Literatura y ciencia

Estamos de lleno inmersos en la Semana de la Ciencia 2018.  Bueno será que nuestro blog de lengua castellana, contribuya en algo a tal conmemoración. Y aunque, después de todo, los estudios lingüísticos también son una ciencia, en esta breve entrada de lo que vamos a hablar es de las concomitancias entre la literatura, que es un arte, y la ciencia.

Como bien expone Alberto G. Rojo en su escrito Cuatro ejemplos de una curiosa intersección, «En una valoración rápida, la ciencia y la literatura sirven a dos divinidades contrarias: la inteligencia y las emociones». A este argumento cabe añadir, también apresuradamente, otro en que se recoja la idea del distinto uso que de la lengua hacen una y otra. Mientras que la ciencia prefiere el lenguaje denotativo, de sentido unívoco, y lo considera un medio para su propósito de explicar el mundo, la literatura se erige sobre connotaciones y sentidos figurados al tiempo que otorga a la lengua suma trascendencia, elevándola del rango de mera herramienta al de finalidad en sí misma. Y es que, como Alberto G. Rojo defiende, aunque el escritor se ocupe de conmovernos con mundos imaginados y el científico, de descifrar el mundo real, «Las grandes obras literarias dirigen miradas profundas a la realidad y los grandes avances científicos redefinen los límites de la imaginación, de manera que es concebible que las dos disciplinas, en un sentido amplio, se intersecten».

Día de la Biblioteca

Hoy, como cada 24 de octubre desde 1997, en nuestro país, se conmemora el Día de la Biblioteca. Por tal motivo, en la página de Amigos del Libro, puede leerse un pregón escrito por Antonio Rodríguez Almodóvar. Se trata de un pregón, además, concebido como homenaje a Ana María Matute.

Si lo prefieres, puedes leerlo a continuación, sin salir de nuestro blog:

—¡Ana María, despierta!
El príncipe se quedó contemplándola. Era guapa, el pelo negro, los ojos grandes, la boca carnosa. Luego la sacudió suavemente, por un hombro. Insistió: —Vamos, mujer, que ya es hora.
Ana María, solo después de un rato, empezó a moverse. Primero movió un dedo, luego una ceja, luego entreabrió un ojo.
—¿Y tú… quién… eres? —preguntó, no sin gran esfuerzo.
—¡Soy el Príncipe Azul!
—¿El qué? —El príncipe… ¿No te acuerdas? Tenemos que amarnos.
—¿Es obligatorio?
—Claro, lo manda la tradición.
—¡Pues entonces vete a hacer gárgaras!
Ana María se giró hacia un lado y volvió a dormirse. El príncipe quedó sumamente desconcertado. Se incorporó del filo del lecho y se puso a pasear la estancia.Vio las telarañas del tiempo colgando de los pesados cortinajes, vio a un par de alabarderos durmiendo de pie, la nariz del uno apoyada en la nariz del otro. Vio, o mejor dicho, escuchó la estridente sinfonía de ronquidos que le llegaban de todas partes de aquel palacio encantado; ronquidos atronadores de guardianes forzudos, ronquidos silbantes de cocineros exquisitos, ronquidos trascendentes de capellanes gordinflones, ronquidos, ronquidos… Como que tuvo que taparse las orejas para no ser víctima de aquel terremoto sónico… y entonces se dio cuenta: ¡el fuego de la chimenea también dormía! Se acercó, aproximó una mano a aquellas llamas petrificadas y quedó ensimismado… Luego de un tiempo incontable, levantó la vista y vio sobre la repisa una hilera de libros. Eran libros de cuentos, los únicos objetos de aquel lugar que no habían acumulado polvo ni telarañas. Con un tembleque en el dedo índice de la mano derecha, impropio de todo un príncipe, fue recorriendo los títulos: Cuentos de antaño, de Charles Perrault, Cuentos de los hermanos GrimmCuentos de H. C. Andersen, Cuentos de Ana María Matute… Al leer este último, el corazón empezó a repicarle. Sacó el libro y lo abrió. Al azar fue leyendo: “Todos nos acostamos con el lobo, pero lo que no podemos hacer es confundirlo con la abuelita.” “La infancia es más larga que la vida”. “El que no ama está muerto”.
Justo al acabar esta frase, cesaron los ronquidos y el fuego de la chimenea cobró repentina vitalidad. El príncipe se apartó.
—Eso, ahora ponte a curiosear en mis cosas —oyó a sus espaldas. Levantó un poco más la vista y vio, en el espejo de la chimenea, cómo se incorporaba en su magnífico lecho una dama todavía más magnífica. Casi cien años de edad, el pelo totalmente blanco y la sonrisa totalmente pura. — ¿Se puede saber qué día es hoy?
—¿Hoy? —El príncipe no tenía ni la menor idea.
—¡Me acabo de acordar!— Exclamó ella—. ¡Es 24 de octubre, Día de la Biblioteca! ¡No te quedes ahí pasmao, que los niños nos están esperando! ¡Vamos, Príncipe Azul, mueve el culo!

