Monthly Archives: marzo 2012

Cadáver exquisito

El otro día, en la clase de 4.º A3, los alumnos  dieron a luz un cadavre exquis. Un cadáver exquisito sano e improvisado que nació del ingenio y la sensibilidad de estos estudiantes metidos por un momento, durante una tibia mañana preprimaveral, a hacedores de versos por “contagio mental”.

Hay quien dijo que un cadáver exquisito tiene la facultad de revelar la realidad inconsciente del grupo que lo ha creado, en concreto los aspectos no verbalizados de la angustia y el deseo de sus miembros, en relación con el posicionamiento afectivo dentro del mismo.  Hay también quien observó que el juego funciona como un barómetro de los contagios intelectuales dentro del círculo de creadores.  No sé hasta qué punto los siguientes versos muestran la permeabilidad afectiva de cuantos en este han participado ni hasta qué punto es reconocible la autoría individual de cada uno de ellos.  Sí sé que se obró con entusiasmo y conjuntamente y que es, por tanto, su “poema al alimón” —como Lorca y Neruda gustaban llamar a estas juguetonas composiciones literarias—.

Como el prístino verso surrealista decía: Le cadavre exquis boira le vin nouveau. Bon appétit y helo aquí:

La muerte es el final de la vida
vive el día a día y no el mañana del ayer
la vida es un misterio para todos
y no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy
son más bellos los sueños de los locos que los del hombre sabio
saber es vivir
vivir es no pensar, actuar
qué importa que me engañes si luego me sonríes
soñar es vivir tu cuento
porque aunque la vida parezca de miel es amarga
el cielo es azul
perdida en este mar de pensamientos
amarillo el sol
dibujando estrellas de un negro cielo
con mi tutú en lo alto del cielo
tu aura sin color

Adelanto del Día Mundial de la Poesía

En Facebook se lleva a cabo este 17 de marzo una iniciativa para llenar los muros de versos en catalán. Cada cual ha de escoger aquel que más le subyugue, le enamore, le levante el ánimo… En definitiva, aquel que no le deje nunca indiferente, y lucirlo en el muro de su cuenta.

Si estáis a tiempo, animaros. Es un buen adelanto con vistas al Día Mundial de la Poesía, que se celebrará este próximo día 21 de marzo.

Os dejo aquí la primera estrofa de un soberbio poema de este padre de la poesía. El primero de los versos es el que he dejado escrito en el muro de mi Facebook. Si os gusta el poema, podéis leerlo completo en el enlace que dejo aquí.

Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Esta mañana, una alumna de 4.º de ESO me rectificaba, tras anunciar yo en el aula que hoy se conmemora el Día Internacional de la Mujer.

— Trabajadora, profe.

Ciertamente, aunque la desigualdad entre sexos va más allá del ámbito laboral.

Otro alumno, poco después, ha lanzado la idea de que, si de igualdad se trata, cabría entonces fijar también en el calendario un Día Internacional del Hombre, olvidando así, sin duda, que el sentido de la conmemoración es claramente reivindicativo y que son las necesidades y no las ventajas lo que tiene sentido reivindicar. No obstante, la normalidad, esto es, la igualdad entre sexos habrá llegado cuando en el calendario se conmemore un Día Internacional del Hombre, pero entendido en sentido genérico; al cual, por cierto, deberíamos llamar Día Internacional del Ser Humano para bien desambiguar. Claro que, entonces, ya no habrá necesidad reivindicativa ninguna y sería cuestión de festejarlo; mejor, por tanto: Fiesta Internacional de la Igualdad entre Sexos.

Desgraciadamente, todavía andamos muy lejos de ello. No sé si vosotros, lectores, habréis reparado en la imagen que ilustra esta entrada. En ella, puede verse una etiqueta de lavado en la que, tras las pertinentes recomendaciones de mezcla de colores, planchado, etc., se indica en inglés la alternativa “O dáselo a tu mujer; es trabajo suyo”. No voy a incidir en lo repulsivo de la leyenda, ante la cual no es excusa un más que dudoso sentido del humor; sí quisiera hacer notar (aunque es sobradamente notorio) que la mujer trabajadora está en desventaja no solo en el mercado laboral; también en casa.

Tricentenario de la apertura de la Biblioteca Nacional

«300 años de la BNE. Es tuya»

Este es el lema con el que la Biblioteca Nacional de España (BNE) aborda la conmemoración del tricentésimo aniversario de su apertura. En palabras de la exministra del anterior Gobierno socialista, Ángeles González-Sinde, «Muchos tienen una imagen de [la Biblioteca] como si fuera una fortaleza inexpugnable, una especie de Pentágono; pero es un lugar abierto, una casa que acoge todos los lenguajes: publicaciones, fotografía, artes plásticas, ciencia, teatro, partituras, recetarios históricos, una fonoteca, una discoteca…» Ciertamente, de ahí, la oportunidad de ese «Es tuya».

No obstante, no siempre fue así. No, al menos, para todos. Antonia Gutiérrez Bueno, autora de un Diccionario histórico y biográfico de mujeres célebres,  entró un buen día de 1837 por la puerta de la BNE y consiguió de este modo convertirse en la primera mujer en hacerlo. ¡Ciento veinticinco años después de haber sido inaugurada! (Procuremos apaciguar la pretérita y ofensiva injusticia social, conformándonos estultamente con que no fuesen tantos sino un solo año el período lesivo, pues la Institución se inauguró en 1712 con el nombre de Real Biblioteca Pública y no fue hasta 1836 cuando pasó a denominarse Biblioteca Nacional de España). En fin, «pelillos a la mar», pues afortunadamente son otros los tiempos que corren; quizás aún no perfectos, pero otros.

Hasta el próximo 15 abril, en la Sala Recoletos de la Biblioteca Nacional de España, estará abierta la exposición Biblioteca Nacional de España: 300 años haciendo historia. Asimismo, varios son los materiales destinados a perpetuar en el tiempo la celebración. Uno de ellos, una plancha de cobre de la que se estamparán los grabados conmemorativos del Tricentenario, se acompañará de una composición del poeta catalán Joan Margarit, Premio Nacional de Poesía 2008. A la espera de esos versos, os dejo aquí (es vate de mi debilidad) un poema suyo titulado Caligrafía:

Ha apoyado la frente en el cristal
frío, empañado, con trasluz de invierno.
Escribe el nombre de ella y, a través
de las líneas que traza con el dedo,
la ha visto en un paraje solitario
con el mar y las rocas en la noche.
Al fondo, las estrellas: de pronto, las gaviotas
alzan el vuelo como un resplandor
al paso de un falucho. Se ha engañado:
detrás de la ventana hay una calle
que el alba hace más triste, sin un alma,
con coches aparcados.
Tras las líneas comienza a amanecer:
el sol naciente borrará ese nombre
en la escarcha rosada del cristal.

La conmemoración del Tricentenario, que se prolongará a lo largo de todo este año, arrancó el 13 de diciembre de 2011 con la inauguración de la susodicha exposición y un concierto, en la escalinata de la BNE, donde se oyó la Marcha Triunfal que Barbieri regaló a esta institución en 1867, por haber sido dedicada a la primera piedra de su edificio de Recoletos. La pongo aquí a vuestra auditiva disposición.