Els mitjans de comunicació: Informació o intoxicació ?Autor: Zacaria Adghir

Els mitjans de comunicació continuen amb les seves notícies reiteratives i exhaustives de forma diaria escampant pànic en la nostra nostra societat sobre el Covid 19 o més ben conegut com, Coronavirus. El gran número de morts suposa un augment de preocupació i por de manera directament proporcional la qual cosa fa que ens intoxiquem veient les notícies, provocant un enrenou mental a nosaltres mateixos.

 

Com ja sabem,la finalitat dels mitjans de comunicació és informar i entretenir a un públic massiu però… que hi ha darrere de tot això ? Ho exageren massa ? Què és el que realment hi ha darrere de les pantalles dels nostres televisors ? Tot son fake news ?  

 

Personalment, d’una banda puc assegurar que aprofiten el nostre desconeixement sobre el tema i al final ens acabem creient fake news.

Tal i com afirmar TV3, un exemple de notícia falsa és l’alliberament de 500 lleons a Rússia. Sembla molt lògic que és informació inventada però molta de la població s’ho acaben empassant, per una escassetat de coneixements. Un altra fake new que abunda a les xarxes socials son les teories conspiratories que parlen d’una tercera guerra mundial biològica entre els EEUU i la Xina, o també com origen del virus es deu a una sopa de ratpenat, plat comú de la gastronomia xinesa. 

 

D’altra banda, puc deduir que la informació que rebem es tòxica i ens fa mal, ens provoca por pel motiu d’exagerar les notícies que estan parlant del mateix tema durant tot el dia. Però no nego que totes les notícies son exagerades i molt menys falses, però en casos especials com aquests ho fan per tal de controlar a la població i fer el que ells volen que fem.

 

Per concloure, no hem de caure en aquesta trampa que provoca un enrenou mental a nosaltres mateixos i el que hem de fer és generar coneixement realista de fonts científiques oficial que treballen i saben del tema  i no creure’s  tot el que diu una persona darrere d’una pantalla o des d’un plató. Perquè com diu Albert Einstein; 

“Qualsevol moment és perfecte per aprendre alguna cosa” 

La cultura del esfuerzo ¿valor o mito? Autoria: Elmo

La cultura del esfuerzo nos dice que si alguien quiere conseguir algo, es necesario que trabaje para conseguirlo, y que la motivación para llevar a cabo este trabajo depende fuertemente de cómo de gratificante es el objetivo. En la vida académica, como en el resto de ámbitos, si queremos llegar lejos es necesario esforzarse. No obstante, ¿son todos los esfuerzos necesarios? ¿Tiene el esfuerzo algún valor fuera de obtener el propósito por el que se realizó?

Es cierto que, en un pasado, se crearon métodos o inventos varios que nos han facilitado mucho las cosas. Desde la rueda hasta el coche, y desde el coche hasta robots que sustituyen perfectamente a un trabajador humano y más allá. Sabiendo que estas cosas existen, ¿quién lava la ropa a mano teniendo una lavadora disponible? La respuesta es simple, solo alguien que no sepa usarla o que es fanático de esforzarse de más, o, dada la poca gente que lo haría, podríamos generalizar con un “nadie”. Nadie quiere esforzarse una hora en algo que puede hacer igual de bien o mejor en menos tiempo y con menor cansancio. Pero esto no significa que la humanidad haya perdido la cultura del esfuerzo, sino que es una muestra de inteligencia, ya que el tiempo que perdería realizando una acción que no aporta nada (¿qué clase de conocimientos puede adquirir alguien pasando la aspiradora cada domingo a las nueve?) lo decide emplear en otra. Esto nos permite responder a la primera pregunta planteada en el primer párrafo: no, no todos son necesarios.

Para entender si el esfuerzo tiene valor más allá de permitirnos lograr un objetivo, hemos de ser conscientes de diferentes cuestiones. Primeramente, debemos tener en cuenta la sed de conocimientos del ser humano que, aunque sea opacada con más o menos intensidad por la pereza en algunos, llevará a las personas a hacer esfuerzos. Abrir un libro, hacer una búsqueda por internet, preguntar a un congénere sobre el tema que los inquieta… Incluso habrá quienes lleguen a fabricar dispositivos, diseñar programas, experimentar en un laboratorio, etcétera, por saciar esa sed de conocimiento (que puede derivar en un bien o mal mayor, como puede ser una vacuna contra el VIH o un virus informático muy difícil de eliminar). Además, siempre habrá algo por descubrir o inventar, lo que significa que las personas curiosas van a existir siempre y, con ello, el esfuerzo. En segundo lugar, la eliminación de todo esfuerzo en la vida diaria es muy poco factible, por no decir imposible, ya que, muy difícilmente, alguien pasará su vida sin intentar lograr nada. Por último, la ausencia de cultura del esfuerzo solo nos llevará a humanos incapaces de conseguir nada, pues no estarán acostumbrados a trabajar y se rendirán a la primera de cambio. Para ilustrarlo mejor, pensemos en un aula en el que nunca se les ha exigido nada a los alumnos. Un buen día, se topan delante de un objetivo al que llegar (impuesto desde el exterior o por ellos mismos, ya sea componer una canción o descubrir las utilidades que aporta una monarquía y que justifiquen su coexistencia con la democracia). Éstos, acostumbrados a la poca exigencia, se verán desbordados y muy probablemente abandonen la tarea o, con suerte, unos pocos la terminen entre lágrimas. Esto quiere decir que el esfuerzo tiene valor fuera del objetivo, ya que estar habituado al trabajo, sea del tipo que sea, permitirá al individuo intentar llegar a la meta que ansía, mientras que quien no esté frecuentemente expuesto a ello se verá embriagado con sentimientos negativos, impotencia mayormente, de ver que no es capaz de llegar rápidamente al objetivo, como en una escuela sin cultura del esfuerzo lo habrían habituado. Si nadie puede nadar 200 metros sin haber aprendido a nadar, ¿cómo esperamos ser capaces de llegar a metas (de nuestro gusto o no, como podrían ser redactar unos informes para un jefe, descubrir una vacuna o ser el mejor músico del mundo) si ni siquiera somos capaces de esforzarnos para entregar un trabajo de historia?

En resumen, no todos los esfuerzos son necesarios, ya que sería estúpido perder tiempo en actividades fácilmente omisibles y sustituibles por otras más sustanciosas o placenteras, pero educar en la cultura del esfuerzo sí lo es, ya que cada esfuerzo que hagamos nos hará más capaces de trabajar aún más y lograr objetivos mayores.

 

La cultura del esfuerzo: ¿valor o mito? Autoria: Helen Chufe

El hecho de esforzarse para llegar a una meta u objetivo fijado es algo que se nos ha impuesto a cada uno de nosotros desde que nacemos prácticamente. “Con esfuerzo llegarás a trabajar en lo que más te guste”, “Con esfuerzo podrás vivir dónde tú quieras”, “Con esfuerzo, a lo largo, vivirás mejor”,.. Incluso la famosa frase de “Cada esfuerzo tiene su recompensa” es una ley de vida para muchos. Con todo esto me planteo la siguiente pregunta, ¿el esfuerzo siempre es recompensado?, es decir, ¿tiene valor?.
Creo que hablo por todos cuando digo que vemos ese tipo de frases como una amenaza por parte de nuestros superiores para que estudiemos y no dejemos de hacerlo. Es fácil, si te dan a escoger entre esforzarte y tener todo lo que quieres o no esforzarte y no tener nada nosotros optamos por lo primero. Pero a medida que vamos creciendo no tenemos la misma opinión, no lo vemos tan claro.
Empezamos a observar como gente que no se ha esforzado en la vida acaban triunfando, y queremos seguir su ejemplo. Gente que gana millones por darle a un balón, por pasarse una tarde entera hablando de su vida en un programa, o incluso por el hecho de ir a buscar el “amor” en televisión. Es en ese momento cuando nos preguntamos, ¿y por qué no voy a tener yo esa suerte? cuando lo que de verdad tendríamos que preguntarnos es, ¿a qué quiero dedicar mi vida realmente?
Con esto podemos observar que a lo que de verdad aspiramos en la vida es que haciendo el mínimo esfuerzo podamos llegar dónde queramos. Y es un hecho. En mi caso, comparando la exigencia que tenía en mí misma hace tres años y la que tengo ahora puedo comprobar como ha ido deteriorando.
¿Pero eso es cuestión de esfuerzo o de motivación?
Aunque sean dos palabras con significados distintos podemos relacionarlas entre ellas. Está claro que si algo te motiva pones más esfuerzo en ello y en conseguirlo. Pero hoy en día, y a los adolescentes de nuestra edad, ¿nos motiva lo que estamos estudiando? ¿vemos futuro en él? ¿a qué se debe el disminuir el esfuerzo y exigencia de uno mismo? Son un cúmulo de preguntas las cuales no pararíamos de redactar.
A lo que a mi respecta, la exigencia y el esfuerzo de uno mismo de cara a los estudios va disminuyendo a medida que uno ve que no es suficiente con eso. Nos preparan durante meses para juzgar lo que sabemos en un par de exámenes. No te pueden ir mal. Te lo recuerdan día a día. El paralelismo está en que a medida que la presión crece,las ganas disminuyen. Y con ellas el esfuerzo y la exigencia.
Quedan muchas preguntas sin contestar todavía. En mi opinión, el esfuerzo si tiene valor, pero lo va perdiendo con el paso del tiempo. Es decir, cuando somos pequeños si que podemos ver las recompensas. A medida que crecemos van desapareciendo las recompensas visibles, por lo que el esfuerzo se va convirtiendo en mito.

