Sant Jordi 2016: ¿Nos podemos fiar del ser humano o hay que vigilarlo? Autora: Sara Aranda

En mi opinión la libertad y el control son conceptos relativamente opuestos. El control nos quita libertad y ésta, en el caso más extremo, puede llevarnos al caos. Pero como las cosas no son solo blancas o negras se puede llegar a un término medio entre el totalitarismo y la absoluta libertad.

La pregunta es: ¿por qué querríamos ser controlados?

Porque la vigilancia significa seguridad. Renunciamos a una parte de nuestra libertad a cambio de seguridad y lo hacemos porque nos da miedo lo que son capaces de hacer los demás con la suya; la libertad de los demás pone en peligro la nuestra. Creo que el ser humano debe ser vigilado ya que tendemos a la autodestrucción de nuestra especie y de lo que nos rodea.

El control es necesario. Por ejemplo, por el bien del planeta. La Tierra es nuestro hogar y aún así hay seres humanos dispuestos a deforestar el Amazonas, a acabar con una especie que ya está en peligro de extinción o a hacer un agujero todavía más grande en la capa de ozono. Otro ejemplo que nos quede más cercano puede ser un simple caso de robo, no todo el mundo está dispuesto a respetar la propiedad privada. Las leyes están hechas para aquellas personas que no están dispuestas a respetar la libertad de los demás o el entorno que las rodea. Aunque también hay que decir que te las puedes saltar, pero en mi opinión la vigilancia, el que haya consecuencias por nuestro actos –ya sea desde una multa a ir a la cárcel­­- disuade a la gente de ir contra la ley.

En conclusión, no creo en un mundo en el que el ser humano pueda vivir sin ningún tipo de vigilancia y a la vez en harmonía. Estos dos conceptos me resultan incompatibles ya que siempre hay alguien que aprovecha el vacío de poder para intentar imponerse a los demás. Desde los albores de la historia ha habido un individuo que controlaba a los demás así que esto me hace pensar que tal vez la libertad total nunca ha estado en la naturaleza humana. Necesitamos a alguien que nos guíe, que nos diga lo que está bien y lo que no, pero sin perder del todo nuestra independencia como individuo.

Sant Jordi 2016: ¿La tecnología nos humaniza o hace todo lo contrario? Autora:Hajar Oukhauyaali

La tecnología es una innovación de la vida cotidiana, que principalmente sirve para hacernos la vida más fácil , es decir , ayudarnos a la hora de hacer algo, realizando el mínimo esfuerzo. La tecnología apareció en las fábricas en la revolución industrial , y se usaban como método de producción, para aumentar la productividad reduciendo tiempo de trabajo. Así que, para responder a la pregunta inicial, deberíamos reflexionar sobre qué tipo de tecnologías nos humanizan o provocan todo lo contrario. Hay dos tipos de tecnologías: – la tecnología sobre la que hemos hablado anteriormente , la que nos ayuda y nos hace la vida más fácil, por ejemplo las neveras , lavadoras , etc. – la tecnología que nos vicia (por decirlo de algún modo), como por ejemplo el ordenador , el móvil, etc. La tecnología nos humaniza o nos deshumaniza dependiendo del uso que le damos , como siempre se dice, nunca hay que abusar de nada así que tampoco hay que abusar de la tecnología y pensar que no podemos vivir sin ella . Un acto que nos deshumaniza es por ejemplo, el de estar constantemente pendiente del móvil, a todas horas, a cada momento. Esto nos impide realizar otras cosas como hablar con la familia, pasar tiempo con otras personas, estudiar…cosas mucho mas productivas y favorables que estar 24h apegado/a a una pantallita. A mi lo que más me preocupa y no veo lógico, es ver a padres regalar móviles o tablets a sus hijos de poco más de 8 años. Los niños no deberían acostumbrarse desde tan pequeños a estar con aparatos tecnológicos que no les benefician en nada, es mas, hacen todo lo contrario; vaciarlos como se ha demostrado, causar efectos secundarios en los niños, ya que ,los aparatos tecnológicos están compuestos por ondas electromagnéticas que producen insomnio, dolores de cabeza y hasta cáncer. Con esto no quiero decir que haya que dejar de utilizar móviles y ademas, pero si que hay que tener cuidado con la tecnología, porque es muy eficiente pero a la vez, puede crearnos vicios que nos hagan apartarnos de hábitos mas saludables y productivos.

