Redacciones 4º ESO, curso 2017- 2018

Expresión escrita XIII (monólogo)

Escribe un monólogo interior teniendo en cuenta las características y los ejemplos leídos en clase.

¿Cómo escribir un monólogo interior? Clica aquí.

Alba Meseguer (4º ESO A):

Qué extraño es sentir que la luz que sale de nosotros se apaga y retrocede rompiendo todos los indicios de felicidad que de nosotros surgen. La alegría se ha ido. Permanezco sentada en un abismo de oscuridad que se apodera de mis adentros. Con qué facilidad me adentro en mis humildes y destructivos pensamientos, esos pensamientos que antes me producían tanta alegría. Los mismos que otras veces más fuerte me han hecho, quiero estar con mi soledad. Me niego a recibir otras presencias, otros estímulos, otros sentimientos.

Es increíble como puede engancharte algo que solo te destruye. Sin embargo, el dolor es simple. Simple como las ganes de luchar que sobresalen de lo más profundo de mis adentros. Simple como la valentía que me caracteriza. Simple como la necesidad de apoyo que yo sin querer rechazo. Simple, simple como soy yo.


Júlia Tallada (4º ESO A):

¡Qué mala es la tristeza! Nos hace sentir deprimidos y desanimados, no estamos Preparados para enfrentar este sentimiento tan fuerte e intenso. ¿Pero qué seríamos sin la tristeza?, todo el día felices y contentos terminaría siendo muy aburrido e incluso causaría algún que otro conflicto entre las personas. Y sí, es un  sentimiento poco agradable pero a la vez necesario, es una necesidad para equilibrar el resto de emociones. Pero en general no la sabemos gestionar muy bien y eso conlleva depresiones, mal humor constante…, y todo a veces por no aceptar la realidad, o por no saberla gestionar. En fin, es una mar revuelto con pocas posibilidades de calmarlo, y menos si no te ayudan a calmarlo.


Clàudia Domingo (4º ESO B):

Si pudieras tener un súper poder, ¿Cuál sería? Qué poco me preocupaba esa pregunta antes del accidente. Y yo siempre la respondía decidida y orgullosa de mi decisión. De hecho, ahora que mi obstinada elección de antaño ha sido suprimida de las posibilidades, tampoco sabría cuál escoger. Porque, siendo sinceros, es mucho mejor  una humanidad sin muchas ganas de ir al supermercado tele transportándose, que luego quedarían cosas por pasar por caja…Aunque los cajeros  podrían leer mentes y saber qué clientes tienen intenciones de tomar prestados ciertos productos…

En fin, ¿Lo veis? Es mucho mejor el sistema actual aunque sea sobrio. Siendo pesimistas, un sitio donde todo el mundo es impredecible y te puede salir con cualquier rareza podría desembocar hasta en una distopía.

Volviendo a que des de siempre tuve como mayor aspiración volar algún día, haced todos caso al famoso dicho: Ten cuidado con lo que deseas, porque es bien cierto. Te lo recomienda alguien que por querer cumplir su sueño de cuando creía en cuentos de hadas, terminó con su vida tontamente. En 1956, entre la tela de su colorido globo aerostático.


Montse Ferrando (4º ESO B):

No me encuentro bien. Lo extraño pero estoy a punto de explotar al igual que lo haría un cajón lleno de recuerdos y mentiras.

No sé qué hacer, estoy desesperada. ¿Lo digo? Si lo digo nos van a mirar mal y él se enfadará.

Yo lo quiero y sé que él también me quiere.

Debe de estar pensando en mí. ¿Y si quiere que nos casemos? No me hace demesiada ilusión pero  si le digo que no va a ser peor el remedio que la enfermedad. Prefiero decir sí y aceptar que es lo major para mí aunque me duela.

Yo le quiero. Al fin y al cabo las parejas se quieren. ¿No?


Aida Campos (4º ESO B):

La verdad, no sé por dónde empezar. Ni siquiera sé por qué escribo, supongo que simplemente echo de menos que estés conmigo, pasando el tiempo, siendo nosotros y nada más.

No sé ni cómo llamarte porque siento como si ya ni te conociera, ¿cómo ese juego de niños se convirtió en un paisaje de guerra con corazones explosivos, al igual que las bombas de los cañones?

Tú siempre me creíste valiente, guerrera y segura de mí misma, pero se ve que te llevaste todos esos atributos contigo.

Todo pasa y se olvida, sí, lo sé. Pero no siempre es fácil llegar al olvido si te aferras a tus sentimientos ya perdidos.

No es justo que te juzguen por amar, nadie debería prohibirte poder decirle a alguien “te quiero” o que te has enamorado pero en cambio todos juzgan el amor ajeno, da igual que te conozcan o no. Creo que nadie puede decirte a quien puedes amar y a quien no, nadie puede decidir por nosotros porque nadie siente nuestros sentimientos y mientras estamos dudando, perdeos tiempo para amar y ser amados. Estoy harta de todo, harta de no poder dejar ser libres nuestros sentimientos por culpa de la sociedad.


Andrea Cerrada (4º ESO B):

Intento poner atención a lo que está explicando, pero no lo consigo. Miro a mi alrededor, me fijo en las caras que ponen los otros asistentes y me evado. Me van a estallar los tímpanos, siento la música muy alta. Pero qué calor, cada vez entra más y más gente, todos bailando al compás. Lo estoy viendo, pensaba que no vendría. Que se acerque, quiero decirle algo. Lo observo. Ahora solo hace falta que preste atención y baile conmigo. Todo lo que quiero decirle está en las canciones. Es ese cuerpo y obviamente su mirada la que me atrae. ¿En qué estoy pensando? Es absurdo. Oigo aplausos, supongo que la fiesta a comenzado.


Expresión escrita XII (texto descriptivo)

Realiza una descripción técnica de uno de los cincuenta cuadros más famosos del mundo.

Mira los cuadros clicando aquí.

Luna Chen (4º ESO A):

La noche estrellada, de Van Gogh

Podemos observar en esta obra un paisaje tranquilo, presenta una expresión muy íntima y subjetiva bajo un cielo turbulento levanta una visión idealizada, es una obra pintada con aceite usando pinceladas muy gruesas y empastadas. Destaca el color azul, amarillo y también el negro, además podemos observar las hermosas estrellas que resaltan dentro del cuadro. Como muchas obras del autor, esta también es una bastante conocida.  A la parte inferior podemos observar paisajes como unas pequeñas casas que forman un pequeño pueblo, también a la parte izquierda del cuadro se puede apreciar  un árbol bastante destacado que tapa una cuarta parte del cuadro.


Pau Barberà y Amàlia Rovira (4º ESO A): 

En este cuadro se presentan detrás de un muro hecho de piedra, un mar calmado y unas nubes de un tono grisáceo que ocultan gran parte del cielo, dificultando la tarea de definir el horizonte con claridad. El foco de luz se concentra en la parte izquierda del cuadro, aún así no se puede deducir en qué parte del día se sitúa la imagen. Y en primer plano se puede apreciar a un hombre derecho bien vestido, con un traje negro, camisa blanca, corbata roja, y un sombrero negro con una cinta del mismo color el cual está sosteniendo una manzana verde con su rama y cuatro hojas que le oculta el rostro.


Helena Arenys y Júlia Tallada (4º ESO A):

El grito, de Eduardo Munch

Este cuadro fue pintado por Eduard Munch, en Noruega el 1863. El autor de esta obra se inspiró para pintar esta obra un día que paseaba con dos amigos suyos en un mirador de Ekeberg, Oslo. Munch no estaba satisfecho con su obra así que pinto otras tres versiones distintas hasta quedarse con la definitiva.

En el cuadro podemos observar el mirador con ese cielo rojizo que el mismo autor describe, que representa la puesta de sol en Ekeberg. Se ve a un ser bastante raro que está con cara de angustia y desesperación y este está situado encima del mirador que atraviesa un gran río con bastante agua en él.


Genelva Barrera y gina Guas (4º ESO A):

El hijo del hombre, René Magritte

Lo que más se destaca del cuadro es la figura del torso de un hombre. A primera vista se ve que en su cara hay una fruta, de color verde. Esta fruta nos impide ver la identidad del individuo. El hombre lleva un traje negro, y delicadamente hay pintados unos reflejos grises como el cielo que se ve en el fondo. Del también podemos destacar el sombrero que lleva en la cabeza que es completamente negro, y también su corbata roja como la sangre.

En su espalda hay un muro y justo detrás del muro hay un mar pintado con unos tonos azules grisáceos. La técnica utilizada en el mar es la difuminación.


Anna Yanes y Joan Castellano (4º ESO B):

La maja desnuda, de Francisco de Goya

En este cuadro se puede apreciar una habitación de paredes de tono oscuro sin ninguna decoración. Podemos ver, en el centro del cuadro, un sofá cubierto con unas sábanas blancas un tanto arrugadas. Hay también encima de ese sofá, de tonalidad verde oscuro, dos cojines muy grandes y de color blanco también. Encima del sofá hay una mujer apoyada en las almohadas con la mayor parte de su cuerpo de lado. Tiene las manos detrás de la cabeza y los codos doblados. Se puede apreciar en su cara una tímida sonrojez, tiene los ojos marrones y las cejas finas y sus labios son afinados y rosados. Sus cabellos son de color marrón y no muy largos, son rizados. Podemos apreciar su desnudez y el color de su piel blanca como la leche.


Montse Ferrando y Victor Miró (4º ESO B):

La noche estrellada, de Van Gogh

Es un cuadro principalmente pintado con las diferentes tonalidades de azul. Es de estilo postimpresionista. El autor utiliza la técnica del óleo sobre lienzo. La obra representa un cielo nocturno lleno de nubes con movimento giratorio rápido,  estrellas ardiendo con luminosidad y una luna creciente muy brillante. El cuadro, con rasgos exagerados, expresa una imagen surrealista.

Debajo de las colinas onduladas del horizonte, hay un pueblo pequeño. Los colores oscuros y fríos son las casas y ventanas representando la soledad de las calles. A la izquierda de la pintura, hay una estructura enorme que desarrolla un sentido más grande de aislamiento.


Clàudia Domingo e Íngrid Segarra (4º ESO B):

El hijo del hombre, de Magritte

En este cuadro se observa a grandes rasgos un hombre pintado como un autorretrato de la atutora. Fue pintado en 1964 con la técnica de óleo sobre lienzo y tiene un tamaño de 116 cm por 89 cm. Tiene un estilo surrealista y actualmente se encuentra en el museo Ralli Santiago.

Esta pintura está compuesta por unas nubes grises y blancas en la parte del fondo superior que desaparecen en la mitad del cuadro, donde se encuentra el horizonte del mar. En la parte inferior se muestra un muro de piedras rectangulares. En primer plano, se encuentra el hombre de pie con un traje negro, una camisa blanca y una corbata roja, en la cabeza lleva un bombín, también negro, adornado con una cinta gris. Se trata de un hombre de etnia occidental, pero no se puede apreciar su rostro debido a que una manzana verde y cuatro hojas nacientes del tallo superior están pintadas encima.


Karen Escuin e Isabel Zafra (4º ESO B):

La columna rota, de Frida Kalo

En la obra se puede apreciar el autorretrato de la autora semidesnuda mostrando en el interior de su cuerpo una columna del orden jónico. La muchacha viste con un corsé ortopédico que le rodea la mayoría del cuerpo. Su cintura es cubierta con una sábana rosa palo, que es sujetada por sus manos dándole también un poco de movimiento.

La autora tiene por todo su cuerpo y rostro pequeños clavos clavados. En el rostro de la muchacha se pueden apreciar pequeñas lágrimas de color blanco saliendo de sus ojos, tiene la cabeza girada hacia un lado, el pelo recogido pero con un mechón suelto. Su rosto no muestra expresión alguna. En el fondo se aprecia un campo verde agrietado; y en el horizonte, el cielo azul.


Ariadna Pérez (4º ESO B):

En lo primero que nos podemos fijar al observar el cuadro es en la figura de una persona en primer plano con una expresión facial muy definida, que nos indica que está asustado.

Este personaje se encuentra encima de un puente en perspectiva junto a lo que parece ser la sombra de otras dos figuras, que se encuentran en el fondo del cuadro. El puente atraviesa un rio el cual desemboca un mar y la línea del horizonte. En este cuadro destacan los tonos naranjas y azules con algunos tonos negros que al mezclarse originan tonos grisescos y marrones. Estos tonos vivos que aparecen en el cielo aportan luminosidad al cuadro. El cuadro puede representar la expresión de vivir una situación de gran temor, angustia o desesperación.


Expresión escrita XI (Microrrelatos Sant Jordi)

Instrucciones

Bases

Antología Microrrelatos 4º ESO


Expresión escrita X (actividad 10, unidad 1)

Escribe un texto argumentativo en el que critiques alguna actividad que te parezca un engaño. Por ejemplo:

– Pagar a alguien para que prediga el futuro.

– Solicitar mensajes en cadena por los que supuestamente se recibirá dinero o regalos a cambio.

– Participar en sorteos con un supuesto premio seguro.

Manel Gurrera y Helena Segarra (4º ESO A):

Hay tantos timos hoy en día… Se aprovecha el tema de internet y las redes sociales para engañarte como pueden. En mi opinión, la gente tambén se deja engañar demasiado rápido.

Un ejemplo de estas estafas es la ”estafa nigeriana” o también conocida como “timo 419”. Este timo hace creer a la víctima que va a cobrar parte de la fortuna que supuestamente tiene el timador y le hace pagar por adelantado. Hay muchasvariantes de esta estafa, como “el pistolero español”, “el tío de América” o “la tarjeta de débito con 500 millones”.

En el caso de la estafa de la tarjeta de débito con 500 millones, el timador hace creer a la víctima que necesita un punto por el que pasar un tarjeta de débito con una gran cantidad de dinero. Supuestamente, tras pasar la tarjeta por el punto, el dinero se repartirá a partes iguales entre la víctima y el timador. Cuando el timado trata de pasar la tarjeta siempre saldrá como operación fallida, y el estafador dirá que debe entregar la mitad del dinero. Enotros casos también piden cantidades altas de dinero para supuestos gastos básicos. El timo continúa hasta que el timado se da cuenta de que nunca recibirá el dinero.

