-Nuestras redacciones…

A medida que trabajemos las tipologías textuales, escribiréis distintos textos siguiendo las instrucciones oportunas. Consulta el apartado Indicaciones para saber qué redacciones tenéis que realizar y cómo.

En este espacio se ubicarán las mejores expresiones escritas, las puntuadas con las notas más altas por su originalidad y corrección lingüística básicamente.

 ¿Y por qué no puedes ser tú el mejor? ¡Escribe!

4.ª redacción

El texto expositivo

Escribe un texto expositivo, teniendo en cuenta las características que hemos estudiado, sobre un animal, el que tú quieras. Primero, debes documentarte, después has de seleccionar la información que te parezca más relevante y elaborar un esquema, y finalmente ya podrás redactar el texto. ¡Acuérdate de escribir en 3.ª persona!

Neil Alcazar:

La nutria

La lutrinae, más bien conocida como nutrias, es de la familia de los mamíferos  y es carnívora. Hay 13 especies de nutrias repartidas en 7 géneros. La nutria es un animal mundial, osea que hay nutrias por todo el mundo.

Las nutrias poseen un tupido pelaje impermeable que les permite permanecer en calor su cuerpo, son grandes nadadoras, pueden estar debajo del agua 4 minutos sin respirar y pueden alcanzar velocidades de 12km en el agua.

Las nutrias se alimentan de pequeños peces, ranas y otros animales acuáticos que pueden atrapar con la boca, en cambio las nutrias tropicales de África y Asia escarban en el barro del fondo de los ríos en busca de camarones, cangrejos, etc.

Las nutrias entran en celo en cualquier época del año, sin embargo, su reproducción es lenta. La mayoría de los partos de nutrias se producen en primavera, de cada uno de ellos pueden salir dos o tres crías.

Maria Argentó:

El lémur

El Lémur es un pequeño mamífero que pertenece a un grupo de animales que solo viven en Madagascar o en las Islas Comoras. Actualmente existen aproximadamente unas 100 especies de lémures.

Su tamaño varia según la especie. Representan unas de los animales más pequeños del  mundo, como el Ratón pigmeo que solo pesa 30 gramos, y por el contrario el Indri con 9,7 kilos.

Esta especie tiene una increíble visión y una nariz muy sensible que percebe los olores de marcación de territorio etc. La mayoría tienen unas colas muy largas para mantener el equilibrio.

Algunas especies cuentan con el sistema digestivo especial, un estómago amplio y un intestino que permite la fermentación. Otros cuentan con largas lenguas para alcanzar el néctar de las flores. La mayoría se alimentan de hojas, flores o frutos, para los que se alimentan de noche los insectos són su elección preferida.

Suelen ser muy sociables, la mayor parte la pasan en arboles o arbustos.

Júlia Ferreres:

El panda rojo

El panda rojo se suele vivir en selvas de gran altitud, se puede encontrar en montañas del Nepal, al norte de Birmania y en regiones centrales de china. Pero actualmente se puede encontrar en refugios de animales por desforestación, entre otros lugares.

Tienen el tamaño de un gato doméstico, tienen un pelaje rojizo con algunas manchas blancas por las orejas, el hocico y los ojos. Poseen una cola de aproximadamente 46 centímetros. Comen bambú como el Panda gigante, pero también comen frutas, bellotas, raíces y huevos.

El panda rojo es una especie vulnerable por tres razones. La primera la pérdida de su hábitat natural, la segunda la desforestación y la tercera la caza furtiva de estos.

Los pandas rojos son muy hábiles escalando árboles incluso, algunas veces llegan a dormir en ellos.  

Ayla Pech:

El león

El león es un mamífero carnívoro de la familia de los félidos. Los leones salvajes viven en África y la India.

El león, junto al tigre, es el félido más grande. Tiene unas extremidades potentes, una fuerte mandíbula y con sus dientes caninos de 8 cm, puede matar grandes presas. Su color va desde el beige claro hasta el marrón. Pueden pesar entre 120 y 260 kg, aunque el macho más grande llegó a pesar 369 kg. El león macho se diferencia de la hembra por su melena.

