Día de libros y rosas

Que hoy celebremos el día del libro y el día de la rosa tiene, como todo en esta vida, una explicación. O, para ser más exactos, dos.

La primera atañe a la rosa y nos habla de un legendario sant Jordi, una legendaria princesa y un no menos legendario, pero malogrado, dragón, de cuya sangre derramada, al morir, brotó un rosal. La princesa y el caballero no vivieron felices ni comieron perdices; pero como quiera que, antes de volver grupas, sant Jordi obsequiase a la regia doncella con la rosa que más refulgía bajo el sol su bermellona hermosura, hoy, día de este santo patrón, los catalanes acostumbramos a regalar rosas a la mujer que amamos.

La segunda explicación atañe al libro y, aunque no legendaria sino real, contiene algunas falsedades o, cuando menos, inexactitudes. El Día Internacional del Libro debe su fecha conmemorativa a la casualidad de que quienes han llegado a ser los escritores más universales de todos los tiempos, Miguel de Cervantes y William Shakespeare, falleciesen un 23 de abril de 1616 —casualmente, el dramaturgo inglés parece haber nacido también un 23 de abril, cincuenta y dos años antes—. Sin embargo, cabe saber que tal fecha señala días, en realidad, distintos. Efectivamente, en aquel año de 1616 España e Inglaterra no se regían por el mismo calendario. Mientras que aquí, en 1582, se había adoptado el calendario gregoriano, acullá continuó en vigor el juliano hasta 1756. Si consideramos que el desfase temporal que el nuevo calendario intentaba enmendar era de diez días, ha de concluirse que el autor de Hamlet y de Romeo y Julieta falleció, según fecha gregoriana, es decir, según fecha de nuestro actual calendario, el 3 de mayo de aquel 1616.

Y aún hay más pues, en rigor, Cervantes tampoco murió en el pretendido 23 de abril, sino que tal fue el día de su entierro; en realidad, había fallecido el día anterior.

En fin, ya solo faltaría que acabase siendo cierta esa hipótesis, cada vez más ampliamente aceptada, acerca de que William Shakespeare no fue más que un simple hombre de paja a quien no debemos ni una sola página de magistral dramaturgia.

Sin duda, razones imperfectas todas ellas para un día perfecto. Y, como suelen decir los italianos: «Se non è vero, è ben trovato». Aun así, por si alguien necesita apoyar la celebración en efemérides más precisas, el Inca Garcilaso de la Vega murió ese mismo 23 de abril de 1616. Y, solo durante el siglo XX y dentro del ámbito de las letras hispánicas, fallecieron también un 23 de abril Eugenio Noel, Edgar Neville, Alejo Carpentier y Josep Pla.

Os deseo a todos amor, lectura y amor por la lectura.

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Día Mundial del Teatro

 Es posible que el Día Mundial del Teatro no resista la comparación con el siempre cercano DÍa Mundial de la Poesía. Aun así, si nos dejamos tentar…, o ni siquiera, si vamos a buscarlo, el teatro no nos defraudará. Nunca lo hace. Podemos leerlo de forma silente, como solemos hacer con la narración o la lírica; podemos leerlo o dejar que se nos lea de forma dramatizada y situarlo ya a medio camino entre su esencia y su función —nosotros venimos de hacerlo en las clases de 4.º de ESO con los Tres sombreros de copa—; o, finalmente, podemos representarlo o asistir a su representación.

Literatura, en primera instancia, e interpretación, dirección, escenografía…, ulteriormente, el arte dramático tiene mucho de espejo en que mirarnos y aprender. Y hoy es un buen día para hacerlo. Tan bueno como otro cualquiera, aunque más señalado; de ahí que yo lo esté diciendo ahora.

Espero que disfrutéis del corte teatral que os he seleccionado en el encabezamiento de esta entrada. Se trata de una representación con mucho sentido del humor al alimón entre Tricicle y Les Luthiers, dos de las compañías que llevan toda la vida haciéndome reír inteligentemente.

«Oh, qué hermoso día habrá sido».