 

Recorte de prensa (1)

Esta pretende ser la primera de una serie de entradas en que ir siguiendo esporádicamente aquellas expresiones aparecidas en la prensa que pueden invitarnos a una reflexión gramatical. No entraremos nunca a debatir ideológicamente los contenidos de las noticias seleccionadas, pues no es nuestro propósito.

Empecemos ya.

Durante estos días, la prensa se está ocupando de informar y opinar acerca de la posible falsificación del máster de Cifuentes. En concreto, hoy, el diario Infolibre se hace eco de una noticia publicada por El Confidencial en que, planteando una presunta falsificación de firmas, se dice, en la misma cabecera de la noticia, que «El catedrático responsable del máster, Enrique Álvarez Conde, se reunió este martes con las tres profesoras que supuestamente firmaron ese acta en el despacho de un abogado “para tratar de pactar una versión común”».

Al lector, puede asaltarle la duda de si el despacho de un abogado es el lugar en que las tres profesoras firmaron supuestamente el acta o donde el catedrático se reunió con ellas. El sentido común parece apuntar a esta última posibilidad, puesto que la firma de actas universitarias no requiere la presencia de un abogado, mientras que, para pactar una versión común ante posibles querellas criminales, sí parece oportuno disponer de los consejos de un letrado. De hecho, en el desarrollo de la noticia, puede volver a leerse esta información, expurgada de manera que no deja lugar a la ambigüedad: «El catedrático responsable del máster, Enrique Álvarez Conde, se reunió este martes con las tres profesoras en el despacho de un abogado “para tratar de pactar una versión común”».

¿Por qué se produce este vicio anfibológico en el primer redactado, pero no en el segundo? ¿Podría haberse evitado sin la pérdida de información del segundo redactado?

Para intentar dar respuesta, conviene simplificar la estructura oracional y fijar nuestra atención en la parte diferencial (en verde). Prescindamos, pues, del complemento de finalidad pospuesto y del sujeto antepuesto: “Se reunió este martes con las tres profesoras que supuestamente firmaron ese acta en el despacho de un abogado”. Si observamos bien, vemos cómo, entre el CCL y el verbo reunir(se), al que complementa, se ha intercalado una proposición de relativo, cuya función es CN del núcleo “profesoras”. Ello hace que ahora el CCL quede próximo al verbo de esta subordinada y que nuestro cerebro tienda a procesarlo como posible complemento suyo. Para evitar esta anfibología sin necesidad de suprimir nada de la estructura oracional, el periodista podría haber ubicado como último complemento del verbo principal aquel que contiene la oración de relativo: «El catedrático responsable del máster, Enrique Álvarez Conde, se reunió este martes en el despacho de un abogado “para tratar de pactar una versión común” con las tres profesoras que supuestamente firmaron ese acta». Nótese que, con esta nueva disposición de los elementos oracionales, se introduce una nueva variación en la complementación, pues el SP “con las tres profesoras…” se subordina, sintácticamente, al verbo “pactar” y no al verbo “reunir(se)”. No obstante, con ello, no se da conflicto semántico alguno.

DILM 2018

Hoy se conmemora el Día Internacional de la Lengua Materna. Coincidiendo con esta fecha, hemos dado la bienvenida a Sophia, la nueva compañera de aula en la optativa de 1.º de ESO Hablar, leer, escribir. Todos nos hemos presentado ante Sophia en nuestras respectivas lenguas maternas: castellano, catalán y ruso; ella, a su vez, lo ha hecho en alemán.

Necesidad obliga, suele decirse, y, dado que Sophia no habla ninguna de nuestras dos lenguas oficiales, hemos acudido a las TIC para salir del apuro. Cada uno de nosotros ha escrito su presentación en el traductor virtual del teléfono móvil y, tras leerla en nuestro idioma propio, hemos dejado que fuese la aplicación, a través de la activación del audio, la encargada de pronunciar el texto traducido al alemán. Finalmente, Sophia, ha hecho lo propio, invirtiendo lógicamente el proceso y permitiendo que el traductor pronunciase en castellano su presentación original en alemán.