Els Mitjans de comunicació: informació o intoxicació? Autoria: Secret Agent

Como ya sabemos todos o casi todos, el 1 de diciembre de 2019 en China se ha dado el caso de una epidemia de virus, llamado coronavirus o COVID-19 causado por el virus SARS-CoV-2 (síndrome respiratorio agudo grave). Este virus parece tener un origen zoonótico, es decir que al inicio estaba presente en un animal y después a través de este animal fue transmitido a un humano (paciente 0), y de aquí en adelante ha empezado el caos ya que esta persona sin ser consiente del virus, fue infectando a otros con los que ha tenido contacto, porque se contagia muy fácil, con solo tocar a la persona, toser o estornudar a su lado. Poco a poco este virus se ha ido expandiendo por todo el mundo, creando una pandemia, y no creo que hoy en día quede algún país que no tenga algún caso de coronavirus. El pánico empezó cuando el virus apareció en Europa y explotó de manera incontrolada en Italia. Des de allí se han empezado las noticias sobre el coronavirus, informándonos sobre la situación de Italia. Cuando el virus apareció en España (que actualmente se convirtió en el cuarto país con más contagios de coronavirus), el número de noticias sobre el COVID-19 incremento un montón. Hasta en la portada del periódico, siempre aparecía la palabra “Coronavirus” o “virus”. Por tanto, los medios de comunicación nos aportan tanto información, comointoxicación. Porque, por un lado, está bien que nos mantengan informados de la situación en la que está el país o el mundo, pero con toda esta información se crea el pánico en la gente, que los hace ir a los supermercados y comprar productos como locos, como si fuera el apocalipsis. Este pánico en la gente es más que nada porque en las noticias cada día dicen que hay más muertes y más contagios, por esto, las personas tienen miedo de salir e interactuar con otros para no contagiarse y morir.
Pero en el mundo hay enfermedades que provocan muchas más víctimas que el coronavirus, como, por ejemplo, el cólera. El cólera afecta de manera importante a Europa, ya que esta enfermedad la padecen tres o cinco millones de personas y produce entre 21.000 y 143.000 muertos al año.
¿Pero entonces porque en los medios de comunicación el tema más importante es el coronavirus?
Porque el COVID-19 es un virus nuevo del cual se desconoce el origen exacto, es una amenaza nueva contra la cual no se sabe cómo luchar. Primero apareció en un país y rápidamente se ha expandido por todo el mundo, dejando muchos infectados y muertos, solo porque se contagia muy fácil (de persona a persona). Mientras que el cólera es una enfermedad que se conoce desde hace tiempo y se contagia por beber agua o comer alimentos contaminados por heces humanas. Además, no se suele transmitir de persona a persona. Por tanto, no crea mucho pánico, porque si una persona se contagia, es su responsabilidad porque se ha contagiado ella misma, no se lo ha transmitido otro ser humano como pasa con el coronavirus. Todos ya se han acostumbrado que haya alguna víctima de cólera, porque es una enfermedad más común y por esto no estamos viendo tantas noticias sobre ella.
Algunos países están en cuarentena para que se calme el virus. Pero muchas personas, no están haciendo caso saliendo a la calle, y cada día aparecen algunos casos más. La cosa es que, si no nos quedamos en casa respetando la cuarentena, el virus no parará y seguirá habiendo víctimas. En los hospitales se agotarán los aparatos respiratorios y no quedarán más sitios de tantas personas infectadas. Por tanto, no habrá sitio para gente con otras enfermedades, y no solo se producirán muertes de coronavirus.
También quiero decir que una parte, tal vez está bien que el coronavirus ha aparecido, ya que siempre se decía que el medio ambiente está empeorando y no faltan muchos años para que acabemos con el planeta si no hacemos algo. Con la aparición del coronavirus el aire ha mejorado mucho. El otro día en La Vanguardia han anunciadoque la contaminación del aire se redujo hasta 83% en las ciudades españolas.
En resumen, no hay que hacer tanto pánico, sino que hay que quedarse en casa. Ya
que el virus afecta de manera diferente a cada persona. Hay quien lo sufre como una
simple gripe mientras que otros que tienen alguna enfermedad respiratoria, llegan en
estado grave.
Si no hemos hecho nada por salvar el medio ambiente, por lo menos debemos hacer
algo para salvar nuestra especie humana. QUEDATE EN CASA.

La cultura del esfuerzo: ¿valor o mito? Autoria: Diabolik

¿Realmente se valora el esfuerzo?

Antes de empezar esta reflexión he buscado la palabra “esfuerzo” en el diccionario de la RAE y he escogido una de las definiciones en la que cita el esfuerzo como: Empleo enérgico del vigor o actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades. Pero leyendo esa definición me he preguntado… ¿Si no llegas al objetivo que te habías marcado previamente aunque te hayas esforzado se podría decir que has fracasado? o ¿podemos relacionar el esfuerzo con el sacrificio? es decir ¿si una persona lucha duro, sufre para llegar a su objetivo quiere decir que es una persona madura y responsable. Pero ¿hasta qué punto tenemos que sufrir o sacrificar para que se nos llegue a llamar responsables? ¿El esfuerzo es una capacidad o es dedicación? Yo creo que lo tenemos que desarrollar a medida que va pasando el tiempo ya nunca vamos a saber nuestra capacidad si no lo hacemos ¿El  esfuerzo  sólo funciona  si tiene sentido? Sin  ‘motivo’ nadie lucha por una meta, y el esfuerzo es valorado y tiene sentido si está dirigido a mejorar nuestra vida, creo yo. ¿Pero que nos ha inculcado el sistema educativo establecido por el mismo Gobierno? Nos ha inculcado a esforzarnos para llegar a nuestros “sueños” a tener una vida llena de lujos, con nuestra casa, nuestra familia, nuestro trabajo de ensueños (el cual necesitamos estudiar muchísimo para poder alcanzar y ganar mucho dinero), pero yo me pregunto ¿dónde queda nuestra felicidad? ¿por qué no nos inculcan a ser felices en vez de hacernos escoger qué queremos ser en un futuro? Mi respuesta a esa pregunta que ronda en mi cabeza es que al Estado le interesa eso, le interesa que estudiemos cualquier cosa o trabajemos de algo que puede que no nos guste, no se interesa de nuestra felicidad. Solo se interesa de los beneficios que habrá si estudiamos, ya que si estudiamos, puestos de trabajo no quedarán vacíos. ¿Por algo hay que pagar cantidades de dinero para llegar a ser “alguien” y trabajar?   Marketing ¿no?

Volviendo al tema de antes, realmente ¿Tenemos que recuperar la cultura del esfuerzo o es que nunca lo hemos tenido y ahora queremos desarrollarlo? Yo creo que nunca lo hemos tenido porque ahora mismo somos una sociedad conformista y os preguntaréis porqué lo pienso como tal, y lo más rápido a lo que recurro es al sistema educativo. ¿Cuántos adolescentes van al colegio solo por obligación? ¿Cuantos se conforman con aprobar y no con aprobar con buena nota? Pues sí, efectivamente, somos conformistas por falta de motivación, no nos motiva seguir estudiando si realmente no sabemos si vamos a ser felices, aunque si no lo hacemos tampoco podemos averiguarlo, y para hacerlo debemos esforzarnos. ¿No os dáis cuenta que es un ciclo vicioso?

La cultura del esfuerzo: valor o mito. Autoria:Bean

El esfuerzo, por definición, es prepararse o persistir física o mentalmente para alcanzar un objetivo deseado.

Esfuerzo es estudiar para resolver problemas matemáticos que aumenten tu intelectualidad y esfuerzo es también prepararse físicamente día a día para poder ganar una competición deportiva o escalar el monte Everest.