En conclusión, siempre se debe ir con pies de plomo a la hora de negociar con dinero o dar datos personales a alguien a través de internet con desconocidos.


Aida Campos y Clàudia Domingo (4º ESO B):

Muchas son las estafas con las que nos encontramos a diario y por eso debemos saber detectarlas a tiempo. Con la aparición de Internet y las redes sociales, las estafas han encontrado un nuevo medio con infinitas posibilidades por el que efectuarse.

Por eso, a continuación vamos a hablar de un tipo de estafa mediante Internet que podría afectar a muchas personas.

Las oportunidades empresariales falsas. En la actualidad, muchos ciudadanos buscan una mejora de sus condiciones económicas a través de un trabajo mejor valorado y de eso se aprovechan los estafadores. Estas estafas consisten en una serie de ofertas empresariales en las cuales te piden que pagues por adelantado para recibir equipo y paquetes necesarios.

Podemos detectar estas amenazas gracias a la facilidad con la que se consigue el trabajo y la cantidad de dinero que pagan. Muchas veces hasta se crean páginas web para hacer más creíble el timo.

Para concluir, podríamos llegar a la conclusión de que debemos tener mucho cuidado con las ofertas que se encuentran por Internet para evitar malas experiencias.


Montse Ferrando (4º ESO B):

En ocasiones, cuando nos sentimos solos o nos vemos sumergidos en problemas sin solución, a primera vista, tendemos a buscar ayuda en otras personas como familiares, amigos, psicólogos e incluso videntes. Estos últimos son el consuelo de muchas personas, ya que dicen predecir el futuro y quitar las energías negativas de las vidas de la gente con “mala suerte”. El problema de todo esto es que la gente se cree estas pantomimas.

Este tipo de trabajos son una fuente de dinero fácil que entusiasma a todos aquellos con dificultades económicas. Nadie necesita estudios para ejercer sus “habilidades psíquicas” y es por eso que al considerarse un engaño la gente debería tener más cuidado con qué se gasta su dinero.


Ariadna Pérez e Isabel Zafra (4º ESO B):

La sociedad en la que vivimos tiende creérselo todo, por ejemplo, pagar a alguien para que le prediga el futuro, solicitar mensajes en cadena por los que supuestamente se recibirá dinero o regalos a cambio, participar en sorteos con supuesto premio seguro.

Puede que la gente no sepa que la estén estafando, aunque lo puedan llegar a sospechar, pero sin llegar a entenderlo.  Muchos tipos de personas suelen llevar a cabo engaños para ganar dinero de manera fácil, incluso engañando a la gente, por ejemplo pagarle a una vidente para que te lea el futuro. El futuro es incierto y no sigue ninguna regla.

En conclusión, parece que a la gente les gusta ser engañados y aunque lo vean no hacen nada para evitarlo o ponerle remedio. A la gente le gusta el dinero fácil y rápido sin importar los medios por los cuales lo consiguen, aunque sea pasando por encima de las personas o arruinando sus vidas.


Expresión escrita IX (Prueba CC.BB. Curso 2011- 2012)

Escribe un texto argumentativo que tenga como título “La relación entre padres e hijos”.

Gerard Garcia (4º ESO A):

El padre, una figura paterna, alguien que nos influye, nos enseña y despierta sentimientos y emociones. La madre, una figura materna, alguien que de sacrifica, nos cuida y nos educa para afrontar todo.

De pequeños no nos separamos de ellos en todo el tiempo. Aguantan nuestros llantos y rabietas, y nosotros no nos enteramos de nada. En nuestra adolescencia puede haber muchas formas de comportarnos con ellos. Se preocupan mucho, ya empezamos a querer hacer cosas de mayores y nos quieren proteger. Nos riñen mucho, pero en el fondo nos quieren. Nosotros creemos que son pesados, pero siempre quieren lo mejor.

Ellos también han sido jóvenes e hijos, y tenemos que tratarlos bien y cuidarlos, ya que de padres solo tenemos unos.


Víctor Juan (4º ESO A):

La relación entre padre e hijos es muy importante, ya que es el núcleo familiar la principal base en la que el niño aprende a relacionarse.

En diferentes etapas de la vida, los padres y los hijos se encuentran ante una aprendizaje mutuo de comportamiento afectivo que marcará la forma en que un hijo entenderá la vida a través de los conocimientos de sus padres, en ello se adquirirán valores muy importantes para su futuro y el de la sociedad de la cual él ya forma parte.

En conclusión, todos los medios deberían ponerse al alcance de las familias desde la administración pública dando apoyo desde todos los campos posibles para tener como objetivo que llegue a todos los hogares una base con fuertes cimientos para asegurar una futura sociedad integradora y justa.


Joan Castellano (4º ESO B):

Entre padres e hijos pueden haber diferentes relaciones, desde muy familiares y cercanas hasta completamente alejadas. Una cosa sí que es segura y es que hasta cierta edad dependemos de nuestros padres esto pasa con todas las personas.

Desde mi punto de vista, creo que todos tenemos dependencia de nuestros padres hasta que somos lo suficientemente responsables para poder decidir por nosotros mismos, irnos a vivir solos y no necesitar de nuestros padres para subsistir.

Sin embargo, siempre tenemos a nuestros padres para motivos porque si les pedimos consejo siempre van a intentar ayudarnos lo máximo posible para conseguir lo que queramos.

Por otra parte, siempre hay gente que cree que puede vivir sin ellos y valerse por sí mismo, pero aun así, sus padres siempre les van a ayudar con todo lo posible.


Isabel Zafra (4º ESO B):

Todos los padres quieren tener una buena relación con sus hijos. La comunicación ayuda a fortalecer el apego en la familia.

A los padres les gusta tener con los hijos una comunicación fluida y positiva, pero cuando esto no es así aparecen las dudas y la desconfianza, los problemas pasan por la mente de los padres y surge la angustia, estos deberán darles a los hijos espacio y estar presentes por si los necesitan. Cuando llegue este momento los padres deberán estar atentos en el comportamiento de los hijos. A veces, con el afán de ayudar a los hijos los padres se convierten en jueces.

Es importante que el niño se sienta escuchado, que pueda comunicarse y se sienta apoyado. De esta manera la comunicación será positiva.


Aida Campos (4º ESO B):

Una de las coses más importantes para todas o casi todas las persones son los padres.

Y es que, según un estudio, una de las primeras palabras que decimos cuando estamos aprendiendo a hablar suele ser papá o mamá.

Yo, cuando era pequeña, veía a mis padres como si fueran los mejores superhéroes del mundo, siempre dispuestos a darlo todo por mantenerme a salvo, cosa que a día de hoy siguen haciendo.

Algunas veces, es cierto que se encargan de regañarme cuando algo de lo que hago no está bien, pero sé que lo hacen porque quieren lo mejor para mí y quieren que sea la mejor. No todos los hijos se llevan bien con sus padres, muchos, y más ahora en esta etapa de la adolescencia, piensan que son unos pesados que solo controlan sus vidas pero, lo cierto es que algunas veces cuando me paro a pensar, creo que tampoco debe ser fácil la tarea que hacen, cuidarnos, tenernos contentos, etc.

Creo que he tenido mucha suerte ya que siempre he sentido y siento que en mi casa hay mucha confianza, complicidad y sinceridad, además de un ambiente de unión muy especial.


Mariona Lajarín (4º ESO B):

Todos los padres necesitan tener una buena comunicación son sus hijos. La comunicación favorece la relación, se obtiene un ambiente de unión, de respeto, de tolerancia, de cariño y confianza.

A todos los padres les gusta tener con sus hijos una relación fluida y positiva. También hay otros padres que son de controlar mucho a sus hijos, entonces ellos se sienten agobiados. A veces los hijos no quieren hablar con sus padres, pero con sus amigos o con los hermanos, sí. Aquí los padres tendrán que darles a sus hijos su espació y momento, y estar presentes por si son necesarios en algún momento. En este hecho suele ser más frecuente en la adolescencia y los niños se vuelven más reservados que cuando son más pequeños.

Los hijos se tienen que sentir escuchados, que puedan comunicarse abiertamente y se sientan apoyados cuando expresan todos sus sentimientos. De esta manera la comunicación será positiva y el ambiente familiar será el adecuado para todos.


Melody Amaya (4º ESO C):

Madre y padre, palabras que nos enseñan a decir desde pequeños.

Nunca solemos decir a nuestros padres un simple “ te quiero”, tal vez por vergüenza, pero en silencio y  en nuestro mundo, siempre pensamos en algo que tenga que ver con ellos. Cuando somos pequeños, solemos pensar en algo que tenga que ver con ellos. Cuando somos pequeños, solemos pensar a quién queremos mas de los dos, quién nos quiere más de los dos, lo mucho que los queremos, etc.

En la adolescencia llegan los malos rollos por decirlo de una manera, te hacen pensar o te demuestran que no te entienden y es cuando confundes varias cosas, te quedas sin saber qué pensar, pero en el fondo los amas y por el momento la rabia nos consume.

A veces, también somos egoístas, nos encerramos en nuestras cosas tanto que llegamos a pensar que no les queremos, la mente se transforma en la de una niña pequeña de dos años y es cuando comienzan los conflictos con ellos.

A los hijos la mayoría de veces nos gustaría que nuestros padres se pusieran en nuestra piel y nos entendieran, pero también nosotros nos los entenderemos a ellos hasta que no seamos padres.


Júlia Ferré (4º ESO C):

Los padres para un hijo son las personas más importantes, son las dos únicas personas que van a estar desde el principio hasta el final, son las únicas personas que estarán siempre a nuestro lado pase lo que pase van a ayudarnos a superarlo.

Muchas veces discutimos, peleamos, dejamos de hablar, no queremos saber nada de ellos, pero al fin y al cabo son las únicas personas que necesitamos sí o sí a nuestro lado, las que nos van a querer de la forma que sea, las únicas que no nos van a abandonar ni dejar de querer nunca, si nos fallas a los hijos, inconscientemente vamos a fallar como a persona. A veces una relación padre e hijo puede ser mejor que la de la madre e hijo o incluso al contrario, pero creo que lo que cuenta es el buen rollo. Siempre nos van a dar lo mejor de ellos aunque no nos lo merezcamos.

De padres solo hay unos, nadie te va a querer como los primeros.

En conclusión, pienso que ya que hemos tenido la oportunidad de llegar a la vida gracias a ellos la tenemos que aprovechar, ya que hemos nacido para ser queridos y para querer.


Chadia Belouali (4º ESO C):

Las relaciones entre ambas figuras no siempre son buenas. Yo creo que lo que explica este hecho es la diferencia de edad.

Los padres son nuestro pilar fundamental en esta vida aparte de ser las personas que nos acompañan en nuestro trayecto de vida; pero siempre nos va bien en este trayecto, a veces nuestros pensamientos, nuestras ideas no encajan con la de los padres y es cuando empiezan los conflictos entre padres e hijos.

Yo creo que los padres no entienden que cuando llegamos a una cierta edad nos molesta que nos pongan límites y normas a ciertas cosas; entendemos que lo hacen pensando en nuestro bien pero a veces se pasan y eso a nosotros nos molesta.


Júlia Martínez (4º ESO C):

En general, los padres siempre quieren lo mejor para los hijos pero no siempre es así , hay familias y familias, niños que se llevan más bien con el padre que con la madre  o al revés o padres que directamente no se hablan con sus hijos.

En primer lugar, es vital llevarnos bien con ellos ya que  han sido quienes  nos han criado y quienes han esperado ansiosos nuestra llegada, muchas de las peleas que se provocan con los padres  son a partir de cuándo sus hijos entran al instituto  y ya quieren salir más a menudo ,quieren otra ropa para ir a la moda y quieren ir con gente que la mayoría de las veces no son  amigos.

En mi opinión, para que una relación padres e hijos funcione tienen que hacer cosas que no quieren para poder llevarse bien y poder  mejor la relación y conseguir todo lo que se  han propuesto.


Expresión escrita VIII (Prueba CC.BB. Curso 2012-2013)

Escribe un texto argumentativo que tenga como título “Los avances científicos: oportunidades y riesgos”.

Alba Meseguer (4º ESO A):

Hoy en día nuestra sociedad se ve afectada por muchos avances científicos. Por lo general, la gente joven cree que eso es bueno pero yo opino diferente.

Es verdad que evolucionar no es malo y el hecho de que una máquina u otro aparato que no es humano pueda hacer lo mismo que nosotros o incluso lo que nosotros no podemos, es fascinante.

Ahora bién , si permitimos que otro tipo de método nos domine ¿qué será de nosotros? Si ahora mismo ya estamos dependiendo de móviles y otros productos ¿dentro de unos años que pasará? ¿Vamos a perder la calidez de una enfermera que te repite mil veces “ Todo saldrá bien”?

Es lo que vamos a conseguir i eso para mí no es avance, es estupidez.


Viktor Delgado (4º ESO A):

Muchas de las enfermedades que antes existían, ahora ya no existen gracias a los avances científicos. Al igual que hoy en día podemos volar a la Luna o viajar alrededor del mundo con aviones. Pero también podemos construir bombas y matar a miles de personas.

Yo creo que los avances científicos son muy importantes en nuestro día a día, ya que han ayudado a incrementar el nivel de vida de las personas. También permiten otras muchas cosas como viajar a lugares muy lejanos.

Por otra parte, creo que puede ser altamente peligroso usar la ciencia para fines destructivos o mortales, ya que las personas también son capaces, con la tecnología de hoy en día, de matar a todos, es decir, acabar con toda la vida en el planeta.


Paula Bort (4º ESO B):

La ciencia nos ha acompañado a lo largo de la evolución humana, y a lo largo de los años nos ha ayudado a curar grandes enfermedades que hacía años no tenían cura y mataban a mucha gente. Nos ha ayudado a ser como somos ahora, a tener todos los avances que tenemos.

