Expresiones escritas alumnos 3º ESO, 2016- 2017

EXPRESIÓN ESCRITA XI

Artículo de opinión sobre el uso y el “abuso” de la información en las redes sociales.

¿Cómo escribir textos argumentativos?

Opinión sobre las redes sociales

Víctor Juan (3º ESO A):

El inmenso mundo del cotilleo

Primero conoce a la gente real, y luego a la virtual

Personalmente, y con todo respeto a todos los que tengan diferentes puntos de vista sobre este tema, yo creo que hay muchísimas personas en el mundo que “necesitan” tener “Facebook”, “Instagram” u otras  redes en las que suben todo lo que hacen: “Hacia el GYM” o “A tomar un helado” y “Por fin me voy de viaje”. He llegado a pensar que si a estas personas les llegaran a quitar las redes sociales por un par de días, se desmontarían por no poder contar al mundo lo que hacen a cada momento de su día a día.

Por otra parte, veo que cada persona es libre de publicar lo que quiera pero muchas veces al decir que se van de viaje y cosas así, dejan la puerta abierta a muchos ladrones diciéndoles que no estarán en casa durante un periodo de tiempo.

Así pues, en conclusión, yo creo que la gente usa excesivamente las redes sociales y que sí que podrían publicar “posts” pero con menos frecuencia y con más precaución.


Montse Ferrando (3º ESO A):

¿Te has preguntado alguna vez, qué pasaría si un desconocido nos parase por la calle y nos enseñara una foto suya?

¿Es necesario colgar tantas fotos en internet?

En mi opinión, la respuesta es no. Realmente pienso que a nadie le importa nuestra vida pero el hecho  de colgar tanta cantidad de imágenes sobre nosotros mismos en este tipo de redes, permite a otra gente desconocida opinar sobre nosotros.

Volveremos al principio, ¿Pararías a un desconocido por la calle para enseñarle una foto tuya? Es absurdo ¿no crees? Y entonces… ¿Por qué lo haces en Internet?

Al oír las opiniones de los demás sobre nuestras vidas, nos sentimos vulnerables ya que internet no es algo precisamente fácil de controlar. No dejemos que eso pase, no nos dejemos manipular.


Joan Castellano (3º ESO B):

Estamos todos “cyber conectados”

Las redes sociales, en estas últimas décadas han sufrido un incremento, tanto de uso como de avance en el desarrollo de estas, y tienen diversos usos, que pueden ser buenos o malos.

En mi opinión las redes sociales nos han ayudado mucho en el ámbito de contactar con toda esa gente que está lejos o simplemente con la que no queremos perder el contacto o por otras razones. Y mantenernos siempre conectados se ha convertido en lo normal, para la mayor parte de la población mundial, preferentemente los jóvenes.

Por otra parte, hay gente que opina lo contrario, es decir cree que esto para lo único que nos ha servido es para hacernos más vulnerables, ya que ahora todo lo tenemos a través de un ordenador o un móvil, y es muy fácil entrar en un programa informático y tener toda la información de la otra persona, en menos de dos horas.

Yo creo que las redes sociales sí que son buenas, pero con un buen uso de estas; aunque nosotros no podamos escoger o controlar lo que hacen los demás y por lo tanto siempre habrá un riesgo.


Carla Lafont (3º ESO B):

El uso de las redes sociales

Cada vez son más los adolescentes que tienen redes sociales, como ‘’Instagram’’, ‘’Facebook’’, ‘’ Twitter’’,… Pero hay algunos de ellos que hacen un mal uso de estas, cosa que les puede perjudicar mucho tanto a ellos como a las redes sociales.

Considero que las redes sociales son escaparates, por así decirlo, de nuestras vidas, poniendo solo nuestra parte buena y nada más. No obstante, también pueden ser muy útiles para las empresas, así pueden mostrar quienes son, qué hacen…

Pero mirando el lado oscuro de estas, hay muchos problemas, y bastante graves. Un claro ejemplo de problema sería la famosa ‘’ Ballena azul ‘’, un juego muy peligroso ya que la última fase de este juego es llevar al jugador al suicidio.

En consecuencia, diría que con las redes sociales se debe ir con mucho cuidado y vigilar qué se publica y qué se dice por los chats, ya que tu vida o la de los demás puede acabar en un instante. También añado que por desgracia se están perdiendo muchas formalidades y en vez de disfrutar el momento nos estamos pegando a una pantallita.


Andrea Cerrada (3º ESO B):

Las redes sociales generan nuevos oficios

Las redes sociales están entre los jóvenes desde hace unos años. Ahora ya desde los más pequeños hasta los mayores. Cada vez más. Es un vicio entre los adolescentes, las generaciones ya nacen con un móvil pegado en la mano y haciéndose un “selfie”. ¿Podrían los jóvenes vivir sin redes sociales, sin publicar fotos y videos? ¿Es bueno o malo el uso de las redes?

En mi opinión, las redes sociales son buenas. Ya que estar informado de las cosas que pasan a tu alrededor es importante. También puedes dedicarte a ser algo dedicado a este campo (“Youtuber”, “Instagramer”…) Mucha gente se dedica a esto. ¿Quién no querría trabajar desde casa, solo con hacer un par de publicaciones al día en las redes sociales?
Cada uno de ellos se puede centrar en un tema diferente. Hacer tutoriales de maquillaje, peinados, manualidades… Sobre moda, como pasar de nivel en algún juego, o simplemente hacer un “vlog” (videoblog) de tus experiencias, de tu día a día… Hay un tipo llamado “influencer”, tal como su nombre indica sirve de influencia para los que los siguen.

Por otra parte, pienso que a veces es obsesiva la utilización de las redes, ya que si pasas mucho rato mirando estos llamados “Youtubers”, “Influencers”, “Instagramers”, te pierdes todo lo que está pasando a tu alrededor, también pierdes tu tiempo de estudio y de sueño.

En conclusión, deberíamos usarlas solo cuando tenemos un tiempo libre y publicar alguna cosa de vez en cuando.


Isabel Zafra (3º ESO B):

Las redes sociales

Todos, y a todas horas, estamos usando las redes sociales, todos utilizamos algunas más que otras y todos sabemos que tienen pros, pero también contras.

Creo que todos hemos usado alguna vez alguna red social, pero no nos hemos informado de los peligros que esto conlleva, por ejemplo: robo de identidad, usar fotos en tu contra, hacer “photoshop” y colgar las fotos en sitios impropios…

Por un momento supongamos que nos lo dicen, entonces nadie se haría una cuenta en las redes sociales, pero no nos lo dicen y nosotros hacemos lo que creemos mejor.
Yo no creo que sean ni malas ni buenas, creo que podríamos vivir sin ellas, pero ya que están deberíamos aprovecharlas al máximo, ya que habrá un día en que esto pasará a la historia.


Genelva Barrera (3º ESO B):

Es innegable que las redes sociales han traído un beneficio de la facilidad que aportan para la comunicación internacional y traslado en el tiempo real de la información.

Pueden ser útiles para contactar con gente que hace mucho que no te hablas, también puede servir para encontrar trabajo… Así pues; ¿qué fallo tienen?

Las redes sociales han provocado el ciber bulling a mucha gente, ya qué Instagram es una red social exclusiva para fotografías y es muy fácil coger la foto de otra persona, pasarla a otra gente y utilizarla en su contra. También pueden criticar a personas por grupos de WhatsApp, o subir fotos inadecuadas a Snapchat, por no hablar que la gente pasa mucho tiempo con el móvil y eso hace que no estén atentos por las cosas.

En conclusión, pienso que las redes sociales pueden ser beneficiosas si las utilizamos correctamente.


Paula Bort (3º ESO C):

Cuando preguntas a los jóvenes si las redes sociales son un peligro, te miran como si estuvieras loco y te contestan que no tienen porque ser un peligro, pero si te paras a pensarlo un momento por una parte ser beneficioso porque puedes hacer nuevas amistades, compartir imágenes, saber lo que hacen tus amigos en su tiempo libre, compartir buenos recuerdos, recuperar viejas amistades. Pero también pueden causarte muchos problemas como por ejemplo perder la mayoría de tus amistades por unos comentarios en sus fotos, compartir imágenes sin el permiso de la otra persona, etc.

Cuando pasas mucho tiempo en estas redes se te quitan las ganas de hacer algo productivo, de pasar más tiempo con la familia o amigos, de leer libros, de jugar, de estudiar…

En coclusión, las redes sociales son una pérdida de tiempo. Hay que disfrutar de la vida y de los buenos momentos.


Joana Subirats (3º ESO D):

Las redes sociales son unos de los medios de comunicación más influyentes en los últimos años, todo el mundo lo usa continuamente ya sea por comunicarse con otros usuarios o simplemente para matar el tiempo revisando publicaciones varias, y yo me pregunto, ¿Por qué son tan adictivas?

Bien, según mi experiencia en ellas, no podría decir un motivo exacto, pero sentimos la necesidad de publicar todo en ellas, lo que comemos, lo que hacemos, fotos que salimos guapos, opiniones… y la verdad, no está mal eso, el problema viene cuando se usa de una forma incorrecta o simplemente excesiva para llegar a tal punto que solo te importen los ‘’likes’’ en las fotos. Sinceramente, creo que las redes sociales funcionan muy bien para matar el tiempo pero… ¿Y si no existieran? No pasaría nada, simplemente nos adaptaríamos a matar el tiempo de otra forma como jugar con los amigos y cosas que hacemos pero no le damos demasiada importancia.

En definitiva, creo que las redes sociales es un buen invento para todos y que si se le da un muy buen buen uso, hasta puede ser muy buena herramienta, pero, nunca tenemos que depender de ellas.


EXPRESIÓN ESCRITA X

Microrrelato (Consurs literari Sant Jordi)

Clàudia Domingo (3º ESO A):

Esa sensación fue el comienzo de una nueva realidad. El atardecer caía sobre la villa mientras Emma caminaba sin ningún otro rumbo que el trazo que su corazón dibujaba sobre un mapa imaginario. Paró, y tras retirarse la manga deshilachada, giró su muñeca delicadamente para leer las agujas del  reloj. Eran las siete, por lo que ya había cumplido dieciocho años. De la nada, una brisa agradable, desembocó en una ventisca que le apartó bruscamente el flequillo bruno de los ojos. La peor enemiga de los niños se le apareció con mirada aterradora y, firme, le dio una bofetada.


Ariadna Tomàs (3º ESo A):

Un combate infernal

Aquella sensación fue totalmente inexplicable. Los gladiadores de ambos conjuntos levantaron sus armas y empezaron a atacarme sin pensárselo dos veces. Me metí en un callejón sin salida lleno de mofas de todos tipos. Me encontraba totalmente acorralado por ambos bandos rivales también entre ellos y no tenía escapatoria alguna durante unos instantes. En un momento concreto, me dio la impresión de estar en un lugar parecido al infierno. Al fin, la situación se tranquilizó y pude entrar rápidamente a mi vestidor a través del túnel de vestuarios. Sin duda, nunca más volveré a arbitrar partidos como ese.


Diana Badea (3º ESO A):

Parálisis del sueño

Aquella  sensación fue muy confusa. Me desperté a las doce en punto, como me solía pasar. Aquella noche algo andaba mal. En mi habitación reinaba un silencio abrumador y una tranquilidad engañosa, algo estaba a punto de pasar. De repente la puerta de mi cuarto se abrió de par en par con un sonido ensordecedor por el impacto con la pared. Una persona baja, robusta y con capucha se me acercaba. El pánico se apoderó de mí, no podía moverme, ni siquiera gritar a por auxilio. Entonces me di cuenta de que me volvía a pasar aquello que más temía.


Montse Ferrando (3º ESO A):

Diario de una mujer interfecta

Aquella sensación fue turbadora, y entonces fue cuando me di cuenta de lo infructuosa que le era. Estaba segura de que era capaz de desecharme como  a un coche viejo y oxidado. Entonces, cargó el revólver, me miró a los ojos y sin pensarlo, apretó el gatillo mientras sonaba David Bowie en una cinta de los años ochenta, tan gastada como el marido inseguro, capaz de evaporar a su mujer.


Antonia Adamovici (3º ESO A):

Adiós

Aquella sensación fue como un nudo en la garganta, que me ahoga, que me aprieta, que me ahorca, que me quema. Sentí que aquel abrazo que me dabas, era el último. Pero lo que más me duele no es ese adiós, quisiera que me dijeses  algo que me rompa, quisiera que fuese algo cruel, algo que valga la pena, algo por lo que no me avergüence de poder llorar. Quiero que eso que vayas a decirme, me termine de romper y me deje hecha polvo. Te escribo esto para que sepas que no quiero que vuelvas jamás.


Samya Akrouch (3º ESO A):

Madurar

Aquella sensación fue de ira, ira por saber lo que está pasando y no poder hacer nada al respecto, miedo por no poder superarlo, tristeza por saber que nunca podrás volver a ver a la persona que te ha hecho madurar completamente en tan poco tiempo…

No es fácil tener una hija y menos una hija con una enfermedad grave e incurable, tener que estar pendiente de ella 24 horas, saber que le sangra el corazón, saber que en cualquier momento se puede ir y no volver, pero esto no te lo crees hasta que de verdad te pasa y se va para siempre.


Victor Juan (3º ESO A):

La remontada del Barça

Aquella sensación fue algo indescriptible, un momento único y compartido, algo que se apreciaba en el ambiente; parecía que hasta las luces de la noche brillaban más y que el ángulo de visión alcanzase una imagen panorámica repleta de color y luz. La tensión y la exaltación rozaban los límites humanos y una fuerza convulsa desató un grito general, vencimos lo imposible, una remontada nos hizo levitar. Habíamos ganado.


Helena Arenys (3º ESO A):

De concierto con mis amigas

Aquella sensación fue increíble; estaba con mis amigas en aquel concierto. Estábamos a punto de entrar y esperábamos en la cola. Al cabo de una hora entramos dentro. Aquello era muy grande y espacioso. El concierto empezaba a las siete y habíamos llegado allí una hora antes. El concierto duró casi tres horas. Al terminar el concierto, estábamos un poco cansadas, pero habíamos disfrutado un montón. Seguramente que algún día volveremos a ir todas juntas y nos lo pasaremos así de bien.


Manel Gurrera (3º  ESO B):

Escalofríos de butaca

Aquella sensación fue… escalofriante; sentado en la butaca frente la chimenea, padecía el permanente acoso de las sombras de mi pasado. Nunca parecía que fueran a ausentarse, ya que cada noche regresaban. Pero esa noche era distinta, el frío se imponía ante cualquier elemento, un suspiro rompió el absoluto silencio de la estancia. Me estremecí, ese suspiro no era mío, pues la dama de sombrío rostro me acompañaba, guadaña en mano, dispuesta a llevarme a la oscura brecha de la que procedía.


Andrea Cerrada (3º ESO B):

Bajo mis pies

Aquella sensación fue inexplicable. Por fin, había conseguido lo que tanto deseaba; mi sueño se había hecho realidad. Todo el mundo podría volver a apreciar de nuevo mi pasión, y ponerse por un instante en mi piel y sentir aquel escalofrío que recorre mi cuerpo cuando mi silueta empieza a moverse sinuosamente al compás de la música. Tal es el disfrute que experimento que mis ojos y mi consciencia no se percatan ni de los focos ni del público. Mis pies, junto con los de mis compañeras, danzan encima del escenario al tempo que marca el pianista.


Aida Campos (3º ESO B):

Gotas de realidad

Aquella sensación fue la que me hizo dar cuenta que me había hecho mayor. Estaba preparada para afrontar la realidad. El día era radiante. EL sol imponía su ley. Me había vestido para la ocasión, con mis prendas más oscuras, a juego con mis zapatos. Me había pasado la última hora cepillándome el cabello, esperando que todo pasara, que alguien me dijera que estaba dormida, pero no fue así. De repente, una lágrima se escapó de mi retina. Mi padre me cogió de la mano. El día se oscureció viendo como subía otro ángel sin haberlo querido.