Està claro que para conseguir un objetivo hay que esforzarse, si eres perezoso y no te esfuerzas no conseguirás llegar a tus metas, y otras personas no lo van a hacer para ti. Todos los grandes personajes que han dejado huella en sus respectivos campos han tenido que luchar y esforzarse, ya sea luchar por sus pensamientos, luchar contra la sociedad, luchar consigos mismos para hacer un nuevo descubrimiento, todos ellos consiguieron sus metas a costa del esfuerzo.

Ahora, algo que también sabemos es que todas aquellas personas consiguieron lo que consiguieron porque tenían una intención de hacerlo, porque sabían que el resultado les acabaría beneficiando, ya sea emocionalmente, intelectualmente, físicamente o económicamente, y tenían un sueño, una necesidad, una obligación que les alentaba a seguir.

Pero qué pasa si no hay nada que te motiva a hacer una cosa, solamente tienes que hacerla por obligación, y sabes que ni a la larga ni a la corta ese esfuerzo te beneficiarà de cualquier manera, ¿vale la pena seguir esforzándose en este caso? Yo creo que no, una persona sabe lo quiere, y si sabe que un esfuerzo no va a llevarle a ninguna parte no hace falta que lo haga. Pero aquí es donde entra la sociedad, donde entran “los demás”, los que nos dicen que nos esforcemos solo porque es lo que hacen todos, o porque a ellos se lo dijeron sus padres. Sin un objetivo de futuro el esfuerzo es en vano.

Movámonos en el tiempo hacia la época en la que aún no había neveras. Para conservar los alimentos la gente hacía uso de la sal, de especias o técnicas de ahumado, que evidentemente requerían tiempo y esfuerzo. Que tal si alguien te quitara tu nevera y te dijera que usases algunas de estas técnicas. ¿Salarias toda la carne y el pescado y la pondrías en una olla con tal de conservar estos alimentos?, y antes de cocerlos, ¿los dejarías en remojo para quitar la sal? Quizás, por necesidad, incluso lo harías pero, ¿crees que es lógico hacer tanto esfuerzo sabiendo que existe allí fuera un invento que puede hacer todo esto solamente si lo enchufas a la electricidad, y sabes que tu esfuerzo no te favorece en nada?

Yo creo que el esfuerzo tiene que ser el resultado de un sueño, de una necesidad, de una responsabilidad, y no de un objetivo o meta impuesto.

La cultura de l’esforç : valor o mite? Autoria: Eclemie.

Pereza – el componente biológico de varias criaturas vivientes. Los humanos no somos una excepción. Desde el punto de vista de la fisiología, esto no es un defecto, sino el deseo de ahorrar energía y reducir el consumo de recursos. Existe un famoso ejemplo: “Una persona se volvió demasiado perezosa para caminar, e inventó una rueda, luego una bicicleta, un automóvil, etc.” De hecho, creo que gran parte del progreso científico y tecnológico se basa en la pereza humana. Las personas tienden a minimizar el trabajo, se esfuerzan para esforzarse menos a continuación.

Podemos observar como los bienes de la sociedad hacen que cada día nuestro esfuerzo sea menor. Las máquinas de café, los coches, las aspiradoras robots. Hoy en día, para conseguir comida basta con bajar a Mercadona que tienes al lado de tu casa, pero hasta eso se volvió más fácil. Ahora te la llevan directamente a tu piso. Probablemente si la humanidad seguirá el mismo ritmo, al final llegará el momento cuando trabajar a penas será necessário.

En este caso podemos entender que la pereza es un motor que empuja el esfuerzo y aquel crea varios bienes para el conjunto de la sociedad o para un concreto individuo. Por lo tanto, podemos decir que el esfuerzo es algo moralmente bueno y correcto.¿Pero lo és la pereza?

Para entender si de verdad las personas tienden a no trabajar debemos imaginar que es lo que haría ante una elección: trabajo o no trabajar. Eso en el caso que los recursos que va a recibir sigan igual. Teniendo en cuenta que para varios de nosotros el trabajo es algo cercano a la tortura la respuesta es evidente. No trabajar.

Varias veces podemos observar cómo los individuos afirman que quisieran ser empresarios con la excusa de querer crear alguna cosa. Sin tener claro qué cosa y de qué forma la quieren crear. Solo es un deseo de hacer que la gente trabaje para ellos. Porque si tanto quieren crear alguna cosa, pueden hacerlo trabajando para alguien. Pero no es esta la intención. La idea es que trabajen los otros.

Como idea final me gustaría destacar el hecho de que se aprecia más el individuo que trabaja poco y gana mucho ante aquel que trabaje el doble y gané lo mismo. Por lo tanto considero que la cultura del esfuerzo es un mito ya que el esfuerzo es solo el fruto de la pereza. Tenemos la cultura de ser vagos.

Els mitjans de comunicació: informació o intoxicació? Autoria: Fuego

Feia tres mesos la notícia de la Covid-19 no era gaire important, ja que aquesta notícia no arribava de manera tan consecutiva a les diferents pantalles que tenim a casa. Només parlàvem de Xina, ja que el virus només havia infectat allà.

Va començar el mes de febrer on aquest tema, aquest virus es va apoderar de les nostres ments, orelles, ulls, boques, etc. Tothom parlava d’això, a totes hores, altres fins i tot feien cançons amb aquest virus. Realment no érem conscients que això fos tan impactant al punt d’arribar, que només arribar a casa, engegar la tele i les notícies comencen a parlar de la Covid-19, com avança aquest virus i com estan afectant altres països. I sobretot el que més ens espanta,  sorprèn, el nombre de morts que aquest virus està causant.

L’arribada del confinament, tota aquesta bomba va caure d’una manera impactant, quan ens vam adonar, ja estàvem a casa en estat d’alarma, ja podíem ser conscients que aquestes dues setmanes de confinament eren molt més. Estem a casa tot al dia amb les notícies, parlant amb les nostres famílies que viuen en altres països, pendent de la informació nova que et porten, perquè, sí, el virus ja hi era aquí i havia avançat d’una manera molt ràpida. I no només aquí sinó que a tot el món, aquest virus s’havia convertit en una pandèmia.

Totes aquestes informacions que arribaven durant els dos mesos gairebé tres no eren del tot informació, ja que si et poses a pensar quina de totes les fonts que escoltes o veus t’aporten informació de veritat, t’adones que no totes són fiables i que aquestes t’intoxica la ment amb barbaritats que diuen, les diferents teories que tenen sobre aquest virus, les explicacions diverses que pretenen d’explicar-te el començament de la Covid-19…

En conclusió, així com la televisió, telèfon, ordinador, etc. Són fonts d’informació que també poden ser fonts d’intoxicació i cal saber informar-se i identificar quines pàgines són de confiança. Posem per exemple, l’OMS (Organització, Mundial, de la Salut) que tot el temps estan actualitzant la informació del Coronavirus. També cal prendre les notícies amb calma i no alarmar-se, continuar amb la nostra ment positiva, que tot sortirà bé, que sortirem d’aquesta i sobretot, QUEDA’T A CASA.

Mitjans de comunicació: Informació o intoxicació. Autoria: Alumna confinada

Enciendes la televisión, echas un vistazo al teléfono móvil, lees el periódico…tarde o temprano encontrarás alguna actualización sobre el tema actual por excelencia: el Covid-19. Sí, estamos viviendo una crisis pandémica, por lo que debemos estar al corriente de las últimas noticias para actuar de la mejor manera posible, pero ha llegado un momento en el que no se habla más que de ello.

Vivimos, al fin y al cabo, en una sociedad en la que abunda la información. Pero precisamente el fácil acceso a esta es lo que hace que los medios de comunicación compitan constantemente por el titular más candente que consiga atraer más receptores, perdiendo toda objetividad y credibilidad.

Así pues, ¿debemos desconfiar de todo lo que nos dicen? Si cuestionamos la veracidad de algo tan solo por el hecho de haberlo leído o escuchado en los medios de comunicación, ¿en qué o quién debemos confiar entonces? Incluso las instituciones u organizaciones de máxima fiabilidad, como el gobierno, o la OMS en este contexto pandémico, utilizan a menudo estos medios para hacer llegar al máximo número de oyentes la información que desean transmitir. En resumidas cuentas, la mayoría de las veces, los medios no generan nueva información, sino que actúan como canal transmisor de esta. Por lo tanto, deberíamos dirigir nuestra atención (y desconfianza) al emisor del mensaje, no al intermediario. Con todo y con eso, los medios de comunicación deberían adoptar un papel responsable como agentes informativos con una gran influencia social, pero no siempre es así.

Por una parte, el bombardeo de información constante sobre el Covid-19 está haciendo mella de manera generalizada entre la población. El miedo al desabastecimiento resulta en la propagación del ‘’efecto bunker’’, y los medios, en vez de llamar a la calma, muestran en bucle videos de estanterías de supermercado vacías que acrecientan una histeria colectiva que, a largo plazo, podría tener peores consecuencias que el propio virus en sí.