En el futuro aparecerán muchos más avances científicos, que nos ayudarán en nuestro día a día, a curar enfermedades que en la actualidad son un misterio, ayudará a alargar la vida. Pero lo que no sabemos es los problemas que nos podrán crear estos avances. Podrían crear grandes catástrofes mundiales y naturales, debido a experimentos mal hechos, ideas que ponen a prueba o podrían llegar a empeorar la vida humana o crear nuevas enfermedades y epidemias sin solución y causar muchos daños.

En mi opinión, los avances científicos son buenos, pero depende de lo que se quiera hacer con ellos o como lo hagan. Me gustaría llegar a conocer inventos que hagan más fácil la vida, pero sin quitarnos nuestros trabajos y sin hacer que todo lo hagan las máquinas y volviéndonos cada vez más inútiles.


Montse Ferrando (4º ESO B):

En la actualidad la tecnologia y la ciència son estudiós que avanzan a la velocidad de la luz.

Desde mi punto de vista, la tecnología se ha convertido en algo imprescindible tanto para la medicina como para la ciencia en general.

Pienso que gracias a la tecnología podremos en un futuro no muy lejano, salvar a muchas más persones de las que podemos salvar hoy en día.

Creo que está claro que eso podrá tener unos efectos secundarios en los seres humanos, pero si lo hacemos bien, no tenemos porque perjudicar el medioambiente ni sufrir riesgos innecesarios.

Para mí, la tecnologia es una gran oportunidad para mejorar nuestras vidas y la debemos aprovechar.


Júlia Ferré (4º ESO C):

Mi opinión sobre los avances científicos es positiva, ya que gracias a ello hemos podido lograr méritos que sin esa ayuda no hubiéramos podido. Por ejemplo, curas para enfermedades, nuestro pasado, de dónde venimos, de dónde provenimos, qué es lo que nos forma y por qué.

Aunque estos avances lleven su tiempo y esto para mí resta puntos, nos está mejorando día a día con sus ayudas. Pero también tiene sus riesgos, como todo, teniendo sus pros y sus contras. Me refiero a que vamos avanzando con la ciencia también gracias a la tecnología, ¿y si algún día falla la tecnología? ¿Qué será de la ciencia?


Expresión escrita VII (Prueba CC.BB. Curso 2014- 2015)

Redacta un texto narrativo en el que expliques alguna anécdota en la que aparezcan elementos mágicos o misteriosos.

Júlia Tallada (4º ESO A):

Hace mucho tiempo de esta anécdota y la verdad es que no me gusta recordarla porque me lo pasé muy mal.

Todo comenzó una mañana en una casa en las afueras de mi pueblo, yo y dos amigos más estábamos explorando aquel territorio desconocido. Era una casa abandonada que estaba muy dejada, medio derrumbada con ladrillos rotos y vidrios por el suelo, la verdad es que daba un poco de miedo y de misterio.

De repente oímos un fuerte golpe en el comedor, nosotros estábamos explorando la cocina, fuimos  a ver qué pasaba y nos encontramos a un hombre que supuestamente era el amo de la casa, ese hombre tenía unes pintas muy desagradables nos decía que si no nos íbamos, nos mataba. Nos fuimos horrorizados y asustados.


Genelva Barrera (4º ESO A):

La velocidad del viento me golpeaba la cara mientras yo corría sin mirar atrás, estaba aterrada, empezaba a estar cansada de tanto correr, me fallaban las piernas del cansancio, más de una vez había tropezado y levantado lo más rápido que podía. Pero sabía que por mucho que corriera él acabaría atrapándome, él era mucho más rápido. Tropecé otra vez y cuando levanté la cabeza él estaba delante de mí. Me observó por unos momentos. Creí ver compasión en sus ojos por unos instantes, como si no quisiera hacerlo, pero rápidamente se remplazó por una  expresión arrogante. Me concentré en la tierra que estaba debajo de sus pies, pero cuando él se dio cuenta ya fue demasiado tarde, el suelo de bajo sus pies empezó a temblar. Por unos instantes creí que podría hacerlo, que sería más fuerte que él, pero su estúpida sonrisa arrogante apareció en su rostro y allí entendí que esa sonrisa era mi perdición.


Gina Guas (4º ESO A):

Tengo clase de música todas las tardes, pero hace cosa de un mes algo cambió. La clases se empezaron a hacer más pesadas y los profesores tenían un comportamiento extraño con los alumnos.

Llegó un día que iba con mis compañeros y al entrar en clase todo había desaparecido, no había sillas, ni mesad, ni el piano, solo observamos las paredes blancas. Nos quedamos sin aliento, y no supimos qué hacer. Decidimos ir a preguntar a la clase de al lado, pero al abrir la puerta nos encontramos con las mismas paredes blancas.

Entonces la secretaria subió corriendo rápidamente y nos dijo que entrásemos , que estaban haciendo reformas. ¡Menudo susto!


Pau Barberà (4º ESO A):

-Nile, ¿nuestro abuelo no estará preocupado?

-Mira que eres miedoso River. Sólo vamos a ver la queva de la leyenda.

-Sí pero… ¿y si resulta ser real?

-Vamos a ver ¿qué prefieres, quedarte pescando con el soporífero de nuestro abuelo?

-Hombre, dicho así…

-No se hable más ¡váyamos a la cueva!

 Ambos hermanos, se abrieron camino a través del bosque de camino a la cueva que estaba al olado del río. Ambos se frustraron ya que no se la imaginaban tal y como era. Los dos entraron a la cueva, River, con la humedad y nerviosismo se resbaló, y causando un enorme estruendo que asustó a todos los murciélagos de la cueva.

 -Mira que llegas a ser patoso River, anda, levántate.

 River, mientras se levantaba se encontró una libreta con anotaciones, no se pudo fijar mucho ya que las prisas de su hermano le impedían concentrarse. Vieron unas luces a lo lejos, decidieron ir a ver, vieron una bestia enmorme, incluso Nile estaba asustado. De repente, empezó a temblar la bestia y se cayó al suelo como si se hubiese derretido, se escucharon diversos gritos.

 -¿Y tú eres el mejor entrenador de gnomos de la zona?

-Lo siento, pero sin tus pociones no vamos a hacer nada, no tienen la fuerza suficiente para mantenerse derechos.

-He perdido la libreta con las recetas y no me acuerdo de como hacer la poción de resistencia

-Que sepas el viejo no nos paga para esto, que sepas que a este paso nunca de podremos dar la sorpresa a sus nietos.

 River se levantó y se acercó al mago.

 -¿Se refiere a esta libreta? River estaba temblando

-Oh, gracias pequeño, y por cierto, ¿qué haces aquí?

-Habíamos entrado yo y mi hermano para explorar la cueva.

-Que sepais que no podeis estar aquí, marchaos porfavor, y gracias.

Los niños pensaron sobre lo que hablaban el mago y el entrenador, pensaron en lo que podía llegar a hacer su abuelo por ellos, sin saber que la sorpresa era para ellos, fueron a disculparse a su abuelo por haberse escapado.


Aida Campos (4º ESO B):

Era una tarde de domingo como todas las demás. Me había pasado todo el día haciendo deberes y estaba agotada. Tenía la cabeza llena de conceptos  y necesitaba desconectar. El día parecía que se había puesto de mi parte, las nubes cubrían el cielo y el ambiente era húmedo. Mis padres y mi hermana se habían marchado a visitar a mi abuela.

Tenía el plan perfecto. Equipada con la manta y las palomitas, me senté en el sofá, dispuesta a ver una película. Estuve navegando un buen rato por los canales sin encontrar nada que me gustase. Hasta que, de repente, cuando estaba a punto de irme a mi habitación, enganché un canal que no sabía que tenía.

Allí anunciaban el inicio de una película: “la dimensión interior”.

El título parecía prometer.

La película empezó con una música intrigante. La película avanzaba y se podía ver que la trama era de una niña de aproximadamente mi edad. Tenía una familia en la que se sentía cómoda y una hermana pequeña. ¡Vaya! Parecía mi alma gemela. Cada vez, me intrigaba más, podía ser mi biografía. Pasó un rato y la película se hizo muy monótona. Me estaba aburriendo un poco y sin querer me quedé dormida. Cuando desperté, el televisor continuaba emitiendo la película. Sobresaltada, abrí los ojos como platos. La imagen mostraba a la protagonista acostada en el sofá. ¡Un sofá como el mío, una manta como la mía!

No podía creerlo. Sonó el timbre en la película. La chica cogió el pomo y… cuando abrió apareció un hombre con una máscara la cual no dejaba ver su rostro. La chica salió corriendo y se encerró en su cuarto, el hombre la perseguía con un chuchillo afilado.

El hombre, empezó a dar golpes a la puerta y una voz me gritó. Era mi padre. Abrí rápidamente. Delante, mi padre, mi hermana y mi madre me miraron extrañados mientras de fondo, la música de los créditos de la película sonaba.


Clàudia Domingo (4º ESO B):

Fui saliendo del sueño profundo muy lentamente. La habitación estaba en completa calma y entraba muy poca luz por los agujeros de las persianas que no estaban bajadas del todo. Solamente se oía el tic-tac del reloj que marcaba las tres de la mañana.

Esa misma noche había discutido con mi padre y no pude volver a dormirme. Así que me incorporé y apoyé mis pies descalzos en el parqué frío y mi dirigí al sillón frente a mi ventana. Empecé a contar estrellas que captó mi atención. Desprendía una luz azulada y se acercaba por momentos. Cada vez estaba más y más cerca, hasta que pude ver, que se trataba de una criatura que daba piruetas y se movía de una forma tan majestuosa… Abrí la ventana y me senté en el borde para contemplarla. Muy poco a poco tomó rumbo hacia donde yo me encontraba. No podía creerlo, era una especie de dragón azul y morado que me causaba una terrible nostalgia cuando me dirigía su mirada.

Finalmente, se acercó lo suficiente para que nos pudiéramos tocar, pero no lo hicimos. Él agitaba sus alas y me miraba fijamente y yo también lo observaba. Y lentamente, iba tendiendo mi mano hacia su morro. Para cuando conseguí alcanzarlo, desperté.


Mariona Lajarín (4º ESO B):

Una vez fui con mi primo a dar una vuelta por Barcelona, a ver los monumentos, las catedrales, el campo de futbol, la sagrada familia, etc. La verdad que era todo muy bonito y nos cansamos mucho andando de punta a punta.

Volviendo al hotel, pasamos por delante de una casa que nos llamo mucho la atención, mi primo quería entrar pero no teníamos tiempo y pensé que ya volveríamos mañana. El día siguiente volvimos i la casa no estaba, mi primo dijo que sería cosa de magia, pero estamos en el siglo XXI y en el año 2018 y las casas no desparecen por magia, que yo sepa. Pasaron 5 días y teníamos que ir a comprar, volvimos y estaba la casa abandonada, mi primo sin preguntar entro y yo lo seguí, al entrar tuve una sensación de maldad y a la vez felicidad, no había nadie y comenzó a tocar el piano, y se movían todos los muebles, era algo mágico, me fui corriendo.

Finalmente fui Amposta muy confusa y desde aquel día pienso en aquella casa y que tengo que volver para ver si la magia existe de verdad.


Montse Ferrando (4º ESO B):

Siemprehacíamoscomidasfamiliares por el cumpleaños de mi visabuela. Aquelaño, aunque ella no estuviese, no fuediferente en absoluto. Fuimos a casa de mi tía Clara, en las afueras de ciudad. Éramoscuarenta por lo menos, peronadie tenia hijosexcepto mi madre y ahora mi tía. Clara habíaadoptado dos ninos hacíapoco. Arturo, el pequeño de seisaños, y Carlota de mi mismaedad; una nina preciosa de ojos verdes con la que enseguida me hice amigo.

Con los platoslimpios de comida y los estómagosllenos a rebentar, decidimosbajar al sótano para jugar  un juego de mesa que lehabíaregalado el abuelo al pequeño Arturo.

El “Descent: viaje a las tinieblas”, era un juego de fantasia épicaparecido al conocido “Dungeonsand Dragons”.

Distribuimos los personajes y nos pusimos a jugar.

Pasadosunosminutos, empezamos a presenciar unosextrañosmovimientos en el tablero. Arturo se asustó y rompió a llorar.

Entonces Carlota nos confesó que habíasido ella, que lepasabadesdemuypequeña y que no tenia el poder suficiente para controlarlo.


Carla Lafont (4º ESO B):

Aquella noche me encontraba junto a mi madre en la preciosa Ciudad de Medellín, una Ciudad reconocida por su diversidad y turismo. Estuvimos pensando un rato sobre qué hacer, y decidimos dar un recorrido por algún lugar concurrido.

Las dos pensamos en tomar un taxi y dirigirnos al jardínbotánico, lugar que queda a una hora del hotel en el que estábamos, por el gran cumulo de coches que hay siempre. Estuvimos diez minutos para poder conseguir un taxi que nos llevara al lugar. Pasaron quinze minutos y el conductor del taxi empezó a actuar de manera un poco extraña, se ponía muy nervioso, mi madre le preguntó si sabía llegar al sitio que le indicamos y le gritó que se callara dando un fuerte golpe al volante. Después de cinco minutos más el hombre se empezó a meter por calles muy oscuras y solas. De repente sacó un sonajero del bolsillo i se puso  a jugar con él, mi madre y yo nos empezamos a asustar, no sabíamos qué hacer, hasta que decidimos bajarnos unes cuadras más adelante donde habíamás gente.

Cuando yo me estaba bajando del coche, vi que en el maletero había cuchillos con sangre, trozos de pelo y muchas prendas de ropa interior de mujer también con sangre.  Me quede unos segundos pensando y el señor de inmediato me gritó que me bajara que tenía prisa.

Me bajé y vi dos coches de policía, uno delante del taxi y el otro atrás, el taxista empezó a maniobrar con agresividad para poder salir pero uno de los policías lo hirió en el brazo por un disparo. Después de todo ese trágico momento, uno de los policías vino y nos comentó lo que sucedía, el supuesto taxista era un loco violador y asesino en serie que huía de la policía tres escaparse de la cárcel. Me quede en shock al escuchar aquello, no lo podía creer.