Nos encanta conocer a Sophie. Ens encanta conèixer a Sophie. Нам нравится встречаться с Софи. Wir lieben es, Sophie zu treffen.

(¡Ay, ay, ay… Espero que el traductor sepa lo que se dice!).

A unos 0,5 km/seg

Durante esta semana, conmemoramos en el instituto la Semana de la Ciencia. Como granito de arena más, vaya esta contribución en que trataremos de conjugar breve pero esencialmente el rigor del dato científico con los valores connotativos propios del espíritu artístico, es decir, en nuestro caso, de la emoción literaria.

Vamos a ello. En este 2017, el eje central de la Semana de la Ciencia es el turismo sostenible. Si acudimos al diccionario, este nos define, como concepto básico de turismo, el hecho de viajar por placer. Si a ello añadimos la idea de que no hay mayor placer para el espíritu que el que ofrece el amor y que este es un sentimiento que nos sustenta como ningún otro, podemos llegar a concluir que no hay turismo sostenible más íntimamente entendido que el que nos hace viajar hasta el ser querido.

Y ahora que, acaso algo tramposamente, ya me he hecho venir bien los argumentos, os propongo que redactéis una frase galante, un requiebro amoroso, una expresión tierna…, con la que halagar al ser amado. Esta expresión ha de contener necesariamente el dato científico de la velocidad de rotación de la tierra (la cifra puede estar redondeada).

Ada(m/n)ismo

adamismo

Esta semana los bachilleres de primer curso han tenido que vérselas con el diccionario en línea. Lo que parecía que iba a ser un simple ejercicio de consulta, en realidad tenía su intríngulis. El ejercicio en cuestión consistía en exponer cuál es la diferencia de significado existente, según el DRAE, entre los términos parónimos adamismo y adanismo.

La respuesta exacta es aquella que señala a la acepción segunda de adanismo, esto es, la que hace referencia a la práctica del desnudismo, como exclusiva de esta voz, mientras que el resto de acepciones de ambas expresiones son de uso compartido o indiscriminado.

Las tres preguntas surgidas del EDL

european-languages-number-of-speakersHoy, durante una de las clases de 1.º de bachillerato, al hablar acerca del Día Europeo de las Lenguas, se me ha ocurrido preguntar si alguien sabía cuál es la palabra más larga del castellano (traducida, también lo es del catalán). Siempre hay quien se lanza al celebérrimo, aunque poco productivo comunicacionalmente, supercalifragilísticoespialidoso, el cual, claro está, no puede darse enteramente como acierto. Nadie ha apostado, sin embargo, por otro palabro hiperbólicamente polisílabo: hipopotomonstrosesquipedaliofobia. Y digo “sin embargo” porque son muchos los alumnos de esta promoción que en algún momento de sus vidas escolares recientes me la han oído decir a mí durante algún paréntesis jocoso.

En fin, que comentario tras comentario, esta mañana he acabado por formular tres preguntas que se están convirtiendo, mientras yo voy poniendo negro sobre blanco, en los primeros deberes TIC del curso. Allá van:

  1. ¿Cuál es la palabra más larga del castellano?
  2. ¿Cuál es la palabra más larga de las lenguas europeas?
  3. ¿Por qué es poco menos que imposible que el castellano posea la palabra más larga de las lenguas europeas?
(Los datos del mapa no están debidamente actualizados)

 Hola!

(Clica al Hola! i tingues un bon #EDL)

Avui, durant la classe de llengua castellana del 1A4, hem commemorat el Dia Europeu de les Llengües (EDL) a la biblioteca del nostre centre. Hem treballat un dels materials que hi ha a l’abast de tothom a la pàgina de l’EDL. Es tracta d’un joc de targetes en què es representen alguns animals i les onomatopeies corresponents en diversos idiomes europeus. Les hem fet servir de base d’inspiració per crear les nostres amb més animals i més representacions de sons.

DLP2

Bautiza el “spinner”

Fidget spinnerSin duda, aunque en la imagen gire vertiginosamente, no habrás tardado apenas nada en identificar qué objeto aparece en ella. Efectivamente, es un fidget spinner o spinner, sin más. Ahora bien, ¿sabes a qué debe su nombre en inglés? Y ya puestos, aprovechando nuestros recientes conocimientos sobre procesos de creación léxica y considerando que, usada por nosotros en textos en castellano, el sustantivo spinner ha de considerarse un extranjerismo, ¿te atreves a crear un calco, ya sea por adaptación, por traducción o semántico? Deja tu propuesta en forma de comentario a esta entrada y… ¿Quién sabe si un día no la veremos también propuesta por la Fundéu o incluso admitida en el DRAE?