Por otra parte, los medios están siendo parciales; el excesivo protagonismo de un solo tema tiene como consecuencia la desinformación de otros acontecimientos. ¿Significa esto que pretenden desviar nuestra atención para ocultarnos algo? No soy partidaria de las teorías conspirativas; si se habla constantemente de un virus con una mortalidad ínfima, en vez de darle más protagonismo a enfermedades infecciosas – como el cólera– que afectan de manera más seria y a más población, es simple y llanamente porque la primera problemática nos afecta y la segunda no. Nosotros (los europeos, los habitantes del ‘’Primer Mundo”), hemos creado una burbuja llamada progreso que nos protege de las desgracias externas (guerras, pobreza…) y en el momento que algo amenaza con romper esta burbuja que nos da seguridad, el miedo acude a nosotros. Los medios no son más que la manifestación de ello.

En conclusión, ante unos medios que bailan entre la información y la intoxicación, debemos actuar con inteligencia, es decir, ser críticos y selectivos con las noticias que recibimos. El sensacionalismo, nos conduce inevitablemente hacia el alarmismo y, en una situación como la actual, debemos evitarlo a toda costa.

Mitjans de comunicació: informació o intoxicació? Autoria: YO ME QUEDO EN CASA

Ahora nosotros estamos en una situación muy difícil. Cada momento leemos  noticias y nos damos cuenta que cada día aumenta más la mortalidad. Ya sabemos muy bien que no podemos salir de casa y la única fuente de información son las noticias de internet (Vanguardia, La Última Hora) . Es muy claro que en el último mes  las noticias van más sobre el Covid-19 pero también será mejor destacar que hoy en día hay enfermedades que causan más muertes como por ejemplo cólera o gripe normal  

    Covid-19 es una enfermedad que ha afectado a nivel mundial , es decir ha afectado desde China a Irán, Italia, España etc… Los efectos de ésta enfermedad va a ser muy graves especialmente en el ámbito econòmico, social  y recuperarlos serà muy difícil. Pero podríamos decir que el mundo está descansando por culpa /gracias a coronavirus. Porque creo que si la gente en cada año se queda cada, el mundo podía descansar, para poder mejorar la naturaleza.

   El Covid-19 es una enfermedad nueva y aunque los médicos trabajan todo el día les cuesta encontrar solución para enfrentar contra él y por eso la mortalidad aumenta cada día más. Tratando el tema de las noticias, cada día se insiste más en el hecho de llevar una buena higiene y respetar el protocolo de prevención. Creo que tambíen tenemos que destacar que cada día en las noticias ponen que ya han encontrado las vacunas, pero creo que la mayoría de nosotros no confía en noticias porque cada día leemos noticias absurdas que no corresponden a la realidad.

  Creo que sabemos muy bien que el cólera es una enfermedad aguda, si no se trata, puede causar la muerte en cuestión de horas. El cólera afecta en las zonas con más riesgos, suele ser los suburbios con escaso a agua potable y  saneamiento adecuado. Por lo menos los médicos han encontrado las vacunas eficaces contra cólera.

  Ahora no hablan mucho ya sobre cólera porque ha aparecido a partir del siglo 19 y la gente sabe muy bien la causa de esta enfermedad mientras que el COVID-19  es una enfermedad no detectado y no sabemos cuánto durarà.

  En resumen, tenemos que dedicar un poco tiempo para elegir una fuente de noticia. No tenemos que entrar cada pàgina web y leer noticias falsas y  hacer conclusiones. Aunque sería mejor ver tele en lugar de leer noticias falsas 

 

Els mitjans de comunicació: informació o intoxicació? Autoria: SMK

Actualmente estamos viviendo una crisis mundial sanitaria, y por ende, económica. En
este punto de la pandemia, Europa es el principal foco del virus SARS-Cov-2, y como tal, y viviendo en un país europeo, escuchamos constantemente, y en diferentes medios de comunicación la última hora de la situación tanto en España como en el resto del continente.
Observamos que recibimos constante información sobre el virus; el número de muertes, de infectados, y de las medidas aplicadas por el gobierno para combatirlo. En este momento, considero que es totalmente lógico, no solo por llegar a calificarse como
pandemia y que estamos siendo afectados por él, sino que es un virus que no había sido detectado en humanos hasta ahora. Por ello, ¿las noticias que recibimos sobre ello son fiables o simplemente hacen que la población adquiera un miedo añadido a la enfermedad y a la situación en la que vivimos?
Ya sabemos que en general, los medios solamente nos informan de acontecimientos que afectan a nuestro entorno, como por ejemplo la guerra de Siria, que hace una semana que cumplió 9 años, y solo hemos oído de ella desde que llegó la gran masa de refugiados a Europa, hace 2 años.
En cuanto a la situación actual, pienso que los medios de comunicación de masas se están aprovechando de la situación. Este es un momento crítico, en el que todas las personas desean conocer la evolución de la pandemia; además de conocer la situación
política, por la desunión que observamos, donde parece que prevalezca la ideología política antes que la crisis de salud pública que padecemos. Esto hace que haya más audiencia, haya más suscripciones a periódicos online o que aumente la adquisición de
prensa, que cada vez es menos frecuente.
Otro punto a considerar es el número de muertes tanto en el país como en el resto de
Europa (Italia, Francia…). He observado que se comenta constantemente el número de
contagiados como el número de fallecidos; en vez de comentar las altas médicas, (haciendo que aumente el pánico) que a pesar de ser menores, representan un avance
contra la enfermedad, y que debería tener más luz. Esto se aplica a otras enfermedades como el cólera, que al no tener un impacto tan grave en Europa, ni siquiera se informa de ellas.
En resumen, yo creo que debemos hacer una selección inteligente de todas las noticias que nos llegan en este momento, ya que pueden ser alarmistas, seguir los consejos de los expertos, y ser conscientes de que la comunicación es un negocio, y que por ello, siempre nos llegará la información que a las entidades les convenga.

Concurs d’assaig. Mitjans de comunicació: informació o intoxicació? Autoria: Malfoy

En el momento en que escribo esta opinión, en un contexto social, político y económico que corresponde a una “crisis pandémica”, puedo afirmar con aún más certeza que apoyarse completamente en la veracidad de unos hechos porque estos aparecen en los medios de comunicación es una intoxicación considerable.  

Retomando el tema por excelencia, el Covid-19, podemos observar sin dificultad como la incitación a un miedo constante a través de medios de comunicación, especialmente televisivos, a resultado en un abastecimiento de supermercados, y lo que es curioso, en la casi desaparición del papel de higiénico, como si del fin del mundo se tratase.

¿Cómo hemos llegado a el punto de priorizar acumular papel higiénico en nuestras casas?

Creo que la respuesta es sencilla, sin ánimo de ofender, fijándonos en el rango de edad de compradores compulsivos que la misma televisión proyecta, digamos que no son una generación destacable por su destreza en la tecnología y por lo tanto sugiero que que la manera más común de adquirir información son los periódicos y telediarios, ambos monotemáticos sobre la pandemia.

Es totalmente necesario tomar medidas preventivas, pero el exceso de información sobre un virus con alrededor del 3,4% de mortalidad ha paralizado un cierto sector de la población en cuarentena –  ya que aún hay partes del sector trabajador en continua exposición al contagio que las noticias prefieren no mostrar- que parece haber olvidado problemas externos al coronavirus como puede ser el caso de enfermedades infecciosas como la cólera, causante de tres pandemias distintas, que muestra un riesgo de mortalidad mucho mayor, comprobado por la misma Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Es obvio que una pandemia sin cura no va a generar calma, pero empiezo a sospechar de la honestidad de las noticias cuando estas muestran una gran admiración a la sanidad española, tratandoles de héroes, pero silencian a otros enfermos e incluso anuncian muertes por contagio que en ocasiones no mencionan que tal ciudadano ya lidiaba con otras complicaciones, por tal de lograr un buen titular.

Tomando medidas preventivas no es necesario inculcar la histeria. La atención continua al covid-19 invisibiliza otras enfermedades y ralentiza su tratamiento en caso de los no diagnosticados.             

Concurs d’assaig. Art i mercat. Autoria: Groguenc.

Creo que la cuestión no es si una obra vale el dinero que valga, sino cómo se llega a ese precio. Teniendo en cuenta que hay obras de valor incalculable (literalmente, un ejemplo es “La Gioconda”), ya que no hay nada que tenga el mismo valor que la obra para comparar y poner un precio. Además, muchas obras son del Estado, (el “Guernica”, una vez fue recuperado por el Estado Español ya muerto Franco, no se ha movido del Reina Sofía) por lo tanto, éstas son igualmente de un valor incalculable, se han hecho reproducciones para exponerlas en otros lugares de España, pero nunca ha salido del museo.

