Author Archives: mtorra14

Desnudar tu alma

calennou

Escribir es un arte por el cual te puedes desahogar, es una manera de expresar tus sentimientos cuando no puedes, cuando no tienes el valor para decir lo que sientes. En un diario se escriben las vivencias personales del día a día, todo lo que te preocupa o las pocas cosas que te hacen feliz.

Escribir es la manera de desnudar tu alma, de abrir las puertas de tu mente para ti u otras personas.

Adrià Pérez, 4t C

La ciudad

Brillan las cosas, en los días oscuros

como las velas iluminan

los caminos sombríos a los que

la vida nos conduce. No existe guía.

Allí estás tú: debajo de ese puente,

repleta de júbilo y alegría,

un sol resplandeciente que desprende

cantidades inmensas de energía.

Y de pronto no estás, y todo oscurece

como si se hubiese apagado el día.

Nada queda de ti. La ciudad gira:

Gira y gira hasta volver a encenderse de ira

y desconsuelo porque te has ido,

sin tan siquiera una despedida.

Saúl González, 3r B

Rubia (invertir el texto original)

Te­nía el pelo rubio y largo sujeto en un moño sobre la nuca. Sus brazos desnudos eran pálidos. Los gestos con que co­gía la plancha, la guiaba y la volvía a dejar, y luego dobla­ba y apartaba las prendas, eran lentos y concentrados, y se movía, se encorvaba y se incorporaba con la misma lentitud y concentración. Sobre su rostro de entonces se han ido depositando en mi imaginación sus rostros ulte­riores. Cuando la evoco tal como era entonces, la veo sin rostro. Tengo que reconstruírselo. Frente alta, pómulos altos, ojos azul pálido, labios gruesos y de contorno sua­ve, sin arco en el labio superior, mentón enérgico. Un rostro ancho, áspero, de mujer adulta. Sé que me pareció hermosa. Pero no consigo evocar su hermosura.

Bernhard Schlink, El lector

Un rostro ancho, áspero, de mujer adulta. Frente alta, pómulos altos, ojos azul pálido, labios gruesos y de contorno suave, sin arco en el labio superior, mentón enérgico. Tengo que reconstruirle el rostro que no veo cuando la evoco tal y como era entonces. En mi imaginación sus rostros ulteriores se han ido depositando sobre su rostro de entonces. Se incorporaba con la misma lentitud y concentración con la que se encorvaba, se movía, apartaba las prendas, las doblaba y con que cogía la plancha, la guiaba y la volvía a dejar. Pálidos eran sus brazos desnudos. En un moño sobre la nuca tenía sujeto el pelo rubio y largo.

Carla Bertomeu, 3r C

Un simple sábado…

Pensaba en que este sábado tenía que ir al concierto del Canto del Loco. Pero supongo que el hecho por el que evitaba pensar en ello es que sabía que no podría ir por culpa de mi hermano. El simple hecho de no poder ir me agobiaba, pensar que podría estar pasándolo en grande y saber que no podría ir.
¡Ese imbécil siempre me tiene que fastidiar los planes! ¿Por qué no se callará? ¿Acaso yo le cuento a mamá sus secretos nocturnos? Es injusto. ¿Por qué le enseñó a mi madre el chivato de marihuana? ¿Acaso no fumamos los dos juntos?
Mamá pensó que sólo era mío, pero en verdad es de él. Y por eso no podré ir al concierto, y estaré un mes sin salir, y encima tendré que revender la entrada.

Iniciado y revisado por Carla Torner, 4tC

La importancia de la comprensión

pissarraEl profesor de matemática avanzada, José, pidió a uno de los alumnos, Iván, que saliese a la pizarra a realizar un ejercicio, porque no paraba de molestar; éste dijo que no sabía como resolverlo, así que el profesor le hizo quedarse después de clase.

Al acabar la hora, Iván le preguntó al profesor por qué le hacia quedar y éste respondió que intentaría hacer todos los ejercicios que sus compañeros habían realizado durante la clase, que los haría en la pizarra hasta que consiguiese realizarlos correctamente y que el próximo día se los entregaría en un folio con una explicación de cómo se hacen y por qué se hacen así al lado de cada uno.

Lo que José intentaba enseñarle era la importancia de anotar las cosas y estar atento en clase, para así poderlas comprender mejor y poder estudiar y aprender más fácilmente.