Nerea Benito (3º ESO C):

Amigas para siempre

Aquella sensación fue horrible, cuando el médico me dijo que mi mejor amiga no volvería a ver nunca más, que se había quedado ciega. Sentí  que el mundo se me venía encima. Mis pulsaciones aumentaron rápidamente. No podía creerlo.

Lo primero que  recordé fueron esos días de calor que pasábamos juntas en la playa, mirando a los chicos que pasaban y riéndonos a carcajadas…Y pensar que eso, eso… no volvería a suceder.

Aunque su discapacidad no la dejara ver, no nos impedía divertirnos. Nos tenemos la una a la otra, y pase lo que pase nos tendremos siempre.


Victor Miró (3º ESO C):

Gracias a ti

Aquella sensación fue tan rara, pero a la vez alegre y reconfortante, la primera vez que vi a mi hijo. Es una sensación que uno no se espera, y cuando ves su cabecita y sus ojos te derrites y sientes una alegría y una felicidad enorme, pero ya cuando coges a ese bebé tan adorable y cariñoso. Gracias a esas criaturas la humanidad prospera, y continuará nuestro legado.


Aroa Cortés (3º ESO D):

Aquella sensación fue… inexplicable. Fue algo que nunca sentí, noté como el dolor se expandía por dentro. Nunca pensé en llegar a  perder tantas fuerzas, y que el vacío ocupase mi interior. Pensar que las personas que más quieres las tengas que perder algún día, y las sientas más lejos cada día, mirar hacia atrás y pensar que no has valorado a lo mejor que tienes… No sientes esa felicidad, la tristeza te acompaña junto con el recuerdo de lo que más has querido en esta vida. Y es que perder a una madre… es perderte a ti mismo.


EXPRESIÓN ESCRITA IX

El texto dialogado

En unas 120 palabras escribe el diálogo que tendrían un pájaro y un elefante de circo. Para ello, debes inspirarte en el cuento de Jorge Bucay, El elefante encadenado.

Clàudia Domingo (3º ESO A):

En un circo ambulante bastante pequeño, entre las carpas y el algarabío de payasos y trapecistas, reposaba con alma apenada un pequeño elefante atado a una estaca.

En el cielo aparecen cuatro gorriones juguetones que paran a beber agua en un charco cercano. Uno de ellos se acerca al elefante:

-Hola, ¿Cómo te llamas?

-Hola. No sé cómo me llamo, no tengo nombre. ¿Tú tienes?

-Oh, lo siento. Yo me llamo Benjamín. ¿Y tú qué haces aquí?

-Espero…

-¿Esperas?

-Espero a que suéltenla cadena y me saquen ahí fuera.

– ¿Y tú no puedes soltarte?

-No, lo he intentado pero es imposible. (Silencio unos segundos)

-Te voy a contar una historia que me relató un ratón llamado Timothy. Él también trabajó en un circo con un elefante muy parecido a ti. Un día, ya cansado de aguantar burlas por  sus grandes orejas, Dumbo echó a volar planeando y aleteando cuál pájaro. A la mañana siguiente volvía a ser un simple elefante de circo orejón y torpe, con la diferencia de que cada noche soñaba con ser libre, dejando que se convirtiera en su realidad y el día a día en una pesadilla de la que en horas despertaba.

Sólo debes dejar que tu imaginación haga el trabajo y escaparás de este circo que te retiene.    Y en cuanto a tu nombre, deja que yo sea tu Timothy y hazte llamar Dumbo. Si así lo quieres, te acompañaré siempre en todos tus sueños y pesadillas.


Víctor Delgado (3º ESO A):

– ¡Hola elefante! ¿Qué haces aquí sin hacer nada?

– No hago nada porque no puedo, no soy libre como tú por culpa de esta bola de hierro tan pesada.

– ¡Pero si tú eres muy fuerte! ¿Por qué no arrancas la cadena y te escapas?

– No soy tan fuerte como piensas, y tampoco es tan fácil.

– ¡Dices esto porque no lo has intentado!

– Sí que lo he intentado, y no he podido. Lo único que he conseguido es hacerme mucho daño, pero eso fue hace mucho tiempo.

– Inténtalo ahora.

– No puedo, podría hacerme mucho daño otra vez, y si me escapo, me encontrarán, soy demasiado grande.

– ¿No quieres ser libre como yo?

– Sí, pero no puedo. Tú no lo entiendes.

– Yo también fui prisionero una vez, en una pequeña caja con barrotes metálicos. Apenas podía volar, y lo único que tenía era agua y unas pipas. Me escapé cuando tuve la oportunidad.


Helena Arenys (3º ESO A):

Pasa el pájaro por delante del circo y ve al elefante muy triste.

-Hola, ¿cómo es que estás tan triste?

-Hola, estoy triste porque no me gusta nada estar aquí. Me gustaría estar libre como tú y poder hacer lo que yo quisiera.

-No creas que estar como yo es tan fácil.

-¿Por qué?-pregunta el elefante-.

-Porque yo cada día tengo que buscar comida para sobrevivir y tú, aquí, te dan comida cada día sin tener que buscarla.

-Hombre, ya lo sé pero igualmente me gustaría irme de aquí aunque me tuviera que espabilar solo.

-Bueno tú decides. ¿Quieres que te ayude a salir de aquí?

-Sí por favor-dice el elefante muy contento-.

El pájaro intenta liberarle pero no puede.

-Voy a buscar a unos cuantos amigos míos para que me ayuden.

-Vale, aquí te espero.

El pájaro va a buscar a sus amigos, vienen con él siete pájaros más.

-Vamos entre todos a ayudarle-dice el pájaro-.

Entre todos lo hacen y le ayudan.

-Gracias por sacarme de aquí-dice el elefante muy contento-.

-De nada-dicen a la vez todos los pájaros-.

Finalmente, el elefante es feliz y libre como sus amigos los pájaros.


Manel Gurrera (3º ESO B):

El elefante Rigoberto yacía entre las jaulas de los otros animales, descansando después de su actuación. Un día, se le acerca un pajarito, se saludan, se conocen pero, cuando el sol empezó a caer, el pájaro voló y voló tan lejos que el elefante no fue capaz de verlo. Al ver lo lejos que fue el pájaro, el elefante se cuestinó: ”¿A dónde debe ir?”

Al día siguiente, el pájaro volvió a visitar al elefante:

-¡Hola!- saludó al elefante al pajarito.

-Hola- respondió este.

-Una pregunta, ¿a dónde fuiste ayer?- preguntó el elefante.

-Verás, antes, tenía un nido por aquí ccerca, pero un día, deambulando por el cielo, encontré un prado precioso. Era tan bonito que decidí quedarme allí. Estámucho más lejos, pero el paisaje vale la pena, deberia venir un día.- le propuso.

-No puedo-dijo el elefante señalando con su trompa la cadena- no puedo sair de aquí.

-¿Encadenado?¿Esa pequeña estaca te mantiene preso?- exclamó impresionado el pajarito.

-¿Tú crees? Lo dudo. ¿A casolo has probado?

-Sí, hace tiempo traté de escapardurante mucho tiempo, pero fue frustrante. Desistí.

-Yo creo que eres capaz de conseguirlo.

-No, es imposible, ya te lo he dicho.

-Ni si quiera lo has intentado. Venga, date una oportunidad.- animó el pájaro a su gran amigo.

-De acuerdo, pero no funcionará.

El elefante tiró de la cadena y la estaca no requirió ni un mínimo esfuerxo para el paquidermo.

-¿Lo ves?¡Te o dije! Ahora, ven conmigo, hacia la libertad.

-¿Libertad?¿Qué es eso?- preguntó Rigoberto.

-Una vieja amiga, sígueme y te la presentaré.


Alba Meseguer (3º ESO B):

-¿Quién eres tú? – Dijo el misterioso pájaro de pico azul.

-¿Perdón? Eres tú quién está en mi jaula- respondió el elefante confuso.

-Ah Bueno lo siento, me he desorientado por el viento, pero ya me voy.- Y el pájaro salió por los barrotes. Sin embargo justo cuando se iba el elefante dijo:

-¡Qué suerte tienen algunos..!

-¿Cómo qué suerte? Tú no tienes ni puñetera idea de lo que es ir por el mundo siempre con precaución, sin poder ir tranquilamente- Respondió el pájaro indignado.

-No, no lo sé acaso tú sabes lo que es estar toda la vida encerrado y por si fuera poco atado a una estaca.- Añadió el elefante.

-Tienes razón, por cierto mi nombre es plumas pero puedes llamarme Plum.

-Encantado, Plumas, el mío es Rumpelstiltskin pero puedes llamarme Rump.

El elefante Rumpelstiltskin y el pájaro Plumas se hicieron amigos y viajaron juntos en la jaul de Rump.


Genelva Barrera (3º ESO B):

Dumbo, el elefante, estaba en su jaula esperando a que fuera hora de su gran actuación. Dumbo desde muy pequeño había sido adiestrado para hacer grandes espectáculos. Un pájaro se acercó a su jaula, era blanco con unas preciosas plumas.

-Hola, me llamo Coko, soy un pájaro viajero, me dedico a viajar por todo el mundo- dijo Coko-

-Yo soy Dumbo, también viajo por todo el mundo, pero a diferencia de ti, no puedo ver nada, me pasó los días encerrado en esta jaula.

El pájaro, un poco triste por su contestación, preguntó:

-¿y entonces?¿para qué viajas?

-Por los espectáculos del circo, tengo que actuar por todo el mundo, pero no puedo salir de esta jaula.

El pájaro, triste por la contestación, decidió viajar al lado de Dumbo y contarle todo lo que viese en cada viaje. Si Dumbo no podía ver todo lo bonito de viajar, Coko sería sus ojos.


Ariadna Pérez (3º ESO B):

En un circo había un elefante muy triste, que estaba encadenado a una estaca, cuando apareció volando de la nada un pájaro muy sonriente, que vio al elefante y dijo:

-¿Qué  haces tú aquí tan triste? .Dijo el pájaro con voz muy alegre.

-Estoy así porque estoy encadenado en esta estaca. Dijo el elefante

-Y siendo tú tan grande y fuerte, ¿por qué no te has escapado ya?.Dijo el pájaro intrigado.

-¿Porque cuando era pequeño lo intenté, pero no pude. Dijo el elefante.

-Pero,¿no lo has vuelto a intentar desde entonces?. Dijo el pájaro.

-No, porque sé que no me podré escapar. Dijo el elefante cada vez más triste.

-¿Por que no lo vuelves a intentar?, seguro que lo consigues. Dijo el pájaro

Después de mucho rato intentando convencerlon, lo constiguió, y el elefante pudo escapar y vivir la vida que realmente quería.


Aida Campos (3º ESO B):

Era un día como otro cualquiera en aquel circo, mientras los feriantes limpiaban todas las instalaciones, el fabuloso paquidermo, se encontraba atado a una cuerda aguantada por una estaca en el suelo. Cuando de repente, se posó frente a él un pájaro:

-Hola, ¿qué tal estás? Me llamo Chip, y soy una gaviota, como has podido observar.

-Hola, supongo que estoy bastante bien. Yo soy Sira.

-¿Supones que estás bien? Uno no lo supone, uno sabe cuándo está bien o no…

-Bueno, es que algunos no tenemos tanta suerte como tú, viajando de un lugar a otro, libre, sin rumbo ni destino alguno.

-¿Y si deseas ser libre, por qué no escapas?

-Ya lo intenté una vez, pero o funcionó. –Dice el elefante tristemente.

-Y por haber fracasado una vez, ¿piensas que no lo puedes lograr? Si tienes un sueño, no debes darte por vencido, debes intentarlo muchas veces más antes de rendirte. No te creas  que conseguí mi libertad de un día para otro, no aprendí a volar al momento, está claro que antes caí o me hice daño, pero no por eso dejé de intentarlo. Mi madre siempre me decía, que cuando se cae en lo más profundo, solo hay una dirección y es hacia arriba. Así que levántate ahora mismo y con toda tu fuerza libérate. Por qué querer, es poder.

Y eso fue lo que el elefantito hizo, cogió fuerzas y se liberó de esa cuerda que lo había estado reteniendo.


Paula Bort (3º ESO C):

Un buen día, en un circo había una elefanta con su pequeña cría. Cuando de pronto alrededor de la carpa donde estaban todos los animales llegó un pequeño cuervo.

– Me puedes dar un poco de comida.- dijo

– Aún no nos han dado nada para comer. – dijo el pequeño elefante.- Si quieres un poco de comida, tendrás que esperarte un poco. Vuelve cuando nos hayan dado a nosotros.

El cuervo echó a volar y se marchó. La elefanta lo miraba apenada deseando tener ella la misma libertad que el pájaro. Horas más tarde cuando todos los animales estaban durmiendo el pájaro regresó para comer.

– Allí te he guardado un poco de comida de la que nos han dado – dijo la elefanta.

– Muchas gracias- dijo el cuervo. – llevo unos días sin comer nada. ¿Por qué no os dejan libres?

– Porque con todos nosotros ganan mucho dinero.

– ¿Y por qué no os escapáis por la noche mientras todos están durmiendo?

– Porque si nos pillan nos castigarían. Y no quiero que le hagan daño. Es muy pequeño para sufrir tanto. – dijo la elefanta mirando a su pequeño hijo.


Nerea Benito (3º ESO C):

Érase una vez en la selva un elefante y un pájaro. Un día por la mañana se encuentran y el elefante empieza a burlarse de pájaro.

 -¡Cuidado pájaro que puede ser que te pise! Jajaja

El pájaro disgustado le miró con cara de pena y se fue. Día tras día el elefante pasa por allí y se mete con él, el pájaro ya harto de todo, decide no salir más.

Hasta que una mañana escucha “bruuu”, “bruuu”, sale de su nido y observa que el elefante está enganchado a unas ramas y no puede salir, el elefante le pide ayuda.

  -¡Pajarito lindo, por favor ayúdame a salir de aquí!

– ¿Ahora que necesitas mi ayuda no te metes conmigo y me hablas bien?

-Te juro que si me ayudas a salir de aquí no me meteré más contigo.

-No te creo (y se fue).

Aparece una manada de elefantes e intentan ayudarle a salir, pero no pueden y deciden seguir por su camino. Vuelve el pájaro y el elefante vuelve a pedirle ayuda.

  -Por favor te lo pido, ¡ayúdame! No podré salir de aquí si no es con tu ayuda.

– Te ayudaré, pero prométeme que no volverás a meterte conmigo.

-Te lo prometo.

El pájaro va  a buscar a sus amigos y con esfuerzo consiguen sacarlo.

-Muchas gracias por haberme ayudado.

– De nada, recuerda que me has prometido no volver a meterte conmigo.

-No lo haré.


Luna Chen (3º ESO C):

Como todos los días Pico, el amigo de Dumbo ,volaba libremente en el cielo. Por las 5:00 de la tarde pasaba donde Dumbo estaba y lo primero que dijo fue:

-Hombre, anímate ya tienes casi 20 años y siempre sigues igual, amargado y sin ánimos, ¿hoy tampoco te han dado de comer?

Dumbo sin ánimos de hablar dijo:

-Sí, pero fui yo quien no quería comer.

-Si no comes hoy no tendrás fuerzas para actuar, y ya sabes que hay muchos niños que te quieren ver -dijo Pico preocupado.

Dumbo no dijo nada y Pico se fue,él estaba pensando de que porque no podía ser libre, él es incapaz o es la estaca que no le teja ser libre, unos minutos después se puso furioso y sin saber por qué él ya no estaba encadenado sino libre.

Finalmente, Dumbo pudo ser libre pero él no sabía porque, solo recordaba que él mismo estaba furioso.


Melody Amaya (3º ESO C):

– Hola amigo, ¿qué haces en esta estaca?

– Pues, la verdad no sé, estoy desde que era pequeño aquí… Intenté escapar un par de veces… pero no hubo manera y me di por vencido.

– ¡No tienes razón! Me niego a que pienses esto, ¡Tienes que ser libre porque eres un elefante igual que otro! ¡Tienes tus sentimientos!

