David

La cabina

¡Huy! Esta puerta no se abre, pero ¿será posible? Mira que hoy tenia un día malo y pensaba que no podía ser y… mírame ahora dentro de esta cabina. ¡Anda, mira, hay pasa alguien, eeeeeeeeehhhhhh!!!! ¡Aquí, que se ha atascado y no puede abrirla nadie! Hay que ser gafe para quearse encerrado dentro de una cabina… Y mira esa vieja cómo se ríe, Dios, que algien me saque de aquí. ¡Ah, mira, este tan fuerte seguro que rompe el cristal y puedo salir… ¡¡¡Quééé!!! Esto es imposible, ¿cómo puede ser que no lo rompa? ¡Que llamen a los bomberos ya! Esto es imposible… un momento… los bomberos al fin. Ahora podré salir, por fin, aleluia. No, ahora quiénes son esos, ¡eh, eh!, ¿adónde me llevan? ¡Ayuda, maldita sea!, ¿adónde me llevan? Esto es increíble. ¡Qué me saquen yaaaaaaa! 

El Legendario

Había una vez un hombre con un bastón. Más bien se parecía a un mono y vivía en la montaña de los Santos, la montaña más alta de la región de Minu, un gran imperio de un mundo que no conoces, el mundo de Ascon. Bien, volvamos a la historia. Pensaréis que ese gran guerrero era bueno, en un mundo fantástico de paz y amor… pues sólo os diré tres palabras: no lo creáis… Si hay un mundo al que no os gustaría ir es ése, un mundo donde la oscuridad lo dominaba todo, todo menos el hermano de un soldado, que cogió una nave especial esquivó planetas, meteoritos, ajugeros negros… Y a Disney, que como no lo querían lo lanzaron al espacio y allí está. Bueno, continuemos. Cuando llegó al planeta de Ascon se preparó y dejó caer una bomba que contenía la música de Bon Jovi, el famoso cantante, que con sus superondas destruyó todo el planeta y todo lo que había en él, como por ejemplo el maldito hombre mono, etc. Y él vivió feliz durante un minuto más, porque después en el planeta se produjo una explosión de odio que destruyó todo el universo. Sólo sobrevivió Disney, que ahora debe de continuar allí.

La patrona (final)

-Me está entrando sueño, me voy a dormir -dije.
-¿Quiere que le acompañe a su habitación? -me preguntó ella.
Contesté que no y me fui a dormir… Al cabo de un rato sentí cómo la puerta se abría y en ese preciso instante la vi a ella. Entrava con un sonrisa siniestra, entonces es cuando até cabos. Los dos señores estaban muertos y disecados y ahora me tocaba a mí, era su próxima víctima. Me levanté, ella se abalanzó sobre mí y con un cuchillo que tenía en la mano me apuñaló, pero en un último suspiro de mi vida fui capaz de coger un jarrón y romperlo sobre su cabeza…
-¿Dónde estoy? -me pregunté.
-Estás en el hospital -me contestó alguien.
Me tranquilicé y volví a dormir.

Carta a Dulcinea

Hola Dulcinea del Toboso. Esta carta te la estoy escribiendo de parte de un fantástico caballero, nada más ni nada menos que el gran don Quijote de la Mancha, para decirte que te quiere y que todas las batallas que ha ganado han sido gracias a la inspiración que le has dado. Por eso, según él, dice que le esperes. Aunque creas que no va a volver, él volverá a por su amada, a por su vida, a por su esperanza. Aunque sea lo último que haga, él volverá a por ti.

Kino

Había una vez un niño que salvó la Tierra de la destrucción total. Claro que éste no es el caso de Kino. Kino era el “pringao” de la ciudad, un desastre, un loco. Todos los niños en el cole se reían de él y por eso nunca salía de casa. ¡¡¡Hasta que… el tío no tuvo mejor idea que tirarse desde el balcón de un 15º piso!!!

Lo que pasa es que su casa no medía más de 20 m. Por eso y porque además le daba miedo, entonces… decidió no hacerlo. Se quedó en casa, como siempre, viendo la tele. Y viendo tele y más tele, se le ocurrió la idea de convertirse en superhéroe.

El chico estaba decidido, hasta se compró un traje y una pistola mz3. Y así llegó su primer salvamento: vio un grupo que estaba marginando a un pobre y dijo: “Ahora veréis, mamones de mierda, voy a volaros en pedazos”. Y el tío disparó, pero como estaba en la tienda de la pólvora… volaron en pedazos todos.

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