Primavera y poesía

primavera-y-poesiaMuy a menudo, primavera y poesía van de la mano. Por un lado, sucede que casi todo el mundo identifica, mediante una reducción simplista, poesía con poesía lírica, y poesía lírica con poesía amorosa. Por otro lado, la primavera es considerada unánimemente, según recurrencia de la emoción humana, como la estación del amor. Acaso lo uno y lo otro no sean sino lugares comunes de nuestra cultura; pero, en cualquier caso, helos siempre ahí.

Muy a menudo también, además de tratarse de dos conceptos que van de la mano, son dos realidades que nos vienen de la mano, pues el 21 de marzo es el Día Mundial de la Poesía y también la fecha más habitual del equinoccio de primavera en el hemisferio boreal. No en vano, las Naciones Unidas declararon que el día en que la naturaleza inicia su florecimiento fuese el día en que se conmemorase también «el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona».

Este año, sin embargo, la primavera ha venido —nadie sabe cómo ha sido— un día antes que la poesía. Exactamente, ha empezado en el mismo momento en que yo publico esta entrada, es decir, a las 11 h y 29 m de este lunes 20 de marzo. Bien…, qué más da; lo que importa es que una y otra se nos instalen en las entrañas para todo el año. Y vuelta a empezar.

Os invito a celebrar el advenimiento con el poema que Olga Xirinacs compuso para la ocasión el año pasado y que fue traducido al castellano por Carlos Vitale:

“Coged las rosas”

Mirad, es tan solo un momento. Contemplad
cómo entra la primavera de sangre verde.
Preparo mi cuaderno para escribir un rato
sobre este fenómeno que llega en silencio.
Quizá un viento leve, quizá un mistral
moverá las hojas de las lilas,
de las moreras y de los avellanos,
llevará el perfume de los jacintos a las plazas,
sobre tumbas recientes, sobre las olvidadas,
y recordará a vivos y muertos que en este mes de marzo
hay un día que llaman de los poetas. De la poesía.
Tolstói escribió Resurrección, la contundente entrada
a la fuerza de vivir y a la ambición de los hombres,
todo en una sola página, la primera.
Oh, sí, leedla. Porque si algo es preciso que diga el poeta
es que la vida vuelve y se hace sitio, y que los hombres
luchan contra toda naturaleza. Contemplad, también,
La primavera, de Odilon Redon en el Museo Pushkin:
la mujer rosa y desnuda bajo el árbol inmenso,
y no es preciso decir nada más en este día veintiuno de marzo.
La he escrito hace ya muchos años, esta primavera,
mientras los laureles crecían y ofrecían
coronas victoriosas. Coged las rosas
antes de que se deshojen. Hojas y páginas de libro
se abandonan a la frágil esperanza del poeta.

¿Y por qué “detrás” de un gran hombre?

citas-para-el-8mSuele decirse que “Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer”. La frase enseña muy a las claras un tipo de machismo que penetra la sociedad y la cala, un machismo que acaso no sea tan fácilmente detectable como, por ejemplo, el que provocan las evidentes discriminaciones laborales: sueldos inferiores, difícil acceso a cargos ejecutivos y directivos…

Aparentemente, en una falaz primera impresión, puede entenderse que la expresión reivindica la valía de la mujer, puesto que la posibilidad de la grandeza del hombre nos la hace entender necesariamente asociada a la grandeza femenina. No obstante, la presencia de la mujer tiene lugar detrás y no delante, ni siquiera al lado. Ello, obviamente, obliga a pensar en que el éxito, la primacía social, intelectual, económica… pertenecen al varón. Machismo, pues, como bien decía al principio.

Tal vez, a causa de ello, John Lennon reescribiese irónicamente la famosa frase, dejándola en aquel memorable «Detrás de cada idiota siempre hay una gran mujer». Ahora, en primera instancia, la expresión nos habla de la valía de la mujer, la cual, pese a todo, sigue situada detrás del hombre. Y es que, muy probablemente sea cierta aquella máxima de la feminista Estella Ramey, que decía: «La igualdad llegará cuando una mujer tonta pueda llegar tan lejos como hoy llega un hombre tonto”.

