Los gatos, las ratas y otros depredadores producen una sustancia química en la saliva con la cual aterrorizan a los ratones, afirma un nuevo estudio.
Los investigadores del Instituto Scripps de Investigación, en La Jolla, California, Estados Unidos, descubrieron que cuando los ratones detectan este compuesto -que también se encuentra en la orina de las ratas- reaccionan con miedo.
Este compuesto, llamado proteína urinaria mayor o Mup (en sus siglas en inglés) actúa en las células de un órgano sensorial especial en los ratones, llamado órgano de Jacobson o vomeronasal.
Tal como explican los científicos en la revista Cell, las Mup provocan una reacción de terror en el ratón.
Y esto demuestra que los ratones, y quizás también otros mamíferos, han evolucionado con receptores que son capaces de detectar señales químicas de otras especies.






El cultivo a gran escala en China de algodón transgénico, con genes de bacterias insecticidas, está provocando un aumento de otras plagas, que afectan a cultivos hasta ahora libres de ellas, ha hallado un estudio realizado a lo largo de 10 años. El
El 28 de desembre de 1947, un estrany cos va caure al carrer principal de Reliegos, un petit poble de Lleó. Per l’enorme estrèpit i el cràter format, els veïns van pensar en un principi que un avió d’una base pròxima havia llançat una bomba, però aviat van descobrir que no era més que una enorme pedra de 17 quilos. L’enginyer Carlos Rodríguez Arango va identificar l’element com un meteorit, el va tallar a trossos i el va distribuir entre diversos centres d’investigació perquè l’analitzessin. Un notable fragment del metorit es pot contemplar avui dia al Museu de Ciències Naturals de Madrid.