Finalmente, los policías decidieron acompañarnos a un lugar donde tomar un taxi seguro y regresar al hotel.


Expresión escrita VI (Actividad 4, unidad 2)

Transforma un diálogo en secuencia teatral. No te olvides de las acotaciones.

Gina Guas,  Genelva Barrera y Alba Meseguer (4º ESO A):

Mujer: Vamos, venga conmigo, le ayudo a sentarse en el coche. (le dice cogiéndole del brazo)

Ciego: No veo, no veo, madre mía no puedo ver. (murmura llorando)

Hombre: Si me dice donde vive, podré llevarle a casa.

(se empieza a formar un murmullo constante entre la gente)

Ciego: sigo sin ver, no veo mis manos (dijo, agitando sus manos delante de sus ojos).  Nada, es como si una luz me estuviera enfocando todo el rato, como si me encontrara en un mar de leche.

Hombre2: ¡Pero si la ceguera no es así! (dijo un hombre medio gritando)  La ceguera dicen que es negra.

Ciego: ¡Pues yo lo veo todo blanco! (dice disgustado y llorando) A lo mejor es verdad, y tiene razón la mujer, quizás son solo nervios, ¡el mismo diablo! (grita desesperado) Esto es una verdadera desgracia… (suspira)

Hombre: Dígame donde vive, por favor.  (dice encendiendo el motor)

Ciego: No sé como podré agradecerle lo que ha hecho por mí…

Hombre:  Nada hombre, no pasa nada, hoy por ti y mañana por mí, nadie sabe lo que puede pasar.

Ciego: Toda la razón, como iba a saber yo que me pasaría algo así hoy… (dice lamentándose) ¿Por qué no avanzamos?

Hombre: El semáforo está en rojo.

Ciego: Ah… (empezó a llorar por el pensamiento que a partir de ahora nunca sabría si el semáforo está en rojo)


Pau Barberà y Amàlia Rovira (4º ESO A):

En un atasco de circulación, cuando el semáforo finalmente tiene la luz verde encendida, un solo coche se queda quieto impidiendo el paso a los demás. Ante esta situación, la mayoría piensa que el coche tendrá algún problema mecánico. Algunos ya impacientes han salido y se han posicionado alrededor del coche parado, golpeando los cristales. El conductor de ese coche parece muy nervioso, triste y confundido, tanto que solo repite dos palabras; estoy ciego. Su comportamiento y apariencia física indican que la causante de su ceguera seguramente sea la angustia. Una vez ya sacado del coche la gente empieza a discutir si llamar a alguien aunque el ciego solo pide que lo acompañen a la puerta de casa.

(Murmullos de aprobación.)

(El hombre ciego nota que le agarran el brazo.)

Hombre: Venga, venga conmigo (ayudándole a sentarse en el asiento del copiloto y abrochándole el cinturón).

Ciego: No veo, no veo… (murmurando entre sollozos).

Hombre: Dígame dónde vive (pidió con voz compasiva).

(La gente miraba por las ventanillas con curiosidad y cara de novedad)

Ciego: (Alza las manos y las mueve delante de sus ojos) Nada, es como si estuviera en medio de una niebla espesa, como si me hubiera caído en un mar de leche.

Hombre: Pero la ceguera no es así, la cegera dicen que es negra.

Ciego: Pues yo lo veo todo blanco, a lo mejor la mujer tendrá razón y será cosa de nervios…

Hombre: Yo sé muy bien lo que es esto, sí una desgracia, los nervios son el diablo. Porfavor, dígame donde vive (lepide otra vez).

(Al mismo tiempo se oyó que el motor se ponía en marcha).

Ciego: (Balbuceando, como si la falta de visión le hubiese afectado la memoria) (Le dió una dirección). No sé cómo voy a agradecérselo.

Hombre: De nada, hombre, no tiene importáncia. Hoy por ti y mañana por mí, nadie sabe lo que le espera.

Ciego: Tiene razón, quién me iba a decir a mí, cuando salí esta mañana de casa. que iba a ocurrirme una desgracia como esta. (Su frase no tenía la entonación de una pregunta, más bien era un reflexión triste acompañada de una sonrisa amarga)

Por cierto, ¿por qué no nos movemos? (Pregunta extrañado dandose cuenta repentinamente de este hecho).

Hombre: Porque el semáforo está en rojo.

Ciego. Ah…(deprimido porque ya no podrá si el semáforo se pone en rojo).


Ariadna Tomàs, Marina Sabaté y Àngela Garcia (4º ESO A):

Ayudante1: venga, venga conmigo (cogiendo el cielo del brazo).

Le ayudan a sentarse. En el asiento al lado del conductor y le abrochan el cinturón.

Ciego: No veo, no veo. (Asustado y le empiezan a saltar las lágrimas):

Ayudante1: Dígame dónde vive.

Mientras ayudante1 intenta calmarlo, trata de sacarle la información. Al mismo tiempo, por las ventanillas del coche acechan caras voraces, golosas de la novedad. Seguidamente, el ciego alza las manos, ante los ojos y las mueve.

Ciego: No veo nada, es como si estuviera en medio de una niebla espesa, es como si hubiera caído en un mar de leche.

Ayudante2: Pero la ceguera no es así, dicen que la ceguera es negra. (Convencido).

Ciego: Pues yo lo veo todo blanco. (Le cuesta pronunciar las palabras).

Ayudante1: A lo mejor tiene razón la mujer, será cosa de nervios, los nervios son del diablo.

Ciego: Yo sé muy bien que es eso, una desgracia, si, una desgracia (contesta asustado).

Ayudante2: Dígame dónde vive por favor (pregunta mientras pone el motor en marcha).

Ciego: Calle esperanza numero12 (contesta balbuceando como si la falta de visión le hubiera debilitado su memoria.)

Ciego: (Después de unos segundos) No sé cómo voy a agradecérselo.

Ayudante2: De nada hombre, no tiene importancia, hoy por ti, mañana por mí, nadie sabe lo que le espera (Contento por sus agradecimientos)

Ciego: Tiene razón, quién me iba a decir a mí, cuando salí esta mañana de casa, que iba a ocurrirme una cosa como esta (sorprendido)

Ciego: ¿Por qué no avanzamos? (pregunta con inquietud)

Ayudante2: El semáforo está en rojo.

Ciego: Ah… (Empieza otra vez a llorar)

El ciego se queda pensando en que no sabía cuándo el semáforo estará en rojo. Finalmente, le dejaron en su casa y todo quedó en un susto.


Helena Segarra y Júlia Tallada (4º ESO A):

En un colapso de tráfico un pobre hombre que conduce un coche, a causa de la presión de la gente y las condiciones de su vehículo se queda ciego.

Persona1: ¿Le llevo a casa?

Ciego: Me haría un gran favor, gracias.

Persona1: Venga, venga conmigo.( Le lleva hasta el asiento del copiloto y le abrocha.)

Ciego: ¡No veo!¡No veo! (murmura llorando)

Persona1: Dígame dónde vive.

Peatones y conductores: ( acechavan con caras voraces y gologas por la novedad.)

Ciego: (Alzó las manos ante los ojos y las movió) Nada, es como si estuviera en medio de una niebla espesa, es como si hubiera caído en un mar de leche. (Dijo preocupado.)

Persona1: La ceguera no es así. (Dijo despreocupado.)

Ciego: Pues yo lo veo todo blanco.

Persona1: A lo mejor tiene razón la mujer, será cosa de nervios, los nervios son el diablo.

Ciego: Ya se muy bien lo que son los nervios, una desgracia. (Dijo preocupado.)

Persona1: Dígame dónde vive, por favor. (Al mismo tiempo se oye el motor que se pone en marcha)

Ciego: (Balbuceando, como su la ceguera le hubiera afectado su memoria da su dirección.) Nosé cómo voy a agradecérselo.

Persona1: De nada hombre, no tiene importancia, hoy por ti mañana por mí, nadie sabe lo que les espera.

Ciego: Tiene razón, quién me iba a decir a mí, cuando salí esta mañana de casa, que iba a ocurrirme una desgracia como esta. (Se sorprendre ya que continuan parados.) ¿Por qué no avanzamos?

Persona1: El semaforo està en rojo.

Ciego: Ah (sorprendido y empezó a llorar de nuevo.)

Persona1: A partir de ahora no sabrá cuándo el semáforo se pone rojo.


Clàudia Domingo y Montse Ferrando (4º ESO B):

(Se muestra una situaccción en el caos con cinco peresonas más cerca del protagonista y una multitud escuchando en el fondo)

Ciego: (mirando a todos lados) Solo quiero que me acompañen hasta la Puerta de mi casa.

Voz1: ¿Y el coche?

Voz2: La llave està ahí… Podríamos aparcarlo en la acera.

Voz3: (Habla uno de los Hombres más cercanos) No es necesario, yo conduciré el coche hasta su casa (dijo buscando la aprobación de la multitud y del mismo hombe)

(Se oyeron murmullos de aceptación y se fue despejando poco a poco la carretera otra vez).

Voz3: Venga conmigo (Lo coge del brazo y lo acompaña hasta el asiento del copiloto).

Ciego: !No veo nada, no veo nada! (MIentras hace unos gestos y agita las manos delante de sus ojos) Lo veo todo blanco.

Voz3: La ceguera dicen que es negra. A lo major tiene razón esa mujer y será cosa de nervios.

Ciego: ¡Es una desgracia!

Voz3: Sí, una desgracia. Por favor, dígame dónde vive.

(El coche se pone en marcha)


Expresión escrita V (Prueba CC.BB. Curso 2013- 2014)

¿Es saludable vuestra alimentación? Redacta un texto argumentativo en el que expongas cómo es tu alimentación y la de tu familia, y expliques si consideras que es o no es saludable.

¿Cómo escribir textos argumentativos?

Aida Campos (4º ESO B):

La comida es uno de los combustibles necesarios y principales que permite a nuestro cuerpo ponerse en marcha y hacer su trabajo. Aun así, debemos saber llevar una buena alimentación para estar mejor.

Muchos estudios afirman que ha habido un incremento de la mala alimentación a lo largo de estos últimos años.

Personalmente, y siendo sincera, creo que se podría decir que sí que llevo una alimentación variada y saludable, aunque algunas veces como casi todos los adolescentes o la gente en general, me dé algún que otro capricho.

Igualmente, dejando de lado que de vez en cuando coma alimentos no saludables, en mi casa todos los días se debe comer mínimo tres piezas de fruta, cosa que no me supone ningún esfuerzo ya que me encanta. También comemos mucha verdura, pescado y carne a la plancha, Algunas veces también comemos huevos.

En conclusión, después de todo esto y viendo lo que come la mayoría de mis compañeros, creo que llevo una alimentación bastante saludable y creo que es la que voy a seguir haciendo ya que, tampoco quiero seguir una dieta extremadamente saludable ni comer todo el rato lo que me gusta como por ejemplo huevos fritos, patatas, etc.


Ariadna Pérez (4º ESO B):

Una buena alimentación se basa en comer todo aquello que sea sano y a la vez nutritivo. Mucha gente prefiere comer comida más gustosa y agradable antes que comida más saludable que, aunque la mayoría no sea muy deleitosa, a la larga te acaba beneficiando.

Yo creo que una buena alimentación, aunque la podría mejorar, ya que no suelo comer demasiada fruta y verdura. Para poder mejorar mi alimentación debería dejar de comer tanta comida no saludable, como las golosinas y las patatas, entre otras cosas, y tendría que empezar a comer comida que para mí  sea gustosa y a la vez sana.

En conclusión, creo que en mi familia, a pesar de que deberíamos mejorar, nuestra alimentación no está tan mal.


Expresión escrita IV

Escribe un microrrelato de terror siguiendo las indicaciones de las bases del concurso del Institut Cristòfol despuig. Clica en el siguiente enlace:

Els de 4t hi participem!

Amàlia Rovira (4º ESO A):

Tic, tac, tic, tac… El reloj resuena por toda la casa, creando un ambiente aún más pesado y escalofriante de lo que ya es, los correteos que se oyen por los pasillos y los gritos desgarradores de mis amigos no me ayudan a calmarme. Tengo que intentar concentrarme en el reloj y calmar mi respiración si no quiero que nos encuentren. Tic, tac, tic, tac…

Los gritos han parado, al igual que los correteos; eso solo significa que mis amigos ya no están vivos. ¿Debería esperar para salir? Tic, tac, tic…

Casi grito, no solo por el susto sino también por impotencia, ya no puedo centrar mi atención en el reloj, lo han roto. Escucho sus pasos acercarse a nosotros, cada vez más cerca, esto parece una película de terror. Por la angustia y el pánico no puedo detectar la ironía de esta situación, ya que yo actué en varios filmes del mismo género.

Los pasos paran justo enfrente del ropero. ¿Me han descubierto? La respuesta a esta pregunta fue inmediata; la puerta se abrió de golpe, tres de los cinco sectarios me jalaron hacia fuera, uno de ellos por el cabello, los otros por las piernas, el cabecilla del grupo apuntó su cuchillo hacía mi barriga, lo levanta verticalmente para coger impulso y…>> Entonces me desperté, ese fue el sueño que tuve en la madrugada del 9 de agosto de 1969, al mismo tiempo que mi esposa, Sharon Tate, embarazada de ocho meses y medio, fue brutalmente asesinada junto a unos de sus amigos, en nuestra casa de Cielo Drive, en California, por los seguidores de la secta “La Familia”.


Manel Gurrera (4º ESO A):

Desde la invención de la primera herramienta de caza, la tecnología ha ido mejorando y adaptandose a nuestras nuevas necesidades. En la últimas décadas, la evolución de la tecnología ha aumentado de forma exponencial, y junto a ella nuestra dependencia, lo que genera una pregunta: ¿han reducido las nuevas tecnologías nuestra inteligencia?

En mi opinión, las nuevas y mejoradas tecnologías son de gran ayuda en la sociedad, pero su influencia depende de la persona que es utilizada y por el uso que esta le aplique. No es comparable la influencia de la tecnología sobre un adolescente que pasa todo el día chateando y mirando tonterías con la que recibiría un mayor de ochenta años que tan solo usa el móvil para llamadas con familiares y consultar diarios digitales.