Como sabéis, hoy conmemoramos el Día Internacional de la Mujer. Por ello, te animo a que escribas un comentario a este artículo y formes parte de la campaña de concienciación sobre la importancia de evidenciar la participación capital de las mujeres en cualquier ámbito de la vida, poniendo de manifiesto así no solo su contribución social, histórica, científica…, sino también su trascendencia en el entorno familiar, profesional o académico.

Día Internacional de la Mujer

Hay dos clases de hombres:

  • Aquellos para quienes el 8 de marzo no es más que el sexagésimo séptimo día del calendario gregoriano, salvo que se esté en año bisiesto, por lo que automáticamente pasaría a la consideración de ser el sexagésimo octavo día del calendario gregoriano.
  • Aquellos para quienes el 8 de marzo es un día conmemorativo y, sobre todo, reivindicativo.

O acaso sean tres las clases de hombres que hay, en cuyos ámbitos se subsumen las dos anteriores:

  • Aquellos para quienes la ironía está solo en los dos carteles de la derecha de la imagen superior de esta entrada.
  • Aquellos para quienes la ironía está solo en el cartel del centro de la imagen superior de esta entrada.
  • Aquellos para quienes la ironía está en los tres carteles de la imagen superior de esta entrada.

Machado, «in memoriam»

«Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar».

He aquí cuatro versos de Serrat, tan íntimamente ligados, en Cantares, a otros versos proverbiales de Antonio Machado, que diríanse machadianos.

Hoy, 22 de febrero de 2017, se conmemora el septuagésimo octavo aniversario del fallecimiento de este gran, enorme, poeta español. Son setenta y ocho años que han pasado y se nos han quedado, pese a que él nunca persiguió la gloria ni dejar en la memoria de los hombres su canción. Son setenta y occho años que han pasado y se nos han quedado, acaso porque sí. Y acaso, llanamente, porque resulta ser cierto que todo pasa y todo queda, en especial donde los bosques se visten de espino.

Cien años y un día rubenianos

Momento en que Dionisio entrega a don Sacramento uno de los conejos muertos envuelto en papel, poco después de que este haya parodiado los versos rubenianos.

Tal día como hoy del año pasado se conmemoraba el centenario del fallecimiento del poeta nicaragüense Ruben Darío. Ciento un años acaso no sea un número demasiado redondo como para andar tirando de efeméride; no obstante, durante estos días en las clases de poesía de 4.º de ESO hemos andado a vueltas con los ritmos métricos de la princesa triste y pálida de la boca de fresa. Y no solo ello, sino que estas clases de métrica han tomado el testigo de las tres clases de lectura en que hemos dramatizado esos Tres sombreros de copa en que don Sacramento irrumpe en escena parodiando, sin pretenderlo, a su querida hija Margarita a través de la caricatura de esta princesa suspirante.

Feliz 2017

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Así como el año 2016 fue declarado por las Naciones Unidas como Año Internacional de las Legumbres, el 2017 ha sido declarado Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. Sin duda, siendo como somos lloretenses, oiremos hablar de todo ello; sin embargo, desde el punto de vista de la lengua y la literatura castellanas, encontraremos otros referentes.

El final de 2016 nos deja algo huérfanos con el cierre del año Cervantes. No obstante, durante este 2017, próximo a comenzar, recordaremos a otros autores de las letras españolas, al conmemorarse el centenario de su nacimiento; Gloria Fuertes, por ejemplo, poetisa por la que siento una doble debilidad: la del hombre de letras adulto y la del niño que fui; o José Luis Sampedro, autor de una de las novelas que he leído con mayor deleite: La vieja sirena. Si nos remontamos cien años más, hasta 1817, encontraremos a dos autores de los que acabamos de aprender algo en las clases de 4.º de ESO: José Zorrilla y Ramón de Campoamor nacieron ese año.

Pero, seguramente, si va a haber un nombre propio literario con el que identificar 2017, este será el del poeta oriolano Miguel Hernández, de cuya infausta muerte, celebraremos el septuagésimo quinto aniversario. La Comisión de Cultura del Congreso acaba de aprobar, por unanimidad, la propuesta del grupo parlamentario Compromís de declarar 2017 Año Miguel Hernández

Ojalá, con la suma de todo ello, el 2017 nos sea, en efecto, un año feliz.