Los leones pasan inactivos y descansando unas 20 horas al día. Viven en manadas de 5 o 6 hembras y sus crías, y 1 o 2 machos. Cazan en grupo coordinado para tener más éxito aunque a la hora de comer, comen primero los machos y las crías.

Sus presas son mamíferos grandes como cebras, ñus, búfalos etc….. Una leona necesita comer unos 5kg de carne al día, y el macho, unos 7  kg.

Nawal Rahmouni:

El puma

El puma es el segundo felino más grande de América siendo los primeros los jaguares.

Es de la clase de los felinos, mide 60-90 cm de altura y 2m de longitud, con un peso aproximado de entre 100 y 140 Kg. Viven en América,Colombia,Chile, etc. 

Su esperanza de vida es de entre 8 y 15 años .Respecto a la velocidad, corren 60 km /h, pero no tienen resistencia, se comportan de manera solitaria y territorial.

Desgraciadamente el puma está en peligro de intoxicación por culpa de los humanos.

3.ª redacción

El cuento

Escribe un cuento fantástico en 3.ª persona en el que el o la protagonista sea una persona joven que viaja a otro país y allí descubre algo asombroso y fantástico.

Maria Argentó:

La noche de Halloween

Hace un tiempo, en la noche de Halloween, unos niños estaban paseando por la calle, cuando de repente se escucha un sonido muy fuerte, el hermano mayor, dijo que sería el viento pero la hermana pequeña no opinaba lo mismo.

-¡Ah! Seguro que es un fan-tas…

-¡Un fantasma! -Dijo el hermano pequeño.

Más tarde, escucharon unos pasos, cada vez más fuerte, hasta que… pam .

-¿Qué ha sido eso? -Dijo el hermano pequeño temblando.

No recibió ninguna respuesta porque… Encontró los cuerpos de sus hermanos en el suelo y sin ojos.

El pequeño empezó a llorar y empezó a notar una mano fría por el cuello hasta que… Murió.

Moraleja: Los “mayores” no siempre tienen razón.

Anna Conesa:

El hombre misterioso

Había una vez una niña que con solo 9 años ya había visitado muchos países, por el trabajo de su padre. Cada año se mudaban de país y la niña se tenía que despedir de todos sus amigos y amigas.

Un día perdieron la maleta, la buscaron y buscaron sin parar; justo cuando perdieron la esperanza, se encontraron a un hombre misterioso con su maleta al lado; obviamente fueron a hablarle pero desapareció sin dejar rastro.

Estaban tristes por perder sus pertenencias y se fueron al hotel a descansar un poco.

Al día siguiente, la niña fue al parque a jugar un poco y vio al hombre misterioso, parado ahí en medio, él seguía con la maleta en la mano.

Esta vez se acercó el hombre y pidió disculpas, le explicó que la necesitaba para algo importante, pero que si lo deseaban les devolverá todo el dinero que se gastaron al comprar lo de dentro; la niña fue a preguntárselo a sus padres y ellos estuvieron de acuerdo. Así, más o menos, todos se conformaron.

Ayla Pech:

Wendy en Nueva York

Wendy es una joven de 19 años que fue a pasar el verano a Nueva York, para mejorar su inglés y trabajar cuidando niños en la casa de una familia.

Un día, Wendy paseando por el Central Park, notó ruidos detrás de unos arbustos y fue a mirar qué era lo que había,  Wendy se quedó boquiabierta, nunca pudo imaginar que existieran estos seres tan fantásticos. Eran unos seres humanos muy pequeños, debían medir unos 5 cm de altura. Parecía que estaban felices bailando. Cuando Wendy pudo reaccionar sacó el móvil para hacer una foto, pero el “flash” los asustó y salieron corriendo. Wendy regresó a la casa donde trabajaba, y al revisar el móvil para ver la foto otra vez, la imagen que vio le sorprendió aún más, en la foto había un mensaje que decía: ¡Wendy, no se lo digas a nadie! 

