Tag Archives: Gloria Fuertes

Cuando me vaya

Imagen de Basil Smith en Pixabay

Cuando me vaya…
no quiero ser estatua, ni cuadro, ni vitrina,
sólo si acaso de saco una cortina
que te entorne la luz para que duermas.
Quisiera convertirme en tu linterna
y serte útil cuando no ves claro,
eso y sólo dormirme en tu costado
y amanecer rezando en tu cadera.
Quisiera ser la lluvia en tu pradera
o tú mi lluvia o yo tu mar y tú mi barco
o al revés, jugar,
ser siempre un niño que en el amor me crezco,
quisiera ser,
todo lo que ya soy y aún no merezco.

 Gloria Fuertes, 1980

Mis mejores poemas

Imagen de Monika Robak en Pixabay

Mis mejores poemas,
solo los lee una persona;
son unas cartas tontas
con mucho amor por dentro
faltas de ortografía
y agonía precoz.

Mis mejores poemas
no son tales, son cartas,
que escribo porque eso,
porque no puedo hablar,
porque siempre está lejos…
como todo lo bueno
—que todo lo que vale nunca está—
como Dios
como el mar.
Soy de Castilla y tengo
un cardo por el alma,
pero quiero tener un olivo en lavoz;
soy de Castilla seca,
soy tierra castellana,
pero quiero tener a mi amor en mi amor.
Da risa decir eso, AMOR, a estas horas,
AMOR a estas alturas de inmobiliaria y comité,
pero yo digo AMOR AMOR: sé lo que digo.

—Mis mejores poemas son cartas que lloré—.
Un poema se escribe,
una carta se llora,
una noche se puede parir o desnacer.
Yo parí y he robado
—he hecho de todo un poco—
pero mi mejor verso…
——————————— un Telegrama es.

 Glòria Fuertes, 1969

Hemos de procurar no mentir

Imagen de David Mark en Pixabay

Hemos de procurar no mentir mucho.
Sé que a veces mentimos para no hacer un muerto,
para no hacer un hijo o evitar una guerra.

De pequeña mentía con mentiras de azúcar,
decía a las amigas: —Tengo cuarto de baño—,
mi casa era pobre, con el retrete fuera.
—Mi padre es ingeniero— y era solo fumista,
¡pero yo le veía ingeniero ingenioso!

Me costó la costumbre de arrancar la mentira,
me tejí un vestido de verdad que me cubre,
a veces voy desnuda.

 Gloria Fuertes, 1962

Desde entonces me quedo sin hablar muchos días.