Las turbinas de viento que se utilizan para obtener energía eólica pueden representar una amenaza para la biodiversidad en algunas zonas, ya que entre sus aspas mueren cada año miles de aves y murciélagos, especialmente durante las migraciones como las que anualmente sobrevuelan el Estrecho de Gibraltar.
Afortunadamente, investigadores de la Universidad Loughborough, en Reino Unido, acaban de encontrar un modo de evitarlo: pintarlas de colores. Aseguran que, dado que las aves buscan insectos para comer, y que estos se sienten atraídos por el color rojo o gris de las hojas de las turbinas, pintarlas de color reduciría los problemas. En sus experimentos, usaron pintura de color azul, rojo y morado. Y han llegado a la conclusión de que este último color es el que resulta menos atractivo para los insectos. Los resultados se han publicado en la revista European Journal of Wildlife Research.


El viento soplaba fuerte aquella mañana en el paso del Agua Negra. Hasta este formidable enclave montañoso de la frontera argentino-chilena se había desplazado Roger Vila en busca de una mariposa azul: la Pseudolucia penai. Hay veces que para conseguir especies como esta hay que subir a más de 4.500 metros de altura. Llegar hasta ellas cuesta, pero Vila es un científico con sombrero de Indiana Jones.Surcando aquel límpido y majestuoso paisaje de hielo, apareció en su camino un ramillete de plantas que a duras penas intentaban asomar entre la nieve. En una de sus hojas, dos mariposas azules copulaban con las alas vencidas por el fuerte viento, agarrándose como podían a la planta. “Estaban haciendo el amor”, describe Vila, bioquímico que hizo su doctorado en Harvard, cómodamente sentado en una butaca de aires victorianos. Las mariposas azules son algo más que un lepidóptero para este catalán de 37 años. Son la pasión de su vida. El objeto de su gran investigación. Siete años dedicados a ellas. Una pasión inspirada por Vladímir Nabokov, el autor de Lolita, uno de los grandes de la literatura del siglo XX, y reputado entomólogo. “Suya es la primera clasificación que se conoce de las mariposas azules del Nuevo Mundo”, afirma Vila. (



