La ardua tarea de escribir

Redactar un texto es harto complicado. Debemos pensar el tema, investigar sobre él para poder ofrecer la máxima y más fiable información en nuestro texto, organizar toda la información en un espacio o en una estructura determinada … Es el pánico a la página en blanco.

¿Por dónde empezar?¿Qué hacer?¿Es mejor recortar y pegar de la Wikipedia?¿Quizá no entregar el texto nunca? Un texto, inevitablemente, siempre debe tener varios borradores … Sí, es inevitable.

  1. La primera cuestión es no ponernos nerviosos ante la página en blanco, debemos mostrar nuestra entereza y frialdad ante las dudas que nos asaltan. Una vez superado el trance del desconcierto debemos pensar en el tema que nos toca redactar y buscar información FIABLE, si es que no disponemos de ella.
  2. Después de tener la información (la documentación: RESÚMENES, ESQUEMAS…) debemos estructurar nuestro texto siguiendo las normas que nos imponen determinados estilos pero que en general es la siguiente:

    INTRODUCCIÓN

    NUDO

    CONCLUSIÓN

  3. Es muy importante utilizar diferentes conectores textuales para  relacionar las ideas que tratamos en nuestro texto. Más diversidad de conectores,  más gracia tiene el texto.
  4. Debemos utilizar un léxico adecuado al nivel de estudios. Además de utilizar los TECNICISMOS CORRESPONDIENTES a cada estudio: por ejemplo, en poesía no son “fragmentos” o “líneas” son versos. En un fragmento no podemos decir “trozo” como sinónimo. Debemos ser rigurosos en la expresión.
  5. Originalidad. Todos al escribir solemos buscar una manera fácil de empezar, fórmulas comunes a todos los mortales: “En este texto de El Quijote de Miguel de Cervantes…” Por lo tanto, debemos buscar una manera diferente de empezar nuestra redacción para captar el interés del lector. “Es indiscutible que Miguel de Cervantes es uno de los narradores más importantes de las letras hispanas …”
    1. Esto muestra nuestra capacidad de análisis y síntesis así como el dominio que tenemos de un tema. Cuanto más dominio y conocimiento de un tema, más fácil de adoptar nuevas perspectivas en la redacción.
  1. No debemos olvidar el repaso final de la ortografía. Siempre se escapa algún acento o alguna grafía. Recordad que siempre solemos hacer los mismos errores: “són” en vez de “son”, “és” en vez de “es”, la conjunción copulativa “i”, los diptongos que son diferentes en catalán y castellano “pàtria” vs “patria”…

En conclusión, factores a tener en cuenta: ortografía, léxico, contenido, organización del contenido, dominio del tema,  conectores, disposición textual, creatividad y originalidad.

 Imagen extraída de: http://bitacoradelmal.blogspot.com.es