Sant Jordi 2016: ¿Hay criterios para determinar qué es bello? Autor: Oussama Ben el Fassi

La belleza está constituida por una parte relativa, dependiendo de la sociedad y la época en la que se sitúa, y otra inamovible, fijada por la esencia que posee. 

“La belleza se compone de un elemento eterno, invariable de cantidad sea extremadamente difícil de determinar, y de un relativo que puede estar relacionado con un período, un estilo, pasión. –  Jean-Luc Godard”

La belleza es un factor crucial en la sociedad, y puede llegar a crear un sentimiento de inferioridad que afecta directamente el estilo de vida propio y la perspectiva visual hacia el resto de personas.

Los valores relativos que posee varían según los intereses sociales de la época, y los intereses individuales, cada persona tiene una personalidad distinta que afecta a su capacidad de percepción de la belleza.

Los valores fijos vienen dados por la naturaleza del objeto, principalmente se valora la simetría, en caso de ser proporcional y simétrico denominamos que es más bello, puesto que se relaciona la belleza con la perfección.

Otro criterio fundamental es el sentimiento que nos transmite, si sentimos placer designamos que es bello, si genera descontento y una percepción negativa, consideramos que es opuesto a la belleza, consideramos que es feo y antiestético. 

“La belleza es un éxtasis, es tan simple como el hambre. Realmente no hay nada que decir al respecto. Es como el perfume de una rosa: se puede oler y eso es todo. – W. Somerset Maugham”

Debo recalcar que los valores mencionados anteriormente son utilizados para evaluar la belleza de forma superficial, no obstante, existen otros tipos de belleza tales como la belleza espiritual, la cual se basa en el alma y lo que se puede ver a través de la mirada o la belleza funcional, en la que dependiendo de su utilidad se considera bello o no.

Por lo tanto, la belleza posee criterios fijos que la determinan, no en su totalidad sino de forma parcial.

2n Premi Sant Jordi 2016: ¿Hay criterios universales para determinar qué es bello? Autora: Andrea Rodríguez

Los cánones de belleza han ido variando con el paso del tiempo. En la Prehistoria una mujer rellenita con grandes atributos sexuales era el ideal canónico de la época, en la etapa del Barroco, también predominaba un modelo femenino más voluminoso que el de la actualidad.

Es a partir del siglo XX –en los años 20 aproximadamente- cuando encontramos grandes cambios en la estética femenina: Coco Channel  obtiene una gran influencia en la moda, y cuando dice que una mujer debe de ser morena y delgada, todas le hacen caso. Por otro lado, con el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, la sociedad femenina vuelve a sufrir cambios en su aspecto físico y vuelve a cambiar la moda y a incorporarse nuevas prendas de ropa.

Encontramos cambios ‘evolutivos’ semejantes al largo de la existencia de la Tierra, pero, ¿qué es bello y qué no lo es? ¿Hay normas que nos aclaren esta cuestión? ¿Por qué nos reímos de otras personas cuando no las consideramos atractivas?

En primer lugar, pienso que la belleza es un concepto completamente subjetivo. Dos personas pueden estar mirando a una tercera o a un objeto, y tener dos opiniones completamente contrarias. Esto, en mi opinión, sucede porque la belleza va ligada a nuestros sentimientos. Me basaré en el siguiente ejemplo: observas a alguien por la calle que no conoces absolutamente de nada. Esta persona, no te atrae lo más mínimo. Sin embargo, llega un día en el que por casualidad, es amigo/a de tu mejor amigo y te lo/a presenta. Habláis un rato, y resulta que es una persona estupenda. Poco a poco, a medida que conoces a la persona, te va pareciendo más atractiva. Incluso, empiezas a sentir por ella sentimientos que van más allá de una amistad. Entonces, te parece la persona más atractiva del mundo. ¿Por qué? La respuesta la he dado al principio de este párrafo: porque a medida que nuestro cariño por alguien crece, su físico nos deja de parecer desagradable. Obviamente no siempre es así, e incluso se puede dar el caso contrario: alguien a simple vista te puede parecer muy atractivo pero a raíz de conocerlo, dejar de parecerte guapo/a.

