Las compañías de alimentación empiezan a abandonar el uso de este tipo de aceites procesados de manera artificial, ante las evidencias de los daños que causa a la salud.
El mayor enemigo nutricional para la salud cardiovascular no es el exceso de calorías, sino un tipo de grasas, las trans, que se emplea con mucha frecuencia en alimentos preparados. Si tan sólo un 2% de la grasa total que consume un individuo provee de este tipo de grasas, su riesgo de padecer enfermedad cardiovascular aumentará un 23%. Según un estudio de la prestigiosa NEJM, las grasas trans no sólo disminuyen el colesterol bueno y aumentan el malo; además, promueven la inflamación sobre todo en obesos y, según un multitudinario estudio, elevan la incidencia de la diabetes. Sin embargo, y a pesar de los riesgos que supone para la salud, este producto no sólo no está prohibido, sino que es muy difícil de evitar para el ciudadano ya que su nombre no está impreso en prácticamente ninguna de las etiquetas nutricionales que acompañan a la mayoría de los productos.

En la era de la Web 2.0 el paradigma es la participación. Cada vez más conectados a través de nuevas interfaces tecnológicas móviles, vivimos rodeados de identidades virtuales que twittean compulsiva e indiscriminadamente sus pensamientos, fotos o mensajes. Para encontrar una salida constructiva a toda esta necesidad de compartir información, Yasser Ansari, Martin Ceperley, Bruno Kruse y Peter Horvath, cuatro estudiantes de la Universidad de Nueva York han creado NOAH (Networked Organisms and Habitats), una aplicación para que todos contribuyan de forma activa a la salvaguarda de la naturaleza y la diversidad medioambiental.


La famosa fauna marina del yacimiento canadiense de