Sabiendo esto, llego a la siguiente conclusión: una obra de arte equivale al nivel de riqueza de una entidad (el Estado, un museo, una persona…), pero a la vez, la obra tiene un valor estético, histórico, sentimental, o ideológico. Ahora, la pregunta es: ¿Quién querría pagar tanto dinero por una obra de otra persona, si no dirige un museo?

La respuesta es obvia, las personas con mucho dinero.

Ahora voy a hablar del rol del artista, el artista es una persona que utiliza su intelecto, creatividad, y técnica para crear una obra de arte donde se vean reflejados sus pensamientos. En este caso podríamos decir que una obra es como un billete de metro, personal e intransferible. ¿Por qué importarían a alguien los pensamientos de, en este caso, Goya, que murió hace 300 años?

Goya es uno de los artistas más destacados de España, y poseer un cuadro suyo es símbolo de riqueza, pero es su obra, sus pensamientos, y, en mi opinión, una persona que quiera aprovecharse de los pensamientos de otra persona para enaltecer la suya es un ladrón, y una mente simple que no sabe pensar por sí misma teniéndose que apoyar en el artista.

Si viviésemos en una utopía, todo el mundo viviría según su ideal, y los artistas no tendrían que rebajarse a tener que contentar a un público que se aprovecha de ellos. Pero la cruda realidad es que tienen que ganar dinero para vivir, y una vez más, la clase alta somete a los demás por el simple hecho de tener más dinero, y se aprovecha de su mayor capacidad intelectual.

Sant Jordi 2020: convocatòria i bases

Bon dia a tothom, ja ha arribat el moment de convocar un concurs d’articles d’opinió sobre una sèrie de temes. Jo proposo tres temes, si vols fer un article sobre un tema que no estigui aquí recollit, consulta-m’ho i en parlem:.

  • La cultura de l’esforç: valor o mite? Sovint sentim l’expressió “s’ha de recuperar la cultura de l’esforç” a l’àmbit educatiu en referència als alumnes. Està clar que esforçar-se és necessari per assolir un objectiu pel qual estem motivats, però valorar l’esforç com un valor per si mateix… no és una trampa metafísica? No hem invertit milers d’anys d’esforços científics i tecnològics per tal de no haver de fer esforços inútils?
  • Els mitjans de comunicació: informació o intoxicació? Segons l’Organització Mundial de la Salut (OMS), el còlera afecta entre tres i cinc milions de persones l’any i provoca entre 100.000 i 120.000 defuncions. Però tots els mitjans ens informen fins a l’esgotament sobre el Covid-19… Serà que el còlera no afecta de forma important a Europa?
  • Art i mercat: quan val una obra? demà, 5 de març, es subhastarà a Madrid un quadre atribuït a Goya amb una valoració d’entre 800.000 i 1000.000 €. Les seves mides són 28,8 cm. per 15,5 cm; per tant, el cm²  surt a 23.148,148€, aproximadament. Com ho veieu?

1- Pot participar qualsevol alumne de Batxillerat i de 4t d’ESO de l’Institut  Maria Aurèlia Capmany.

2- Per concursar cal presentar un article d’opinió escrit a doble espai, amb una extensió màxima de dues cares, en català o castellà. Els treballs s’han de lliurar a Jesús Gómez per mitjà del correu electrònic (jesus@institutcapmany.cat)

3- Els treballs s’han de signar amb nom i cognoms (que només coneixerà l’administrador del bloc) i seran publicats al bloc (sota pseudònim) tot identificant-los com a treballs de concurs.

4- La data límit per al lliurament dels treballs és divendres 27 de març de 2020L’administrador es reserva el dret de publicar o no qualsevol treball lliurat fora de termini.

5- Tots els alumnes podran puntuar tots els treballs presentats excepte el propi. Les puntuacions s’efectuaran com a comentaris als articles publicats i seran publicades anònimament. El jurat tindrà en compte les puntuacions dels alumnes.

6- El jurat valorarà la coherència, originalitat i correcció de les argumentacions, així com la riquesa lèxica i la correcció tant en la redacció com en l’ortografia. S’aplicaran els mateixos criteris de censura als treballs de concurs que a la resta d’articles i comentaris del bloc.

7- S’atorgarà un primer i un segon premi, el valor del qual serà idèntic a la resta de premis atorgats als diferents concursos literaris de la diada. El jurat es reserva el dret de declarar desert el premi.

8- Els premis es lliuraran al llarg de les celebracions de la diada de Sant Jordi.

Meta arte. Autor: Iván Otero.

En mi opinión, el único arte verdadero es el de cada artista para él sólo. ¿Por qué?

Si definimos el arte como un lenguaje mundial, singular, por lo tanto, personal, en el cual los artistas tienen la capacidad de  transmitir sentimientos propios y distintos de una manera clara a través de sus obras, ¿cómo puede ser arte la obra de una persona alejada de nuestro ser?

El concepto de individualidad ya se exploraba en las vanguardias, y estas significaron un punto y aparte entre la modernidad y la postmodernidad. ¿Cómo podría algo tan importante en la historia del arte no ser el concepto que más define a un artista? En la contemporaneidad, el mundo del arte está evolucionando hacia la conceptualización, ¿y de dónde proviene lo conceptual si no es del pensamiento propio?, contrario a lo que era el arte desde un punto de vista más clásico, donde se utilizaban alegorías, que provienen del pensamiento global.

Por lo tanto, ¿quién debería pagar algo por el pensamiento de otra persona, y además alardear de la posesión de su obra? Las personas simples, personas sin capacidad de pensamiento propio real que se escudan en imaginaciones ajenas. Pero la única manera de cultivar un lenguaje propio es a través del aprendizaje de los maestros artistas, por lo tanto, el cometido de un aspirante a artista es formarse aprendiendo de las eminencias de nuestra época y no de las del pasado, y éste debe cultivar este pensamiento y hacerlo evolucionar. Porque ya nada importa el pensamiento de alguien muerto más que el de formar a nuestros maestros.

En el fondo, el talento vive en todos los humanos y es indispensable para nuestra vida, y su función es tan simple como ser capaz de fijarse en el mundo que te rodea, adquirir la capacidad de hacer arte, no sólo arte pictórico, escultórico… sino cualquier tipo de expresión verdadera, ya que es una necesidad humana y lo único a lo que se le puede llamar “arte”.

¿Ser víctima de bullying es bueno? Autor: David Germán

Para empezar quiero decir que, como en todo artículo de opinión, el tema es subjetivo, y cada uno tiene su posición, y en temas como este, es todo muy debatible.

Para aclarar, en ningún momento voy a posicionarme a favor del bullying.

Ser víctima de bullying puede ser bueno, en la mayoría de casos, ya que te ayuda a ser más fuerte y crecer como persona al cabo del tiempo, pero no todo el mundo puede soportarlo. Cada persona tiene un nivel distinto de sensibilidad y resistencia, y a esto se le tiene que sumar el hecho de tener apoyo fuera de la situación de bullying, ya sea apoyo familiar, de amistades o bien profesional.

En mi caso, en 1º de la ESO, repetí curso debido al acoso constante, lleno de agresiones verbales y físicas, y sí que es cierto que lo pasé muy mal, pero eso me hizo aprender a valerme por mí mismo (ya que no tenía amigos), a tener una personalidad propia y fuerte (y no caer en las influencias de las acciones de los demás), y a saber valorarme un poco más.

Está claro que podría haber acabado todo en tragedia, por eso hay que tener muy claro que nunca hay que perder la esperanza, saber que no estás solo, y que todo mejora.

Se pasa muy mal, y por eso es importante tener a alguien, ya sea un amigo, un familiar o incluso una mascota, que aunque suene ridículo esto último, realmente funciona.

De verdad que todo mejora, y más en los días que corren. Hay muchas plataformas anti-bullying, y en muchos colegios empieza a haber tolerancia cero ante el acoso (aunque muchos otros hacen la vista gorda ante casos así), y hay muchísima más información y ayuda de la que había antes, e incluso hay leyes (que aunque a veces no se cumplan) que nos protegen, pero el punto de este artículo es demostrar mi opinión sobre que el bullying acaba siendo, a la larga, algo bueno para la víctima. El hecho de que te llamen gorda, o maricón o friki acaba causando muchísimo dolor, e incluso rechazo a la persona en sí misma, pero con algo de ayuda e información consigues transformar eso en algo positivo, y consigues por tanto hacer de ti una persona más carismática, valiente, fuerte y admirable, siempre que puedas y sepas manejar la carga emocional que el bullying supone.

Som esclaus de les nostre paraules. Autor: Jesús Gómez.

