Monthly Archives: mayo 2013

“El robo de mi herencia”, por María Rodríguez (1A2)

El otro día, en clase de lengua castellana, todos los alumnos se convirtieron por unos momentos en Dashiell Hammett, Agatha Christie o Raymond Chandler. Cada cual redactó su propia historia acerca de un robo. Esta que a continuación puede leerse es la de María. Con ella, la autora trata de dejar claro que  la violencia nunca puede ser la solución.

«Me han robado 2.000.000 €. Tengo que recuperar lo que me han robado porque era toda la herencia que poseía.

Tenía un sospechoso. ¿Podría haber sido mi cruel hermano? Él estaba muy celoso, ya que yo me llevaba más parte de la herencia. Seguí a mi hermano a todas partes, siempre tenía un disfraz puesto (de policía, de cocinero…); pero un día mi hermano se mudó y, como no tenía confianza con él, no supe dónde estaba, así que le perdí la pista. No obstante, gracias a mi sobrino, con el que sí tenía mucha confianza ya que hablábamos a escondidas de mi hermano, supe donde vivía.
Llegó el día de enfrentarme a mi hermano. Nos batimos en duelo con una pistola cada uno. Mi hermano, muy astuto, intentaba despistarme; pero no pudo. Después de dos horas de combate, lo maté y pude recuperar los 2.000.000 €. Sin embargo, su mujer, envidiosa de que me llevase los 2.000.000 €, me disparó y me mató».

Un cuento para Snoopy, por Guillem Sánchez (1A2)

Tras haber leído en clase la tira cómica, ignorábamos si en la biblioteca existía algún volumen que contuviese una historia con una línea argumental como la que  Charly solicita y Snoopy desea. De modo que nos hemos puesto manos al boli para escribir una historia que pueda complacer a estos simpáticos personajes. Esta que a continuación sigue es la que firma Guillem Sánchez:

«Érase una vez una bella princesa que leía cuentos sobre sapos que se convertían en príncipes con besos de princesas. La princesa se sentía muy sola y quería casarse con un hermoso príncipe.

Un buen día, un sapo se coló en su habitación, y ella, fascinada por los cuentos que tanto había leído, lo besó. Entonces, el sapo se convirtió en un príncipe; pero la pobre princesa se convirtió en un gran perro de blanca melena. El príncipe le contó a la princesa que un malvado brujo, al cual él mismo mandó a la cárcel, le había lanzado esa maldición, y que no se podía curar. La princesa poco a poco se fue adaptando y se acabó convirtiendo en la mascota más querida del castillo. Pero, un día, la princesa se miró en uno de los múltiples espejos que había en el enrome castillo y dijo:

—¡Ay, espejito, espejito, cómo me gustaría volver a ser la misma de antes…!

Y, de repente, su deseo se cumplió. La princesa fue corriendo a contárselo al príncipe, al cual amaba; pero, para su sorpresa, este estaba pidiendo matrimonio a una bella princesa del norte. Entonces, la princesa regresó llorando a su habitación y dio tal portazo que se quedó encerrada. Y dicen que aún sigue allí, llorando por el dolor de su amor perdido».

La historia posee un desenlace ciertamente triste; pero, aun así,  suponemos que a Charly y a Snoopy les gustará muchísimo.