Karen

La cabina

¡Jopetas tío, me he quedado encerradita! ¿ Y ahora qué hago? Jopetas, y mi guardaespaldas de vacaciones, y toda esta gente mirándome,  ¿se me habrá corrido el rimel? Pero ¿por qué no me ayudan a salir? Ah sí, mira, ese hombre viene, jejeje. No puede, estoy muy agobiadita. Voy a intentar estirar súper fuerte a ver si se abre. No no, no se abre. Te lo juro por la cobertura de mi móvil que esta puerta la abro. ¡Noooooooooooooooooo, se me ha roto la uñita! Esto si que es fuerte, me voy a morir con el rimel corrido y mi uñita rota. Esto es súper fuerte…

La cabaña del río

Soy socorrista del la laguna. Mi nombre es Fermín, pero vivo en una casucha al lado de la laguna. Un día, dando una vuelta por la orilla de la laguna, se me cayó el móvil dentro. Me tiré corriendo y dentro de la laguna vi una sirena muy linda, de pelo como de seda, sus escamas brillaban tanto que parecían de oro. Al día siguiente volví a la laguna a ver si la veía pero no la encontré. Pasado unos días, fui acompañado de mi hermana, y a mi hermana se le cayó su peluche. Yo me tiré rápidamente a la laguna y volví a ver a la sirena, que seguía tan bonita como la primera vez. Pero mi hermana me dijo que ella no había visto nada, que todo estaba en mi mente. Yo le dije que no eran imaginaciones, que era de verdad y desde aquel día iba cada tarde a verla. La gente me decía que estaba loco, que no podía ser. La gente iba y tiraba cosas para ver si aparecía la sirena, pero nunca aparecía. Un día hico una apuesta con los del pueblo, ya que los habitantes se pensaban que estaba loco. Prometí tirarme a la laguna con una cadena atada por todo el cuerpo y con un peso de 50 toneladas para que la sirena me salvase y todo el mundo la viese ya que nadie me creía. Un viernes por la mañana estaba todo el pueblo en la laguna esperando que me atase y me pusiese el peso para tirarme dentro del agua. Al fin llegó la hora, me tiraron al agua. Yo estaba en el fondo de la laguna y la sirena no aparecía… Fermín murió por su imaginación, por sus fantasías. Pero esa historia quedó en la mente de todo el mundo ya que en vez de de ayudarlo lo animaron a hacer tal barbaridad.

La patrona (final)

La patrona me estaba hablando y me di cuenta de que el té estaba envenenado. Disimuladamente lo intenté tirar pero la patrona me cogía para que no lo soltase. De repente le solté la mano y fui corriendo hasta el lavabo más cercano, pero la patrona me seguía y empecé a correr mucho. Me metí dentro del lavabo y empecé a vomitar. Cuando ya me encontré mejor llamé a la policía y se dieron cuenta de que los cuerpos disecados que había eran de los dos chicos desaparecidos. Metieron a la patrona presa y comunicaron a la familia de los fallecidos que ya habían encontrado los cadáveres de sus hijos.

Sexy Cat

Hola, me llamo Soraya y tengo 19 años, soy una heroína. Voy por las calles salvando a todo el mundo que lo necesite.

Soraya fue a la calle a ver si encontraba a alguien en algún apuro, pero lo único que encontró fue unos gigantes de piernas finas y muy altos, tan altos que no se les veía de la cintura hacia arriba. En verdad estos gigantes eran dos bloques de pisos, y ella decidió luchar contra ellos, pero sus ataques no le servirían para luchar contra ellos. Así que fue a buscar a algún amigo que le protegiese las espaldas pero nadie quería ser su guardaespaldas y decidió ir a su casa y poner un anuncio en Internet. Empezó poniendo su descripción: soy alta, delgada, rubia de pelo liso y suave como la seda (pero en verdad era baja, gordita, de pelo moreno corto y de tacto estropajo) y después puso para qué necesitaba al guardaespaldas: “Hola, me llamo Soraya, soy la más guapa de mi barrio y soy una heroína. Soy Sexy Cat, por lo que no podré ganar siempre”.

Después de unos días un chico llamado Guille le respondió diciéndole: “Hola , me llamo Guille y soy un poco bajo, de pelo moreno corto, con los ojos azul cielo, me gustaría ser tu guardaespaldas porque a una belleza como tú no le pueden hacer daño, pero yo te protegeré desde mi casa porque tengo telepatía. Un saludo”.

Entonces ella fue muy confiada a pelearse con los gigantes de piernas largas, pero cuando fue a tirarse contra el primer gigante sacó las uñas y le arañó la piernas (la pared), pero al gigante no le dolía, así que decidió morderle su partes bajas (la puerta de entrada), pero seguía tal cual. Soraya decidió utilizar todas sus armas hasta que un hombre salió del edificio y empotró a Sexy Cat en el otro gigante. Ella empezó a escalar por la pared hasta llegar arriba, pero cuando estaba arriba del todo se dio cuenta de que tenia vértigo y se cayó desde un séptimo piso y la llevaron al hospital, donde la operaron de la cabeza y se arregló.

Karen Esparcia

6 thoughts on “Karen

  1. zaira

    jopetas tia!! jeje XD
    ta diver xoxo!!
    cuidao no escribas muxo aver si te se va arromper la uñita jeje 🙂 xd
    pos eso es un poco parida escribir pero no pasa na XD aver si mescribes tu algo eee XD no es coña es pa decirte algo.

  2. zaira

    pos que decirte niña. sobre tus textos k estan todos super curraos.
    y nose k mas decirte k sigas asi k los k tamos a tu alo te apreciamos muxo
    xao nena besikos

  3. leticia

    a ver quien firma mas zaira? te voy a ganra mi moroxa es mi moroxa jajaj
    un besotote a mi moroxasa!!
    tqm buenos cuentos en reina? jej
    chauu

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