Mireia Frias Manotas tiene actualmente 44 años, vive en Blanes, Girona, y es madre de dos hijos. Lleva una vida normal con un trabajo corriente y hoy está aquí para responder a unas preguntas.

 

P. ¿A qué se dedica en la actualidad?

R. Actualmente, trabajo de dependienta en una tienda multimarca, TejanoTK. 

P. ¿Qué trabajos ha tenido a lo largo de su vida?

R. Empecé, con quince años, trabajando los veranos en el Burger King. Luego, ejercí de responsable y dependienta en la panadería Bellsolà. De ahí, emprendí un negocio, una cafetería, durante cinco años, se llamaba Petit Café l’Escala.  Después, cambié de profesión: cajera y atención al cliente en supermercados Carrefour. Fueron cinco años más. Más tarde, tuve la oportunidad de cursar para trabajar en centros de depilación por láser Ribagrup. Y, de ahí,  comercial a puerta fría junto con mi marido.

P. ¿Qué estudios ha cursado?

R. He cursado parvulitos, EGB, BUP y un curso técnico de foto depilación por láser. Pero, lo que más me ha enseñado, es el curso de esta vida.

P. ¿Qué aficiones tiene? 

R. A pesar del poco tiempo del que dispongo, para mí un hobbie es escuchar música  y, aunque no se me de muy bien, cantar. 

P. ¿Le gustaría tener más hobbies?

R. Sí, porque eso significaría que tendría más tiempo libre para mí. Escogería la fotografía, porque me fascina.

P. ¿Qué habría hecho diferente en su vida?

R. Nada, porque me siento orgullosa de ser y tener lo que tengo. Y gracias a esta vida tengo a dos hijos preciosos y un marido estupendo.

P. ¿Por qué eligió a su marido como compañero de vida?

R. Básicamente, me enamoré de él, fue un flechazo. Era como si lo conociera de siempre.

P. ¿Hoy en día resulta más fácil ser madre que cuando era pequeña?

R. Cuando era niña resultaba difícil ya que la economía flojeaba y los trabajos para mujeres no eran abundantes. Ahora, lo que escasea es el tiempo, por lo tanto sigue siendo igual de difícil. De otro modo, habría más natalidad en el mundo.

P. ¿Qué está haciendo estos días de cuarentena?

R. Durante los tres primeros días hice el vago, completamente, estaba desubicada y necesitaba meditar. Luego comprendí que debía ocupar mi tiempo y crear una rutina. Así que me he empleado en las cosas que, con mi trabajo, son más difíciles de realizar; y además he disfrutado aún más de mis aficiones.

P. ¿Se siente orgullosa de mí?

R. Sin duda alguna sí, siempre confiaré en ti como hijo y, que sepas, que si alguna vez fallas en tu camino, deberás levantar la cabeza y aprender de ese error.