– ¿Qué piensas quepuedo hacer en contra de estar aquí, en esta estaca siempre…?

– No es lo que yo piense, es que quien la sigue lo consigue. Animo y que pronto seas libre, me tengo que marchar que ya viene la bandada por mí

– Gracias… Adiós.


Raül Casanova (3º ESO D):

Había una vez un elefante triste porque estaba atado a una cadena. Un pájaro iba volando feliz y vio al elefante triste, se dirigió hacia él y le dijo

– Hola, gran elefante

– Hola, pequeño pájaro

Y el elefante agachó la cabeza.

El pájaro le preguntó:

– ¿Qué te pasa?

– Lo que me pasa es que estoy todo el dia encadenado aquí fuera, excepto cuando me toca actuar

Cuando actuo me divierto porque ago reir a los niños, pero cuando salgo fuera echo de menos a mi familia. Si alguien pudiera ayudarme a salir de aquí. Y el pájaro respondio:

– Yo te ayudaré a salir de aquí

– ¿Cómo?

– Te desataré y podrás volver con tu familia

Y lo desató…

– Muchas gracias pájaro ahora podré ir con mi familia

– De nada, ya nos veremos otra vez.


EXPRESIÓN ESCRITA VIII

El texto teatral

Texto dialogado al estilo de las obras teatrales (nombres de los personajes y acotaciones). Tomando como punto de partida el diálogo que tienen Luis y Charito en la obra Las bicicletas son para el verano, escribe un texto en el que estos dos personajes se reencuentran como mínimo después de dos meses. Recuerda que la Guerra Civil ya habrá empezado…

Clàudia Domingo (3º ESO A):

Poco después del comienzo de septiembre, la luz de un día veraniego se esconde tras las humildes edificaciones que dan techo a los niños que aprovechan cada segundo de su tregua de estudios. Unos chicos hablan de banalidades sentados en el banco donde Luis Charito se encontraron por última vez.

Cabecilla del grupo: ¡Hey chicos, mirad! Ahí vuelve el bicho raro. (Riéndose) ¿Aún no te has cansado de venir todas las tardes? Ni que le quisieras pedir matrimonio al banco. Aunque Bueno, Dios no aceptaría la unión de un rojo como tú ni con un banco lleno de excrementos de gaviota. (En tono de burla) Vámonos chicos, dejémoslos solos.

(Los chicos miran con desprecio a Luís y se van a carcajadas. Luis se sienta. No deja de estar preocupado por Charito, desde aquél día no ha sabido nada de ella. Unos minutos después…)

Charito: Luis, hola.

Luis: (Levanta la mirada y la asienta sobre el rostro bronceado de aquella  chica que le parecía una aparición). ¡Charito! ¿Dónde estabas? Te he estado buscando todo este tiempo.

Charito: Lo siento (Casi llorando), mis padres no querían que nos viésemos, ellos son del bando opuesto y no quieren que nos encontremos. Pero tú, Luis, me gustas.

Luis: Entonces no les hagamos caso.

Charito: Oye, no tengo mucho tiempo, mañana ven a las siete. Espero encontrarte (con voz triste)

Charito le da un beso en la mejilla a Luís y empieza a correr. Él se queda pensativo en el banco.


Víctor Juan (3º ESO A):

LUIS: Por fin ya has llegado, llevaba mucho tiempo esperándote. ¿Qué tal?

CHARITO: Bien, pero el verano se me ha hecho un aburrimiento sin ti, he estado con mis padres de un lado a otro y así todo el verano! ¿Y tú, qué has hecho?

LUIS: Pues… nada, aquí por la ciudad, he quedado con los amigos para pasear, ir en bici, jugar a fútbol…, pero más que nada haciendo deberes ya que mis padres me dicen que tengo que estar preparado para el curso que viene ya que ir´al instituto y tengo que dar una buena impresión.

CHARITO: ¿Ya te han comprado la bicicleta?

LUIS: Sí, ya que llegué a un acuerdo con mis padres: si estudiaba durante todo el verano y hacía las tareas, podría cogerla durante el verano.

CHARITO: ¡Venga pues! ¿Quieres que aprovechemos y vayamos a dar una vuelta?

LUIS: VALE, hasta luego.

CHARITO: ¡Adiós!


Helena Arenys (3º ESO A):

Después de dos meses Luis va a casa de Charito para hablar. Los dos se van a la plaza más cercana.

LUIS. ¿Cómo te han ido estos dos meses de verano?

CHARITO. El verano bien. Pero como ves ahora las cosas están muy mal. ¿Y tú?

LUIS. Bien también. Pero ahora al volver me he encontrado con esto y… (Con cara triste).

CHARITO. Ya, esto está muy mal. Y ayer justamente se llevaron a mi padre a la guerra. Me puse a llorar mucho al ver como se lo llevaban. (Se lo contaba llorando mucho).

LUIS. Tranquila, no te preocupes, no llores más. Ya verás que cuando todo pase todo volverá a la normalidad como antes.

CHARITO. Gracias, la verdad es que me has ayudado mucho. (Dejando de llorar).

LUIS. De nada Charito. (Muy contento).


Aida Campos (3º ESO B):

Han pasado ya dos meses y medio desde que Luís se atrevió a leerle a Charito ese poema que él mismo había escrito para ella. Durante todo el verano, Charito ha estado pensando qué le respondería. Hoy han quedado en el parque después de comer. Charito espera nerviosamente a Luís sentada en un banco.

(Aparece Luís)

Charito: Creía que ya no vendrías…

Luís: ¿Cómo no iba a venir, mujer?

(Los dos se quedan callados sin saber qué decir)

Charito: Bueno, y ¿qué tal tus vacaciones?

Luís: Bien, bueno como siempre, ¿y las tuyas?

Charito: Con la familia.

(Silencio)

Charito: Bueno, que he estado pensando, leyendo y releyendo tu carta y la verdad es que creo que yo también siento algo por ti. Tienes algo que hace que me ponga nerviosa al hablarte.

Luis: ¿Enserio? (sorprendido)

Charito: Sí,  bueno, según mi madre, eso se llama estar enamorada así que… Además, tus palabras están escritas en esa carta de tal manera que me llegaron

(Silencio)

Charito: ¿Y bien?

Luis: (pocos segundos después) no… no sé qué decir.

Charito: Pues entonces, no digas nada.

Luis: ¿Puedo? (decidido)

Charito: Debes.

(Luis besa a Charito delicadamente y seguidamente, deciden volver a casa).


Pau Barberà (3º ESO B):

Pasados tres años y medio, la guerra ya había terminado. Luís, Paseando por el pueblo, viendo los destrozos y pérdidas de la guerra, vio una triste silueta que le resultó familiar, pero pasó. Al atardecer, vio esa misma silueta en un banco del parque, con un papel en la mano. Luís decide ir a ver quién es.

CHARITO: (ve que alguien se le acerca) ¡Hola!

LUIS: ¡Buenas!

CHARITO: Me resultas muy familiar…

LUIS: Y tú a mí. Esa hoja… Por casualidad no serás…

CHARITO: (a punto de llorar) ¿Luís, eres tu? (Rompe a llorar en brazos de Luís)

LUIS: Sí, ¿estás bien?

CHARITO: (Con tono lloroso) Sí, gracias a Dios que estás vivo.

LUIS: (Sin saber qué hacer, intenta cambiar de tema) Esa hoja… ¿Este es el poema que te hice? ¿Aun lo guardas?

CHARITO: Sí, lo llevé encima todo el tiempo que pude.

LUIS: ¿Y cómo te va? (Luís se sonroja)

CHARITO: (Llorosa) Pues…

LUIS: (Piensa que la acaba de pifiar) No es necesario que lo digas.

CHARITO: Nunca pensé en volver a verte

LUIS: (Susurrándole al oído) No es necesario que digas nada.

CHARITO: Creo que debería irme. (Se acerca a Luís y le da un beso en la mejilla)

(Luis se sonroja)

CHARITO: Bueno, pues ya hablaremos otra vez que nos veamos.

LUIS: (con voz tímida) Sí… Eso… Hablamos… ¡Que vaya bien!


EXPRESIÓN ESCRITA VII

El impacto del turismo

Texto argumenativo. Enunciado: ¡Clica aquí!

Diana Badea (3º ESO A):

Hoy en día, el turismo se está haciendo un hueco cada vez más grande en la sociedad, ya que la gente tiene cada vez más ganas de ver mundo y aprender cultura.

Por una parte, el turismo puede ser bueno, ya que gracias a los turistas se invierte dinero en el país en cuestión y se desarrolla un conocimiento social mayor.

Pero por otra parte, el turismo puede llegar a ser malo e incluso dañino, ya que los turistas, en muchas circunstancias, alteran la tranquilidad de la fauna, o incluso mucha gente afirma que cada vez que hay turistas, al marcharse, la ciudad queda más sucia.

En conclusión, creo que es bueno, e incluso necesario aprender cultura y conocer lugares, pero hay que prestar un poco de atención porque muchas veces podemos causar daños sin darnos cuenta.


Marc Alonso (3º ESO A):

En pocos años, Barcelona se ha convertido en un centro turístico de primer orden y los sectores comerciales implicados se han convertido en una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad. El crecimiento exponencial de la oferta de alojamientos de todo tipo, desde hoteles de 5 estrellas hasta habitaciones de alquiler, es la prueba. Creo que esta situación es ventajosa  porque de esta forma se crean puestos de trabajo y todos estos sectores tienen mayores ingresos.

Pero las quejas de los barceloneses en relación al turismo están relacionadas, básicamente, con los amontonamientos y los comportamientos incívicos de los turistas de bajo coste. Este problema se ha convertido en el más típico  de diversas ciudades turísticas de la costa como Salou o Lloret de Mar, que lo describen como turismo de borrachera. Lo que está mal es que muchas veces la mayoría de turistas (jóvenes de entre 18 y 27 años) no respetan la ley vigente, lo que hace que las personas que han de trabajar y necesitan reposar, no puedan rendir de forma efectiva en durante su jornada laboral.


Clàudia Domingo (3º ESO A):

Durante los últimos años, Barcelona ha sido una de las ciudades europeas con más turismo  extranjero. Por una parte yo creo que es un hecho muy positivo para la economía de esa ciudad y también para el país en el que se encuentra. También me parece bien porque le da una gran actividad a esa ciudad, que vive precisamente de ese sector.

Por otra parte, deja de ser tan positivo cuando se habla de las masificaciones en lugares públicos. Los residentes de la ciudad turística se ven ahogados por los visitantes y los establecimientos cierran y se abren tiendas de “souvenirs”.

En conclusión, el turismo tiene un lado bueno y uno malo, aunque en mi opinión, el visitar otros lugares del mundo y aprender pesan mucho más que las razones en contra de ello.


Manel Gurrera (3º ESO B):

El turismo es un gran pilar de la economia española y una de sus principales fuentes de ingresos. Ibiza, los Pirineos, y nuestra gastronomía son poseedores de un gran atractivo turístico que no pasa desapercibido ante los turistas extranjeros, pero ¿cómo afecta esto a los españoles?

En mi opinión, sí salimos beneficiados por el turismo. Intercambiamos conocimientos culturales con los turistas y nuestro país se da a conocer, esto influye positivamente en el desarrollo económico del país; también se crean puestos de trabajo.

Otras personas defienden que la precariedad de los empleos creados con contratos temporales es bastante notable. Otro aspecto negativo es la sustitución de productos artesanales por productos de producción en serie. Asimismo, critican también el poco cuidado de los turistas al visitar templos u otras propiedades históricas.

A pesar de esto, la mayoría de los problemas pueden ser solventados fácilmente: la correcta señalización de las áreas culturales serviría para concienciar a los visitantes. En conclusión, tampoco creo que los contratos sean de tan mala calidad ya que durante un tiempo el trabajador no se encuentra parado.


Joana Subirats (3º ESO D):

El impacto del turismo, sin duda, es un tema que preocupa a gran parte de población. Cada vez hay más gente que quiere descubrir nuevos lugares, desconectar…, bien, esto no está mal, lo malo es que hay gente que no respeta las normas de cada país, ensucian, alborotan…

Aunque no todo es malo, ellos como nosotros estamos afectados por el capitalismo (compras, y cuantas más compras, más dinero generará el país aunque luego se lo queden los políticos). Por lo tanto, hay más mano de obra en hoteles, restaurantes, transporte público, tiendas de recuerdos (que suelen ser muy caras), etc.

El turismo, aparte de dinero, atrae sobre todo la ‘’felicidad’’ ya que cuando ves a gente que se interesa por tu patria, te sientes satisfecho en el lugar de donde vives.

No todo lo malo es tan malo ni lo bueno tan bueno, lo que tenemos que hacer es pensar es en nosotros mismos; al fin y al cabo, mientras no nos molesten, puede venir la gente que quiera, o al menos esta es mi opinión.


Ionela Cernat (3º ESO D):

El turismo en España está muy valorado porque tenemos muchas zonas que visitar, tanto en el mar como en el centro del país.

Aquí donde vivo yo, en el Delta del Ebro, hay muchísimo turismo, pero cuando mas hay es en verano porque todo el mundo viene en las zonas del mar i acampan o se quedan en un camping.

Las ventajas de esto es que los cámpings tanto como los hoteles necesitan mucha gente para trabajar y eso es bueno porque la gente que no tiene empleo, tiene una oportunidad de trabajar tres meses en  verano. Lo malo es que, después de estos 3 o se buscan otro empleo  o hasta el siguiente  verano no tienen nada.

La gente que viene aquí siempre descubren muchos aspectos nuevos como por ejemplo nuestra forma de hablar; hablamos un catalán, pero, nuestro catalán esta castellanizado porque decimos muchas frases de esa manera.


EXPRESIÓN ESCRITA VI

El reportaje


EXPRESIÓN ESCRITA V

Mi primer día en el insituto

Texto narrativo en 1ª persona en el que se describan las sensaciones que tuvisteis el primer día que llegasteis a vuestro actual centro escolar.

Montse Ferrando (3º ESO A):

Llevaba una semana pensando en el gran momento. La noche anterior cené temprano para no acostarme muy tarde. Recuerdo que cené arroz hervido y pollo a la plancha, me sentó un poco mal por los nervios pero mi madre me dio un poco de jarabe y todo arreglado.

Cuando llegó el momento de acostarme, sumergí la cabeza en el cojín y cerré los ojos. Pero no fue tan sencillo, estuve toda la noche dando vueltas y despertándome cada media hora.

A la mañana siguiente me desperté de un brinco y me vestí rápidamente. Cuando ya había almorzado, lavado los dientes y peinado me fui hacia el instituto con mi mochila, me llevó mi madre en coche.

Cuando llegamos bajé del coche y mi madre me deseó suerte. Aquello era como estar en las puertas de un palacio.


Aida Campos (3º ESO B):

Por fin llegó el momento, el día 15 de septiembre de 2014 fue mi primer día aquí, en mi actual instituto. Me desperté antes que el despertador y me vestí rápidamente, el estómago me rugía pero no sé si era por los nervios o por el hambre que tenía. Almorcé como normalmente hago y luego mi madre nos llevó a mí y a mis dos mejores amigas, Clàudia y Julia con el coche hasta la puerta. Estaba, por una parte, súper contenta ya que me había tocado en la misma clase donde iban ¡mis dos mejores amigas! Fue estupendo pensar que estaríamos las tres unidas en una misma clase y en cambio también estaba un poco nerviosa ya que me preguntaba como serian mis compañeros nuevos, ¿haría nuevos amigos? ¿Sería bueno el profesor? Por suerte las respuestas a todas estas preguntas fueron positivas.

Hice amigos, como por ejemplo Miquel, el cual se sentaba delante de mí y aún no me había sentado y ya me estaba hablando. O Manel, un chico con gafas sentado a mi lado con una apariencia muy simpática. El profesor, creo que fue el mejor que me había podido tocar. Realmente creo que no me costó nada adaptarme. Me sentía súper agusto, me sentí como en casa.


