Objetivos de Desarrollo Sostenible 

 [Vídeo]

Guión 

Buenos días, buenas tardes o buenas noches. Todo depende de cuando se vea este vídeo. Hoy, yo, Víctor Carrasco Pérez, iniciaré mi propuesta para cambiar el mundo empezando por lo que nos envuelve, por lo que nos rodea.

Empezaré con algo que nos relaciona a todos: el instituto. Porque sí, es posible cambiar el mundo a partir de pequeñas acciones. En este caso vengo a hablar de la energía. En el instituto es algo que nos atañe a todos, tanto al alumnado como a los docentes del centro, incluso a los conserjes. La energía es la fuente que nos proporciona el poder encender las luces en los pasillos y en las aulas. La energía nos da la posibilidad de encender los ordenadores, de que la red funcione y de que los routers trabajen a su plena capacidad.

Pero eso está claro que no pasa. Todos los alumnos damos quejas sobre estos ordenadores y los profesores no paran de recibirlas, sin ser culpa suya. Es por eso que propongo una manera de proporcionar energía al instituto de una manera eficiente y sobre todo perfecta para el medioambiente. Hablo de células fotovoltaicas, es decir placas solares. Si ponemos la vista en la planta del instituto (podemos ir a verlo en Google Maps) podemos ver que en el terrado no hay ni una sola placa solar. Tenemos una superficie demasiado espaciosa pero a la par vacía. Estas placas solares tienen una parte mala y es que son muy caras en comparación a otras energías, pero creo conveniente decir que es una inversión que merece la pena. Nuestra escuela vecina, el Pinya de Rosa, sí que tiene muchas de estas placas solares y por experiencia propia puedo decir que por su eficiencia merecen la pena. Cuando iba al colegio no había ningún tipo de problema, ni con las luces, ni con los ordenadores, etc.

Otra manera de ver una energía sostenible sería dándole razón de uso. Hace un año se compraron ordenadores que aprovechan plenamente esa energía, pero echamos la vista a la aula de Informática 1 y vemos ordenadores decadentes que ya piden un cambio. La energía de las redes, al fin y al cabo, las da el router. Entonces, también pedimos una buena distribución del Wi-fi en el centro, ya que hay lugares donde llega con total facilidad y, a la vez, otros a los que no llega nada, hasta el punto de estar sin conexión.

El futuro está en el aprendizaje y hay que aprender a llevarlo. Con mayor facilidad para los aparatos eléctricos en el centro, evitaremos perder la mejor energía que tenemos, nuestras ganas de aprender.