2.ª redacción

El diario personal

Redacta, teniendo en cuenta las características que ha de tener el diario personal, lo que hiciste un día concreto. ¡Pero ojo! Debes imaginarte que eres otra persona que protagoniza un relato de ficción.  Elige una de estas dos situaciones iniciales y desarróllalas a tu manera.

 Situación A: Te has quedado encerrado en el instituto. Es jueves. No puedes escapar. Debes pasar la noche en él. De madrugada el espíritu de un antiguo director se te aparece. Pasas mucho miedo, terror, pánico. Descubres cómo camuflarte y esperas a que amanezca para encontrarte con tus compañeros.

– Situación B: Viajas en tren. Se va la luz. Está anocheciendo, el tren no se mueve. Se para en las vías, cerca de un túnel. Os avisan poco antes de la diez. Se avecina una tormenta, hay que pasar la noche allí. Algo te inquieta. Las horas pasan lentas pero te distraes con un nuevo amigo/a.

Neil Alcazar:

Sábado, 2 de enero del 2020

Querido diario,

Iba de viaje en tren yo solo, sin mi familia ni amigos, era de noche, y de repente se paró el tren, cerca de un túnel. Eran casi las diez de la noche, y avisaron que se avecinaba una tormenta, y teníamos que pasar la noche ahí.

Estaba aburrido mirando a mi alrededor y vi a un chico, parecía estar solo así que fui a hablarle, le pregunté por qué estaba solo, me dijo que no tenía amigos ni familia. Me sentí mal por él, así que le pregunté si quería que fuéramos amigos, se puso muy contento y aceptó.

Nos pusimos a hablar sobre nuestros gustos, aficiones y más cosas, nos hicimos buenos amigos. Ya era muy tarde, estaba cansado, y me dormí en sus brazos.

Por la mañana me desperté y no estaba.

Desde ese día no lo volví a ver. Fue un placer conocerle, era muy simpático y lindo. ¡Ojalá lo volviera a ver!

Ayla Pech:

Jueves, 6 de octubre de 2020

Es jueves. Al salir de clase he ido un momento al servicio y cuando he salido no había nadie, había nadie, había salido todo el mundo. Me he quedado encerrada en el instituto y tendré que pasar la noche aquí. 

Tengo mucho miedo porque me han dicho que por las noches sale un fantasma, que era un antiguo director.

Empecé a andar por los pasillos y decidí quedarme en el pasillo de mi clase porque es la clase que tiene el ventanal más grande y me siento más segura. Me quedé mirando la ventana y me di cuenta de que había luna llena, no me daba más miedo, me sentía más tranquila y me dormí. Al día siguiente me desperté con un sobresalto y me di cuenta que estaba en mi habitación. Todo había sido un sueño. 

1.ª redacción

Evaluación inicial

Escribe un breve relato en el que cuentes una anécdota de tu vida. Extensión: 8-10 líneas.

Maria Argentó:

Hace unos años, cuando estaba en la escuela, pasó una cosa un poco graciosa. 

Estábamos en la clase de Inglés, y estábamos sentados en grupos de cuatro alumnos. La profe que teníamos nos caía un poco mal. Entonces hubo un momento que la maestra estaba explicando la lección muy rápido y nosotros no entendíamos nada. Mi compañera y yo le dijimos que si podía parar y explicar lo que estaba diciendo o explicarlo más lentamente. La profe pasó completamente de nosotras, entonces otro grupo le dijo que si lo podía explicar más despacio y la maestra pasó completamente otra vez. 

Entonces un niño de mi mesa, que se llamaba Steven, tenía una goma de borrar muy pequeña y se la lanzó. No sé cómo pero la maestra se tragó la goma y nos castigaron a todos. A pesar de todo fue muy divertido.

Heide Carrillo:

Cuando yo tenía seis años, mis padres me regalaron un viaje. Íbamos a ir a un camping en Asturias, con mi madre, mi padre, y mi hermana. Cabe recalcar que yo nunca había ido a ningún camping.

