Oscar Wilde

Humor y Crimen

 

Cualquier comedia de Oscar Wilde es fina, agradable, irónica, muy digna de ver. En la Inglaterra de finales del siglo XIX lo encumbraron unas comedias de gran ingenio y de contenido queridamente superficial. En sus comedias descubrimos al hombre divertido, mordaz, desenfado, sus excentricidades bordeaban la amoralidad, y su frivolidad el nihilismo, dos cosas que a escala nacional significaban decadencia. Se trata de un clásico que se reivindica continuamente por las sentencias que se esconden en la boca de sus personajes. En esta ocasión se trata de la adaptación musical de uno de sus relatos, no de una de sus comedias. Se trata de partir de una historia de intriga y ciencias ocultas entrelazadas en uno de sus cuentos más leídos en el que un quiromántico predice a Lord Arthur que va a cometer un crimen. A partir de entonces se obsesiona con la idea y decide que tiene que cometer el crimen cuanto antes para poder seguir con su vida “normal”. “El crimen de lord Arthur Savile” está con toda gracia más allá de la moral porque por encima del hecho del asesinato está el gran sentido del humor con que se presentan los hechos.

El primer espectáculo de la compañía Egos Teatre fue “No hem vingut pas per fer-nos esbroncar” con dirección de Agustí Humet, basada en textos y canciones de Boris Vian. Después vino el éxito con “La casa sota la sorra” y de “Ruddigore o la nissaga maleïda”. Ahora la compañía regresa a la Sala Grande del Teatre Nacional de Catalunya estas navidades con un producto de nuestra fábrica teatral, no se trata de un producto de Londres o Nueva York, el musical comienza a tener carta de naturaleza en Catalunya, con ejemplos tan brillantes como este musical dirigido por Joan Maria Segura. Se trata de una coproducción entre la compañía y el Teatre Nacional de Catalunya, de las arcas de los dos sale un gran despliegue escenográfico: telones que suben y bajan, mesas que aparecen y desaparecen, maquinaria escénica con escalinata que gira y se abre, músicos en directo a vista del espectador, integrados dentro de las coreografías. Todo un lujo para los sentidos. Si ya les gustó el “Ruddigore o la nissaga maleïda” que la compañía estrenó en el Versus, la nueva producción no decepciona en modo alguno, en la misma línea musical y con mucho más trabajo de fondo, de una compañía formada por Anna Alborch, Lali Camps, Rubèn Montañá, Toni Sans, Maria Santallusia, Albert Mora, Francesc Mora (pianista y compositos) y su director Joan Maria Segura que estuvo detrás de las coreografía de la obra de Peter Hanke que inauguró el Teatre Principal de Terrassa.

Dignos herederos de Dagoll Dagom Egos Teatre nos devuelve al Broadway catalán con un espectáculo que combina el talento interpretativo de sus actores, su calidad musical y la riqueza de una puesta en escena a la que no le falta ni un punto, ni una coma. Un espectáculo para todos los públicos, la sorpresa de estas fiestas.

J. A. Aguado

 

 

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà Els camps necessaris estan marcats amb *