Opino que las nuevas tecnologías son muy beneficiosas siempre que, como todo, no sean usadas de forma abusiva.


Pau Barberà (4º ESO A):

La casa de la señora

Tocó el timbre de la puerta de una casa en plena noche, nos abre la puerta una señora mayor de estatura normal para su edad, aunque se la veía envejecida, además estaba un poco descuidada físicamente. Nos pidió que esperásemos unos instantes y así hicimos mis amigos y yo. La señora nos pidió que entremos, nosotros sin saber qué hacer decidimos entrar aunque a mí me daba mala espina. La casa estaba muy ordenada aunque también bastante sucia y polvorienta. Estaba decorada con murciélagos y arañas colgando del techo y una calabaza encima de una mesa. La señora nos pidió que la siguiésemos a la cocina, que allí tenía lo que buscábamos. De camino a la cocina, en una habitación vimos unos esqueletos que parecían tan verdaderos que nos asustamos, me quise ir, pero ya no había marcha atrás, debíamos ir a la cocina, el pasillo se me hacía infinito.

Una vez en la cocina, la señora nos presentó a su marido, sentado en una silla de ruedas, el hombre nos parecía muy agradable, aunque a juzgar por su aspecto, no ayudaba a quitarme el miedo de encima. El hombre era calvo, un poco gordito y desdentado. Mientras hablábamos con el hombre, mis piernas no paraban de temblar, la señora abrió un armario y sacó un tarro que dejó en mi cesta y contenta de haber conocido a unos chicos tan pacientes nos felicitó con un ”Feliz Halloween”.


Ainoa Ramírez (4º ESO A):

Salí de esa habitación, me faltaba el aire, la garganta se me oprimía. No podía más, demasiada brutalidad. No sé cómo terminé allí, pero lo hice. Recuerdo bajar los peldaños de las escaleras de tres en tres. Solo pensaba en salir de esa casa, sin mirar atrás ni darme cuenta de todo lo que dejaba saliendo por esa puerta. Cuando estuve fuera, me agaché a coger aire por el esfuerzo cometido apenas hacía un minuto. Me repuse y no di ni diez pasos que me puse a llorar, a llorar como una niña, sin ningún tipo de consuelo. Notaba que me ahogaba en mis propias lágrimas y en mi respiración irregular. Me venían imágenes de manos emputadas, cuerpos putrefactos y chillidos bestiales y dolorosos.

Sólo me arrepiento de una sola cosa, de no haber podido hacer algo por ellos. Pero si me sentí muy satisfecho cuando por fin, pude clavarle ese puñal que tanto me había atormentado estas semanas. Me permití un segundo, solo un solo segundo para verle la cara, mientras moría a mis pies agonizando. Comencé andar y andar, tuve que dormir debajo de los arboles pasando mucha hambre y frio. El sufrimiento no termino, hasta que encontré una carretera vieja que daba a un pueblecito pequeño. Nunca me había sentido tan aliviado como cuando vi un coche parar.

Desde ese momento que no me enteraba de qué estaba pasando, me venían imágenes en el coche, después en la ciudad. Llegué a mi casa, cerré las ventanas y me fui a dormir, con una decisión muy terrorífica en la cabeza.


Júlia Tallada (4º ESO A):

El mundo al revés

Justamente hoy hace un año que me cogieron unes paranoias raras, unas paranoias extrañas, era como si estuviera en un mundo paralelo al mío, en este mundo vivían criaturas horripilantes. A consecuencia de esto, acabé encerrada en un hospital donde los médicos me observaban cada noche. Estuvieron meses y meses investigando mi caso para ver si realmente este mundo que yo decía que era paralelo a mí existía de verdad. Cada día los seres vivientes de ese mundo cogían más poder sobre mí hasta el punto de no poder ni controlarme a mí misma, era como si los tuviera dentro de mí. Cada día que pasaba estaba más preocupada  y los médicos me decían que cada día iría a peor. Yo asustada y con el pánico encima, gritaba. ¡Vete bestia, vete!


Viktor Delgado (4º ESO A):

El resto de mi vida junto a una niña embrujada

Cuando me desperté, me di cuenta de que estaba en una cárcel, rodeado de hielo, a temperaturas bajo cero grados. A mi alrededor solo había un ventilador oxidado y una cámara digital. Cogí la cámara, la encendí y entré a la galería. Había una foto de mi equipo y de mí. Apagué la cámara y la dejé. Intenté salir de la cárcel y lo logré, porque los barrotes de hierro estaban muy oxidados y conseguí romperlos. Al salir oí un grito y me giré en la dirección que lo había oído. Había una puerta de madera muy deteriorada. La abrí y encontré una niña de unos diez años muerta en el suelo desangrándose. Bajé para tomarle el pulso, pero nada. Me levanté y cerré los ojos. Me pregunté, ¿cómo alguien puede ser tan cruel para matar a una inocente niña? Al abrir mis ojos me dí cuenta de que los ojos de la niña estaban abiertos, cuando antes estaban cerrados. En el brazo tenía marcado a fuego el número “666”. Antes tampoco lo tenía. Intenté escapar por donde pude, pero me era imposible encontrar una salida. Seguramente estaría atrapado en esta “casa” diabólica para el resto de mi vida.


Genelva Barrera (4º ESO A):

Eran las 00.00 h de la noche, aun no había llegado nadie a casa, llevaba desde las 22.00 h esperándolos, había llamado a su móviles y llenado sus WhatsApp de mensajes, empezaba a estar inquieta, nadie daba señales de vida. Era 31 de Octubre, las calles estaban vacías y silenciosas, y el miedo acechaba en cada rincón de las casas. Tragué saliva  y me dispuse a abrir la puerta, necesitaba comprobar que había alguien más aparte de yo en este barrio, al abrir la puerta el viento me golpeó la cara y enseguida mi corazón comenzó a latir fuertemente en mi pecho.

Observé mi barrio, estaba todo oscuro, no había ninguna luz abierta, el aire estaba helado y húmedo. Giré la cabeza y con mucho miedo me acerqué a la casa de mi vecina, como todas las demás esta también estaba silenciosa y sin luz. Al ir a tocar la puerta, vi que estaba abierta, un rastro de sangre estaba por toda la casa. Mi corazón estaba palpitante tan fuertemente que pensaba que en cualquier momento me saldría, me giré rápidamente para poder volver a mi casa cuando sentí un fuerte golpe en la cabeza y todo se volvió oscuro.


Alba Verdiell (4º ESO B):

¡No le mires a los ojos!

Andas sola por la calle sabiendo que algo horrible te sigue a todas partes.

Llegas a tu casa, cansada, después de un duro día de trabajo y todas las luces están apagadas. Miras a la izquierda,  a la derecha, a tus pies, en el vestíbulo, debajo de la cama…pero sabes que nunca debes mirar arriba, ya que odia que le miren a los ojos. Con sigilo vas a tu habitación para ponerte el pijama y ponerte a leer antes de dormir. Van pasando los minutos lentos y pesados hasta caer en los brazos de Morfeo.

Me desperté en la madrugada al escuchar como alguien llamaba al cristal de la ventana, hasta que volvieron a llamar desde el espejo.


Paula Roger (4º ESO B):

Los caníbales y yo en un mundo irreal

Estaba todo oscuro, estaba sudando, nerviosa por lo que iba a suceder, me levanté y tropecé, me di un golpe en la cabeza y no supe que pasó después. Me desperté en una habitación llena de artefactos de hierro, estaba atada, no podía moverme, me sacudí para poder salir de allí. Entraron unos hombres vestidos de blanco con una máscara negra y llevaban un carrito lleno de armas para degollar y hacer sufrir a una persona mientras la matan lentamente. Con un sensor levantaron todas las camillas y pude ver a mi familia allí en la sala, grité y di patadas, a la primera persona que degollaron fue a mi abuela, a mi querida abuela la mataron esos seres horribles, les mandaron a unos guardias que se la llevaran y en frente había una pantalla donde pudimos ver como tiraban los restos de todos los seres humanos en un hoyo enorme donde había hombres caníbales que lo devoraban todo, la siguiente fue mi tía y así hasta llegar a mí, les escupí, pero no tenían cara, eran robots que se habían apoderado del mundo. Estos mataban a los humanos y guardaban sus cerebros y se los implantaban a otra raza más desarrollada.

Mi prima era la siguiente detrás de mí, estaba muy asustada, y antes de que me mataran y de que me lanzaran al hoyo de los caníbales, les supliqué que si podía por última vez abrazar a mi prima y decirle que la quiero, me desataron, yo me levanté, y fui a su camilla, lloramos, nos abrazamos y mientras la desaté, le dije a la oreja: cuando te diga, sal corriendo de aquí, yo te cubro, no mires atrás. No quería hacerlo, pero la convencí, cuando la solté y me giré, tiré un vaso de agua encima de ellos, se volvían locos, empezaron a saltar chispas, le grité que se largara de allí, que eso iba a explotar, no quería irse sin mí, la baje de la camilla y corrimos, estábamos fuera, pero había otros esperándonos fuera, eran los caníbales, no pudimos hacer nada, nos mordieron y nos convertimos en ellos.

Vidas jóvenes desperdiciadas, yo estaba embarazada, era una sorpresa que quería compartir en la familia, pero no pude, fue el fin de la raza humana, los robots y los caníbales (hombres que antes fueron humanos, pero sufrieron hambre y se refugiaron en ello) quedaron solos en la Tierra, las máquina se quedaron con el planeta Tierra.


Andrea Cerrada (4º ESO B):

Como de costumbre subí a mi habitación a ver un poco la tele antes de ir a dormir, la miré hasta quedar dormido. Al despertarme a media noche, la televisión aún estaba encendida. Me levanté para apagarla, al hacerlo volvió a aparecer. Una cara aterradora se queda en la oscuridad del televisor mirándome fijamente, cada vez tengo más miedo porque sé lo que va a venir a continuación…


Paula Bort (4º ESO B):

Cuando te despiertes

Esa noche Samantha a lo lejos oye a su jefe que le grita algo, pero ella no lo puede entender. Se acerca a su oficina y be una sombra degollando a su jefe. Cuando ella se dispone a empezar a correr, la sombra la coge por los pies y antes de degollarla a ella también…

Se despierta en su cama, cuando de repente se abre la puerta de su armario y sale una sombra tenebrosa en su busca.


Isabel Zafra (4º ESO B):

Estoy sola, sola y desesperada por salir de mi casa, casi a punto de girar el pomo de la puerta, esta chirría fuertemente, una fría corriente de aire me alcanza, me hace caer en la oscuridad de la nada.

Solo me queda sacar la pierna para poder salir de esa casa de locos, de repente noto dos manos tirando de mi pierna y sé que ya estoy muerta.


Anna Yanes (4º ESO B):

Todo empezó hace dos días, cuando lo vi, era “él”. Sabía que se había marchado para siempre, aún así estaba en mi cabeza. Hacía cosa de una semana que ya no estaba, que ya no podría abrazarlo nunca más. Un sueño, todo era él, mi mejor amigo, que siempre había estado a mi lado. De repente, nos situábamos en mi  casa, donde él  cogía un cuchillo de la cocina. No sabía qué hacer, se giró y me miró a los ojos, me dijo que todo saldría bien y que no estuviera nerviosa. Empezó a hacerme pequeños cortes en la pierna, dolían. No podía moverme. Desperté, sola, asustada. No sabía qué estaba pasando. No podía sacármelo de la cabeza. Me levanté, algo recorría mi pierna, llena de cortes. Sangre. Se abrió la puerta de mi habitación y…


Luz Song (4º ESO C):

En una ciudad cercana había un hombre curioso y misterioso, que vivía en la calle “Fustell”. Sinceramente, nunca pude acercarme a esa calle solo por el miedo a aquel hombre y aquella casa. Un día decidí ir allí para repartir unos folletos, toqué la puerta, pero no contestaba nadie. De repente se abrió la puerta, entré, pero todo se oscureció, solo sentía frío y escalofríos, sobre todo temblores. Encendí un mechero, pero era lo peor que podía haber hecho.

Una chica se acercó para hablarme, pensaba que era la hija de aquel señor, pero por desgracia no era nadie.

– Hola! ¿Quién eres? ¿Cómo has entrado? -hablaba con voz de niña, pero a la vez de mujer mayor.

– Solo venía a repartir unos folletos, pero la puerta estaba abierta.

– Entonces debo matarte has visto todo lo que no deberías de haber visto -dijo la niña mientras sonreía.

– Pero…No vi nada… ¡déjame salir! Noooooooo…

CONTINUARÁ…


Melody Amaya (4º ESO C):

Espíritus sueltos

Todo comenzó un día 31 de octubre de hace bastantes años,  la noche de los muertos. En esa fría noche todos los niños de una pandilla se fueron a la Moom, una discoteca muy famosa. Era la noche de disfraces, es decir, todos los de esa pandilla fueron disfrazados y no reconocían a nadie de los que había en esa fiesta.

En esa pandilla había dos parejas, Jordi que salía con Marta y Ramón que salía con Melanie. Melanie y Marta quisieron ir a por unos cubatas para ellas y sus parejas, pero al llegar a la barra había un chico al cual solo se le veía el pelo corto como el de un hombre presumido, disfrazado de It, el payaso de la película de miedo.

Al verlo, ellas se asustaron y se fueron corriendo a buscar a sus parejas pero no estaban, buscaban a amigas o amigos de la pandilla y no los hallaban y el mismo miedo de no encontrar a nadie y ver al chico les hizo salir de la discoteca corriendo.

Al salir vieron que él les estaba siguiendo y decidieron ir corriendo hacia un descampado lleno de árboles en el cual era fácil perderse. A los cinco minutos de estar corriendo por ese descampado se dieron cuenta que no había ninguna salida y, desesperadas, comenzaron a gritar de manera que el chico las encontró.