Estaba muy contenta, tenía muchas ganas de que llegara el día para irnos. Cuando llegamos al camping, a todos nos encantó, tenía piscina, pista de tenis, pista de pádel… ¡Nos lo pasamos genial!

Desde ese día, fuimos todos los años en verano, y visitamos muchísimos sitios turísticos increíbles. Fue uno de mis mejores viajes del verano.

Anna Conesa:

Un día hicimos una excursión los de mi curso, fuimos a la montaña. Íbamos dos clases y aproximadamente cuatro maestros. 

Por el camino nos encontramos a un amigo de mi tutora y decidió acompañarnos, nos sirvió de gran ayuda. Cuando empezamos a subir él nos ayudó mucho, y si algún niño no podía subir él bajaba a propósito para ayudarle.

Recuerdo una parte muy graciosa, pero que en ese momento nos asustó a todos: yo estaba intentando bajar porque ya volvíamos, entonces me tropecé y casi tiro a una amiga, por accidente. Puede sonar raro pero fue muy gracioso y ahora cuando lo recordamos no paramos de reír.

Júlia Ferreres:

Fue el día 26 de Febrero de 2020 por la mañana cuando me tuve que levantar para hacer mi primer viaje en avión para ir a Alemania. 

Cuando llegamos al aeropuerto, me tuve que despedir de mis padres, ya que me iba con mi madrina y mi abuela. Yo estaba muy nerviosa ya que iba a ser mi primer viaje fuera de España. Cuando entramos en el avión yo estaba muy asustada, pero resultó ser como un viaje en autobús.

Al llegar, mi tío, el marido de mi madrina, nos estaba esperando con unos llaveros de un osito de peluche y unas bolsas de manzanas deshidratadas para cada una.

Luego nos fuimos hacia el coche, pero lo que pasó después es otra anécdota.

Alexa Gross:

Me acuerdo de aquella vez, cuando tenía unos cinco años, estaba en mi país natal. Para ser más específicos, en La Mosquitia (si mal no recuerdo), vivía con mis dos hermanas, la menor y una de las mayores.

Como vivíamos en la jungla, había animales salvajes, frutos venenosos y gente rara. Yo era de esos niños que no se pueden quedar en un lugar por cinco segundos (si me daban chocolate podía quedarme hasta una hora). Me contaron que una vez me escapé de casa por la noche y me picó una serpiente venenosa (mejor dicho una barba amarilla).

No recuerdo muy bien qué es lo que pasó ni cómo. Pero esta anécdota me la ha ido contando repetidamente mi familia. 

Víctor Miranda:

Hace ocho años viajé por primera vez en avión. Era un día que hacía mucho viento y mi madre quería ir a París porque le hacía mucha ilusión. Fue a comprar los billetes para viajar.

Luego cuando nos bajamos del avión fuimos a comprar ropa y mi madre me llevó a comer a un restaurante. Entonces pasaron tres días y mi madre me llevó a la Torre Eiffel y subimos hasta arriba de la torre. Se veía todo París y se veía muy bonito. Cuando bajamos de la torre mi madre me compró una camiseta y un collar. Ese mismo día nos fuimos de París y cuando salimos del avión mis abuelos nos estaban esperando.

Ayla Pech:

Recuerdo que hace muchos años, concretamente siete, empecé a ir en bici sin ruedines.

Todo empezó una tarde de invierno en la que yo iba con mi padre como casi todas las tardes al parque. Pero esa tarde no era como otras tardes, porque mi padre llevaba mi bici sin ruedines. Recuerdo que yo al principio estaba asustada y nerviosa porque no quería caerme y sobre todo no quería hacerme daño.

Mi padre me decía que si me caía él me cogería. Al final yo accedí a que él empujara la bici. En cuanto me empujó, empecé a pedalear como si no hubiera un mañana y mi padre iba con su bici detrás. Cuando llegamos, yo estaba muy contenta porque me sentía mayor y más valiente aunque seguía teniendo cinco años.

Aquel día aprendí una nueva lección.