Ariadna Pérez (3º ESO B):

El primer día que empecé el instituto, un 13 de septiembre, me sentía bastante asustada , ya que todo el mundo me había dicho que al entrar tendría que estudiar mucho más, que sería muy difícil, que mandarina muchos deberes … También estaba nerviosa porque casi no conocía a nadie, solo a algunos compañeros/as que tenia el curso pasado los cuales me llevaba bastante bien. Cuando era la hora de recreo me sentí muy nerviosa, ya que todos en mi alrededor eran mayores a mí.

Todo era muy extraño para mí, era la primera vez que estaba en un lugar donde prácticamente no conocía a nadie y era una de las més pequeñas. El resto del día me fue bastante bien, todos los compañeros de mi classe fueron bastante amables, y no tardamos en hacernos todos unos grandes amigos.

La verdad es que tal como iba pasando el curso, me iba dando cuenta de que todo lo que me habían dicho sobre el instituto no era del todo cierto.


Paula Bort (3º ESO C):

El día que llegué a este instituto estaba muy nerviosa y un poco asustada porque de allí no conocía a nadie. Porque no sabía cómo sería la gente de este instituto, ni tampoco como serían los profesores, ni las clases. Cuando entre en el instituto estaba un poco asustada porque la gente me miraba un poco raro. Pero cuando me vinieron a buscar para llevarme a la clase yo ya no estaba tan nerviosa porque Angela la mujer que me vino a buscar me dijo que no tenia de que preocuparme, que la gente de clase no era tan mala.

Cuando entré en el aula y Ángela me presentó como la nueva, toda la clase se me quedó mirando como si fuera un bicho raro. La maestra que estaba dando clase me dijo cuál era el grupo con el que me tocaba hacer un trabajo, me senté con ellos, me hicieron unas cuantas preguntas y me dijeron lo que tenía que hacer. Y luego me senté en mi lugar y empecé con la clase. Y hasta hoy todo es normalidad.


Ingrid Segarra (3° ESO C):

En mi primer día de instituto, tenía mucho miedo, me separaba de la mitad de mis amigas.A la hora del patio, empecé a ver a gente mayor, me sentía como un pitufo perdido en el immenso patio. Todo era nuevo para mí, incluso los compañeros de clase.

Por una parte, tenía miedo, no conocía a casi nadie y eso, me inquietaba pero por otra parte estaba ilusionada porque el instituto era para ”mayores” y entonces ya me sentía grande. Estaba intrigada porque la gente hablaba mal del instituto, decían que todos los profesores eran malos, pero enseguida descubrí que no. No sabía lo que me esperaba.

Estaba emocionada al ver que los profesores del instituto tenían tan buen carácter como los de la escuela y algunos todavía mejor. Me encantó el instituto.


Ainoa Ramírez (3º ESO C):

El primer día que llegué al instituto fue para hacer segundo de la ESO. Al principio  estaba nerviosa y con ganas de empezar, lo bueno es que yo conocía a todos los de la clase desde pequeña. Estuve emocionada por reencontrarme con ellos, por conocer a los nuevos profesores y algunos compañeros nuevos de clase.

El día me pasó muy rápido ya que no hicimos nada, me explicaron cómo funcionaba el insituto, se presentaron los profesroes, nos explicaron su asignatura… Me sentí muy agusto con mis compañeros, también conocí a nuevos que me cayeron genial. En general, mi día fue perfecto, me gustaría volver a repetirlo.


Luna Chen (3º ESO C):

El día 13 de septiembre llegué al instituto Ramon Bereguer IV a las 8.30 de la mañana, un día que para mí era importante e inolvidable porque era el primer día de instituto. En aquel momento me sentía como una niña pequeña, como cuando comencé P-5 en Barcelona. Estaba nerviosa porque pensé que iba a ser difícil sacar la ESO en aquel sitio donde solo había estado una vez en 6º de primaria, los maestros decían que sería un gran cambio. Podía reconocer a los compañeros de la escuela pero íbamos en distintas clases, iba en la clase 1ºC con la profesora Georgina. Ahora que han pasado tres años para mí el instituto es como la escuela solo que aprendemos, todos los años.


Edgar Garcia (3º ESO C):

El primer día que tenia que empezar la ESO estaba muy nervioso por como reaccionaría delante de mis nuevos compañeros. A algunos ya los conocía del col·legio o de las redes sociales. También estaba nervioso por cómo me iba a ir el curso y por los nuevos maestros. Llegar al instituto era como si mi vida cambiara de repente, amigos nuevos, maestros nuevos, eduación diferente, las instal·lacions…

El primer día fue entretenido y me lo pasé muy bien conociendo a los maestros que iba a tener durante el curso. Los primeros días que nos pedían deberes no sabia cómo podria hacerlos todos de un día para otro o para dos o tres días después, pero siempre encontraba tiempo para hacerlos.


Raül Casanova (3º ESO D):

Mi primer día de instituto estaba nervioso porque no conocía a nadie. A la hora del patio me fui con mi primo y sus dos amigos. Pasó la hora del recreo y me fui a clase, a las tres me fui a la parada del autobús para que nos llevara a Sant Jaume d’Enveja. El segundo día me hice amigo de Jordi, porque iba conmigo al autobús y al repaso. Y estos tres años que llevo de instituto siempre ha ido siempre a mi clase. En este instituto estoy muy bien, todos se llevan bien conmigo y son buena gente.


Denisse Ilaluque (3º ESO D):

Cuando llegué por primera vez al instituto estaba muy nerviosa, no sabía cómo serían mis compañeros, ni los maestros. Estaba muy intranquila, solo conocía algunas pocas personas, lo bueno era que mi mejor amiga iba conmigo a clase, nos íbamos a sentar juntas pero nos sentamos como nuestra tutora nos dijo, era por orden de lista. Tenía curiosidad de saber cómo eran los maestros que tendríamos; algunos eran muy buenos, otros parecían ser malos, pero estaba muy equivocada, no eran ni muy buenos ni eran malos; estaban bien. A veces venían algunos maestros enfadados de otras clases y lo pagaban con nosotros.


Joana Subirats (3º ESO D):

El primer día que llegué a clase estaba un poco nerviosa, por los compañeros, los profesores… Pero nada fuera de lo normal, al llegar a clase miré al mi alrededor y no me sorprendí demasiado ya que conocía a la gran mayoría de compañeros, reconocía a mi amiga Marisa, luego también a mi compañera de artes escénicas y mucha más gente que me quedaba por conocer, poco a poco iba cogiendo más confianza e incluso los profesores este año me caen muy bien, en definitiva, estoy muy contenta con la clase que me ha tocado y espero de corazón volver a tenerla este año que viene.


EXPRESIÓN ESCRITA IV

La señora Bartolotti

Texto descriptivo. Caracterización directa de un personaje a partir de un fragmento en el que aparece una descripción indirecta del mismo.

Clàudia Domingo (3º ESO A):

La señora Bartolotti era una mujer única. A sus sesenta años, tenía la piel más tersa que muchas mujeres de cuarenta; y su melena negro azabache, que normalmente iba recogida con dos lápices, completaba el aspecto joven de la señora. Vivía sola, pero siempre fumaba en la mecedora del comedor para no apestar su casa ni su ropa alegre y colorida. Su voz era grave, aunque interesante, y pese a que tenía muchos buenos amigos increíbles, nunca encontró una pareja que entendiera su independencia de los demás.


Mariona Lajarín (3º ESO A):

La señora Barlolotti es probablemente una persona entrada en años, preocupada por el deterioro de su aspecto. El tiempo que pasa delante del espejo delata sus signos de envejecimiento.

Vive al día, esperando lo que este le depare. Su vitalidad está menguada, aunque aún conserva sus habilidades artísticas, ya que sus alfombras son las más bonitas de la ciudad.

Su economía no es del todo buena, ya que cuando suena el timbre de la puerta, se reactiva esperando que el cartero le traiga un giro postal fruto de su trabajo. El dinero le hace revivir.


Aida Campos (3º ESO B):

La señora Bartolotti es una mujer de mediana edad, de unos cincuenta o sesenta años aproximadamente. Es una señora muy presumida. Le gusta dedicar gran parte de su tiempo a mirarse delante del espejo, aseándose y poniéndose guapa. Es una mujer con mucho tiempo libre, a la que le encanta hacer alfombras de nudo para así conseguir un poco de dinero. Por este motivo le encanta que suene el timbre de su casa: la llegada del cartero es sinónimo de dinero.


Manel Gurrera (3º ESO B):

La señora Bartolotti es una mujer de avanzada edad que vive en soledad. Cansada de su rutinaria vida, se pasa el día tejiendo alfombras de tamaños varios, cuestionándose si esta vez el cliente le va a pagar o, si ni siquiera llegará el sobre con el efectivo. Plasma en sus coloridas alfombras la felicidad que tanto hecha de menos; felicidad de la que gozó durante sus años de juventud. Tristemente, la señora Bartolotti trata de ignorar, inmaduramente, el hecho que ni esos años, ni esa juventud siguen ahí.


Nerea Benito (3º ESO C):

La señora Barlotti es una mujer de 56 años, ella es aburrida, nunca sabe qué hacer, cuando tiene dudas sobre qué hacer se sienta en su sillón, se enciende un cigarro y se lo fuma mientras piensa. Viste elegante, de ahí viene la conjunción de los colores para hacer las alfombras más llamativas, coloridas y espectaculares de toda la ciudad.

Siempre espera al cartero, ya que normalmente le trae su cheque con el dinero de las alfombras tan bonitas y llamativas. Ella es alegre pero a la vez se siente triste. Trabaja en su casa, ahí se siente inspirada y tranquila para hacer sus alfombras.

En su tiempo libre suele dormir o irse de compras, pero casi siempre prefiere dormir  y descansar ya que al día siguiente tiene que volver a trabajar.


EXPRESIÓN ECRITA III

Continúa la historia…

Texto narrativo en 1ª persona a partir de un fragmento:

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía.

Clàudia Domingo (3º ESO A):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía. Notaba cada gota de sudor caer lentamente por su frente y precipitarse desde la punta de su nariz hasta el suelo de madera humeante. Cada vez que se abría la Puerta, esa luz cegadora y ese aire que provenía del exterior le llamaban. Tenía que aguantar.

Mantenía cada trozo de su piel lo más alejada de los otros posible y, pensaba en esa salvación a tan solo unos metros de él. Cada segundo se prolongaba más y más en ese infierno sudoroso, que por alguna razón gustaba a la gente. Al fin no pudo soportar más el roce de su piel con la toalla empapada. Sus piernas más rápidas que su mente, salieron de esa maldita cabina, entraron en el bañador seco y corrieron para tirarse como alma que lleva al diablo a esa gran piscina, cura de todos sus males.


Ariadna Tomàs (3º ESO A):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía. La noche había transcurrido de la peor manera de todas desde que estoy en la isla.

Cuando estaba a punto de coger el sueño, se acercó una inmensa tormenta a la isla y mi cabaña, que hasta el momento parecía muy resistente, esta vez no lo fue.

Me acabó de despertar un rayo que increíblemente, sin exagerar, cayó a unos cuatro o cinco metros de mí, aproximadamente. La cabaña empezó a desmontarse, las hojas volaban locamente y los troncos rodaban por la arena sin destino alguno.

Yo, que en aquel momento me encontraba en el interior, huí de aquel lugar antes de que pudiese estar en peligro. Me puse a salvo en una diminuta cueva donde me sentía mucho más segura.

Pasé la noche en vela hasta que huyó aquel monstruo de la naturaleza que me hizo pasar tanto miedo.


Veronica Konselova (3º ESO A):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed devoradora, era el único deseo que sentía, como el resto de mi clase, mientras la profesora buscaba con angustia el mando del aire acondicionado, me quedé embobada mirándola y pensando en… una playa, sí una playa con palmeras y una hamaca, o… mejor una montaña con nieve. ¡Ah! todo sería mejor que estar aquí.

-Psst, Nerea ¡Despierta!

-Exclamó la profesora alzando la voz, de repente tocó el timbre

-¡Ya podéis iros! -Marché de clase muy emocionada, hasta que recordé,que faltan cinco horas más…


Marc Alonso (3º ESO A):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía. Después de que mi avión se estrellara estaba magullado, desesperado y asustado, asustado por el hecho de que  estaba perdido y desorientado entre kilómetros y kilómetros de arena.

Mi única salvación era encontrar un poblado, una aldea… lo único que me quedaba era una navaja, la ropa (medio desecha), y el colgante de Juan (el piloto del avión, ahora muerto). Para no sentirme tan solo he cogido una botella de agua vacía (ya que la habíamos perdido toda en el accidente) a la que he decidido llamar Juan y le he hecho dos ojos y una boca.


Diana Badea (3º ESO A):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía.

Había estado caminando toda la noche, junto a mis cuatro compañeros. Estábamos cada vez más cansados y hambrientos, pero debíamos seguir.

Llegamos a un pequeño pueblo, pero no había nadie. Supuse que estaba abandonado desde hacía años, ya que algunas de las casas estaban medio derrumbadas y las calles estaban muy descuidadas. Al llegar en frente de la pequeña iglesia del pueblo, un escalofrío me recorrió de cabeza a pies. Allí dentro había algo, o alguien. Intenté decírselo a los demás mientras retrocedía pero ya era demasiado tarde. Choqué con algo más alto que yo, o mejor dicho con alguien. Al ver las caras de horror de mis amigos decidí no girarme. Unas  manos me cogieron por los hombros y me dieron la vuelta.  Estaba paralizada  por el miedo y no quería abrir los ojos.

Entonces susurró mi nombre y todo mi mundo interior se derrumbó, puesto que me había encontrado con la persona que más deseaba y odiaba al mismo tiempo.


Montse Ferrando (3º ESO A):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía. Solamente con unas gotas de agua podría calmar esa ansiaque me comía por dentro de tantos nervios que sentía. Pero no había tiempo, era demasiado tarde para andarse con rodeos.

Por fin era la hora, hora de salir ahí fuera y darlo todo. Me estiré el pelo para atrás, me subí las medias, me arreglé las cintas y me puse de puntillas. Fue entonces cuando empecé a bailar. Me sentía libre, ya no tenía sed, ya no sentía calor. Por fin estaba bailando.


Manel Gurrera (3° ESO B):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía…La enorme sensación de sofoco que experimentaba todavía agrandaba más el ansia de ingerir cuaquier tipo de líquido que pudiera saciar mi necesidad.

Caminaba sin rumbo sobre la ardiente arena del desierto. A lo lejos, consigo ver una gran nube de arena que se aproximaba a gran velocidad desde el este. En el oeste, diviso una casa rural que aparenta poder resistir la tormenta de arena que se aproxima hacia mí. Cambio mi dirección hacia la morada. Cada segundo que pasa, escucho más cerca el zumbido provocado por los granos de arena revoloteando en el aire. Ya llego a la casa cuando en un abrir y cerrar de ojos, ésta se desvanece. Un mero espejismo me había engañado y me hizo perder un tiempo muy valioso para poder escapar de la tormenta.


Andrea Cerrada (3º ESO B):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía. Esos fueron mis últimos pensamientos antes de que me encontraran. Unas horas antes:

Decidí dirigirme a Rosewood, el pueblecito donde había crecido. Tenía un asunto pendiente, comprobar si era cierto que todo lo que me llevo a irme ya había pasado.

Cuando quedaban unos pocos minutos para llegar, algo de lo que todavía no me explico me hizo salir de la carretera. Bueno… puede que sí que sabía lo que me había sucedido. Al parecer nada había cambiado.

Y de nuevo, todo volvía a empezar. Salí del coche e intente hacerle frente a la bestia, pero no pude hacer nada, me arrastró hasta su cueva.


Joan Castellano (3º ESO B):

Solo había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía.

La diminuta isla tenía escasas palmeras aisladas que ofrecían sus frutos en lo alto, me planteé cómo hacerme con ellos, mientras me refugiaba del sol. Poco a poco mi debilidad se convirtió en sueño y empecé a delirar; soñaba con una piscina en la que me sumergía.