Él era un fugitivo de la cárcel, al cual detuvieron por violación y asesinato, como ya puedes imaginar Melanie y Marta fueron violadas y asesinadas, las encontraron el año pasado enterradas, se dice que su espíritu ronda por un pueblo cercano. Ten cuidado porque si fuese el tuyo tu muerte está cerca.


Chadia Belouali (4º ESO C):

La noche era muy oscura y silenciosa. Al fondo del callejón vi pasar una sombra con forma de hombre, al principio no le di mucha importancia. Seguí andando entre los callejones desolados, pasé por delante de un contenedor verde de ropa y me di cuenta que detrás de ese mismo contenedor estaba otra vez la sombra. Entonces sí que me vine abajo, empecé a temblar y un escalofrió recorrió mi cuerpo en cuestión de segundos. A día de hoy sigo sin saber qué pasó o quién era la misteriosa sombra.


Expresión escrita III

Escibe un texto de opinión a partir de la lista de consecuencias del uso que las nuevas tecnologías pueden provocar en las personas. Para ello, debes realizar previamente la lectura del tema 9 (” ¿Qué está haciendo Intenet en nuestra inteligencia?”) y la actividad 6 de este mismo tema. Justifica razonadamente tu opinión a favor o en contra de lo que se explica en el artículo de opinión antes mencionado. Puedes consultar el siguiente enlace:

¿Cómo escribir textos argumentativos?

Júlia Tallada (4º ESO A):

Según mi parecer las nuevas tecnologías en estos momentos son el centro de atención para los humanos.

Por un lado, opino que estamos demasiado pendientes de la tecnología hasta el punto que las máquinas piensan por nosotros, es más fácil  que piense una máquina a que piense uno por si mismo. Deberíamos intentar modificar este sistema y esta mala costumbre de dejar que piensen las máquinas en vez de pensar nosotros. Así que, teniendo en cuenta todo lo anterior, desde que somos niños nos deberían de enseñar cómo utilizar la tecnología de manera que nos perjudique menos y nos beneficie más.

Para terminar, me gustaría añadir que las tecnologías están abriendo una nueva era de la vida humana y que gracias a esto hemos podido avanzar mucho científicamente y tecnológicamente.


Helena Segarra (4º ESO A):

Últimamente, la gente se discute a causa de querer llegar a un acuerdo de que si las nuevas tecnologías tienen consecuencias buenas o malas.

Unos dicen que no nos ayudan, pasamos menos tiempo con la gente y están haciendo que no sepamos vivir sin ellas. Pero otros dicen que nos ayudan, nos facilitan nuestro día a día.

En mi opinión, creo que las nuevas tecnologías no hacen que perdamos contacto con la gente, al contrario, nos facilita la comunicación, pero hay que saber cuándo utilizarla y cuándo estar en el mundo real. Porque por mucho  que tengamos la respuesta de casi todo al alcance de nuestras manos, tenemos que saber utilizar la cabeza y otros medios cercanos que no siempre sean Internet.

En conclusión, las nuevas tecnologías nos hacen la vida más sencilla. Pero tenemos que aprender a decir que no y no utilizarla siempre de manera rutinaria.


Anna Bel (4º ESO B):

Muchos creen que la tecnología nos hace daño; como por ejemplo, la escritora norteamericana Maggie Jackson que afirma que “lo que hemos perdido es la habilidad de resolver problemas en profundidad”. Por otra parte, la gran mayoría cree que nos beneficia, como Mark Zuckerberg, creador de Facebook, que dice “comparto, luego existo”.

Desde mi punto de vista, Maggie Jackson tiene razón, Internet nos está volviendo estúpidos: nos cuesta más concentrarnos a la hora de leer o nos cuesta más resolver una ecuación porque ahora Internet nos lo facilita todo, podemos tener una calculadora pulsando una pantalla mientras que hace algunos años, no. Por otro lado, opino que los que alaban la tecnología también tienen razón, la tecnología nos ha ayudado a alcanzar límites que antes creíamos inalcanzables, como ver a alguien que está al otro lado del mundo a través de una pantalla o hablarle a un teléfono y que te contesten.

En conclusión, la tecnología nos ayudaría más si supiéramos utilizarla mejor.


Aida Campos (4º ESO B):

¿Conocemos realmente qué es Internet?

Internet es el medio de comunicación más poderoso, extenso y libre que ha creado la raza humana. ¿Cuáles serán los próximos avances de Internet? Lo importante ahora, no es la tecnología, sino su impacto en la sociedad. Por eso, estoy aquí para dar mi opinión.

Como todo en la vida, Internet tiene muchos aspectos positivos, ya que nos permite estar conectados con gente que se encuentra a la otra punta del mundo, guardar nuestros datos o incluso comprar o vender algo.

Pero lo que conocemos de Internet es solo la punta de un gran iceberg. Como medio de comunicación, tiene los mismos problemas o incluso muchos más que otros medios podrían tener. Los problemas más comunes son que puede hacerse ciberbullying, circular videos de abuso sexual en niños o incluso hacerse pasar por otra persona, cosa que proboca que se secuestren muchos niños y niñas y que circule información obscena.

En definitiva, pienso que decimos conocer lo que esconde Internet pero, en realidad, nos falta todavía mucho por saber y hemos llegado a tal punto en el cuál no podemos vivir sin estar conectados a la red ya que si no, nos falta aire para respirar.


Paula Roger (4º ESO B):

La tecnología y sus provocaciones

Desde mi punto de vista, las tecnologías nos están haciendo “tontos” a todos, los móviles, ordenadores, tabletas nos hacen la vida más fácil, hacen nuestro trabajo, piensan por nosotros.

Por un lado, dichos artículos fueron creados para potenciar el mundo empresarial y fueron poco a poco convirtiéndose en elementos comerciales indispensables para la cotidianidad. Por lo tanto, la tecnología nació como recurso o fundamento para facilitar las tareas de las personas en la actualidad. Hoy por lo tanto, las personas están más entretenidas por lo que hay en los teléfonos que en su alrededor, viven en un mundo de ciencia ficción, donde nada de lo que hay dentro de los móviles es real.

Por otro lado, la tecnología hace que tengamos todo lo que queremos con solo un “click”, no pensamos, somos unos vagos, que preferimos que lo hagan todo por nosotros.

En conclusión, la modificación que sufrió la comunicación en la actualidad, y más con la llegada de las nuevas tecnologías es evidente. Aunque en lo personal considero que sabiéndola manipular termina convirtiéndose en una aliada para manteneros informados de lo que pasa en el mundo o mantener una conversación con un buen amigo.


Montse Ferrando (4º ESO B):

Internet, ¿buena o mala influencia?

Actualmente nadie se imagina una vida sin Internet; sin poder consultar cómo haber un buen pastel de postre, sin poder resolver tus dudas sobre el examen de mates o inclusos sin encontrar la solución para tus problemas de espalda.

En mi opinión, el uso de Internet es necesario en nuestras vides. Nos ayuda a saber más sobre aquello que nos interesa, nos permite comunicarnos con persones que están lejos, y es una gran fuente de entretenimiento y aprendizaje.

Desde mi punto de vista, Internet ha sido uno de los mayores avances tecnológicos, dejando aparte sus aspectos negativos. Gracias al uso de Internet y de las nuevas tecnologías, el mundo está cambiando y no es precisamente para mal. Se crean Nuevos puestos de trabajo y las vides de las personas mejoran.

En resumen, me gustaría dejar claro que sí apoyo el uso del interne y además creo que va a resultar se cada vez de más utilidad.


Paula Bort (4º ESO B):

Las nuevas tecnologías tienen una gran influencia sobre nosotros y también nos afectan en el comportamiento y en la manera de actuar de las personas.

Estoy convencida de que ahora todo el mundo sabe cómo utilizar un aparato tecnológico por eso la gente sufre sus consecuencias. Sufren cambios de actitud cuando, por ejemplo, un padre le quita el móvil a su hijo o cuando una persona se pasa todo el tiempo mirando una diminuta pantalla y con el tiempo necesita ir al médico a ponerse gafas.

Pero lo que la gente no sabe es que a lo largo de la evolución de la tecnología inventan nuevas maneras de que la gente se gaste su dinero, de que pierdan grandes amistades que solo han pasado a conversaciones de “hola, cómo estas, adiós”, o a emoticonos. Nos afecta en la memoria a largo plazo, nos apartan de las personas que nos rodean y nos hacen emocionarnos por cualquier cosa.


Mariona Lajarín (4º ESO B):

Desde mi punto de vista, las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) han cambiado todo… creo que la gente está haciendo un gran uso y no es muy bueno, ya que hay cosas que pueden hacer sin Internet, en mi opinión.

Por un lado, dependemos de Internet ya sea del ordenador como el móvil, estamos en un mundo diferente, antes, hace diez años comía con sus padres no estaba mirando al móvil o a la tableta como ahora, sino que estaba hablando con sus padres de lo que había hecho en todo el día o algo más interesante que ver unos dibujos animados o chatear con alguien. Por otro lado, si tenemos alguna urgencia siempre podemos buscar por Internet, pero no siempre sale todo, siempre puede fallar. Sin embargo, puedes hacer la mayoría de las cosas sin Internet ya que para salir con los amigos lo podéis de hablar cuando estéis juntos en el colegio o cuando se vean.

Teniendo en cuenta las razones anteriores, el mundo se nos está yendo de las manos con toda la tecnología, tendríamos que arreglar algunas cosas y darnos cuenta antes de que sea demasiado tarde.


Ingrid Segarra (4º ESO B):

¿Dependemos de la tecnología?

Cada persona tiene una versión diferente ante la tecnología, algunos piensan que sin ella se morirían aunque a otros les es indiferente.

Desde mi punto de vista, yo soy del primer grupo de personas, no me veo ahora ya sin la tecnología, esta comodidad de buscar una cosa y en menos de un segundo obtener más de mil resultados, al contrario veo que nos hace más ‘’tontos’’ por decirlo de algún modo, nos acostumbra a encontrar algo rápido y fácil pero a la mínima que ya tenemos que mirar más de una página de internet, nos rendimos, nos hemos acostumbrado a tenerlo todo rápido y fácil, sin complicaciones.

En conclusión, la tecnología es una gran compañera en nuestras vidas, pero a  lo mejor demasiado, nos pasamos tantas horas pegados a la pantalla que no valoramos el tiempo que pasamos con los amigos, familia, etc. Y esto nos puede llevar a perjudicar mucho.


Expresión escrita II

¿Cómo es para ti un buen profesor? Redacta un texto en el que expongas tus ideas sobre el asunto de manera clara y ordenada

Viktor Delgado (4º ESO A):

Para mí un buen profesor es una persona que se preocupa por la educación de sus alumnos. Considero que ha de sentir que es muy importante que los alumnos aprendan cualquier materia, y que en un futuro puedan ser algo importante en la vida. Da igual la intensidad de voz que ponga, si se enfada mucho, o si no.

Además, es muy importante que un profesor esté siempre dispuesto a resolver dudas. Al fin y al cabo, los profesores se ganan la vida por enseñar, por preocuparse por los demás y sobre todo, por estar siempre disponibles. Si un profesor no está dispuesto a enseñar, y no se preocupa por nosotros es normal que en un futuro seamos unos irresponsables, unos vagabundos, no encontremos un buen trabajo, no cumplamos los sueños que nos proponemos, etc.

Por tanto, es un factor muy importante dentro del sistema educativo que un profesor sea un buen profesor.


Júlia Tallada (4º ESO A):

Un buen profesor para mí tiene que saber explicar el temario claro y esquematizado, porque hay profesores que solo se dedican a mandar deberes sin explicarte la teoría ni nada, y así aprendemos poco.

También tiene que hacer las clases amenas y divertidas, porque no es lo mismo que haga alguna broma o que sea divertido/a a que sea soso y solo explique el temario sin tener ninguna interacción con los alumnos. Está claro que es su trabajo y que lo hace como quiere pero es mejor si lo hace ameno, que si lo hace aburrido.

A parte, también se tiene que tener en cuenta el contacto con los alumnos, darles algún tema  de conversación, mostrar un mínimo interés por ellos.

En conclusión, lo que es evidente es que no todos los profesores tienen el mismo carácter y no todos pueden ser como lo que he argumentado anteriormente, pero sería ideal que algunos profesores fueran así, de hecho algunos lo son.


Nayara Fluixà (4º ESO A):

Para mí un buen profesor es como un amigo, una persona en la que puedes confiar, que sabes que no te dejará caer. Siempre resuelve tus dudas, o al menos todas las que puede.

Un buen profesor es el que disfruta haciendo su trabajo, el que pide silencio y riñe cuando se debe, nunca se pone en temas personales si no es necesario y sabe siempre qué decir y qué hacer, te aconseja e intenta hacerlo todo lo mejor que puede…

Para mí un buen profesor es aquel que cuando marchas te cuesta olvidar, el que sin querer deja escapar una lágrima cuando ve que ya no volverá a enseñarte ni a explicarte, incluso a regañarte.

No hay nada como un profesor así, si te paras a pensar se parece a un padre y es que los profesores en parte son como padres para nosotros.


Helena Segarra (4º ESO A):

Para mí un buen profesor es aquel que sabe y le gusta la materia que enseña. Porque esto se nota, cuando un profesor habla de lo que realmente le motiva y le gusta lo transmite a sus alumnos y los motiva.

También tiene que tener paciencia y saber que no a todo el mundo se le da bien lo mismo, explicar bien y hacerse entender también es una ventaja.

Personalmente, creo que todos y cada uno de los humanos de este planeta tenemos la capacidad de aprender, pero no todos tenemos la capacidad de explicar y hacer entender lo que sabemos.

Así que, definitivamente, un buen profesor, es aquel que sabe de lo que habla y lo expresa, le gusta, trabaja de algo que realmente le motiva y le hace sentirse feliz. Así, hace que la gente que le rodea sienta su misma pasión por la materia que reciben en la clase.


Alba Meseguer (4º ESO A):

Para mí un buen profesor es el que te entiende y te arropa, por ejemplo; el que sabes que puedes contarle cualquier cosa y que te va a aconsejar o incluso quien deja que te abras y si lo necesitas le cuentes cosas personales.