L’evolució de les espècies ha provocat que l’ésser humà estigui dotat de la capacitat de fer ús del llenguatge: tenim un aparell fonador capaç de generar un llenguatge articulat i una capacitat cerebral que ens permet pensar en el què direm. Malauradament, l’ús mecànic del llenguatge és més ràpid que la reflexió racional sobre el què direm i això provoca que sovint parlem o escrivim sense reflexionar suficientment sobre el sentit o el significat de les paraules que fem servir.

Quan parlem o escrivim, com tantes altres accions a les que ens hem acostumat des de la infància, no reflexionem de forma absolutament conscient sobre allò que direm sinó que utilitzem expressions que sovint hem automatitzat en funció de la nostra adaptació al medi social. Això és el que explica que, en funció de l’ambient en el que ens trobem, fem servir un registre o un altre.

D’altra banda l’evolució de la societat ens pressiona, de manera que tendim a fer servir un registre del qual foragitem termes que puguin resultar ofensius en funció de la nostra ideologia o de les nostres ganes d’adaptar-nos a la ideologia predominant: ja no diem “moro”, sinó “magrebí” de la mateixa manera que hem desterrat el “sudaca” en favor del “llatinoamericà”; tanmateix, “homosexual” ha substituït a “marieta” i anem incorporant totes les variants pel que fa a la sexualitat i al gènere en funció de l’evolució del nostre pensament pel que fa al reconeixement del dret a ser com a cadascú, i cadascuna, li plagui ésser… I aquesta evolució és bona, correcta i desitjable per què promou la igualtat, el respecte i la tolerància a la nostra societat.

Però… no sempre les convencions del nostre llenguatge segueixen el camí de l’apertura i la tolerància. Sovint les convencions responen a usos que reflecteixen el costat més obscurantista de la ment humana. Encara que estiguem al segle XXI i visquem a una societat presumptament aconfessional o, en tot cas, tolerant amb totes les confessions que s’hi practiquen, el nostre llenguatge continua sotmetent-se al catolicisme i parlem de les “vacances de Nadal” tot i que, en general, trobem improbable el naixement d’una criatura gestada a una dona verge per la intervenció d’un esperit sant, així com fem vacances de “Setmana santa” tot i que ens costa d’admetre la possibilitat de la resurrecció d’un cos mort de fa tres dies…

Bé, siguem raonables: el catolicisme, tot i que ha deixat de formar part del nostre món conceptual, continua formant part del nostre llenguatge de la mateixa manera que forma part del nostre sistema fiscal i és evident que el poder sempre va acompanyat d’una fiscalitat que el beneficia.

Però… aquesta setmana he trobat al nostre centre diverses expressions que m’han preocupat: dos dies consecutius, dues persones que treballen al centre han considerat oportú celebrar el seu aniversari convidant a la resta dels treballadors del centre a galetes i bombons… i, fins aquí, tot és joia i agraïment.

Però… el problema és el llenguatge: aquestes dues persones han considerat oportú referir-se a la seva data de naixement en funció del signe zodiacal corresponent.

On és el problema? És una qüestió de context: tothom és lliure de creure que la Terra és el centre de l’univers i que les constel·lacions que dominaven el zenit del cel en el moment del seu naixement marquen de forma indefugible tant el seu caràcter com el seu destí. Però, en el context d’un centre d’ensenyament, resulta que des del segle XVI admetem que la Terra no ocupa el centre de l’univers i que les constel·lacions que donen nom als signes del zodíac no existeixen com a tals sinó que són el resultat d’un efecte òptic.

I, de la mateixa manera que no admetem la teoria creacionista, ni donem crèdit a les teories que justifiquen la superioritat de la raça ària per sobre de les altres, ni admetem la superioritat de cap mena de l’home per sobre de la dona, ni defensem que una forma de viure la pròpia sexualitat sigui millor que una altra, ni que les diferenciacions lingüístiques de gènere hagin de reproduir una diferenciació entre les persones, a un centre d’ensenyament del segle XXI no creiem que la manera correcta de referir-se a la data de naixement hagi de fer servir una terminologia obsoleta des del segle XVI.

I els motius per a totes aquestes qüestions són sempre els mateixos: de la mateixa manera que honorem la memòria de les persones que van patir qualsevol mena de discriminació per la seva defensa de valors en contra del racisme o el masclisme, hem d’honorar els noms dels científics que van patir persecució o, fins i tot, van morir per defensar que el cel dels astròlegs no té cap sentit.

I així, de la mateixa manera que honorem a Martin Luther King i, per tant, no fem servir expressions racistes; hauríem d’honorar a Nicolau Copèrnic, Giordano Bruno, Miguel Servet, Tycho Brahe, Johannes Kepler o Galileu Galilei, que van ser perseguits per mostrar-nos les veritables lleis de l’astronomia, i hauríem d’evitar, a un centre d’ensenyament, utilitzar termes que impliquin l’acceptació d’una doctrina desfasada i que insulta la dignitat humana com és l’astrologia.

Com dèiem a l’inici: tenir la capacitat de fer servir el llenguatge no garanteix que aquest ús sigui correcte o acceptable. Hi ha persones que poden creure, i tenen dret, en l’astrologia de la mateixa manera que poden defensar el creacionisme o el racisme.

Senzillament demano que a l’institut no es faci servir una terminologia que, no només es fonamenta en teories desfasades, sinó que atempta contra la dignitat humana: és contradictori defensar la predeterminació astrològica i que la conducta humana tingui la seva arrel en la llibertat. Si neguem la llibertat, neguem tota possibilitat de dignitat en les nostres accions… i, això, és el contrari del que defensem al MAC.

Sobre els valors. Autor: Jesús Gómez

L’altre dia es va celebrar una reunió del claustre de professors en la qual la direcció ens va indicar la necessitat de ser més exigents en diferents aspectes de les normes del centre, concretament pel que fa a la neteja de les aules. Per emfatitzar aquesta necessitat, el cap d’estudis va remarcar que era la nostra obligació ja que una de les nostres tasques és la de transmetre valors. Jo vaig contestar, entre d’altres coses, que per transmetre valors cal tenir-los i que això era quelcom del que jo dubtava en base a l’escassa capacitat reivindicativa del professorat. El cap d’estudis em va mostrar el seu desacord pel que fa a la relació entre els dos fets. És per això que he pensat desenvolupar millor els meus arguments i publicar-ho aquí, ja que el tema té unes claríssimes connotacions filosòfiques.

Això dels valors és quelcom que m’afecta personalment, ja que crec que es tracta d’un terme que es fa servir massa a la lleugera i des de fa massa temps. El pitjor és que ja fa anys va passar a formar part del llenguatge propi del món educatiu i ningú no s’ha molestat a definir-ho amb un cert rigor ni, el que és pitjor, amb una perspectiva contemporània.

Comencem doncs: els valors, com a entitats en si mateixes (siguin absolutes o relatives) que serveixen per a guiar la nostra conducta… NO EXISTEIXEN. L’anterior era una definició d’arrel platònica, en la qual el cristianisme va fonamentar la seva lamentable moral que, per suposat, és obsoleta i està superada.

Des d’una perspectiva contemporània, podríem que això que anomenem valors són un conjunt de patrons de conducta, que són acceptats com a vàlids per determinats grups socials i en els que intentem educar a les noves generacions. Aquesta educació es produeix a dos nivells: un de conscient, a través de les normes que verbalitzem, i un de parcialment inconscient a través dels models que oferim. Remarco que quan jo ofereixo un model de conducta no en soc completament conscient de tota la informació que transmeto, la qual cosa provoca que sovint ofereixi models contradictoris: professors que parlen a classe sobre la necessitat de preservar el medi ambient i mai fan ús del transport públic o  que pronuncien abrandats discursos en favor de la igualtat de gènere però aplaudeixen amb entusiasme el brutal sexisme cosificant del reggaeton a les festes de l’institut; tot plegat posa de manifest que una cosa és el que diem i, una de molt diferent, el que fem i, no ens enganyem, l’important és allò que fem.

Les contradiccions són pròpies de la nostra espècie i tenen el seu origen en la falta de control conscient de tota la nostra conducta; sigui dit de pas, aquest problema justifica per si sol l’existència de la filosofia com a eina d’anàlisi que ens permet prendre consciència de les incoherències i, si pot ser, provocar la seva superació.

Per tant, transmetem models de conducta a molts nivells que no controlem.