De repente me desperté con un fuerte dolor de cabeza, un coco había caído y se había abierto ofreciéndome su líquido elemento, ahora tenía agua para calmar mi sed.


Paula Bort (3º ESO C):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía. Cada vez que daba un paso sentía que la temperatura iba subiendo un grado. Cuando menos lo esperaba, a lo lejos me pareció ver un oasis, corrí en su busca pero cuando creí llegar cada vez el oasis estaba más lejos. Corrí y corrí pero no llegaba, hasta que caí rendida sobre la arena y me desmayé por el calor, la falta de comida y la falta de agua.

Cuando desperté, estaba anocheciendo, y yo no sabía si estaba soñando o si había muerto, porque muy cerca había un poblado al lado de un oasis que creí haber visto anteriormente. Cuando llegué al poblado me dieron de beber, de comer y me quedé allí a vivir.


Teresa Cebrian (3º ESO C):

Mi amiga y yo estábamos en el desierto de viaje, nos encantaba mucho el sitio, lo que no había para beber, ni comer, ni donde hacer nuestras necesidades.
Cuando llegamos al desierto lo primero que hicimos fue sentarnos al suelo y descansar porque llevábamos horas caminando y hablando de nuestras cosas de la vida, cuando nos levantamos vimos a un camello por el desierto, estaba solo y mi amiga Vera se fue corriendo hacia el.

Yo cogí mi mochila y la de Vera y también fui a ver ese animal tan bonito. Nos, llevamos al camello con nosotras, nos montamos encima de el y fuimos a dar más vueltas. Por el camino, epezamos a tener hambre, u mucha sed, hacía mucha calor allí y solo nos quedaba un trago de agua, entonces yo le dije a Vera que podría aguantar más y le di el agua para ella porque no podía más.

Pasaban las horas y estaba oscureciendo, Vera y yo no podíamos parar de pensar en comer y beber….así que lo único que hicimos fue una cabaña para pasar la noche ahí y por la mañana ya veríamos qué hacer.

Cuando acabamos l cabaña, nos pusimos a ver las estrellas y dejamos de pensar en la comida y en el agua, así que nos dormimos cuando ya no pensábamos en nada.


Luna Chen (3º ESO C):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devorada, era el único deseo que sentía.

Me sentía muy cansada, destrozada por el calor que estaba sufriendo en aquel desierto de Australia que se llamaba Victoria, lo único que deseaba era encontrar el camino y agua. Ya llevaba unas cuantas horas andando perdida y desorientada, era insoportable aguantar más tiempo con la sed que tenía. Unas cuantas horas después me desmayé en medio del desierto. Cuando desperté, estaba dentro de una ambulancia del país, los médicos que estaban allí hablaban inglés y no entendía nada. Dentro de poco llegamos al hospital, donde me pusieron unos goteros y una mascarilla para respirar mejor, pero lo que más necesitaba era agua, cuando vino la enfermera le dije que quería agua, pero parecía que mi inglés no se entendía.

Finalmente, de noche me escapé del hospital porque no me entendían y yo a ellos tampoco.


Ainoa Ramírez

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía.

Tuve que obligarme a mí misma a seguir andando, si no, moriría de sed. Caminaba y caminaba pero no encontraba mi destino final. A lo lejos, vislumbré una palmera refleta de cocos. Tuve que ingeniármelas como pude para poder trepar la palmera y coger cocos. Apoyé el pie en una rama y cogí tres cocos pero con tanta torpeza que me resbale y caí.

Cuando me terminé los cocos, que me costó lo suyo abrirlos, seguí caminando bajo el sol abrasador del desierto. Sentí como me goteaba el sudor por la espalda y el escalofrío que me entró al recordar los días que llevaba perdida sin ningún contacto con personas.

Empecé a oir unos gritos que no distinguía qué significaban. Cuanto más caminaba, más claros se me hacían los gritos hasta que alguien me movió y me desperté de golpe, en la cama, sudada.


Edgar Garcia (3º ESO C):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentia. Solo pensaba en el agua y en poder beber una sola gota, tenía mucha sed, no podía aguantar estar sin beber tanto tiempo, me moría.

Sentía mucho agobio, estaba solo, muy aburrido, no veía el fin de ese desierto, pasaba el tiempo y el cielo se estaba nublando, parecía que iba a llover.

No llovió ni unas míseras cuatro gotas, bueno, al menos había hecho un poco de frío y no tenia tanto calor, però volvía enseguida, era un agobio estar allí.


Raül Casanova (3º ESO D):

El sol había salido y el calor se hacía más y más ardiente. La sed, una sed devoradora, era el único deseo que sentía. Hasta que al final caí rendido. Me desperté  dentro de una cabaña. Y al cabo de 5 minutos entró un señor con barba y turbante. Le pregunté quién era hablado español pero le costaba en poquito pero me entendía. Me dijo que se llamaba Al Faisal. Yo le dije que me llamaba Raül. Me explicó lo que me había pasado, dijo que me desmayé y él y su tribu me recogieron. Me preguntó qué hacía por aquí, le dije que buscaba el tesoro de

Drake era el pirata más rico de aquellos tiempos y tenía sus riquezas por este desierto, pero me di cuenta de que era un callejón sin salida. Le pregunté a Al Faisal si me podía llevar al aeropuerto más cercano y me dijo que sí que estaba a tres Km de allí. Llegamos y le di las gracias por salvarme la vida. Y me fui en avión.


EXPRESIÓN ESCRITA II

La crónica

Montse Ferrando (3º ESO A):

LA VERDADERA HISTORIA DE AMOR A BORDO DEL TITANIC

El matrimonio Straus viajaba en uno de los camarotes del Titanic cuando la noche del 14 de abril de 1912, fueron avisados de que tenían que subir a la cubierta para abandonar el barco.

Se dirigieron a la cubierta B, donde el oficial solo permitió subir al bote salvavidas a la señora Straus. Cuando el bote iba a ser arriado, Ida Straus se puso en pie y ordenó parar la maniobra para que ella pudiese salir del bote y quedarse a bordo del Titanic junto a su esposo.

«Hemos vivido juntos 35 años, y juntos moriremos» -dijo Ida Straus.
Se dirigieron a la zona del comedor y, sentados en dos hamacas blancas, me pidieron que les atase los pies con una manta, y tomados de la mano fueron arrastrados por el mar.

En mi opinión, Ida fue muy valiente porque hay pocas personas capaces de amar tanto como lo hizo ella.


Ariadna Tomàs (3º ESO A):

UNA GRAN TARDE LLENA DE SORPRESAS

El pasado viernes 30 de septiembre tuvo lugar una magnífica actuación del Equipo Repsol Honda en el Tarraco Arena Plaza, en Tarragona, cuyos invitados eran nada más y nada menos que cinco bestias sobre la moto; Toni Bou, Takahisa Fujinami, Jaime Busto, Marc Márquez y Dani Pedrosa.

El espectáculo dio comienzo de lo mejor posible, con una gran entrada de los tres pilotos de trial mencionados anteriormente, los cuales hicieron una demostración por todo lo alto.

Tras ese espectacular comienzo del gran “show”, era hora de dar paso a los campeones de MotoGP. Márquez y Pedrosa no eran menos, así que sin dudarlo dejaron al público boquiabierto por segunda vez. Estos entraron dando derrapes por la alfombra que cubría el escenario e incluso una que otra vez dejaron rastro de la rueda al fin de llegar a romper la moqueta.

La actividad siguió dando sorpresas a los espectadores con muchos sorteos, muchísimas más actuaciones y sin duda mucha diversión, lo que hizo que aquella tarde fuera inolvidable para todos los aficionados.


Clàudia Domingo (3º ESO A):

VERANOS AL SOL

Todos vestían espectaculares. Caminaban con estilo por la alfombra roja, sonriendo y cambiando la expresión, siempre de felicidad, a cada paso: para que las cámaras les retrataran mil rostros diferentes.

Saludaban a otras celebridades con educación y, una vez dentro del edificio, esa sonrisa que ensañaba cada diente de sus perfectas bocas, disminuyó a una leve sonrisa, así como también el número de periodistas.

Pasaron a sentarse en aquella gélida y enorme sala, preparada con unos quince taburetes para los actores y directores de la serie, y quizás más de cuarenta sillas para la prensa. También, una pared con publicidad de marcas.

Entraron primero los periodistas y fueron ocupando sus respectivos lugares. Al mismo tiempo se volvía a dibujar esa sonrisa que en cámara queda tan bien e iban dejando pasar a los reporteros.

La rueda de prensa empezó entonces. Una pregunta tras otra iban contestando, aunque las respuestas a unas quince preguntas me resultaron tres únicas respuestas mínimamente modificadas y aprovechadas. En resumen, esta octava temporada la definen como una continuación de las demás, con actores nuevos muy talentosos y con unas tramas que sin duda atraparán a nuevos espectadores. Sin embargo, el entusiasmo mostrado en la mayoría de esas preguntas no me pareció el mismo de hace ocho años. Quizás ocho temporadas sean demasiadas para una historia que cada vez se tuerce más.

Al terminar las intervenciones, se pudo ver el tráiler del nuevo otoño. Así, Veranos al sol se despedía de todos nosotros en la rueda de prensa del pasado 1 de octubre de 2016.


Alba Verdiell (3º ESO A):

TRAGEDIA EN EL CÁMPING LOS ALFACS

A las dos y media de la tarde del martes 11 de julio de 1978 se llevó a cabo una gran tragedia.

Según me narró mi abuelo: Él trabajaba en una construcción que estaba a unas manzanas del cámping, a esa misma hora oyeron una explosión, dejaros todas las cosas donde estaban y salieron corriendo a ver qué había sido.

En ese instante pasaba un camión cisterna, el gas que llevaba se calentó porque no tenían reguladores y explotó. Salió una gran bola de fuego que arrasó una tercera parte del cámping,abrasando todo lo que pasaba por delante. Por desgracia, la mayoría de gente que murió eran: españoles,belgas,franceses, y alemanes que terminabasn de comer.

Achicharró cinquenta y ocho coches, una moto, y varios autos-caravanas, mató instantáneamente a cien cinquenta ocho personas,dejó heridas de muerte a otras cincuenta siete y de gravedad a más de setenta y desembocó en el Mar Mediterráneo,cuya agua,repleta de campistas que trataban de huir de las llamas,hirvió durante varios minutos.


Helena Segarra (3º ESO A):

ANNA BOADA Y AINA CID

En estas olímpiadas 2016, Anna Boada y Aina Cid acabaron en el sexto puesto de la final de remo en la modalidad de dos sin timonel. Una sexta posición muy merecida, creo yo, ya que solo hacía un año que entrenaban juntas, y en cambio las otras remeras llevaban mucho más.

Una final muy reñida, ya que hasta los 500 metros no pasó a quinto lugar ( 1:50.35), pero ya en el equador (1000 metros) bajarón a 6 posición con un tiempo de 3:46.84. Sin poder abanzar, quedaron 6 con 7:35.22. Muy buena regata aunque aseguraron: “Ahora tenemos un poco de mal sabor porque a nadie le gusta perder, pero si lo analizamos mejor, quedar sextas está muy bién, sobre todo si pensamos que llevamos solo cinco meses entrenando juntas”, como ya he asegurado.

Muy buena posición, dejándonos con buen sabor de boca, ya que hacía dos juegos que no se presentaba ningún bote. Se terminan los juegos para estas jóvenes, con ganas de mucho más.


Carles Múria (3º ESO A):

“LO PASADOR”

Las arrugas que tiene en el rostro me hacen pensar que no me he equivocado de persona.

Hoy, 30 de septiembre de 2016, hace 6 años que se inauguraba este fantástico puente que une las poblaciones de Deltebre y Sant Jaume.

Salvador tiene 83 años me cuenta que cuando era un niño cruzaba el río en barca de remos, después en transbordador  y hoy, si quiere, caminando.

En su explicación se puede observar cierta nostalgia del pasado era ‘Hasta cierto punto muy bonito y con mucho encanto poder cruzar en transbordador el río Ebro, igual iba una moto que un tractor que un coche de turistas de Barcelona’.

Por estas fechas la modernidad se ha apoderado del lugar, los transbordadores de Olmos, Garriga i de La Cava ya son parte del pasado, se encuentran en dique seco porque ya nadie los utiliza.

‘Lo passador’ los ha reemplazado.


Manel Gurrera (3º ESO B):

ATENTADO EN BRUSELAS

Miles de bruselenses salían a la calle esa mañana después de ser informados a través de todos los medios de comunicación del último atentado yihadista acaecido en el aeropuerto de la capital. Tan solo una parte de ellos -entre los cuales, yo- iba a revivir ese terror en breves minutos. Dejando de lado los aterradores titulares, parecía que iba a ser otro aburrido y rutinario día, pero no fue así. Nueve y diez minutos en Bruselas, el vagón se encontraba abarrotado de gente y partía de la estación de Maelbeek. Entre la multitud, un misterioso hombre vestido de forma extraña llamaba la atención de algunos de los pasajeros.

Instantes después, el extraño chico saca la mano derecha de su bolsillo con un gesto discreto y sigiloso, sin llamar mucho la atención. En la mano lleva un dispositivo electrónico, de forma cilíndrica con un botón oscuro arriba, del cual salen dos cables de diferente color que van des del artilugio hasta el bolsillo del que había salido; pero no parece que acaben allí, por la desviación y curvatura que adoptan, parece que se camuflen entre los abultados ropajes.

El individuo pulsó el botón, inmolándose así bajo el grito de: ”Alahu Ahkbar”, la explosión reventó el vagón y afecto gravemente a las personas más cercanas a la detonación. Momentos después del estallido consigo retomar el conocimiento y me levanto de entre los escombros, entre los cuales se encuentran varios cuerpos ya inertes y otros que en breve lo serán; también hay supervivientes como yo que tratan de salir del lugar arrastrándose a través de los restos del vagón. No tardan en llegar ambulancias y bomberos para atender a las víctimas del ataque. Así acaba un fatídico día en la capital de Bélgica, treinta y dos civiles muertos y trecientos heridos, estas son las cifras e las que, a nivel mundial, todo el mundo se compadece.


Carla Lafont (3º ESO B):

PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA

Colombia cuenta con una larga experiencia en materia de diálogo entre el gobierno y diversos grupos armados ilegales. Desde 1982, con la llegada de Belisario Betancur, jefe de estado en ese entonces; se inició el dialogo con el grupo ELN.

El 16 de Julio de 2013 un contingente del Ejército de Liberación Nacional (ELN) formado por unos treinta guerrilleros se desmovilizó y entregaron las armes en la región del Valle del Cauca. Un gran logro para Juan Manuel Santos, actual presidente de Colombia.

En el 2012 se reiniciaron los diálogos y negociacions de paz entre el gobierno y Las Farc. Los dialogos tuvieron lugar en Oslo (Noruega) y la Habana(Cuba). El objetivo, según el gobierno, es la terminación del conflicto con el grupo insurgente. Según el jefe de la delegación de Las Farc y el secretario de estado de los Estados Unidos dicen que ha sido un gran logro. El jefe de este grupo Timoleón Jiménez alías Timochenko, califico el encuentro de  ‘’ historico, inedito e impensable ‘’ y se mostró optimista por el apoyo al proceso de paz.

En esas declarasiones, ‘’ Timochenko’’, resaltó la importància de que los Estados Unidos, después de apoyar ka lucha con la subversión con el plan Colombia a inicio del año 2000, ahora esté respaldo una negociación con Las Farc. Para llevar a cabo este proceso de Paz fue necesario utilitzar un mecanismo de participación ciutadana con el cual, el marco de proceso de paz, el gobierno busca que los colombianos aprueben o rechasen los acuerdos que se firmen con la guerrilla de Las Farc, en la Habana, y en este caso gano el ‘’ No ‘’.