No es el que te humilla y te grita haciéndose creer a si mismo que así te ayuda, es el que te protege y te empuja junto con su ayuda, a hacer cualquier cosa. Tampoco es el que se deja pisotear por un alumno o simplemente te deja hacer siempre lo que quieres, para mí eso no es ser buen profesor.

En mi opinión cada profesor tiene que ser auténtico, no todos nos van a caer bien, muchos nos hacen daño, nos hacen coger miedo a equivocarnos, o a decir lo que creemos, pero muchísimos otros tapan el hueco que te deja una mala clase solamente con sus “buenos días alumnos”. Con esa sonrisa y esas ganas de enseñar a unos adolescentes que no hacen los deberes o que les pierden el respeto, con esa energía que les complementa, aunque la muestren gritando. Esos son buenos profesores.


Gina Guas (4º ESO A):

Para mí un buen profesor sería aquel que, para empezar, sepa escuchar a los alumnos en todo momento; por ejemplo, si uno un día tiene algún problema y está de mal humor que sepa respetar y entienda que todo alguna vez podemos tener un mal día. Otro requisito que creo que un profesor debería tener es que sepa explicar las cosas de más de una manera, ya que no todos los alumnos lo entenderán.

Además creo que un buen profesor tiene que saber cuando ponerse serio, entiendo que cada persona es como es y que quizás a algunos les cuesta más reñir a la gente que a otros, pero a veces en alguna clases (por no decir en todas) habrá alguien que estorbe, pues en aquel momento para que la clase no se desmorone, se le podría reñir, y hay profesores a los que no les gusta hacerlo.

En definitiva, un buen profesor también tiene que tener un poco de sentido del humor para hacer las clases un poquito más llevaderas.


Manel Gurrera (4º ESO A):

Cada persona imagina a su profesor ideal según sus propios criterios, pero cuando se formula esta pregunta, no pensamos en qué tipo de profesor es el mejor, sino en cuál es mejor para nosotros. Obviamente, la mayoría te responderá diciéndote que el mejor profesor sería ese que no se ”enrolla” demasiado durante la explicación, que no riñe mucho, que no manda una gran cantidad de deberes, etc. Pero creo que al tratar de responder este tipo de preguntas, deberíamos responder con más objetividad, no pensar con cuál lo pasaríamos mejor, sino con cuál aprenderíamos una mayor cantidad de temas.

En mi opinión, hay muchos aspectos que observar en el momento de ”valorar” qué profesor es mejor que otro. Un buen profesor debería ser amable y simpático, pero siendo capaz de marcar las diferencias, pudiendo decir basta en el momento adecuado, y no cuando los alumnos molestos ya llevan media clase mareando la perdiz. No debería ser demasiado blando, ya que los alumnos se van a aprovechar de ello, a demás, profesores de este tipo pierden el respeto de sus alumnos. Para aprender correctamente creo que es necesario que las clases sean dinámicas, simples, fáciles de entender y, a poder ser dando un poco de tiempo al final de clase para que los alumnos puedan avanzar un poco los deberes. Estaría bien que tuviera paciencia, pero la justa, suficiente para que todo el mundo comprenda lo que explica sin llegar a ofuscarse.

Opino que también influyen en el profesor los criterios de evaluación que aplica. Desde mi punto de vista, el 100% de la nota de la asignatura debería salir del examen, ya que la presentación de la libreta o el comportamiento del alumno en clase no determinan los conocimientos que ha adquirido; pero opino que pueden ser utilizados para ajustar la nota en el caso de que el profesor considere que el alumno ha podido tener mala suerte en el examen, o que considere que el alumno deba ser sancionado por su comportamiento en clase.


Joan Castellano (4º ESO B):

Desde mi punto de vista, creo que un buen profesor es aquel que explica cada una de las materias con la máxima intención de darse a entender, y que trate siempre de que sus alumnos entiendan el temario al 100%.

Por lo tanto, ese profesor tiene que ser una persona abierta y con ganas de hacer lo máximo para poder darse a entender, al igual ser muy amigable y familiar ya que yo creo que así se les puede tener confianza para preguntarles las dudas.

Y finalmente, lo que no puede faltar en un buen profesor es que siempre esté con ganas de enseñar algo que de alguna manera pueda beneficiar a sus alumnos, para su futuro o si en algún momento les es necesario.


Aida Campos (4º ESO B):

Los profesores tienen una gran influencia sobre los alumnos y también una gran responsabilidad, ya que deben enseñarnos ciertos conceptos siguiendo unas normas de educación.

No todos los profesores enseñan de la misma manera ni su modo de explicar conceptos es el mismo. Pero para mí, un profesor ideal es aquel que transmite a sus alumnos pasión por lo que está explicando. Y es que, aunque parezca un objetivo fácil, no lo es de ningún modo.

Creo que un profesor debe ayudar a entender fácilmente los conceptos a sus alumnos, y está bien que, alguna vez, tenga que regañar a sus alumnos. Pero no constantemente ya que eso va a causar un efecto contrario haciendo así que no presten atención a lo que se está explicando.

En resumen, para mí un profesor ideal es aquel que disfruta realmente enseñando y que transmite confianza y da seguridad a sus alumnos


Anna Yanes (4º ESO B):

Para mí un buen profesor es aquel que se preocupa por cómo tiene que hacer las clases para que los alumnos lo entiendan, también ha de tener los conceptos listos para poder explicarlo todo como tiene que ser.

Un buen profesor también es aquel que se hace respetar y él también respeta a sus alumnos. Tiene que defenderse muy bien ante cualquier problema y ha de saber cómo resolverlo. Un buen profesor, desde mi punto de vista, ha de tener buen sentido del humor, para que los alumnos no estén aburridos como ostras en las clases. A los alumnos nos es muy difícil encontrar un profesor que nos guste.

En definitiva, el prototipo de buen profesor no debe existir, pero hay muchos profesores que se esfuerzan al máximo para que los alumnos entiendan el contenido y estén contentos con sus profesores.


Andrea Cerrada (4º ESO B):

Para mí un buen profesor tiene que amar su profesión, tener ganes de enseñar día a día.

Un buen profesor es alguien que no se sienta en la silla cuando empieza la clase, tampoco que a primera hora desayune en clase.

La actitud en cada clase es lo que valoro de un profesor. Todos podemos tener un mal día y por eso puedes estar más enfadado o menos. Pero si no tiene ganas de hacerlo, no seas profesor.

En mi opinión, un buen profesor tiene que tener autoridad, para que así los alumnos le hagan caso, también pienso que se tienen que pedir deberes, pero sin pasarse. Tiene que explicar todo el temario necesario para el examen, por muy fácil que sea. También ha de tener en cuenta a los alumnos  con un poco de dificultad en el aprendizaje.

En conclusión, un buen profesor tiene que ser simpático y, como he dicho al principio, que le guste su trabajo.


Júlia Ferré (4º ESO C):

Para mí un buen profesor es aquel que se sabe expresar de una manera entretenida para que los alumnos no se aburran. También creo que se debe saber explicar de manera que lo podamos entender correcto y fácilmente.

A parte, creo que necesitamos que él nos comprenda nuestras dificultades y que tenga bastante paciencia. No todos los alumnos tenemos la misma capacidad para estudiar o realizar las actividades. Para eso, creo que el profesor debe tener la habilidad de saber expresarse de distintas formas para que todo tipo de alumnado sepa entender lo que se explica.

En definitiva, no solo es un buen profesor el que se sabe explicar y tenga varias habilidades sino también quien sepa cuidar de nosotros, es decir, que sepa dirigirnos y que llegue a transmitirnos ganas de estudiar.


Chadia Belouali (4º ESO C):

Desde mi punto de vista, un buen profesor es aquel que además de enseñarte una buena educación sabe escucharte y comprenderte en las situaciones cuando estés mal. También es aquel que no actúa como si fuera superior a sus alumnos sino que actúa como uno de ellos.

Además, creo que se tiene que entender que  el respeto que hay de los alumnos hacia los profesores tiene que ser el mismo que el de los profesores hacia los alumnos.

Un buen profesor debe entender la situación de un alumno de otra cultura y no ser racista, ya que trata con menores que están aprendiendo la buena educación y preparándose para su proyecto de vida.

En definitiva, un buen profesor es aquel que transmite humildad, simpatía a los alumnos, hacer que las clases no se hagan aburridas, hacer que el aprendizaje sea divertido y entretenido.


Expresión escrita I

Describe una situación en la que asocies un elemento de los que siguen a una emoción (felicidad, tristeza, sorpresa, asco, miedo e ira): la música clásica, el color rojo, el olor a gasolina, el tic tac de un reloj, una puesta de sol, el sabor dulce de un caramelo, el olor a ropa recién lavada, el ruido de las olas, el sonido de un claxon.

Ainoa Ramírez (4º ESO A):

El olor a ropa recién lavada me produce felicidad, tranquilidad y un poco de nostalgia. Me acuerdo que cuando era pequeña en casa de mis abuelos, una casa en el campo, enorme y acogedora, mi abuela tendía la ropa en la calle. Cada vez que pitaba la lavadora indicando que ya había terminado. Iba con ella a tender la ropa.

Me pasaba horas en la calle, en medio de las sábanas imaginando que eran nubes con olor a suavizante. Una vez estuve tanto tiempo que no me di cuenta que el sol se había puesto, hasta que mi abuelo vino andando de camino que da de las granjas a la casa, preguntándome qué hacia allí tan tarde. Cuando mi madre tiende las sábanas en casa, me viene el recuerdo de mi abuela con la camisola de andar por casa y su cesta de la ropa limpia.


Júlia Tallada (4º ESO A):

Era un lindo sábado, en el que como cada sábado, yo me iba a comer a casa de mi abuela, que vive en Barcelona. Ese mismo sábado vinieron muchos más familiares, era una comida familiar. Estábamos todos a punto de comer cuando mi tío Manolo acudió tocando el claxon de su coche. El sonido de su claxon generó un estado de sorpresa entre todos los miembros de la mesa.

En aquel mismo instante me acordé que tenía que tender la ropa de mi abuela, yo la ayudo a hacer las tareas de casa porque se hace mayor. Me entró mucha ira porque el olor que desprendía la ropa recién lavada me recordaba el montón de tareas que tenía que realizar.

Cuando ya estaba terminando todo lo que tenía por hacer, oí el sonido del tic tac del reloj, la cual cosa me entristeció porque miré la hora y ya era tarde, y me tenía que marchar a casa.


 Viktor Delgado (4º ESO A):

Al oír el tic tac de un reloj, el principal sentimiento que siento es de tranquilidad. A veces, me produce tristeza porque pienso en mi abuela, actualmente difunta. Mi madre me contó un día que a mi abuela le gustaba mucho este sonido. Me acuerdo de cuando en verano iba a la República Checa para visitar a mis abuelos. Mi abuela y yo dormíamos en la misma habitación y en la pared había un reloj de pared. Por las noches me costaba dormirme, pero poco a poco me fui acostumbrando.

Escribiendo esta redacción me acordé de que cuando tenía unos siete años, mis abuelos me regalaron un reloj analógico que todavía conservo. Aún consigo acordarme de la blanca cajita de cartón en la que iba el reloj.


Pau Barberà (4º ESO A):

El ruido de las olas generalmente da una sensación de felicidad, dejando que el relajante ruido de las olas acaricie mis oídos, mientras cierras los ojos y sientes como si estuvieras dejándote llevar mar adentro acompañado de peces y otros animales marinos si saber dónde irás a parar, dejando elegir tu siguiente parada al destino, imaginando también ser un pirata y, las ganas de saquear un barco y embarcarme hacia una aventura a por el tesoro perdido, rodeado también de peligros como tiburones, tempestades y malos oleajes naufragando en una isla que resulta tener el tesoro el que tengo miedo a que alguien lo coja antes que yo y conseguir alguna forma de alimentarme e irme para no morir allí con mi tesoro.


Àngela Garcia (4º ESO A):

Tengo miedo al tiempo. A que se me termine el tiempo de hacer todo lo que quiero hacer en esta vida, tanto de estudios, sueños, conocer a gente o crecer como persona. Tengo muchísimo miedo de que un día se termine el tiempo de poder hablar con esos seres queridos que tanto amo a pesar de todo. O de que me digan te queda “x” tiempo de vida, me quedaría en estado de “shock”. Y lo que más miedo me da del tiempo es ver aquel día, que todos sabemos que tiene que ocurrir sí o sí. Y alejarme de todo lo que me rodea.

No sé exactamente por qué pero la palabra tiempo no me da nada bueno, siempre me hace pensar en cosas malas.


Helena Arenys (4º ESO A):

Este verano he ido varios días a la playa, ya que había una a unos minutos de donde yo estaba. Casi cada día iba. Me encantaba ir allí y oír el ruido de las olas. Para mí este ruido no era un ruido, para mí era el sonido de la naturaleza. Cuando estaba allí, al oírlas me transmitían felicidad y alegría. También te podías concentrar en leer un libro y tener ese sonido de fondo y te concentras mucho mas. Lo que también me gustaba mucho era verlas como primero eran más grandes y poco a poco al salir hacia la arena se hacían más pequeñas y al final siempre se oía ese sonido tan bonito. Y a la vez cuando iba al atardecer se podía ver la puesta de sol y de fondo el sonido de las olas.


Montse Ferrando (4º ESO B):

Son las nueve de la noche; me encuentro caminando por la calle en dirección a casa. Observo los escaparates de las tiendas, los vehículos, y las persones que hay a mi alrededor. Camino despacio, sin prisa però sin pausa analizando mentalment los momentos más interesantes del día.

-Ya estoy llegando, ¡vamos! Un último esfuerzo –me repito cuando me ralentizo a causa del cansancio acomulado.

Sigo andando pero cada vez veo la calle más empinada y decido sentarme unos segundos en un banco que hay en la acera de al lado.

Pasados unos minutos, me decido a levantarme para seguir andando y de repente oigo un claxon. ¡Es mi madre! Se ofrece a llevarme cuando yo ya estoy en el coche con la cabeza apoyada en el cristal de la ventanilla y esperando a que arranque. Creo que si la felicidad pudiera definirse con un sonido sería el del claxon del coche de mi madre en momentos como este.


