la vez que se enamora de Constanza y promete cuidarla siempre. No podrá hacerlo, ya que la muerte lo impide, pero Joaquín siempre, de lejos o de cerca, va a estar en la vida de las siguientes Constanzas, la hija y la bisnieta de la primera. Es, por lo tanto, su texto, el libro que él quiere legarle a la última Constanza, una carta de amor, una confesión de sus miedos, un testimonio de su historia. Y no contamos más que el lector debe descubrir el resto.
“Cielo abajo” es un libro de amor y de sentimientos límite, puesto que sitúa a los personajes en momentos cruciales de su existencia y les permite escoger ser héroe o villano y Joaquín no es ni una cosa ni otra porque siempre estuvo dividido.
También, la novela es una crítica a todas las guerras y un homenaje a los que lucharon en ellas, en este caso en la Civil española. Un homenaje a todos esos seres anónimos que creyeron en un ideal y que aún siguen creyendo.
Es, por último, una historia de amistad, de lealtad, de problemas de conciencia, de destino aciago, de emociones a flor de piel.
El libro, por lo demás, se inicia con un episodio poco conocido de nuestra historia que dejará al lector intrigado y le demostrará, páginas más adelante, que, ante cualquier circunstancia, la piedad es mejor que la venganza.

El maestro oscuro

el-maestro-oscuroEL MAESTRO OSCURO,
De César Mallorquí, Edebé, 1999. (Periscopio, 75)

Anabel Sáiz Ripoll
Doctora en Filología

César Mallorquí es un escritor con una trayectoria vital muy interesante. Nacido en Barcelona el 1953, es hijo de José Mallorquí, el apellido Mallorquí va unido al personaje de El Coyote, creado por el padre de nuestro escritor . Puede que a los lectores al leer el apellido les haya venido a la cabeza ese personaje.
César Mallorquí estudió periodismo y trabajó en La Codorniz y la Cadena Ser hasta que, actualmente, se dedica a lo que más le gusta, la escritura.

“El maestro oscuro” es una novela singular, que ya va por la 4ª edición. Se caracteriza por una lectura rápida e intensa.

Laura, la joven protagonista de 16 años, acaba sus estudios de bachillerato brillantemente, pero decide que no quiere estudiar en la Universidad, sino ponerse a trabajar para cambiar de ambiente, de barrio, de vida. Laura está atravesando por una depresión o por un momento de debilidad puesto que su padre ha muerto y su madre ha vendido todo y se ha instalado, como a podido, es una zona cercana a El Pozo, la parte más marginal de la ciudad. La madre de Laura ha hecho lo que ha podido y trata de salir adelante con dignidad, pero Laura le echa en cara todo lo que le pasa.

No obstante, la atonía de esta chica se rompe gracias a un acontecimiento impactante. A Laura le sucede algo que le cambiará la vida puesto que, a raíz de esa experiencia, saldrá purificada y con nuevos ánimos para enfrentarse a la vida y valorar lo que tiene.

La historia de fondo es escalofriante y habla del tráfico de órganos y la muerte de distintos jóvenes, huidos de sus casas, que se ven atrapados por algunos integrantes de una secta, los cenobitas y por el cerebro del Maestro, un oscuro ser que bajo la apariencia de dar de comer a los pobres, ya que él es el líder de la secta, simplemente consigue cuerpos jóvenes para traficar con ellos y obtener muchos beneficios.

Laura conoce a Tomás, un chico de 14 años, especial, que nunca se quita las gafas de sol, a Horacio, un profesor con personalidad diversa, a los Heredia y al policía Arriaga. Con ellos llega al fondo de la conspiración y está al punto de perder su vida, aunque milagrosamente la salva.

La novela cambia de persona narrativa, de la 1ª a la 3ª y es muy realista, sobre todo en las descripciones de la ciudad, de las muchas ciudades que hay en una misma realidad, desde la opulenta hasta la mísera, la de El Pozo. También acude a la ironía, y también a distintos registros como por ejemplo el que Tomás maneja un léxico bien chocante, lleno vulgarismos. Tiene también elementos de novela fantástica, puesto que el desenlace es sorprendente, aunque no somos capaces, como Laura, de saber si es real o un sueño. Que cada uno decida.
Es una novela ágil y amena, pero con muchos elementos para la reflexión porque, tras una fachada limpia y aséptica, las ciudades esconden bolsas de pobreza y degradación.