A pesar de este ‘’No’’ al acuerdo de paz el Presidente Juan Manuel Santos ganó el Premio Nobel de la Paz gracias a sus esfuerzos para el cese del fuego.


Josep Segarra (3º ESO B):

EL F.C.BARCELONA GANA A UN PODEROSO VILLANOVENSE

Ayer el mejor club del mundo, el F.C. Barcelona, se enfrentó en octavos de la Copa del Rey contra el Villanovense.

El Barça jugó contra un equipo pequeño pero grande el Villanovense C.F. Tuve la suerte de asisitir a este bello partido que se jugó en el Camp Nou, el estadio del Barcelona.

El equipo catalán humilló al Villanovense ganándole por 6-1. El ambiente era sensacional, el estadio estaba a rebosar, no había ni una silla desocupada. El tiempo estaba muy calmado, no había nubes en esa bella noche donde todos los canteranos del Barça disputaban y demostraban que valían para el primer equipo.

Las superestrellas como; Neymar, Messi, Suárez… esteban en el banquillo. Aún así el Barcelona pudo golear en su casa. Creo que el Barça debería haber alineado a las estrellas del banquillo, a los niños que había les habría gustado ver a Messi.


Marc Labernia (3º ESO B):

A las 16.00 de la tarde se abrieron las puertas. Todos los aficionados se sentaron para cuando comenzara el partido. Pero hacía rato que había aficionados.

A las 18.00 comenzó el primer tiempo. El silbato sonó y los gritos de los aficionados no se hicieron esperar, las olas echas por todos los aficionados, los silbidos, los saltos de emoción… cada vez estaban más cerca de marcar.

Muchas oportunidades para ambos equipos pero ningún gol. Media parte 0-0. Minuto 25 del segundo tiempo. El marcador seguía 0-0, ambos equipos lo estaban dando todo pero no obtenían la ventaja.

¡Cinco minutos más tarde! El equipo visitante cometió un penalti. Se podía respirar el estrés y la emoción que reinaba en el estadio. Se prepara el lanzador, se concentra, toma aire, se coloca, lanza y… ¡anota!. Los gritos, aplausos y saltos de los aficionados no se hicieron esperar. La alegría y la pasión se contagiaba, se respiraba a cada segundo.

Llegó el final y no sucedió nada, todo seguía igual 1-0 cuando se pitó el final


Joan Castellano (3º ESO B):

En un lugar inhóspito en el medio del desierto, cerca de Tinduf, hay un lugar llamado “Smarah” donde habitan los refugiados del pueblo Saharaui, en casas de adobe; allí habitan mujeres, hombres y niños uno de ellos Mouloud, que fue muy importante para el desarrollo de su pueblo.

Encontré en el desván de mi casa una agenda que me impulsó a hacer este viaje y buscar información sobre Mouloud; al llegar allí me explicaron que fue un personaje muy importante para su comunidad; de joven viajó a Europa donde estudió magisterio, viviendo con una familia acomodada en el Delta del Ebro.

Mouloud fue un personaje que dejó huella porque él, a pesar de su juventud, se dedicó a enseñar a los niños que se tenía que vivir respetando a los demás, en armonía. Mouloud decidió regresar porque quería difundir los conocimientos  que había adquirido y renunció a las comodidades, por amor a su pueblo, por eso se le recuerda como el impulsor de la enseñanza de los niños saharauis.


Paula Bort (3º ESO C):

EL DESCUBRIMIENTO DE  UNA CIUDAD EN LA ANTÁRTIDA

Esta en una pregunta de la tan anhelada respuesta respuesta que ha estado presente en algunas mentes, y cada día en más: ¿Existió una civilización en nuestro planeta incluso mucho más antigua de lo que nos dice la Historia y Arqueología?

Algunos descubrimientos recientes son tan contundentes que podían causar un giro de 360 grados en todos los conceptos que poseemos acerca de la historia de la humanidad; una humanidad que podría haber sido precedida por impresionantes y avanzadas civilizaciones del pasado, pero un pasado tan lejano que ni siquiera podemos imaginarlo y explicarlo. << Estas son claramente características de algún tipo de estructura hecha por el hombre, se asemeja a una especie de estructura piramidal. Los patrones claramente muestran nada de lo que deberíamos esperar de formaciones geomorfológicas naturales que se encuentran en la naturaleza.

Claramente tenemos aquí la evidencia de la ingeniería humana en la Antártida bajo 2 kilómetros de hielo. Eso es claramente la parte desconcertante, no tenemos ninguna explicación para esto en este momento>>, die Tripathi, destacado arqueólogo del Departamento de Arqueología  de la Universidad de Calcuta.


Vera Ferré (3º ESO C):

Eran las 8:00 de la mañana y todo Japón estaba revolucionado, el circuito de Motegi estaba a reventar. ¿Qué agobio verdad?

Se podía sentir la pasión de los aficionados de las motos esperando a que su ídolo ganase aquella carrera. El mío es Valentino Rossi. Pasadas algunas horas, a las 12:00 del medio día empezaba todo aquello.

El entusiasmo de los aficionados no disminuía. Pero la gente ya hacía horas que cogía sitio para poder ver las motos lo mejor posible. Yo haría lo mismo. A las 12:00 la gente aficionada ya estaba nerviosa, se escuchaban las motos rugir, avisando que ya iba a empezar todo aquello; primero corrían moto3.

Se veía a gente aficionada pero no mucha por aquella carrera de moto3, finalizó quedando el italiano E.Bastiannini en primer lugar, B.Binder en segundo lugar y en tercer lugar N.Buelga.

A las 13:00 empezaba moto2 ya se veía un poco más de gente, finalmente el primer podía fue para T.Luthi, acompañado de sus compañeros: J.Zarco y F.Morbidelli.

Y para finalizar aquella carrera ya eran las 14:00 la gente estaba nerviosa, muchos aficionados con las camisetas con el numero que llevaban sus ídolos en las motos, el 46 y 93 eran as que destacaban más ya que son unos de los mejores pilotos.

Empezaron las carreras sabiendo que nuestro piloto español Dani Pedrosa junto al italiano Andrea Iannone no iban a correr, salieron todas las motos; que fallo ¡NO PUEDE SER! Cuando quedaban 13 vueltas Valentino Rossi se a caído despidiéndose del mundial, y… otro se suma a despedirse del mundial cuando quedaban 6 vueltas, Jorge Lorenzo se a caído.

Así dejando a Marc Marquez como ganador del mundial con 273 puntos. A mí especialmente me hubiera gustado que ganase mi ídolo, Valentino Rossi


Nerea Benito (3º ESO C):

PRIMER PARTIDO DELA TEMPORADA, PRIMERA VICTORIA

C.F Rafalafena 1-5 C.E Fortí femení vinaròs

Alineaciones:

RAFALAFENA: Maria, Laura, Itziar(81), Andrea(56) ,Maria Martí ,Georgia ,Maria Moreno, Natalia(65), Daria, Nadia, Verónica .//{suplentes: Silvia(65), Laura(72), Candela(81) , Mar(56)}

FORTÍ FEMENÍ VINARÒS: Lorena(46), Andrea Medina, Mari Creu, Andrea Albiol, A.Luceño ,Andrea Gónzalez ,Paula ,Maria Andreu ,Nerea Benito, Irene, Ainhoa Zamora (77).//{Ana(51) ,Alba(46) ,Alicia(77)}

Primer partido de la temporada, primera victoria. Partido ante un rival muy complicado, además de las dimensiones del campo(pequeño) hacían de este partido una salida muy complicada.

Se adelantó el “Fortí Femení Vinaròs”  en el minuto 11 con un gol de Andrea Medina,pero poco duró la alegría ,tras un corner al minuto 15 de las Castellonenses.

Fue una intensa primera mitad ,pero el marcador no se movió ,en la segunda parte, cambiaron las tornas y el “Fortí Femení Vinaròs” se hizo dueño del partido.

Tanto es así que , con tres goles en los minutos 62, 70 y 84 y otro de Ainhoa Zamora en el minuto 75 de partido ,el “Forí Femení Vinaròs” se impuso con un rotundo 1-5 enseñando un gran futbol y despliegue físico.

EL DOMIGO 23 A LAS 12:00 HORAS NOS VISITA EL BURRIANA.

¡ESPERAMOS VUESTRO APOYO!


Raül Casanova (3º ESO D):

UN NUEVO CONTINENTE

El 11 de octubre del año 1492, tras la puesta del sol, la carabela llamada La Pinta iba avanzando unas millas cada hora.

Siendo las 10 y media de la noche del mismo día, el Almirante ya había visto en el horizonte algo que parecía fuego, pero era tan poca la visibilidad que a penas se podía distinguir. Llamaron a Juan Carlos, de profesión repostero, para que diera su punto de vista sobre esto, a lo que dijo que efectivamente parecía luz de una fogata.

En ese momento, el Almirante, de la Pinta al día siguiente divisó tierra e informó de inmediato al Almirante; fue el marinero Rodrigo de Trina quien dio dos leguas de distancia. En ese momento amainaron las velas e iniciaron el desembarco. Era viernes cuando desembarcaron en la isla que en el idioma de los nativos se llamaba Guanahani.


Joana Subirats (3º ESO D):

ESCUELA DE TAUROMAQUIA

Los taurinos han abierto una escuela para aprender a maltratar animales, ¿Dónde va a llegar este país? Subvencionan ese tipo de celebraciones a la vez que hay recortes en la sanidad y educación.

El motivo que tienen para abrir ese tipo de escuelas es el dinero, pero no vale la pena, no vale la pena aprender a torturar animales, no vale la pena subvencionar estas cosas porque no llegarás a ningún sitio. La de gente se esfuerza para que se dejen de hacer cosas similares y lo único que hace el gobierno es meter más leña al fuego. Esta escuela enseña a los adolescentes a ser toreros, enseñan a torear, clavar espadas, etc.

Yo lo encuentro una barbaridad. No suficiente tenemos con las corridas de toros que encima hacen escuelas públicas para que la gente aprenda a ser torero.


EXPRESIÓN ESCRITA I

Pautada en la evaluación inicial. Textos narrativos en 1ª persona. Transformaciones físicas o psíquicas.

Helena Arenys (3º ESO A):

Faltan dos días para irme de vacaciones. Hoy es el día, nos vamos. Ya hemos llegado al sitio y ya es de noche. En plena noche me desperté, ya no me pude dormir. Al cabo de un rato me empezó a doler la espalda. A los cinco minutos me empezaron a salir alas. No entendía lo que estaba pasando.

Primero pensé que estaba soñando pero no fue así. ¡Era de verdad, no lo estaba soñando! Al amanecer las alas desaparecieron. A la noche siguiente me volvieron a salir pero no solo las alas sino también unos colmillos bastante largos. Al pasarme todo eso no sabía por qué me pasaba y porqué a mí. Entonces estuve pensando y recordé que antes de irnos de vacaciones en casa no me pasaba. Estuve de vacaciones una semana y todos los días me pasaba.

Al regresar a casa ya la primera noche no me pasó nada. Reflexione y al parecer eso me había pasado por ir a la montaña y por eso toda esa semana me había convertido en murciélago. Ahora los días ya son normales y por las noches ya no me pasa nada de nada.


Iker Alfaro (3º ESO A):

El otro día, concretamente el sábado, fui con mi familia a un centro comercial. Esperábamos un día normal yendo de compras, pero no fue tan bien como lo esperábamos.

Estábamos yendo al H&M, la típica tienda donde mi madre se pasa horas buscando ropa. Llevábamos un buen rato en esta, hasta que de repente se oye el lloro de un inocente bebé lo cual a mi me pone furioso. El berrinche del niño no cesaba y mi cuerpo iba experimentando nuevos niveles de cólera.

Finalmente mi cuerpo no pudo más y al llegar al clímax de la ira me transformé en un ser monstruoso, con los ojos rojos y fuerza sobrehumana me abalancé a la pobre criatura indefensa, tarando las estanterías del establecimiento.

Estaba realmente cerca y repentinamente, para su suerte, el llanto cesó calmando así mi enojo y volviendo a convertir en un humano pero para suerte nuestra nos habían prohibido terminantemente la entrada a aquel centro comercial.


Àngela Garcia (3º ESO A):

Era un día cualquiera, pero cuando me desperté no estaba en la cama de mi casa, sino en una isla solitaria.

Me levanté de la arena y me puse a investigar. Estaba todo repleto de hojas, animales, pero no había ni un humano y ni un fruto con el que alimentarme.

Los días pasaban. No sabia qué hacer, solo comía hojas. Tenía un hambre inmensa. Notaba que algo raro me estaba pasando en el cuerpo. Cada vez era más pequeña, los dedos se me hacían más largos y estrechos. Era una sensación muy extraña.

Pasaron unos días y mi cuerpo seguía transformándose. Un día me desperté y me había convertido en una lagartija, por culpa de las hojas que me había comido.


Gerard Garcia (3º ESO A):

Según iban pasando los días, los nervios fueron apoderándose de mí. Mi cabeza quería estallar, sufría mucha inquietud y el sueño si hacía aún más grande. Gastaba dos latas de Coca-Cola por noche, y mi mejor compañera era la lámpara de mi escritorio. Quedaba menos de una semana para los exámenes finales.

Todo el mundo me notaba raro. En casa mis padres se preocupaban por mí, porque no salía de mi habitación en todo el día, ni para comer, solo para ir al instituto. El bachillerato iba a acabar conmigo. En el instituto, los profes también me trataban de una forma distinta, no me metían tanta presión como siempre. Todos sabían que estas notas eran muy importantes para mi,  porque junto a la selectividad me darían el pase para estudiar la carrera que definiría mi futuro: Medicina.

Los días fueron pasando, hasta que llegó la noche antes, del día  que iban a empezar los grandes acontecimientos. Me estaban cayendo mechones de pelo. Decidí irme a dormir pronto, y no mirar más a los libros, además me hacía falta dormir un poco más que en estos últimos días.

Los exámenes me salieron perfectamente, tenía buenas vibraciones, y así fue. Me llevé a casa una matrícula de honor y una satisfacción inmensa de todo el trabajo que había echo, me lo merecía.


Ariadna Tomàs (3º ESO A):

Ha llegado la hora, el árbitro ya da señales de salir a pista. Salimos con el primer cinco. El partido va bastante bien, estamos muy igualados ambos equipos y no hay que bajar la marcha. Lo dicho, han transcurrido treinta minutos de partido y estamos empatados. El entrenador nombra salir a pista al cinco inicial, yo soy una de ellas.

¡Nos van ganando de uno a falta de veinte segundos!

– Que no cunda el pánico, tranquilidad ante todo- se oye al entrenador de lejos.

Una compañera saca de fondo y rápidamente me pasa la pelota, corro a pasar el campo lo antes posible y la devuelvo a otra compañera; esta me la devuelve, ya no hay tiempo de más tonterías y tengo la mayor responsabilidad.

La defensora tropieza con mi pierna, yo tan solo la miro y sigo con lo mío, quizá en otras circunstancias me hubiese parado a ayudarla, pero no, estoy muy cabreada, quiero y queremos ganar el partido como sea y no hay tiempo para más.

Cojo la pelota con todas mis fuerzas y mis manos sarmentosas. A continuación, hago una “finta”.

-¡Tres segundos!-oigo de lejos.

Me dirijo hacia la canasta y con mis mayores ganas hago el mayor salto que había hecho jamás, el marcador cada vez va más rápido-3, 2, …- tiro a canasta y en el aire suena la bocina. Ambos equipos nos quedamos mirando fijamente los movimientos de la pelota y…¡Dentro!, ¡Hemos ganado la liga

Sin mi agresividad dentro de mí al final no habría sido posible. Sinceramente, dentro de la pista soy otra persona.


Diana Badea (3º ESO A):

Bajo del coche y  compruebo rápidamente la hora en mi reloj. No me haría ningún tipo de gracia llegar tarde a primera hora de la mañana de un  lunes, ni a mí, ni a mi profesor de matemáticas, que por cierto, es un hombre muy puntual. Me tranquilizo un poco al comprobar que aún faltan cinco minutos. Cojo mi mochila, me despido de mi madre y empiezo a caminar por el gran pasillo que lleva directamente a mi clase.

