
Tindran, per fi, els tomàquets gust de tomàquet?
Un macroprojecte espanyol, en el qual participen diversos grups d’investigació, universitats i empreses, generarà noves varietats de tomàquets amb més gust i olor. El projecte vol produir tomàquets dotats de propietats més saludables, és a dir, més rics en sucres, àcids orgànics i vitamina C. El pressupost de la iniciativa, anomenada Calitom 2010-2015, és de gairebé 2,5 milions d’euros, dels quals una mica més del 20% procedeixen del programa InnoCash, impulsat per la Fundació Genoma Espanya, institució que depèn del Ministeri de Ciència i Innovació.
En el projecte hi participen, entre altres institucions, l’Institut de Biologia Mol·lecular i Cel·lular de les Plantes (IBMP-CSIC), l’estació experimental La Mayora (EELM-SCIS), la Universitat d’Almeria (UAL), i l’empresa de llavors Zeta seeds, així com diverses empreses productores.
L’objectiu d’aquest projecte científic és produir varietats millorades dels tipus de tomàquets més demanats, els tomàquets pera o cherry. Fins aquest moment, la investigació en el sector del tomàquet s’havia centrat especialment en la millora des del punt de vista de la producció, però no tant des del consumidor. Fins ara, s’havien generat tomàquets més grossos, vistosos, duradors en el temps i resistents als patògens, però bàsicament insípids.
Segons els experts, reforçar el gust dels tomàquets és complicat d’aconseguir, ja que el procés involucra molts gens i tècniques complexes. Antonio Granell, de l’Institut de Biologia Mol·lecular i Cel·lular de les Plantes, ha recordat que el sabor del tomàquet es vincula sobretot als continguts de sucre i àcids, i a la relació entre ells, així que una part important de la investigació se centrarà en els aspectes del genoma associats que hi estan associats.
La escasez de agua ha agudizado el ingenio y la técnica para su máximo aprovechamiento desde tiempos remotos en las comarcas de Alicante, que atesora más de 1.200 monumentos hidráulicos: presas, azudes, norias, aljibes, acequias o embalses.Ahora la arquitecta y doctora en geografía Ágata Marquiegui, bajo la tutela del geógrafo Antonio Gil Olcina, ex rector de la Universidad de Alicante, ha catalogado, por primera vez y tras ocho años de trabajo, todo este patrimonio. “Son unas catedrales hidráulicas y me extraña que no sean declaradas Patrimonio de la Humanidad”, confesó Gil Olcina durante la presentación de estos dos volúmenes que recogen detallada información de estas construcciones “únicas y excepcionales”. Para Olcina el conjunto de la presa de Tibi, construida en 1593 y en servicio en la actualidad, y los embalses de Elche y de Relleu, del siglo XVII y XVIII, “no tienen parangón a nivel mundial”. Son obras de ingeniería singulares que “difícilmente podemos proteger si no las conocemos”, agregó Marquiegui, quien con el inventario El patrimonio hidráulico de la provincia de Alicante. Catálogo ilustrado de mildoscientas obras y actuaciones, pretender poner a disposición de los Ayuntamientos “un instrumento útil para valorarlas y evitar su derribo”. (
Las bases de datos de la próxima generación se podrán cultivar en placas de Petri. Científicos de la Universidad China de Hong Kong han creado un sistema para encriptar, almacenar y descifrar datos cuyo soporte no es un disco duro, sino secuencias de ADN (aggatcctg…) introducidas en una población de bacterias. Un gramo de estos microbios puede almacenar 200 gigas (gigabytes). Los discos duros no pasan de 4 gigas por gramo.El sistema aprovecha que el ADN es, literalmente, un texto: una ristra de letras (bases, en la jerga) cuyo significado depende del orden exacto que ocupan en la ristra, como el significado de una novela depende del orden exacto de las letras en el texto. (
La química verde, la que persigue la máxima eficiencia y los mínimos residuos, se basa en gran medida en los catalizadores. Los científicos dirigen sus esfuerzos al desarrollo de nuevos materiales catalíticos que permitan aprovechar mejor las materias primas, disminuyendo al mismo tiempo la cantidad de subproductos generados en cada proceso.Ahora, el equipo liderado por Avelino Corma (Universidad Politécnica de Valencia), bien conocido por su prestigio internacional, ha dado un paso más en este empeño, al lograr sintetizar un catalizador natural muy escaso. Se trata de una zeolita natural, denominada bogsita, que se conoce desde 1990 y solo ha sido encontrada en cantidades minúsculas en la Antártida y en el estado de Oregón de EE UU. El logro se publica en la revista Science. (
La Amazonia es la región más rica en biodiversidad del planeta y la latitud tropical en la que está situada no es la única explicación de la riqueza de este ecosistema, como están mostrando en los últimos años las investigaciones en la zona. La clave está en los Andes, cuya lenta elevación creó durante millones de años el escenario ecológico para un aumento espectacular de especies que no es ni mucho menos reciente.Existen muchas teorías científicas sobre el origen y la complejidad de la biodiversidad actual en la región amazónica, recuerda la Academia de Ciencias Naturales de Estados Unidos, con motivo del artículo de revisión del conocimiento sobre el tema que publicó recientemente la revista Science. A pesar de que se sospechaba de la influencia de los Andes sobre la composición de la selva tropical, cómo y cuándo se produjo no estaba claro. El límite norte de la Amazonia lo forma el Escudo Guayanés, un macizo montañoso mucho más antiguo que los Andes pero que alberga menos biodiversidad.
Cuando el universo era muy joven, casi recién nacido, no podía existir la materia como la conocemos actualmente en el universo visible, en la Tierra o en los mismos seres humanos, ya que era demasiado caliente y turbulento para que se formaran las partículas de los átomos. Pero reproducir esas condiciones es importante para conocer las leyes fundamentales de la materia y para averiguar cómo era el cosmos al principio. En el acelerador de partículas LHC, los científicos han dado un paso más en esa búsqueda al producir una especie de sopa supercaliente y superconcentrada que los físicos denominan plasma de gluones y quarks. En los experimentos han obtenido minúsculas gotas de ese plasma, lo que facilita la investigación del universo en sus primeros instantes y de la naturaleza de la llamada fuerza fuerte, que mantiene unidos los gluones y los quarks para formar los protones y neutrones que componen los núcleos de los átomos. (
¿Cómo eran tus antepasados hace decenas de miles de años? ¿Pertenecían a una pequeña comunidad? ¿Eran cosmopolitas? ¿O tal vez vivían en grupos aislados? Un nuevo test genético desarrollado por científicos de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) puede darte la respuesta, según desvela un trabajo publicado en Public Library of Science (PLoS).