Samara Masero, 4t B

Ciudad

Brillan las cosas. Y aunque parezca mentira

el cielo retorna, azul chispeante.

Pero no resuelve el enigma

por el que he decidido esperarte.

Ahí estás tú: debajo de negra incertidumbre,

debajo de todas estas nubes,

pensando por qué el río chirría.

Por qué no queda rostro de tu imagen.

Por qué no hay más luz en la oscuridad.

Por qué irrita el sol ardiente

Y de pronto, no estás. Un adiós en tu blanca sonrisa.

En tus ojos se deshace

un mundo de amor negro.

Ya te fuiste, te esfumaste.

Nada queda de ti. La ciudad gira:

son ahora gestos habituales.

Patricia Ortín, 3r B

ARREBATO

Brillan las cosas. Los coches conducen

de forma estridente,

el cielo gris, el viento me choca

violentamente.

Ahí estas tú: debajo de la luna

que te abraza y te acuna.

Pero estás lejos, no llego a alcanzarte,

la calle es larga y parece interminable.

Los pasos suenan fuertes y audibles

impasibles en medio de la oscuridad.

Y de pronto, no estás,

me has abandonado

me has arrebatado la felicidad.

Nada queda de ti. La ciudad gira:

y yo me pierdo, ya sin vida.

Irene Miràs Guillén, 3r C

Enigmas

calennouPorque detrás de cada letra, de cada frase, se oculta una persona.

Un sentimiento misterioso y extraño, desconocido. Detrás de cada coma, de cada punto. Ideas contradictorias, paradojas sin sentido: la vida.

Al fin y al cabo, ¿qué es si no la vida? Un enigma. Pues eso somos, un caos incomprensible de ideas y sentimientos que ni en mil versos, ni en mil páginas de reflexión llegaremos a entender. No todos los misterios están para resolverlos, tal vez solo estén para enseñarnos a apreciar lo diferente, ya que si nos llegáramos a entender dejaríamos de vivir.

Tú cómete la cabeza pensando y reflexionando sobre esta vida. Lucha para descubrir los misterios ocultos que nuestra existencia esconde. Sí, sigue mirando hacia atrás e intenta comprender esto. Mientras tanto yo estaré viviendo sin pensar, disfrutando cada segundo de libertad. Porque si es triste no entender por qué somos así, más lo es aún no disfrutar de lo que somos. Y al fin, después de todo esfuerzo, descubre que aquí lo extraño es vivir.

Maria Llauradó, 4t C

Tecleando

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Nunca creí que conocería al chico perfecto a través de la pantalla de mi ordenador y escribiendo con el teclado.

Cuando me conecté en el descanso para comer y lo vi conectado no dudé en saludarlo. Quería escribir tan rápido que me dio la impresión de que las teclas saldrían disparadas. Al principio no me creía que tuviésemos tantas cosas en común: hobbies, gustos…

Queríamos contarnos experiencias vividas, anécdotas… pero no teníamos tanto tiempo, ya que yo tuve que volver al trabajo, así que quedé con Rubén en hablar por la noche.

Cuando llegué a casa y encendí el ordenador, él ya estaba esperándome. Hablamos durante toda la noche.

Ahora, de todo eso hace dos años y Rubén se ha convertido en una de las personas más importantes de mi vida.

Carla López, 4t C



Escribir…, ¿para qué?

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Cuando eres pequeño, el término escribir es simplemente coger un plastidecor y pintar. Me recuerda la infancia, cuando sólo tienes la preocupación de divertirte. Con escribir un simple nombre o un dibujo en un papel en blanco ya eres feliz. Cuando te enseñan a escribir, como es una novedad para ti, te pasas las horas escribiendo, te crees más mayor de lo que eras. Recuerdo que a mí también me pasaba, me podía estar toda una tarde escribiendo mi nombre y jamás me cansaba.

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Más tarde, cuando eres mayor, escribiendo te das cuenta de muchas cosas, creo que es la mejor forma de desahogarte. Es esa sensación de expresar tus sentimientos, de poder decir de alguna manera el estado de ánimo en el que te sientes en ese momento.

Cuando te sientes sola, triste, coges tu cuaderno y escribes sin parar, te haces una historia donde el protagonista sueles ser tú. Porque a pesar de que parezca una gran estupidez, una simple libreta puede ser la que más te entienda. Puedes pasarte horas escribiendo, y al cabo de los meses verás como todo eso te ha servido para algo, para reflexionar.

Mireia Merideño, 4t C