Cuando me levanto por la mañana, abro las cortinas y la persiana, se ve este paisaje al destapar la ventana. No me parece muy bonito, simplemente es una zona rodeada de edificios. Ahora, con el tema del coronavirus, no se observa mucha actividad, aunque normalmente solo está tranquilo por la noche. 

 

Dentro de lo que cabe, estoy a gusto, porque suele entrar la luz y se ilumina la habitación. Aunque no siempre quiero que entre la luz. Cuando juego a la “play”, por ejemplo. A la hora de encenderla, la tele se ve muy mal, por ese motivo habitualmente tengo la cortina echada.

 

En fin, no muestro más imágenes de mis ventanas porque, literalmente, todas dan al mismo sitio. 

 

Durante estos dos largos meses en cuarentena, han transcurrido varias cosas. Una de ellas que la gente sale aplaudir a los balcones aunque el lugar sigue tan vacío como antes. Por último, hace dos o tres semanas las autoridades dejaron salir a hacer deporte y ahora se suele ver a más personas en la calle.