También pienso que no hay normas que regulen este concepto. Es algo muy personal que no debería de ser motivo de burla. A mí me parece todo lo contrario: es divertido –en el buen sentido de la palabra- y curioso como los sentimientos pueden interferir y hacer cambiar radicalmente la visión que tenemos de una persona. Vivimos en un país –supuestamente– libre, por lo tanto, la libertad de expresión debería de ser respetada. Pero profundizando un poco en el asunto, nos encontramos con una situación alarmante: las tecnologías nos absorben y la publicidad nos engaña. Yo no me creo que una mujer aparentemente adulta – pero que en realidad no lo es – anuncie cremas anti celulíticas para las mujeres. Las modelos patrocinan productos simulando una rutina muy conseguida: despertarse peinadas, comer un buen desayuno, salir a correr, ir al trabajo… Pero todo eso, es mentira. Todas esas mujeres están atrapadas en la dictadura de la moda y siguen una dieta  muy estricta. Lo preocupante de la situación, es que todas las jóvenes y no tan jóvenes darían lo que fuera por conseguir ser como ellas.

Pero hace tiempo que llegué a la conclusión – después de una larga lucha interna por no caer en las redes de la moda – de que ser diferente no es nada malo. No me creo que a todos nos gusten las mismas cosas. Lo que pasa es que el ser humano es muy manipulable, y los grandes empresarios lo saben y juegan con eso en sus anuncios para que vayamos corriendo a las tiendas a comprar sus productos.

Lo importante es ser siempre uno mismo pese a quien le pese, respetar a los demás y jamás creerse superior o inferior por nuestros gustos. Por lo tanto, pienso que la belleza es subjetiva y no reside en las personas o objetos, se encuentra en los ojos que observan.

Sant Jordi 2016: Libertad o control. ¿Nos podemos fiar del ser humano o hace falta que lo vigilemos? Autora: Montserrat Aznar

A lo largo de la historia hemos ido agrupándonos siempre en sociedades, no sabemos vivir sin ellas, al fin y al cabo somos seres sociales. Para garantizar  el orden y la seguridad dentro de ellas mismas, se han redactado una serie de premisas que se tiene que cumplir, es decir, las leyes, donde quedan recogidos todos los derechos y los deberes que deben cumplir los integrantes de las comunidades humanas. La libertad se ve afectada ya de entrada, puesto que nuestros derechos no deber nunca perjudicar a los derechos de los demás, por no decir que nuestros deberes se tienen que cumplir. Entonces ya no tenemos esta facultad para poder obrar o no de una manera o de otra en su totalidad.

¿Renunciaremos del todo a esta facultad natural y humana por sentirnos seguros dentro de una población controlada y vigilada por el estado?

Como bien decían David Hume o Cicerón, “El hombre es el mayor enemigo del hombre”, “El hombre no tiene peor enemigo que él mismo”, respectivamente; nos hace reflexionar hasta qué punto somos capaces de ocasionar perjuicio alguno a los demás para conseguir, establecer o imponer nuestras reglas y favoreciendo nuestros intereses.

Está claro que en las últimas décadas el mundo se ha visto perjudicado, por el hombre precisamente. Ha habido y hay una serie de agrupaciones armadas con la intención de imponer sus ideas o creencias de forma radical, cruel y sanguinaria. Originan atentados donde civiles de a píe sufren más que nadie las consecuencias que se cobran con sus propias  muertes. Estos mismos tienen el propósito de desestabilizar los estados implantando el miedo y haciendo que la sangre corra.

La ciencia y la tecnología nos hacen progresar en todos los ámbitos: creamos maquinas mucho más capaces que nosotros mismos en ocasiones, sabemos cómo hacer frente a las enfermedades que años atrás eran letales e incluso podemos volar en un avión. Este avance tienes las dos caras de una misma moneda. Ya que a nivel armamentístico no nos hemos conformado con aquellas pistolas antiquísimas que había que introducir pólvora y una nueva bala después de cada detonación. Hemos creado tanques, metralletas y hasta una bomba atómica.

