La muerte. Autor:Youssef Mezgaldi

La muerte es algo que todos solemos percibir como un sentimiento de tristeza, la mayoría de veces somos egoístas con la muerte, es decir, casi siempre cuando oímos que ha muerto algún ser querido nos ponemos tristes y porque? Si él ha dejado todos los problemas mundanos y en el peor de los casos estaría en la “nada “ después de su muerte, entonces no deberíamos preocuparnos pero es totalmente al contrario, eso sí, siempre incluyendo excepciones de personas religiosas, ateas…etc. Hay gente que dice que la muerte solo es un cambio de mundos (religiosos), otros dicen que no sentiremos nada “desapareceremos” (ateos) y otros que les da totalmente igual y no saben dónde van a parar. Siempre hemos pensado alguna vez en nuestras vidas que pasara después de la muerte, pero no hemos logrado saber nada y no creo que algún día lo hagamos, pero siempre tendremos esa inquietud de saber que pasara después de “dormirse del todo”. Las personas religiosas que deciden acabar sus vidas muriendo como mártires, muy pocas de esas personas tienen miedo de la muerte y por eso llega un punto que hasta la desean para poder descansar de la vida mundana e ir a algún sitio mejor en el que esté todo preparado y no haya que preparar, trabajar ni tampoco hacer el mínimo esfuerzo para nada, todo esto es desde el punto de vista de la persona “muy” religiosa y con objetivos “claros” en esta vida. Desde el punto de vista de un ateo, o al menos las personas que les da igual lo que pasara después de la muerte, tienen el sentimiento de que la muerte es un acto un poco duro y impactante en su vida, siempre están deseando vivir más y más deseando cada día más fama y fortuna, pero siempre digo que hay excepciones. Después de todo lo que acabo de decir no hay que confundir que el religioso no disfruta de la vida y pensamientos parecidos sino totalmente al contrario, hay personas en este mundo que lo tienen todo y al mismo tiempo no tienen nada o al menos eso es lo que sienten, y por eso acuden a psicólogos y médicos para que les den la panacea adecuada. En conclusión, cada uno de nosotros tiene que buscar la libertad en esta vida y por supuesto no dejar de pensar en los objetivos que queremos alcanzar y así poder reanimarnos a nosotros mismos y no solo pensar en la muerte, que es un factor que nadie sabe cuándo ni dónde se dará, todos sabremos lo que se esconde en el otro lado cuando estemos en el ataúd o no.