Un dels valors més importants per a qualsevol persona és la seva consciència de classe: som treballadors, no membres d’una associació benèfica, i les nostres conductes tenen una naturalesa laboral: cobrem un sou i, a canvi, fem uns horaris regulats per uns convenis. En aquest sentit, el model de conducta que transmetem (allò que en dèiem valors) és també un model de conducta laboral i, la conducta laboral, no només té a veure amb ser millor o pitjor professionals, també té a veure amb el tipus de relació que establim amb els que ens manen. Aquí era on jo volia anar a parar: si ens comportem de forma submisa, un dels valors que estem transmetent és el de la submissió. Si no efectuem accions reivindicatives cada cop que la patronal ens maltracta (i això passa cada cop que, per desídia del departament, no funciona la Wi-fi, que no funciona l’Esfera, que no se’ns restitueixen els drets que vam perdre amb les retallades…) estem transmetent als nostres alumnes que, si el patró fa malament la seva feina, el correcte és que el servidor hagi de fer més feina (no remunerada) per tal de salvar el cul al patró. Estem educant als nostres alumnes en el valor del submís, del  dòcil, del mesell… i ja havíem quedat que la moral cristiana havia de ser superada.

Si tenim en compte la situació socioeconòmica de la majoria dels nostres alumnes, transmetre aquests valors és moralment incorrecte ja que els desarma davant la injustícia política, social o familiar.

De vegades hi ha companys que em diuen que tinc raó, que ells pensen com jo; si tinc humor els contesto que el que val no és com es pensa sinó com s’actua. D’altres pensen que aquestes afirmacions les faig amb intenció humorística i ho troben divertit; és veritat que molt sovint utilitzo l’humor com a mitjà d’expressió però això no vol dir que el que dic no sigui seriós i que només riure, però no actuar, no sigui trist. Per tal de no generar aquesta trista confusió, no he fet cap ús de la ironia en aquest article.

Espero que aquest article desperti interès per obrir un debat sobre el tema. Podeu deixar aquí mateix els vostres comentaris i els publicaré amb gran plaer.

La belleza. Autora: Gabriela Patrascu.

Una parte imprescindible de la humanidad son los prejuicios y hoy en día, los intentos de luchar contra ellos.
Me gustaría hablar de los prejuicios que tenemos sobre las características físicas de las personas y en especial, las ideas sobre la belleza actual.

Diría que la belleza es un tipo de arte, pero un arte difícilmente entendido por muchos de nosotros. La belleza de los movimientos, la manera de hablar, la risa y las sonrisas, la belleza de las imperfecciones, de los chistes malos y las historias  de la infancia, un tipo de mirada especial que hace que sientas afección o atracción por la persona.
Evidentemente no niego la existencia de una belleza física, la estética del cuerpo y los rastros de la cara, también la importancia de cuidarse, pero aun así, repetiré la famosa idea sobre la belleza espiritual, que no debe ser despreciada. Ya que no apreciamos las personas por la forma de sus labios, la longitud del pelo o el peso que tienen. Normalmente sentimos aprecio por el cariño que provoca las sonrisas compartidas, los abrazos y los recuerdos.
De eso ya se ha hablado mucho y se sigue hablando continuamente hoy en día. Pero creo que hay un problema, que es la nuestra actitud cara a la belleza y a la fealdad. Si el término belleza lo tenemos más o menos claro, hablando de la fealdad acabamos algo perdidos. Todo lo desconocido, lo que no entendemos y lo que a lo mejor nos parece inmoral o estéticamente nuevo, suele acabar siendo considerado asqueroso o feo. Pero los que no pertenecen a los cánones de belleza actual o simplemente no son considerados bellos, muchas veces no han tenido la posibilidad de escoger su físico. Pues porque pensamos que tenemos el derecho de juzgar a aquellos que ni siquiera han tenido elección. Pero supongamos que algunos cambian su imagen a propósito y escogen ser diferentes, pues porque podemos nosotros criticar a los que no tienen miedo a ser ellos mismos.
Los “feos”, los “frikis” de hoy en día no son escuchados, no se les hace caso. ¿Es eso correcto? Creo que muchos de nosotros se olvidaron de una libertad de debemos tener. La libertad de ser nosotros mismos.

La cabana de l’oncle MAC. Autor: Jesús Gómez

L’oncle MAC era una vella fotocopiadora instal·lada al passadís on es trobaven els despatxos dels departaments didàctics d’un ignot centre de secundària.

MAC era una bona fotocopiadora: dia rere dia reproduïa exercicis, exàmens i material didàctic de tota mena sense confondre les cares del document i era capaç de llegir un document i enviar-ne una còpia en PDF a tots els alumnes sense trabucar les adreces electròniques. Certament tenia les seves limitacions: no era capaç de canviar-se tot sol el tòner ni de carregar-se de paper. Però, en justícia, hem de dir que la majoria dels problemes que se li podien atribuir eren causats per la imperícia digital dels seus usuaris.

El seu tarannà era el d’una màquina tranquil·la però no per això passiva. Com que era observador i reflexiu, a les llargues hores d’inactivitat de les que gaudia, analitzava els fets que es produïen al llarg de la seva jornada laboral i n’extreia conclusions sobre la condició humana en general i els seus usuaris en particular. El seu bonhomiós caràcter li havia portat a establir una bona relació amb el jove tècnic que habitualment li feia les revisions periòdiques.

El jove operari, jove però no mancat d’enginy, havia copsat a la primera revisió que aquella màquina era un pou de saviesa i, àvid d’aquesta saviesa, mantenia llargues converses amb l’oncle MAC sobre la condició dels seus usuaris, un cop li havia canviat el tòner, li havia greixat els engranatges o li havia fet un massatge relaxant als lectors òptics. Vet aquí la més notable d’aquestes converses:

-Diguem, Oncle MAC, com definiries de forma sintètica la naturalesa dels usuaris que en fan ús de les teves capacitats reprogràfiques?

-T’he de dir, jove tècnic, que el primer que em cridà l’atenció d’aquests humans és la seva religiositat, si és que no hem de parlar de conductes clarament supersticioses…

-Però, què dius, oncle MAC? Potser ignores que treballes a un centre educatiu i que, en conseqüència, la ciència i la raó són les úniques guies de la conducta dels teus usuaris?

-Jo també ho pensava al principi, jove operari. Però quan no reprodueixo el que volen (pel senzill motiu que no m’ho han indicat correctament), m’atribueixen sovint una mala voluntat que és clarament contradictòria amb la meva mecànica condició i que posa de manifest un pensament màgic carregat de superstició… Però no és això el pitjor: he observat que, després d’uns rituals (als que anomenen “reunions”) manifesten sovint que no saben per a què servia la reunió i, en el paroxisme de la manca de lògica, sovint es mostren preocupats per unes xifres a les que anomenen “indicadors” i “competències”, de les quals manifesten desconeixer el seu origen i la manera en que s’han fet els càlculs per arribar a aquestes xifres màgiques…

-Però, oncle MAC, per què penses que es tracta d’una conducta religiosa?

-Oblides, jove mecànic, que la religió és caracteritza per la fe? I, què és la fe sinó la confiança en allò que no podem comprendre? Si realitzen rituals dels que ignoren la utilitat i guien la seva conducta per xifres màgiques que els han estat revelades per éssers superiors, però a les que ells per si sols, amb les seves facultats naturals, no hi saben arribar… no veus, jove i hàbil subaltern, que es tracta de sacerdots d’uns rituals mistèrics que els no iniciats no podem comprendre?

-Bé, oncle MAC, no t’excitis que després gastes més tòner del necessari… A part d’aquesta religiositat que els atribueixes, quina altra característica destacaries dels teus usuaris?

-Escolta’m bé, jove que tan hàbilment em lubriques i recargoles les peces més íntimes, el que et diré ara no s’explica si no és per la religiositat a la que em referia anteriorment. Aquests sacerdots són extraordinàriament submisos: accepten totes les disposicions dels seus càrrecs més alts sense protestar. Tan és que es tracti de decisions dels alts sacerdots que tenen al mateix temple (als que anomenen “direcció”), com si es tracta de les imposicions de les més altes instàncies (ells hi diuen “inspecció” o “departament”); tant és que els facin treballar més hores de les estipulades o que els rebaixin el sou: rondinen davant meu, es queixen a les seves cel·les (ells en diuen “departaments”), però no es manifesten ni als rituals interns (“reunions”) ni quan són convocats a queixes més generals (en diuen “vagues”) hi acudeixen per donar-ne suport; fins i tot n’hi ha que venen a treballar estant malalts, tot i tenir dret a uns rituals curatius anomenats “baixes”…. Alguns d’ells addueixen que la seva situació laboral no és prou estable i que tenen por de les represàlies de les altes instàncies, però molts tenen una cel·la pròpia dins del convent i, malgrat que ningú els pot arrabassar, mai han secundat una queixa.