 Andrea Cerrada (4º ESO B):

Cuando piensas que toda ha acabado, siempre hay un rayo de luz que te ilumina. Menos mal que puedo contarlo, mi felicidad en este momento es inmensa. Pero hace unos meses no pensaba lo mismo. Os lo contaré.

Salía una mañana de casa para ir al instituto andando como hago normalmente, ya que mamá solo me lleva en coche cuando llueve. Bueno, continuemos, iba de camino a clase hasta que un sonido muy fuerte de un claxon me alarmó. Miré des donde se producía ese sonido y para mi sorpresa ya era demasiado tarde. Después de esto no podía tener más tristeza en mi cuerpo, al verme en el suelo arroyada por ese coche aquel día. Me sentía mal conmigo misma por no mirar por donde iba. Si al sorprenderme del sonido del claxon hubiera reaccionado más pronto esto no habría pasado.

Mi recuperación fue muy costosa y me daban ganas de rendirme día a día y la ira se apoderaba de mí. Pero fue un logro cuando conseguí el alta.


Verónica Konselova (4º ESO B):

Ayer fui a la playa, hace poco que empezaron las vacaciones y se acabó el estrés.

Fui con mis amigos para distraernos un poco, estaban muy emocionados y como siempre empezaron a hacer el tonto. Me puse a reflexionar, pensaba en mis propósitos, responsabilidades y desaciertos, estaba muy concentrada pero en un santiamén se empezaron a intercalar unos sonidos en mis pensamientos, era el ruido de las olas. Cada vez me entretenía más escuchándolas hasta renunciar  a los pensamientos negativos. Estaba relajada y despreocupada, fue muy agradable. Al evocar me fijé en que el sonido de las olas me influenciaba mucho, me hacía cambiar de pensamientos y también alteraba mi estado de ánimo, me sentía mejor, podría ser la felicidad o comodidad, no lo sé, pero cada vez que me siento agobiada o triste voy a la playa para escuchar el ruido de las olas.

Sencillamente, me evoca felicidad.


Paula Roger (4º ESO B):

Llegué a casa, tiré por el suelo la mochila y me fui corriendo a mi habitación, me encerré con llave, no quería salir de ella. Mi madre, preocupada, vino y me preguntó desde fuera qué me pasaba y yo le grité que me dejara en paz, entonces, me quedé sola y caí en ese abismo de oscuridad y depresión el cual no quería que llegara; de pequeña quería ser mayor, pero ahora sé que no lo quiero ser, no todo es de color rosa. Es ese momento mi corazón se caía en pedazos, derramaba lágrimas y daba puñetazos en el cojín, me preguntaba: ¿por qué a mí, por qué? No he hecho nada para merecer este dolor. Me llené la bañera de agua, me desnudé y me puse dentro, yo sostenía un cuchillo  y dentro de mi cabeza me decía que no lo hiciera que para qué serviría y mi corazón me decía que no merecía este dolor que lo acabase de una vez.

No sabía qué hacer, seguí llorando y hasta que no me armé de valor no cogí el cuchillo y me corté la muñeca, ese color rojo salía a chorros de mi cuerpo, ese color tan bonito, ese color rojo estaba en todas partes, entonces me puse bajo el agua y cerré los ojos deseando que acabara todo. Vi mi vida pasando reflejada en mi mente, esos momentos felices y esos momentos malos, era demasiado tarde para arreglarlo, el dolor se iba, ya no importaba nada, ya se había acabado todo solo por un corazón roto.


Anna Yanes (4º ESO B):

Las puestas de sol me producen un cúmulo de emociones que no podría describir, pero la primera emoción que siento cuando veo una puesta de sol es tristeza.

Me siento triste al ver caer el bonito día, que en unos segundos se desvanece y llega la fría y sola noche. Siento tristeza porque sé que el día se acaba y a veces no lo aprovecho de la forma que me gustaría. Hay veces que siento tranquilidad al ver como poco a poco el sol se va escondiendo tras las montañas y llega la luna en un intento de perseguir al sol. Siento como un vacío en mi interior al ver que todo ese resplandor se va deja llegar la oscura noche que en pocos momentos se convierte en un bonito cielo oscuro y tranquilo. En definitiva, me siento triste al ver una puesta de sol porque el día luminoso y resplandeciente se acaba.


Aida Campos (4º ESO B):

Era un domingo como otro cualquiera. Yo, me encontraba tumbada en la cama, aún por hacer, escuchando música mientras miraba por la ventana como pasaban los coches. A esas horas de la tarde el tráfico que se solía formar era bastante. Hacía ya tres meses que me había ido a vivir a Nueva York para poder acabar mis estudios y, al mismo tiempo, poder mejorar mi inglés. Me encontraba muy cómoda en mi nueva casa, pero sí que es verdad que echaba de menos a mi familia.

El olor a gasolina que desprendían los coches que pasaban, me recordaba a mi infancia. Mi padre me llevaba en su moto a dar una vuelta por el Delta del Ebro y luego parábamos para hacer fotos a esas puestas de sol tan maravillosas y los hipnóticos reflejos que se formaban en los campos llenos de agua. Luego, espantábamos a los pájaros que se posaban tranquilamente en los arrozales para que alzaran a volar todos a la vez.

Ya estaba oscureciendo, así que me dispuse a poner las nuevas sábanas color burdeos que había lavado esta mañana. Las sacudí para ponerlas bien estiradas y pude percibir un suave olor a detergente. Me encanta ese olor, me hace sentir feliz y tranquila al mismo tiempo. Finalmente, me acosté y me quedé dormida inmediatamente mientras un recuerdo de esos días iba proyectándose en mi mente.


Diana Badea (4º ESO B):

Casi siempre que como un caramelo, se me anegan los ojos en lágrimas. Siempre ha sido así, y así seguirá siendo.

Cuando tenía cinco años mi abuelo murió, pero su recuerdo vive intensamente en mi memoria. Recuerdo que siempre que nos veíamos me regalaba caramelos.

Recuerdo cómo me quedaba horas escuchando su música, sabiendo que al tocar la nota final, se detendría, cogería su violín con sólo una mano, mientras que con la otra se sacaba un pequeño caramelo del bolsillo derecho y me lo daría como premio por estar allí, por escuchar  y por ver como sus dedos hacían magia sobre aquellas finas cuerdas.

Por último, recuerdo el día antes de su muerte. Recuerdo perfectamente la despedida, y recuerdo haberle tendido, con manos temblorosas, un pequeño caramelo sacado del bolsillo derecho y acompañado de tres lágrimas sacadas del corazón.


 Paula Bort (4º ESO B):

Un día iba por la calle con mi mejor amiga y nos pusimos a hablar de cosas sin sentido hasta que sorprendentemente llegamos a la calle donde había una tienda de golosinas. Cuando me di cuenta, me asusté un poco por lo que diría mi madre sobre las chuches. Pero decidí que no me compraría muchas y así no tendría de que preocuparme. Entramos y comprar los dulces que siempre comprábamos y cuando ya íbamos a pagar las cosas me di cuenta de que había unos caramelos nuevos. Cuando me acerqué para verlos, me puse muy feliz porque eran los mismos que comía a veces cuando era pequeña. Pero entonces yo estaba triste y enfadada con mi madre porque no me los dejaba comer ya que tenía caries.

Luego me puse a pensar en que cuando llegara a casa y mi madre me preguntara que tal me había ido la tarde y qué había hecho y le dijera que me había comprado chuches me gritaría y me empezaría a decir que terminaría con la boca hecha un asco y que nos tendríamos que gastar mucho dinero en el dentista.


Abdelilah Benouda (4º ESO C):

Hoy, en este texto, voy a tratar de explicaros porque el color rojo es tan especial para mí. A principios de tercero de la ESO, conocí a alguien muy especial. Aquel día llevaba un vestido rojo que se me quedó grabado en el corazón. Al cabo del tiempo descubrí que a aquella persona le encantaba cuyo color.

De repente mis regalos hacía ella eran de ese color. Bombones de tapa roja, Nike Huarache rojas, Chupa chups de fresa. Cuando veía un arco iris solo se me remarcaba el color rojo. Uno de los mejores regalos que le di fueron rosas. Ella me daba besos con su pintalabios rojo. Cuando me ponía tímido me ponía rojo, cuando me besaba me ponía rojo cuando me decía cosas bonitas me ponía rojo. Me había enrojecido el corazón. Para mí el color rojo es el color mas romántico. El rojo me produce felicidad.


Júlia Martínez (4º ESO C):

El olor a gasolina personalmente me transmite felicidad .Asocio el olor a gasolina a los sábados en que acompañaba a mi abuelo Antonio a llenar el depósito del coche. Mi abuelo murió hace unos cinco años y medio, era mecánico  por lo que él en si también olía a gasolina o este es el recuerdo que tengo.

Pantalones y camisas de color azul oscuro, manos negras de grasa que costaba mucho sacar con el jabón que tenía el en el taller .A mí me gustaba acompañarlo  porque siempre que íbamos a la gasolinera me compraba una piruleta, mi abuelo que vino a Amposta como mecánico cuando se arregló el puente colgante no tenía uñas en los dos dedos pulgares de las manos, las había perdido en un trabajo arreglando una estructura en Galicia. Sus dedos eran redondos y aunque se los limpiaba siempre tenían este color un poco oscuro que suele dejar la grasa y la gasolina de los coches.

Incluso hoy cuando voy a la gasolinera y mi padre echa gasolina en el coche no puedo evitar  acordarme de el porqué aunque la gasolina no es negra el olor que desprende es exactamente aquel que recuerdo de aquellos sábados en los que acompañaba a mi abuelo a la gasolinera.


 Júlia Ferré (4º ESO C):

Me siento feliz… feliz cada vez que oigo el sonido de un claxon, me recuerda a mi abuela… es mi pilar fundamental en mi vida actualmente, es una de las personas que más amo en mi vida, ahora está enferma, tiene Alzhéimer y hay veces que no se acuerda ni de mi nombre. En este momento, al ver que no sabe quién soy, me vengo abajo, noto una sensación de tristeza muy exagerada, pero bueno, a lo que íbamos, cuando oigo un claxon me recuerda a cuando yo era pequeña y me venía a recoger todos los Martes y Viernes al colegio, subía en su coche y siempre me dejaba tocar el claxon al salir del colegio y al llegar a casa.

Me provocaba risa ese sonido porque  y yo y mu abuela nos reíamos juntas, ahora ya no puedo revivir aquellos momentos con ella, sé que si lo hago no nos pondremos a reír juntas ya que no creo que se acuerde de todos aquellos momentos de risa junto a ella.


 Jordi Moreno (4º ESO C):

El dia 11 de agosto era un día que estaba muy contento porque estaban a punto de empezar las fiestas de Amposta. Y como empezaban,ese día por la noche sería la fiesta del agua y eso no me lo perdía por nada del mundo. Pero me acordé que estaba castigado,y dije para mis adentros:¡que asco si no voy! Pero llegó la hora de la puesta del sol y yo siempre voy,porque cuando estoy triste o enfadado me tranquiliza y me hace reflexionar. Entonces,cuando ya estaba tranquilo mirando la puesta,pensé: Sí,soy muy pesado y le hago mucha la pelota a mis padres,seguro me dejan ir. En ese momento pegué un salto y solté toda mi tristeza que tenia dentro. Llegó el día siguiente, y convencí a mis padres y al final me dejaron ir. Fui y pase una noche muy alegre con mis amigos.


 Edgar Garcia (4º ESO C):

El ruido de las olas me produce mucha felicidad, recordar cuando de más pequeño y jugábamos en la arena, a hacercastillos y contarnos coses, reírnos sin parar. Lo recuerdo perfectamente, era una sensación tan maravillosa, estar ahí, al lado de las olas pasándonoslo muy bien, en cualquier momento a quello podía ser tan tranquilizante, poder cerrar los ojos por un momento y dejar la mente en blanco, relajarse por un momento con el ruído de las olas, no pensar en nada, solo relajarse y dejarse llevar. Tenía muchísimas ganas de que llegase el verano para poder volver y poder repetir ese momento de felicidad y tanquilidad a la vez. Era la major sensación que he tenidojamás. Me encanto. Repetiría ese momento miles de veces. Nunca me voy a cansar de recordarlo.


Melody Amaya (4º ESO C):

El otro día mientras estaba tumbada mirando la cuesta de sol me llené de felicidad al acordarme de cada uno de los momentos compartidos contigo ya puede ser en tu casa, en casa de nuestra amiga incluso los malos momentos vividos junto a ti hoy en día me llenan de alegría. Mientras tenía la gran sonrisa en mi cara, que no me la podía quitar, tan solo por tenerte en mi mente porque ni siquiera estabas junto a mí, me di cuenta de cuánto te amo y de que eres lo mejor que me ha pasado.

Antes de que el sol se escondiera, mirándolo como brillaba me acordé de cómo te brillan a ti los ojos con tan solo mirarme a mí.

Una vez el sol se escondió me acordé de cuando me dejaste ir, no paraba de  llorar la tristeza sobrepasaba mi felicidad del principio y no podía parar. Al salir la luna me acordé de que si tu eres para mi regresarías, y  así ha sido tú has vuelto a mí y mi propia felicidad le has devuelto a mi vida.


 Luz Song (4º ESO C):

El Tic-tac del reloj me provoca tristeza, siempre que estoy sola en casa o en cualquier lugar y escucho el Tic-tac del reloj me siento sola y vacía. Hace dos años murió una persona muy especial para mí, y era duro ver como en ese momento la soledad llenaba mi corazón.

Nadie podía sentir lo que yo en ese momento sentía, era un dolor intenso. Pocos días después perdí a otra persona, y eso hizo que no pueda superar aquella tristeza y soledad.

Pero en la actualidad cada momento que escucho el Tic-tac del reloj, vuelve aquel sentimiento.

A veces pienso que debería olvidar ese momento de tristeza, para poder dejar aquel miedo a la soledad.

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