Uno de los peores atentados cometidos por el hombre contra el hombre, fue sin duda el 11 de septiembre de 2001. El mundo entero se estremeció ante la noticia de la colisión de dos aviones contra las Torres Gemelas y otra posterior al Pentágono. Se cobraron cerca de 3000 bajas civiles. A partir de este desgraciado acontecimiento la seguridad aumento muchísimo en Estados Unidos. Cedieron su libertad a cambio de una seguridad y protección que les eran proporcionadas por el estado. Se instalaron cámaras en las calles, en cada esquina, todo debía estar controlado, nada se podía escapar su alcance.

Ante la actual amenaza del autodenominado estado islámico sobre los países europeos donde ya ha habido varios atentados, que a día de hoy se sabe que ha habido problemas con la seguridad en uno de esos países. Estaría de acuerdo a ceder libertad por una seguridad garantizada y que las fuerzas del estado donde vivo desarmen las células activas que puedan estar planeando atentados.

Sant Jordi 2016: ¿Realmente somos libres o necesitamos estar subyugados a un poder legislativo? Autor: Yassine Ben el Fassi

A continuación, intentaremos cubrir este tópico, con tres preguntas, que serán el hilo conductor de todo este artículo; ¿Necesitamos un régimen que nos tenga restringida nuestra libertad?, ¿Si somos libres porque no podemos hacer todo lo que nos plazca?, ¿Somos relativamente libres?
En primer lugar, necesitamos definir que es libertad, según la RAE nos define libertad cómo capacidad de un individuo de obrar y no estar sumiso a ninguna autoridad. Pero si indagamos un poco, observamos que hay diferentes tipos de libertad (libertad de expresión, libertad religiosa, libertad de voto…), cada tipo te permite expresar tu identidad sin estar sujeto a nadie. ¿Entonces, si somos libres, porque no hacemos lo que nos plazca?
Es un punto muy controversial, porque en este instante, debemos pensar en si somos realmente dependientes. Por ejemplo: ¿Tenemos seguridad suficiente para que nadie invada nuestra propiedad privada, y corrompa en ella? Este es un estado en el que Hobbes llama, estado natural, en este estado el hombre era un lobo para el hombre, y se tuvo que hacer un contrato con el legislativo para salir de este estado. De esa manera tuvimos que dar parte de nuestros derechos a ese poder, es decir, ¿Ya no somos libres del todo? Es cierto, no lo somos. Necesitamos siempre un poder superior que emane justicia y armonía social. De esta manera, evitamos injusticias sociales y obtenemos más seguridad. Es un pacto justo que se hizo, pero en cualquier momento, estamos en nuestro derecho de la revolución total, únicamente si el gobierno es corrupto e insuficiente.
En segundo lugar. ¿Somos relativamente libres?
-Sí, por supuesto. En este punto me refiero a que el ser humano está en su total libertad de escoger que quiere comer, donde quiere ir, que religión quiere seguir… Parece muy lógico, pero hace 70 años no podías comer lo que querías, en época de Franco o a priori teníamos cartillas de racionamiento que nos indicaba la cantidad exacta que debíamos de consumir, bueno, también había el estraperlo.
No se podía viajar a cualquier sitio sin un documento en el que dijera que usted estuvo en el Alzamiento Nacional. Pero a lo que me refiero, es que lo que vemos tan lógico y sencillo a días de hoy, se ha tenido que derramar sangre para poder hacer posible esto.
En tercer lugar podemos hacer lo que nos plazca, la respuesta es, no, debemos preservar la armonía social, eso no quiere decir sumisión, quiere decir respeto al prójimo. Y seguir unas leyes, estas pueden ser tan sencillas, como los 10 mandamientos, estos preservan la armonía social de una manera efectiva.
En definitiva, no somos libres totalmente, necesitamos estar bajo un poder que nos regule nuestras leyes y nos ofrezca un estado del bienestar, para poder vivir en armonía social, de lo contrario, volveríamos a un estado natural en el que no tendríamos seguridad y aún menos libertad.