Tag Archives: Romanticismo

Feliz 2017

feliz-2017

Así como el año 2016 fue declarado por las Naciones Unidas como Año Internacional de las Legumbres, el 2017 ha sido declarado Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. Sin duda, siendo como somos lloretenses, oiremos hablar de todo ello; sin embargo, desde el punto de vista de la lengua y la literatura castellanas, encontraremos otros referentes.

El final de 2016 nos deja algo huérfanos con el cierre del año Cervantes. No obstante, durante este 2017, próximo a comenzar, recordaremos a otros autores de las letras españolas, al conmemorarse el centenario de su nacimiento; Gloria Fuertes, por ejemplo, poetisa por la que siento una doble debilidad: la del hombre de letras adulto y la del niño que fui; o José Luis Sampedro, autor de una de las novelas que he leído con mayor deleite: La vieja sirena. Si nos remontamos cien años más, hasta 1817, encontraremos a dos autores de los que acabamos de aprender algo en las clases de 4.º de ESO: José Zorrilla y Ramón de Campoamor nacieron ese año.

Pero, seguramente, si va a haber un nombre propio literario con el que identificar 2017, este será el del poeta oriolano Miguel Hernández, de cuya infausta muerte, celebraremos el septuagésimo quinto aniversario. La Comisión de Cultura del Congreso acaba de aprobar, por unanimidad, la propuesta del grupo parlamentario Compromís de declarar 2017 Año Miguel Hernández

Ojalá, con la suma de todo ello, el 2017 nos sea, en efecto, un año feliz.

Rosalía

Rosalía

Si habéis navegado hoy por la red, posiblemente habréis visto que, en su página del buscador, Google dedica un homenaje, en forma de doodle, a la gran autora de las letras hispánicas Rosalía de Castro, quien nació en Santiago de Compostela un 24 de febrero como hoy, allá en 1837.

Tanto para aquellos que aún no la conozcáis como para aquellos que ya habéis leído alguna de sus composiciónes, he aquí unos conocidísimos —a la par que hermosos— versos suyos:

Rosalía (orillas del Sar)A través del follaje perenne
que oír deja rumores extraños,
y entre un mar de ondulante verdura,
amorosa mansión de los pájaros,
      desde mis ventanas veo
      el templo que quise tanto.

            El templo que tanto quise…
Pues no sé decir ya si le quiero,
que en el rudo vaivén que sin tregua
      se agitan mis pensamientos,
      dudo si el rencor adusto
vive unido al amor en mi pecho.