Txoriburu

txoriburu
TXORIBURU (CABEZA DE CHORLITO), de Asun Balzola
Destino, 1998 (todas las edades)

Hermosa y sobrecogedora historia la que nos contó la tristemente desaparecida Asun Balzola. Hermosa porque habla de su niñez, de sus primeros siete años, y sobrecogedora porque la sitúa en plena posguerra con las connotaciones de tristeza y tonos grises que tuvo la época. La pequeña Mariasun descubre el mundo adulto con ojos asombrados, a su abuela, la Romana, a quien quiere entrañablemente y que la protege siempre, y a su madre, a su padre, un ogro afable, a sus hermanas y al resto de la familia. Mariasun vive el ambiente de la burguesía bilbaína con lo que conlleva de diferencias sociales, de injusticias que ella no ha olvidado y que recuerda con absoluta nitidez. No soporta ser una señorita, odia a su aña, el lacito que le ponen; sólo quiere que la acepten y ocupar su lugar en el mundo.
La novela no oculta el zarpazo que supuso la Guerra Civil; de ahí que sus lectores podamos ser todos porque, aunque sea una niña la que cuente lo que sintió, todos podemos entender la represión que se vivió en esos años dolorosos de la posguerra española.
Asun Balzola domina con exquisitez la psicología infantil y lo muestra en esta novela de iniciación. Es una novela en la que, desde el principio, se anticipa el desenlace y, sin embargo, eso no es obstáculo para que la leamos con creciente interés. Esta niña que fue la autora tuvo que aprender a enfrentar a la muerte, a entender que todo acaba al final y eso nos lo transmite con absoluta claridad, desde la óptica infantil.
En suma, precioso relato de infancia que haremos bien en leer todo si no queremos olvidarnos de los niños que fuimos y de los niños que vendrán y que tienen derecho a un mundo mejor.

Bailaremos en el río

bailaremos-en-el-rioBAILAREMOS EN EL RÍO,
De Carmen Gómez Ojea, Edebé, 205, (Periscopio, 115)

Anabel Sáiz Ripoll
Doctora en Filología

Carmen Gómez Ojea es una escritora asturiana, ganadora del Premio Nadal en 1981 por “Cantiga de agüero”, que reparte su producción entre la novela juvenil y la adulta. “Bailaremos en el río” pertenece al primer grupo, aunque no exclusivamente. Se centra, como suele ser propio de la escritora, en la figura de una joven, Emma, de 16 años, que va a vivir en casi un año una experiencia que la hará madurar y crecer.

Emma conoce el amor, pero también al abandono y lo canaliza de manera estrepitosa, tajante, vehemente, como sólo hacen los que sufren por un primer amor. En realidad Emma es consciente de ello, puesto que en primera persona se incluyen sus pensamientos y fragmentos de su Diario. Vive en Gijón y allí cree estar enamorara de un compañero de clase, aunque sus padres han decidido pasar el mes de julio en un pueblo de Castilla, con el abuelo. Y eso para Emma es una catástrofe porque supone la separación de su amor, no obstante es lo mejor que le puede pasar, porque gracias a la distancia descubrirá que su supuesto enamorado la olvida pronto y que hay otras personas por las que sí vale la pena seguir adelante.

En el pueblo va a vivir muy intensamente gracias a su abuelo, a su amiga Guela o a la morisca Nuzeyé, que la hace darse cuenta de la realidad, y de Mara, con un pasado reciente muy duro, o la presencia cálida de Benito que le demuestra que de verdad existe el amor y que no debe tener miedo a experimentarlo aunque la primera experiencia le haya salido mal.

Emma acabará reconociéndose en la mujer que deja la adolescencia, en los ojos de un hombre de verdad y acabará la travesía llena de esperanza y de optimismo.

En la novela, ya lo hemos dicho, se entremezclan otras historias, como la de Mara, violada por su propio padrastro y madre de una niña pequeña, o la de Nuzeyé, una pobre mujer expulsada de su tierra por los prejuicios raciales, o la del abuelo, un hombre viudo, un hombre de una pieza, recio, que ha decidido alcanzar la placidez en las cosas pequeñas o la de los padres de Emma e, incluso, la de Benito, el joven al que conoce el pueblo castellano.