Con paso apresurado cruzo todo el pasillo, pero de repente me detengo. Allí está él, hablando alegremente con dos de sus amigos. Un ligero escalofrío recorre mi espalda, aprieto mis puños fuertemente, al igual que mis ojos y doy un profundo respiro. Abro nuevamente los ojos y con el corazón a mil por hora decido mirarlo a la cara, entonces sus ojos azules como el más claro cielo de verano, se fijan en los míos y como si nuestras mentes se comunicaran telepáticamente, clava su profunda mirada en la mía. La sangre deja de correr por mis venas, los pensamientos dejan de fluir por mi mente, en ese instante solo estamos él y yo. Noto un fuerte cosquilleo en mi vientre y se me pone la piel de gallina, de repente me he vuelto diez veces más blanca de lo que ya era.

Odio sentir esto cada vez que lo veo, sabiendo que él apenas sabe que existo. Odio que él sea mi mayor debilidad sabiendo que nunca seremos más que dos simples compañeros de clase.


Marc Alonso (3º ESO A):

Hace dos semanas, mi tío Tony vino de Suiza, y sinceramente es una de las personas más adorables y simpáticas que he conocido, se le ve la bondad incluso en el físico, ya que parece un adorable gatito; regordete, con labios pulposos, mejillas carnosas, con gafas… Es una persona increíblemente buena, al menos fuera del coche, ya que cuando está conduciendo se transforma total mente, y lo descubrí hace cuatro días.

Mi tío vino a buscarme al instituto el miércoles y nos fuimos a comer a  Tortosa, a un restaurante que nos encanta, el Mc Donald’s. Pero para llegar hasta allí necesitábamos coger el coche, lógicamente. Cuando me vio una sonrisa se dibujó en su cara. Estaba como siempre, feliz y tranquilo, pero al subir al coche su cara se transformó: los labios se le afinaron, sus mejillas carnosas se estiraron, la mirada se volvió  fría y seca, las uñas le crecieron, se había trasformado en un ligre (medio león, medio tigre).

Por la carretera iba pitando y gritando a todos los coches que le adelantaban, a los que se le ponían por delante o simplemente los que iban a poca velocidad, mientras tanto yo iba de copiloto encogido y asustado como un pequeño ratoncito ante la inmensidad de ese gran felino.

Cuando bajamos del coche, despareció el pelo y sus temibles garras volvieron a ser las uñas mordidas de siempre, volvió a ser esa persona calmada y apacible, no podía creérmelo, es más, andando hacia el restaurante estuve a punto de pisar una hormiga y el me detuvo para que hiciera un paso más grande y así no matarla.


Paula Roger (3º ESO A):

Yo entré en la pista de atletismo, tranquila y preparada para todo lo que sucediera. Me había preparado para esta carrera desde hace meses y hoy era el gran día. Mientras unos ayudábamos a preparar los trofeos en la mesa, otros ponían las vallas en la pista, yo hacía la prueba de os 200 m lisos.

Llegó la hora de comenzar, primero iban los de los 100 m, luego iba yo,estaba un poco nerviosa, porque vi a mis contrincantes que eran igual o mejores que yo, pero no iba a dejar que me desconcentrasen. Estiré un poco antes de correr, estábamos listas para empezar, nos pusimos en la salida en posición, luego cuando oímos la pistola salimos todas a toda mecha.

Entonces ocurrió una cosa increíble, comencé a correr como si no hubiera fin, nadie ni la leona que tenia detrás me alcanzó, yo como un guepardo corrí a toda velocidad, la leona fue avanzada por la gacela, la gacela cruzó la meta en segundo lugar, detrás de mi. En tercer lugar quedó la leona y las tigresas ya estaban en  cuarto y en quinto lugar, cayeron abatidas por lo rápido que habían comido, yo creí que en realidad iba a ser diferente, pero no lo fue, lo conseguí, mi medalla de oro.

Nos dimos la enhorabuena y la mano, dijimos que nos volveríamos a ver un día de estos, en otra pista, nos hicimos muy buenas compañeras, ese rato que descansábamos y esperábamos hasta el final, donde todas las pruebas acabasen y dieran medallas a los ganadores, toda la UAM nos hicimos una foto juntos. Ese día nunca se me va a olvidar, sentía como me hervía la sangre y no podía respirar casi, ese momento glorioso nunca se me va a olvidar.


Clàudia Domingo (3º ESO A):

Esa mañana soleada me levanté pronto para hacer todas las tareas, puesto que por la tarde había quedado con él. Me resultaba extraño, después de años deseando una cita con ese Chico, resulta que solo tenía que adelgazar, comprar ropa nueva y hacerme fotos sacando la lengua.

Cuando llegó la hora, yo estaba quizás demasiado ilusionada. Por el contrario, mi cita se notaba ligeramente distante. Al poco rato descubrí el motivo de su falta de atención, y es que al otro lado del estanque se encontraba su última novia. Aunque él le dedicaba algunas miradas, yo conseguía atraer la mayoría de su atención.

Instantes más tarde, el sol resplandeciente de la mañana se escondió para dar paso a una tormenta de verano. Nos vimos obligados a entrar en el bar de la esquina y como yo sospechaba, ella tuvo la misma idea. Se saludaron y sutilmente coqueteaban mutuamente.

Mi piel iba oscureciéndose y me comenzaron a salir pelos por todas partes. Los dientes se me afilaban y mis unes eran ahora garres. Cuándo él le sonrió, mis instintos se volvieron salvajes y mis palabras se convirtieron en gruñidos.

Mis citas con ese amor, para mi platónico, terminaron en ese instante.


Montse Ferrando (3º ESO A):

Aquella mañana desperté en una cama totalmente desconocida, junto a una anciana mujer. Supongo que sería mi madre. No era capaz de reconocer aquella blanca habitación, aunque me era familiar. Pero creo que era normal, ya que tampoco recordaba el nombre de aquella mujer, ni siquiera el mío.

Yo me sentía como un niño pequeño. Ella me alimentaba y una mujer con bata blanca me llevaba al baño y me duchaba. Más tarde vino un hombre para hablar con mi supuesta madre. Solamente pude oír que hablaban de «Alzheimer». Supongo que debería ser el nombre de otra persona que venía a verme.

Conforme iban pasando los días me hacía más y más pequeño. Tenía el pelo largo, las manos diminutas, la voz aguda e incluso ocupaba solamente media cama. También llevaba una bata blanca que supongo que sería la bata escolar.

No conocía a nadie, me sentía muy solo. Estaba confuso.


Júlia Martínez (3º ESO A):

Era un hombre malo, ambicioso, egoísta, soberbio, avaricioso y maleducado. Nadie de la calla le hablaba por miedo a que le respondiera mal.

El día que más odiaba era el de su cumpleaños ya que no le gustaban las fiestas ni le gustaban recordar que nadie le iba a felicitar por su comportamiento y actitud .El día de su cumpleaños amaneció como siempre, no esperaba nada de nadie como siempre, pero  no resultó sr un día como los demás, parecía  que el aire tenía otro olor, el sol brillaba diferente y los pájaros cantaban dulcemente.

Desde hacía dos días al ir al trabajo se cruzaba con una hermosa muchacha que lo había saludado mirándolo a los ojos no como  la demás gente, el día anterior por la tarde al estar esperando el autobús sentados en un banco para ir al trabajo ella se sentaba  siempre a su lado. Él notaba como la temperatura de su cuerpo aumentaba cada vez más y más, notaba  como su saliva se iba acabando, tenía la boca seca, tartamudeaba, estaba nervioso y el corazón  le iba muy rápido, pero todas esas sensaciones se le iban cuando ella desparecía de su lado y cogía otro autobús que la llevaba a la otra parte del pueblo a trabajar.

Al cabo del tiempo el chico notó que hizo unos cambios en su interior sin darse cuenta, saludaba  al cartero, a los vecinos y muchas cosas más. Día a día sin darse cuenta llegó el día de su cumpleaños, ese día  el sol brillaba más que nunca, los pájaros cantaban más fuerte  y agradable  y el olor  del aire era más dulce y agradable, era porque  invitó a la chica  a su cumpleaños y estaba ansiosa por verla.

Ese día él se lo dijo todo y casualmente ella le dijo lo mismo así que los dos se pusieron acuerdo en que tendrían que empezar una relación, porqué estaban hechos el uno para el otro .Él se volvió agradable, simpático y honesto con la demás gente y todo por el amor que había crecido  en su interior por ella.


Mariona Lajarín (3º ESO A):

Yo… una persona peculiar…

Me vi en una situación extraña. Sentada en una hamaca, sobre la arena de la playa y bajo la sombra de una palmera…mirando la mar, con la mirada perdida. A mi lado, un vaso con algún tipo de refresco.

Cuando miro el mar me quedo embelesada, y es como si me transformara en algún tipo de tortuga marina. Me hablan y no respondo, me quedo callada, respondo  con gruñidos, sonidos que no se entienden…

Y es cuando me meto en el agua que recupero todo los sentidos y movilidad, podría estar horas en el agua, buceando, moviendo las extremidades, alerta a todo lo que ocurre a mi alrededor.

Cuando salgo del agua y vuelvo a la hamaca, vuelvo a entrar en un estado inmóvil que solo se rompe, cuando acerco el vaso a la boca.


Júlia Ferré (3º ESO A):

Todo empezó un 24 de febrero… Estaba sentada en el sofá mirando una película llamada “Papá y mamá”. A media película empecé a notar un temblor intenso en las piernas, pensaba que era simplemente por el frío que hacía en aquel momento, ya que estábamos a 3ºC, pero de repente vi como empezaron a disminuir mis piernas, hasta quedarse pequeñas, peludas y blancas… fue entonces cuando empecé a preocuparme. No sabía qué me pasaba, ni tampoco como reaccionar.

Al cabo de un rato empecé a sentir otro temblor intenso en los pies, se me hicieron naranja, con solo tres dedos… súbitamente mi tronco… empezó a disminuir, se me puso blanco, pequeño y peludo como mis piernas y repentinamente se me formaron unas alas en la espalda… Me había transformado… No sabía aún qué era lo que me pasaba. Pensé que todo era un sueño, pero no conseguía despertarme.


Víctor Delgado (3º ESO A):

Estamos en el hospital mi mujer y yo. Anteayer fue nuestra boda. Pedimos cita para un análisis de sangre para mí porque últimamente me siento muy raro. Demasiado raro. Entro en la iluminada sala y allí un hombre de unos 50 años ya está preparando la jeringa. Ya está, ahora solo he de esperar unos días para que me digan los resultados.

Veinte días después, me encuentro al mismo médico de antes mirando la pared. Mi mujer y yo tomamos asiento y el médico se pasea por la sala y se sienta. Me mira y me dice:

–Señor Delgado, usted sufre un tipo de cáncer incurable. Lo siento mucho.

Salgo corriendo del hospital, entro al gimnasio y le pego puñetazos al saco de boxeo. Me siento muy triste. No quiero morir. Al cabo de unos minutos se abre la puerta, entra mi mujer y me abraza con todas sus fuerzas.


Manel Gurrera (3º ESO B):

El zumbido de algún bicho a mi alrededor acaba con un profundo y relajante sueño. Despierto en un ambiente húmedo y consigo distinguir algunos árboles y plantas diversas en el entorno. Cuando finalmente se esclarece, de que solo soy capaz de distinguir tonos verdes y azulados en distintos tonos. Trato de ponerme en pie, pero soy incapaz de conseguirlo.

Mi piel se encuentra cubierta por un pelaje oscuro como la obsidiana. Oigo ruidos a mi alrededor, algo se mueve cerca de mí; adormecido, trato de descubrir el origen de los extraños ruidos. Consigo divisar a lo lejos lo que parece ser un ciervo. Instantáneamente, la sensación de cansancio es sustituida por un instinto depredador nuevo en mí. Empiezo a correr polarizando todas mis fuerzas en acechar al animal, en breve consigo atrapar a mi presa y sin pensármelo dos veces, destripo y devoro atrozmente el ciervo saciando esa inmensa ansia que había crecido en mi interior.

No cabe duda de que mi cuerpo no es el de antes, tampoco sé cómo he llegado aquí, lo que sí sé es que probablemente pasaré aquí el resto de mis días.


Isabel Zafra (3º ESO B):

Todos los días lo mismo. Me levanto, desayuno, voy al instituto, voy a comer, hago los deberes, saco al perro,… ¡Vaya rollo! Sentada en el sofá, veo a Puffy, mi perro, lo feliz que es y la poca preocupación que tiene ¿Quién fuera perro? Cada día que pasa me lo pregunto más. Tanto preguntar, me he convertido en uno. Duermo cuando quiero, me levanto cuando quiero, como i bebo cuando quiero, pero me sacan a pasear cando mis dueños quieren.

Ya pasaron cuatro días y me he dado cuenta de que la vida de un perro también es rutinaria ¿Qué podría yo hacer siendo perro? ¡Nada! ¡Qué daría yo para volver a ser una niña como era antes! Me he vuelto a convertirme una muchacha adolescente, y he empezado a valorar las cosas de la vida que tengo, que antes ignoraba como por ejemplo: que mis padres me puedan dar de comer, que pueda estudiar, que pueda hacer todo lo que hago… Me he dado cuenta que es mejor ser como soy que no desear ser otra persona o animal.


Amalia Rovira (3º ESO B):

Era un domingo al medio día, yo hacía deberes, ya que el sábado anterior la pereza me venció.  Acto seguido me levanté con un hambre atroz, las orejas bien estiradas, las pupilas un poco más dilatadas y el olfato más desarrollado de lo normal ya que un tenue aroma a carne a la brasa inundó mis zorrunas fosas nasales. Cruzando la puerta, pasando tranquilamente frente la cueva del oso en sus vacaciones de invierno, bajando las escaleras y encontrándome con la cocodrilo informática sentada en el sofá, siguiendo por la sala y su gigantesca ventana dejándome ver como el jaguar de ojos azules y el perro jugaban con una botella de plástico, llegando a la cocina mientras la delfín se iba para hacer la colada. En ese momento fue cuando el hambre imito a la pereza del día anterior.


Andrea Cerrada (3º ESO B):

Al verlo en aquel banco, mi vida cambió rápidamente. Mi corazón empezó a latir más rápido y a partir de allí empecé a verlo todo de otro color. Los días eran más dulces, menos pesados.  Todos sabían que algo me había pasado, pero aún no me he visto capaz de contar nada. De contar que he descubierto un nuevo sentimiento que nunca antes mi cuerpo había experimentado. Es un confidente de todas mis emociones, un mar donde navegan emociones.

Me estoy dando por vencida, seré la indicada si tú quieres que lo sea. Seguramente me tropezaré y caeré mil veces. Pero eso es porque aún estoy empezando a amar. Tengo mucho que aprender. Aún así seguiré luchando por lo que quiero.  Sabemos que es difícil, pero es la única cosa que nos hace sentir vivos.


Josep Segarra (3º ESO B):

Una mañana soleada me desperté más temprano de lo normal. ¡Eran las nueve de la mañana! Se me ocurrió un plan genial, ir al quiosco y comprar cromos.

De camino al quiosco empecé a sentir unos cambios en mi cuerpo, estaba menguando y alargando, en cuestión de segundos estaba tumbado en el suelo y cubierto con la ropa que me había puesto.

Medía unos veinte centímetros de repente, ¿qué me había ocurrido? Continué yendo al quiosco… Iba bastante lento, y notaba como si me fuera pegando al suelo, ¿era un caracol?

Minutos después me quedó claro que no lo era, no tenía caparazón. Cada vez me costaba más avanzar y tenía muchísima hambre. Pasaron dos días, volvía a salir el sol, ¡había descubierto que era una babosa!

Llegué por fin al quiosco y… me di cuenta de que no llevaba dinero. Mi vida ahora consistirá en ir arrastrándome por el mundo.