Gabi Pereira:

Un buen día,en Argentina, me pasó algo súper fuerte;  me sucedió cuando era pequeña, cuando tan solo tenía cinco años.

Yo estaba jugando con un amigo mío con piedras, mientras mi mamá no paraba de decirnos que paráramos de jugar con las piedras porque nos podíamos hacer daño y nosotros no le hacíamos caso. En el momento que yo fui a coger una piedra del suelo, mi amigo no me vio y me tiró una piedra muy grande en el dedo meñique.

Enseguida se lo dije a mi mamá y nos fuimos rápidamente al hospital y me pusieron doce puntos. Y se me quedó la cicatriz.    

Pau Recio:

Un día estaba con unos amigos del club de remo esperando a nuestros hermanos. 

Pasada una hora, vimos el ocho que era con lo que remaban nuestros hermanos. Pero cuando llegaron comenzaron a levantarse unas olas muy grandes. Ellos  querían parar la embarcación, pero no pudieron porque ya habían soltado todos los barcos menos uno. Lo malo era que nuestros hermanos casi no podían entrar en el embarcadero pero al final lo consiguieron. Pero luego vi un montón de barcas enfundarse, pero casi no las podíamos ayudar porque estaban muy lejos.

Por suerte, bajaron los entrenadores con las lanchas para ir a ayudar a los barcos. Cuando todo acabó, desayunamos todos juntos.

Shellayne Sánchez:

Durante esta cuarentena se me partió medio diente y siempre que salía me ponía la mascarilla para que no se notara que se me había partido.

Estuve casi tres meses sin medio diente y en todo este tiempo ninguno de mis amigos se enteraron que se me había partido medio diente hasta que un día hice una vídeo llamada con tres amigas mías, y cuando me vieron se quedaron un poco impresionadas.

Después de unas semanas, cuando el dentista me puso la mitad del diente, me dijeron que estaba muy cambiada. Me lo dijeron porque ellas se estaban acostumbrando a verme sin medio diente y desde que me han puesto el diente todo ha vuelto a la normalidad. Y cuando digo que todo volvió a la normalidad me refiero a que cuando me miraban lo hacían de forma extraña. Ahora ya me ven de otra manera, totalmente normal.

Nerea Sech:

Un día fuimos a Morella mi padrino, mi primo, mi hermano, mi padre, mi madre, y yo. Fuimos con la intención de ver el museo de los dinosaurios que hay allí porque era el regalo de mi primo del cumpleaños (aclaración: le encantan los dinosaurios a mi primo). Y de paso decidimos pasar el día. Comimos y nos hicimos un montón de fotos, nos lo pasamos súper bien. Nos hicimos fotos en el cañón, en la muralla, etc.

Cuando llegó la hora de entrar al museo, mi primo estaba muy nervioso, vimos el museo en cinco minutos, no era muy grande y la verdad casi no había nada. Al salir vimos una máquina en la que si pones una moneda te saca otra moneda con forma de dinosaurio (en este caso).  Mi primo dijo: “Lo mejor de todo el museo ha sido la máquina de las monedas”. 

Salma Urquizu:

Todo empezó una tarde con muchos nervios y aburrimiento, pues estábamos en la Fila (escuela de música) mis amigas y yo (Nur Maricel y yo) junto a tres niños más (Pau, Josep y Albert). Éramos un total de seis, nos conocíamos desde hacía tiempo, pero casi nunca hablábamos, casi nunca excepto en días como ese, en días de audición.

Lo que hicimos fue tocar cada uno su pieza, y luego bajamos silenciosamente a las salas de abajo, en las que se encontraban las aulas y la secretaria. Ahí empezó todo, empezó el juego, de repente nos pusimos a correr, a perseguirnos, hasta que bajó la secretaria. Esta nos encontró a unas encerradas en el baño, a otros intentando abrir la puerta, a otros robando zapatos, y a otros escondiendo cosas y pensando qué sería lo siguiente. Y entonces escuchamos: “No hagáis mucho ruido que se oye todo, y sentaros un ratito”. Así lo hicimos pero en media hora ya estábamos igual que antes.