La novela se divide en 26 capítulos breves, con títulos muy sugerentes y contiene muchos elementos simbólicos como la luna, el río o el agua. En definitiva, una novela de crecimiento y de iniciación a la vida.

El llanto de las palomas

el-llanto-de-las-palomasEl llanto de las palomas
De Carlos Puerto, Alzira, Algar, 2009, (Algar Joven, 40)

Anabel Sáiz Ripoll

Nora es una joven que está a punto de cumplir 18 años y que se encuentra en un momento de la vida especial. Se dedica a la danza, que la fascina y la estimula a partes iguales. Su madre es corresponsal deportiva y suele estar mucho fuera de casa, lo cual no le gusta a Nora que se siente medio abandonada y, más aún, no soporta a la pareja de su madre. El padre de Nora, por el que ella sentía adoración, hace años que murió y su recuerdo está presente en la chica continuamente.
La madre de Nora le ha prometido un regalo especial, pero lo que llega es un paquete extraño, que contiene una serie de folios manuscritos y que resulta ser el regalo de su abuela materna, Manuela Expósito, de la que Nora no había oído hablar en la vida. Manuela vive en París y les hace ofrenda de su biografía.
De esta manera, “El llanto de las palomas”, de Carlos Puerto, presenta dos líneas narrativas que se superponen y complementan y que aparecen muy bien diferenciadas gracias a la tipografía especial que se emplea para ello.
Nora empieza a leer lo que su abuela le cuenta y, sin dejar de hacer sus cosas de cada día, de estar con los amigos, de esforzarse para que la escojan como bailarina en un musical, va leyendo con creciente interés el legado de su abuela.
Manuela Expósito es una mujer, ya anciana, que vivió los años duros de la guerra civil y de la posguerra. Los vivió de una manera muy dramática puesto, y aquí entra la licencia de Carlos Puerto, ella es una de las trece rosas, las trece mujeres que fueron fusiladas por ningún motivo al final de la Guerra Civil. Manuela hubiera sido la rosa número catorce, pero, milagrosamente, se salvó y partió al exilio, en donde vivió los duros años de la deportación, de la humillación nazi, hasta que, finalmente, pudo llevar una vida digna. En París, después de ser abandonada por su pareja cuando supo que estaba embarazada, nació Berta, la madre de Nora, cuyo nombre forma parte de la palabra Libertad.
“El llanto de las palomas” es un relato emotivo y emocionante que nos ayuda, que ayuda a los jóvenes a entender, en primera persona, cómo fueron los años de la Guerra Civil, las represiones, las injusticias, el hambre y la miseria que pasaron tantas personas anónimas. No obstante, Carlos Puerto lo narra con sensibilidad, sin aspavientos, con claridad y sin concesiones al lenguaje, que, es en todo momento, impecable.
El libro se divide en 13 capítulos y nos permite asistir al proceso de maduración de Nora que, poco a poco, va creciendo y aprendiendo a separar lo importante de lo superfluo, como su pelo, que acaba cortando.
“El llanto de las palomas” nos ofrece una hermosa historia de comprensión y de relación entre distintas generaciones porque, al fin y al cabo, los ancianos de hoy fueron los jóvenes de ayer, como le ocurre a Manuela Expósito.
Un poema planea a lo largo del libro, protagonizado por palomas, que son las que dan título al libro, aparte de que aparecen en los sueños de la madre de Nora que sufre, como la abuela, la enfermedad de la narcolepsia.
Aparte, cabe señalar que Carlos Puerto se ha documentado exhaustivamente a la hora de hablar de la danza y del baile, ya que nos regala momentos de descripción realmente soberbios.
“El llanto de las palomas”, pese a ser un libro que se centra en el personaje femenino, puede gustar a todo tipo de lectores, no tenemos dudas; pero sobre todo a los que disfrutan con una historia intimista y que buscan responder a las preguntas del pasado.
Nora cumple 18 años y con ello no solo es mayor de edad civil, sino que también alcanza la mayoría de edad emocional.