Zapatero a tus zapatos

Al fin salí de mi casa
después de un mes en la cama.
Varicela y malestar
y no poder descansar.
Y por fin la calle pisé,
pero algo raro noté:

El amable zapatero
estaba de camarero.
El agradable pescador
tejiendo en el comedor.
La divertida dentista
haciendo de artista.
El cariñoso profesor
era un diestro labrador.
El lindo gato ladraba
y el perrito maullaba.

Pero, ¿qué estaba pasando?
Se estaban desmadrando:
Los malos eran buenos,
los buenos eran malos
Los desgraciados eran felices,
los felices desgraciados.
Los pobres eran ricos,
y los ricos eran pobres.

Desesperada grité
Y así fue como lo solucioné:
¡ZAPATERO, A TUS ZAPATOS
PESCADERO, A TU PESCADO
DENTISTA A TUS DIENTES
PROFESOR A TUS ALUMNOS
GATITO A TU MAULLIDO
Y PERRITO A TU LADRIDO!

De inmediato, tras haberlo dicho,
fue cómo la picada mágica de un bicho
Todo volvió a la normalidad
y también vino la felicidad
Tanto a los felices
como a los infelices.

Helena Hosta Cuy
Guanyadora premis Sant Jordi, poesia en castellà