Leticia

La cabina

¿Dónde estoy?, ¿cómo es que estoy aquí encerrado?, ¿cuándo me quedé dormido?, ¿nadie intentó entrar?, ¿por qué esta puerta está cerrada?, ¿quién me cerró la puerta? ¡¡Hola, estoy aquí!!, ¿alguien me puede ayudar? Todo esto es muy extraño, ¿desde cuándo estoy aquí?, seguro que es una de las tantas pesadillas que tengo, ¿pero por qué no me puedo despertar? Si no es una pesadilla, debe de ser una cámara oculta, espero que no demoren mucho en salir de donde estén escondidos, porque me estoy por quedar sin oxígeno, tengo sed, hambre y mucho miedo. Ya hace mucho calor aquí dentro ¿cuándo tiempo debo de llevar aquí encerrado? ¿una hora?, ¿dos?, ¿tres? Esto se está saliendo de lo normal, ¿si grito?… ¡holaaaa!, ¡¡necesito ayuda!! ¡oo! ¡Por fin viene la policía! ¿Me escucha? ¡No sé qué hago aquí! Estos policías han cortado las calles ¿pero por qué? ¿Creen que soy terrorista? ¡Dios mío! No me lo puedo creer, al parecer no piensan abrirme la puerta, seguro que me llevan a un laboratorio a investigarme, ¡pero esta gente esta mal de la cabeza! Si no me abren la puerta voy a morir. ¡Otra vez me quedé dormido!, ya estoy en una especie de laboratorio, me han puesto oxígeno por un tubo, espero que se hayan dado cuenta de que no soy ningún tipo de terrorista, y ese humo que entra en esta maldita cabina ¿qué es? ¡¡Oh no! Me estan envenenando, ¿pero por qué? Ya no puedo respirar, ¡esto no es justo! ¡no he hecho nada malo nunca en mi vida!, ¡se arrepentirán de esto!, ¡lo juro! 

La cabaña del lago

Soy investigadora secreta, me llamo Paola Vas. Estoy investigando una cabaña muy misteriosa y muy transparente, y cuando digo transparente lo digo en sentido físico. Una mañana me llaman del Centro de Policía de Nuevo México,  me informan sobre una cabaña que sólo se ve de un lado de la montaña, el resto es transparente. Inmediatamente fui a ver esa cabaña tan misteriosa y que había llamado la atención de todos los pobladores de esa montaña. Ellos ya lo sabían pero nunca le habían  dado importancia, ya que nunca la habían investigado. Fui con mi equipo de investigación y no nos lo podíamos creer, habíamos visto muchas cosas raras en nuestro trabajo pero nunca algo que no se pudiera comprobar. Estuvimos allí casi tres meses, acompañados de otros investigadores de otros países, ya que este curioso caso se hizo famoso. El 24 de agosto de 2008 decidimos dejar la investigación, porque al subir la montaña por el lado desde el que no se ve la cabaña nos topábamos con ella pero no la podíamos ver. Esta investigación dejó sin palabras a muchos investigadores profesionales como yo. Al año siguiente, el 3 de enero de 2009, fuimos a visitarla por última vez y a plantearnos de nuevo el caso, pero no se pudo hacer mucho, sólo derrumbarla, ya que los dueños hacía 100 años que habían fallecido. Al derrumbarla pudimos ver los restos sin problema e investigarlos bien para saber a qué parte de la cabaña pertenecía. Esto es un hecho y una investigación sin éxito. Ya nadie vive en esa montaña por miedo a que más adelante tuviesen algún problema, ya que  saben que los únicos que lo sabían eran los dueños difuntos, ya que habían sido los primero pobladores de esa montaña. Caso 2008-09562 continúa abierto.

Un patético aventurero

Esta es la historia de Martín Melian, un niño de 14 años, alto, flaco, rubio y muy divertido. Martín quería ser un gran guerrero, sin entender mucho de la vida y pasando de la justicia quería enfrentarse al mundo el mismo.

Un día despertó de un sueño en el que él ya era un gran guerrero y había acabado con unos de sus peores enemigos (su vecino Pedro). Pedro era gordo, bajo, rubio, con lentes y aparatos. Después de desayunar, salió de su casa con un aire de valentía y superioridad, pero no le duró mucho tiempo. Al salir de su casa, de camino al colegio, se encontró con Pedro y su pandilla de amigos. Al pasar entre medio de ellos sin pedir permiso, sólo con su superioridad e intentando demostrar que ya no les tenía miedo y pechando a Pedro, los amigazos de Pedro le pegaron muchas veces y, sin dejarlo defenderse, lo dejaron al descubierto, vamos en pelotas!!! Martín no tenía otra opción que dejar que se rieran de él y seguir soñando que los vencía porque era la única manera de hacerlo.

Días después, acostumbrado a no llegar al colegio, decidió ir al colegio en bicicleta, no muy buena opción, porque tampoco le duró mucho tiempo, fue destrozada igual que su ropa. Al faltar un mes al colegio, su madre Sandra decidió aconsejarlo y enfrentarse a ellos de verdad, como un chico maduro y aceptar a Pedro tal como era y como fue siempre, feo. Pedro aceptó sus disculpas y Martín dejó de soñar y pensar como un niño guerrero, además de ir al psicólogo dos veces por semana.

Su nombre ha quedado en el pueblo como el patético aventurero.

5 thoughts on “Leticia

  1. karen

    mi rubiaza
    tekero muxo
    k eres una caxo loka
    k mola muxo ls instorias
    jejejej XD

    es lo k toca

  2. zaira

    pos nada rubia k me gusta tu forma describir! y eso k me caes de pm.
    besikos niña tkm

  3. kren

    mi rubiazaaa
    k me encantan tus cuentos
    k te los curras muxo !!!

    mi niñaaa k tkmm*

    i ave si ganamos jejje

    aunk eso es imposibleee =(

    jjejej

    weno nosotros segimosadelante jejej

    un besotee d tu moroxaa

    ~{[(_moroxa_)]}~

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