-Però, oncle MAC, aquests sacerdots, com tu els hi dius, treballen a un barri força oprimit per les desigualtats econòmiques i socials. Si la seva conducta és tan submisa, hom podria pensar que estan contribuint a educar als seus alumnes en un conformisme que només els pot ser perjudicial. Seria molt greu que afirmessis, oncle MAC, que els sacerdots d’aquesta congregació treballen contra els interessos dels seus fidels. És com si em diguessis que treballen, no per educar als seus alumnes, sinó per fer que aquests esdevinguin treballadors submisos que no causin cap mena de problema al sistema…

-No t’excitis, jove de dits forts i rugosos que tan bon punt em calibren harmònicament les peces com em porten a un dolor que no sempre és desagradable, la naturalesa dels sacerdots no és maligna sinó inconscient, ja que, en el curs dels rituals als que han estat sotmesos, han perdut la consciència de classe, ja que han acabat creient que les xifres màgiques són més importants que l’educació dels seus fidels. Els seus alumnes aprenen a ser mesells i submisos de ben joves, però els sacerdots creuen que aquesta és la conducta correcta: com que no creuen que la societat es pugui millorar (no oblidis la seva naturalesa religiosa i, per tant, fatalista), pensen, de bona fe, que el millor és l’adaptació i obliden, alhora, les lliçons de la vostra Història..

-I, quines són aquestes lliçons, savi oncle MAC?

-És molt senzill, jove operari que tan bé saps com satisfer les meves mecàniques necessitats, la Història ens ha ensenyat que, si no us haguéssiu revoltat sovint, encara estaríeu arrossegant pedres per fer piràmides, temples, catedrals o qualsevol altre antre de superxeria, que no tindríeu drets laborals, que serieu segregats pel vostre gènere o pel color de la vostra pell i que seríeu esclaus de la voluntat dels nostres amos.

-Aleshores, oncle MAC, no hem de fer cas dels nostres professors?

-No siguis radical, jove que va fer un PCI per què era massa mandrós per treure’s l’ESO com Déu mana! Hem d’aprendre a triar els bens intel·lectuals que ens ofereix la naturalesa dels nostres sacerdots: podem acceptar totes les fruites que deriven de l’arbre de la seva ciència, ja que han estudiat al llarg de molts anys i són savis en les seves matèries, però hem de rebutjar el seu exemple personal, ja que no els porta a la millora de la seva condició sinó a la submissió i la humiliació de classe.

-Bé, oncle MAC, espero haver assimilat suficientment les teves lliçons: he d’aprendre del saber dels meus professors, però no els he de considerar com a model de conducta ja que han perdut la consciència de classe.

-Veig que ho has entès. Ara acosta’t de nou, jove treballador, que les meves velles peces necessiten que algú les acaroni amb l’energia de la joventut. T’he explicat com es canvia el tòner seguint el ritual tàntric?

L’EGOISME ÉS UN COMPORTAMENT HUMÀ PER NATURALESA? Autora: Anna Shvora

Segurament que alguna vegada al llarg de la nostra vida ens hem qüestionat el següent: la majoria de les accions que realitzem són egoistes per naturalesa? Però, si això fos cert, realment som conscients quan prenem una acció egoista? Podria succeir que en algunes situacions fos millor ser-ho?

Per contestar aquestes preguntes plantejades, prèviament cal conèixer el significat del concepte egoista. Bàsicament, definim una persona egoista com aquella que només mira pel seu propi benefici o interès personal i que actua de manera interessada sense tenir la intenció d’ajudar els altres.

Cal distingir dues visions contraposades en base a la pregunta de si les nostres accions es consideren egoistes.

Per un costat, existeixen les teories filosòfiques, com la de Hobbes i Kant, que afirmen que l’ésser humà no és bo per naturalesa perquè veuen que l’home està caracteritzat per l’individualisme, la desconfiança i la manca de generositat.

Per l’altre costat, trobem altres teories, com la de Rousseau, que opina tot el contrari. Dit en paraules de Rousseau: “L’home neix bo per naturalesa i la societat el corromp”. Aquesta oració ens dona a entendre que vivim en una societat en què es premia aquells que s’esforcen i es castiga als que no ho fan.

Des del meu punt de vista, és evident que el simple fet de ser bo o dolent per naturalesa està condicionat per la cultura, la consciència moral, l’educació, l’entorn i l’experiència. Així que el que sóc dependrà del que faci i dels hàbits que tingui i vagi inculcant amb el pas del temps.

Hem assumit que l’egoisme únicament és un tret dolent i negatiu que apareix en les conductes immorals. També, considero que en determinades circumstàncies és necessari ser-ho per evitar que s’aprofitin de la nostra bondat i sacrifici.

Per exemple, posem el cas que un company de classe sempre em demana que li deixi copiar els deures. Si em nego a deixar-li els meus deures, estaria actuant egoistament? Doncs bé, realment estaria actuant correctament perquè no és just que jo dediqui el meu temps en fer-los i que després algú que no mostra cap interès me’ls demani per aprofitar-se de mi. Aquest exemple és un tipus d’egoisme positiu.

La situació canviaria si aquell company m’hagués proposat que l’ajudés en un exercici que no entenia, i m’hagués negat en oferir-li la meva ajuda. Llavors, en aquesta situació, sí que seria egoista perquè només m’estaria centrant en mi mateixa, sense preocupar-me pel seu benestar.

En conclusió, m’agradaria acabar d’explicar les dues idees principals que es poden extreure o deduir del meu comentari.

En primer lloc, hem vist que encara no s’ha donat una resposta definitiva i contundent de si som realment bons o dolents per naturalesa, sinó que més aviat depèn de com és cada persona i del desenvolupament que té durant la seva vida.

En segon lloc, inconscientment sempre realitzem accions egoistes. En un principi, inclòs les accions més simples que prenem en el nostre dia a dia també ho són. Tot i que cal afegir que moltes d’aquestes conductes egoistes que efectuem són sanes i no perjudiquen directament ningú.

En tercer i últim lloc, ser egoista en certes ocasions no es considera dolent car que moltes d’aquestes conductes egoistes que efectuem són sanes i no perjudiquen directament ningú i sobretot és una manera d’impedir que ningú ens manipuli ni formi part de la nostra vida per pur interès.

Sant Jordi 2019. Los límites del humor: ¿Realmente hay límites? Autoria: Científico con miedo a las mates.

El humor siempre ha sido tema de controversia. Pero, ¿por qué? ¿Qué es lo que hace que un comentario sea gracioso para unas personas y ofensivo para otras al mismo tiempo? ¿Es de mal gusto hacer humor negro?

Sea cual sea la respuesta está claro que es algo subjetivo, y por lo tanto no debería ser cuantificable. No hay una franja establecida que separe lo ofensivo de lo gracioso porque no se puede establecer una medida universal, una escala que calcule el grado de humor y hasta que nivel eso sea de mal gusto o no.

Aún así, las personas somos capaces de advertir cuando hemos pasado ese límite. Es decir, todos hemos visto a alguien reírse de un chiste sobre la muerte. Pero si ese sujeto tiene un mínimo de empatía, suponemos que no lo contará en medio de un funeral. Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que no se trata de límites del humor. Se trata de adecuación del humor.

Las personas adecuamos lo que decimos en función del contexto. Del mismo modo que nos dirigimos al jefe de la empresa en un registro diferente al que utilizamos cuando hablamos con los amigos, el humor debe utilizarse en función de la situación en la que te encuentres.

No es ofensivo hacer humor sobre el suicidio, no es ofensivo hacer humor sobre la guerra, tampoco es ofensivo hacer humor sobre los veganos. A no ser que la situación deje de ser la adecuada.

Esto nos abre otra cuestión: ¿Cómo adecuamos el humor?

La verdad es que sigue siendo algo subjetivo, pero no tan difuso como el planteamiento de los límites del humor. Como bien he mencionado antes, la empatía y saber analizar la situación es lo que nos lleva a determinar cuando hemos adecuado bien un comentario, un chiste o un monólogo humorístico. Hay que tener en cuenta el tema que se trata, la situación en la que te encuentras y el receptor.

Trataré de aclararlo con el siguiente ejemplo:

Un doctor se sube al ascensor del hospital donde trabaja. Dentro, se encuentra Carlos, un joven de 23 años con cáncer de pulmones. El doctor recuerda aquel chiste que le contó su compañero en la cena de fin de año: “-¿Es cáncer doctor? -No, soy Capricornio.” A priori es un chiste con poca gracia que contado entre doctores podría ser causante de alguna risa. Pero teniendo en cuenta la situación del receptor y el tema que trata ese chiste, nuestro hipotético doctor decide no contarle el chiste a Carlos.

Es absurdo pensar que hay un límite para lo que es gracioso y lo que es ofensivo. Porque todos los comentarios y todos los chistes son de mal gusto y jactantes al mismo tiempo en contextos diferentes. Así que no hay límites, sino adecuación del humor.