Aida Campos (3º ESO B):

Por fin llegó el día que tanto había estado esperando, el día en el que me tocaba ponerme en la piel de otro personaje, e interpretar su papel. El día de la obra teatral del instituto.

Me dirigía, caminando, hacia la escuela mientras repasaba mi papel. Era un día cualquiera, la única diferencia  era que tenía que actuar. Cuando entré en el instituto aún no había llegado nadie, solo nos encontrábamos los actores y algún que otro maestro. Poco a poco fue llegando la gente y se fue sentando en sus sitios, la hora de actuar estaba cada vez más cerca. Salieron dos de nuestros compañeros a explicar un poco sobre el argumento de la obra y, de repente, como si alguien hubiese reseteado mi celebro con algún truco de magia, se me olvidó por completo mi guion. No era capaz de acordarme de más de tres palabras y, contra mas intentaba acordarme, menos me lo sabía. Seguidamente me pareció que una bandada de animales salvajes entraba en mi ser recorriendo mi estómago fuertemente, notaba como cada minuto se hacía eterno.

Al fin llegó el momento de salir, respiré hondo y salí. En ese momento mi corazón recobró la tranquilidad, como cuando sale el sol después de una tormenta. Sin saber cómo, las palabras formaron frases y el guión volvió a mi mente.


Joan Martín (3º ESO B):

Aquel día tenía que ser como cualquier otro, un acontecimiento que tantos los que sucedían diariamente. Yo y mi familia era la primera vez que íbamos donde sucedieron los echos con lo cual no sabíamos qué nos esperaba. En el transporte había mucha gente, pero ni punto de comparación con la gente que se reunía en el lugar.

A las ocho de la noche sonó un fuerte pitido, dábamos paso al acontecimiento, la gente iba de un color que coincidía con la gente que estaba en una especie de campo con rayas blancas.

En ese campo había veintitrés personas de color distinto, once de color blanco, once de color negro y otro de color negro, había como dos especies de cabañas con siete personas,en unos cuarenta minutos vi una especie de circunferencia entrar en una red para cazar peces de repente, parte del lugar se puso furioso y se transformó en leones,no lo vi por lo lejos que estaban pero lo supuse por sus rugidos.De repente sonó otro pitido y volvió todo a la normalidad.

En la segunda parte del acontecimiento sucedió lo mismo pero en nuestro bando debido al miedo me empecé a transformar en un ave i salí volando de aquel desastroso lugar.


Alba Meseguer (3° ESO B):

Son las 7.30 de la mañana, me levanto pronto y bastante relajada, mi madre me ha preparado el desayuno no para de recordarme que tengo examen, que me acuerde de tener buena actitud en clase y noto que va surgiendo el nerviosismo… Con menos tiempo del que imaginaba, me dirijo a la habitación para vestirme y acabar de arreglar la mochila. Salgo de mi refugio y me dirijo a la puerta, intento relajarme.

Por el camino me releo los apuntes una y otra vez,, aunque los he memorizado, no paro de repetirlos por miedo a olvidarlos, mi hermano empieza a contar algo pero yo lo corto diciendo de mala manera que se calle, no es mi intención ser borde, pero me sales sin querer.

Llegamos al instituto. Es el momento. Siento que me transformo en una gacela, astuta y rápida. Me siento en la silla, no hablo con nadie, no quiero que me despisten.


Carla Lafont (3° ESO B):

Todo empezó mientras estaba en el dentista, desde pequeña que le tengo pánico, bueno ya me iba a tocar y por dentro ¡ya sentía aquel miedo que me da siempre!

Ya estaba asentada con la boca abierta y con la típica luz que te deslumbra. Aquel señor, que ya ni me acuerdo de su nombre, le estaba explicando a mi madre lo que me pasaba y ¡escuché que me tenían que sacar dos muelas!, en aquel momento me empezaron a salir las uñas largas y curvadas, y poco a poco me iba saliendo pelo por el cuerpo, nadie notaba aquella extraña reacción gracias a la ropa de manga larga, pero yo estaba muy asustada.

Cuando yo ya no me noté la boca me iba asustando más, hasta que noté un dolor infernal y empecé a aullar volviéndome loca hasta que escapé corriendo.


 Miquel Camacho (3º ESO B):

Llegó la hora, el día que me toca haber ese dichoso examen el cual llevo días y días repasando para que por lo menos pase de un simple “aprobado´´.

Como siempre, cundo el profesor o profesora empieza a repartir los exámenes, te empiezan a entrar esos escalofríos inoportunos que hacen ponerte más nervioso de lo que ya estás, y por si no fuera poco, me pongo a sudar. Todas las manos, la frente, las piernas y los brazos se llenan de ese sudor frío que provocan esos nervios insoportables.

Al terminar el examen, te das cuenta de que te ha  ido bien, esos síntomas desaparecen y son reemplazados por esa sensación de satisfacción al traspasar todo lo que habías estudiado durante bastante tiempo a esa hoja.


Nerea Benito (3º ESO C):

Una mañana reluciente salía el sol firmante, ella se despertó muy contenta por el partido tan esperado Vinarós vs Burriana. Estaba más decidida que nunca, se levantó y se puso en marcha a prepararse la bolsa, se duchó desayunó y salieron hacia el campo ella y su familia.

Al llegar, ella se sentía rara, le temblaban las piernas, el cuerpo como si se estuviera transformando, ya cambiada con las botas puestas y el traje de combate, salieron al campo, ella no dejaba de mirarse porque por lo cual se sentía extraña ,cuando se dio cuenta de que su piel cambiaba , se sentía ligera, veloz…y sobre todo ágil, su piel ya no era piel, se estaba convirtiendo en un ser de poco pelaje, amarillo y con manchas negras.

La guerra empezó desde atrás, cuando tuvo que huir con la bola de aquel par de leonas, tuvo suerte y salió del apuro, en la siguiente zona quiso compartir con lo cual paso sin motivos ni dificultad, alzó la cabeza y aún le quedaban una manada de gorilas hembras ,por esto mismo fue la zona por donde más le costó pasar, pero lo consiguió, ella era fuerte, veloz,la pelota era su presa, y para cazarla tenía que meter gol, tras un rebote mas, la presa entro sobre la red. Justamente en ese momento sonó el pitido del final… y poco a poco su cuerpo fue volviendo a la normalidad.


Axel Fariña (3º ESO C):

El 17 de septiembre de 2016, yo disputé mi primer partido de fútbol con el San Jaime. Al principio estaba emocionado por el simple hecho de que nunca antes había jugado a fútbol con ningún equipo y menos a fútbol 11.

Cuando el entrenador entró al vestuario donde todo el equipo estábamos cambiándonos para poder jugar el partido, yo me comencé a poner nervioso, más bien ansioso de salir al campo y tocar ya la pelota. Después de que todos ya estuviéramos vestidos y listos para salir, el entrenador nombró a los jugadores titulares y entre esas once personas estaba yo, me emocioné mucho al saber que sería titular del San Jaime, aunque no fuera un gran equipo ni mucho menos pero a mí lo único que me importaba era jugar. A continuación salimos al campo y una sensación de nerviosismo corrió por todo mi cuerpo, lo bueno es que ese sentimiento no duraría mucho. De pronto el árbitro tocó el silbato mis piernas comenzaron a actuar por cuenta propia, mis piernas y pies se habían vuelto grandes, fuertes, peludas, con garras largas y afiladas, corría más veloz que un guepardo y con más fuerza que un león. A mitad del partido, todos mis compañeros ya estaban cansados y dolidos por todos los golpes y caídas que les había proporcionado el equipo rival, yo no era una excepción, pero aun así seguí luchando, no me rendía, supongo que cuando te transformas en una bestia grande, peluda y parecida a un tigre, automáticamente dejas de sentir el dolor y el cansancio así que por muy cansado que estuviese no me daría por vencido jamás, repuse fuerzas y comencé a correr de nuevo como si nada hubiera pasado, ahora era yo el que daba los golpes y hacia caer a sus adversarios.

Al final del partido acabamos perdiendo pero eso no fue motivo para bajar la cabeza, de hecho fue todo lo contrario, esa derrota nos ayudó a crecernos y hacernos más fuertes como equipo e individualmente. Ahora que se prepare el siguiente equipo al que tengamos que enfrentarnos, ya que ellos ya no se enfrentaran contra el San Jaime, sino contra una manada de bestias sin control y con un solo objetivo: ¡La victoria!


Vera Ferré (3º ESO C):

Me desperté un día, un día cualquiera, un día como otro, pero… algo había cambiado, se había acabado el verano y ese día empezaba el instituto, me habían explicado que había mucha gente mayor que yo.

¡Aquel día me levanté, me puse mi mejor ropa y… ¡Qué suerte! Me había tocado con Esther, mi mejor amiga ¡qué ganas de empezar y conocer gente! Eran las 8:15, tenía que pasarla a buscar.. a las 8:20 ya estábamos de camino.

Cuando entramos vimos a un montón de niños altísimos, o eso nos parecía a nosotras. Cuando salimos al patio me sentía como si fuera una hormiga, pequeñita y negra. Oíamos a los mayores que decían que éramos pequeños, todos nos miraban, nosotros agachábamos la cabeza.

Ahora, después de tres años ya no me siento tan hormiga, Bueno soy una hormiga más grande.


Paula Bort (3º ESO C):

Cuando salí de casa con mi hermano y mi amiga, era una buena chica. Lo había sido todo el día. Sin embargo, no creía que me pasaría una cosa tan sorprendente.

Cuando estábamos en la parte menos honda de la piscina municipal yo estaba hablando con mi amiga y mi hermano nos interrumpió para decirme que el chico que conocíamos desde que éramos pequeños había vuelto, me puse a saltar y a chapotear en el agua de la emoción.

Cuando ya estaba más tranquila, pero aún seguía emocionada, salimos de la piscina y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo y allí fue cuando lo vimos con sus primos.

Y nos pusimos a correr tan rápido como los leopardos y cuando estuvimos cerca nos abrazamos todos, presentamos a mi amiga y nos fuimos los seis al parque a divertirnos un rato.


Luna Chen (3º ESO C):

Un día que estaba en casa, estaba medio dormida. Experimentaba como un cambio en mi cuerpo, me estaba haciendo pequeña, muy pequeña. Me salía un pelaje gris por todo el cuerpo.

Tenía más ganas de dormir y en un instante me quedé dormida hasta la noche. Cuando desperté vi una patas diminutas, una cola como la de un conejo pero mucho más pequeño. Comencé a tener ganas de comer, pero como era tan pequeña no podía coger las cosas, fui corriendo a la jaula de mi hámster y ser saber por qué podía hablar con ella, me explicó como era su mundo dentro de la jaula. Ella estaba feliz porque tenía suficiente comida, cuando hacía frio ya tenía el algodón puesto, podía correr en la rueda cuando quería…, sin darme cuenta me quedé dormida otra vez.

Finalmente, cuando desperté en la mañana me di cuenta de que solo había sido un sueño.


Ingrid Segarra (3º ESO C):

Yo, normalmente, soy una chica tranquila y muy positiva, con muchas ganas de hacer cosas nuevas, me río por tonterías y me encanta conocer a gente nueva.Pero, llega un momento en mi vida, donde no todo es de color rosa y bonito, en aquel momento todo lo veo gris.

En ese instante es cuando tengo un examen cerca. No tengo los típicos nervios que tiene todo el mundo. Lo que me ocurre a mí es que, me pongo muy nerviosa, negativa e insegura. Siempre creo que no me lo podré sacar nunca, el examen, y me empiezo a imaginar que nunca aprobaré, porque claro, por ejemplo, un examen de tres unidades de tres unidades de contenido, por fuera se ve difícil y estresante.

Finalmente, me pongo muy seria, con miedo a que mi mente se quede en blanco, o que algo muy importante no me salga del todo, cuando en un principio, me lo sabía. Pero, al fin y al cabo, cuando te paras a pensarlo una vez acabados los exámenes, no es para tanto.


Edgar Garcia (3º ESO C):

Me desperté aquella mañana de agosto, y recordé que tenía que ir a la operación de cirugía estética. Estaba muy nervioso, nunca había hecho algo tan extraño como eso. Me puse de camino hacia el hospital.

Entré, todo parecía normal, cuando estaba en aquella silla negra, estaba muy nervioso, cada minuto que pasaba se me antojaba una hora, el tiempo pasaba más y más lento. Y claro, los nervios iban más deprisa, el corazón se aceleraba. Entonces una chica rubia y guapa me dijo que ya podía pasar. Bueno, ha llegado el momento, me tumbé en aquella camilla blanca y blanda, fría, solo escuché que un chico me dijo que contara hasta ocho, solo recordé haber contado hasta cinco.

Ya está, desperté, todo había ido bien; me dijeron, estaba muy contento de que todo hubiese ido bien, era hora de empezar una nueva vida, me pusieron en una habitación ingresado. Me dolía todo en ese momento, descansé un poco para ver si el dolor se me pasaba.

Al despertarme miré el reloj, eran las 18.15 de la tarde, tenía muchas ganas de verme de nuevo. Vino un médico y me acompañó hasta el baño, me quitó la venda, cerré los ojos, suspiré, me miré en aquel espejo, parecía otra persona, no me lo podía creer. Llevaba mucho tiempo queriendo empezar una nueva vida. Y ese momento llegó. Era más feliz que nunca.


Denisse Ilaluque (3º ESO D):

Me pasa que a veces me convierto en un gallo… ¿Por qué?  Pues porque cuando discuto con mi madre soy como un gallo. Este animal cuando molesta hace cocorocó y yo también, pues a mi madre le contesto mal y le hago enfadar más. Cuando empiezo a molestar a más a mi madre, ella más se enfada y al final hasta me castiga, como el gallo, molesta y molesta hasta que le picotean. Una vez  el gallo se tranquiliza, pasados dos o tres días vuelve a molestar, como yo a mi madre, pero la molesto jugando cosa que a ella no le gusta mucho. En fin, mi mamá me acaba retando por molestarla mucho y como al gallo le acaban picoteando.


Marisa Cruzado (3º ESO D):

Cuando es de noche, me salen alas, colmillos, orejas, zarpas y salgo por la ventana entro en casas, que tienen las ventanas abiertas y cuando esas personas se duermen yo sigilosamente, me acerco a su cuello y les muerdo para poder beber su sangre.

Todas las mañanas, me levanto pero cuando intento recordar, no veo nada. Hoy voy a poner una cámara en mi cuarto a ver si así consigo recordar algo de lo que hago todas las noches. Bien, por fin, es de noche acabo de dejar la cámara grabando, estoy muy nerviosa.

Por fin he cogido el sueño ¡Voy a dormirme ya! Ya es de día, voy a mirar lo que gravé ayer. En el vídeo sale:

A las 12 en punto me levanto de la cama y me transformo en… MURCIÉLAGO!!!

¡Ay por dios! Ya me acuerdo, todas las noches salgo de casa por la ventana y voy de casa en casa chupando sangre, como Drácula. Creo ya sé por qué no ceno por la noche y me muero de hambre. Bien! Esta noche comeré a ver si así no me transformo más. Ahora mismo acabo de poner otra vez la cámara otra vez grabando.

Ya ha amanecido ¡Bien! Esta noche no me he transformado. Finalmente vuelvo a la normalidad, después de tanto tiempo. Ahora ya se lo que tengo que hacer todas las noches.


 Alicia Oto (3º ESO D):

Alejándose

Era un hombre normal, cuál cuya apariencia pasaba desapercibida. No le gustaban las peleas y eso que era boxeador. Cuando salía del ring, era pájaro y echaba a volar. Es normal, no quiere pelear, tiene una familia a la que cuidar.

Aislándose

Ella siempre había sido eficiente en el trabajo, nunca tenía quejas de nadie. Solo las de su subconsciente, que le decía que se merecía vacaciones, noche y día. A la montaña fue, y un oso la paró. A una taza de miel la invitó y ahí están los dos, invernando , por el quinto mes. Y los que les quedan para despertar, hasta la primavera llegar.


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