30ª y 31ª sesiones (07 y 8/11/2022)

DON QUIJOTE DE LA MANCHA

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Contenidos PAU

Características de la locura de don Quijote. Parodia de las novelas de caballerías en el aspecto, nombre, escenario, origen y objetivos del héroe cervantino. Principales diferencias entre la Primera y la Segunda parte. Las tres salidas del protagonista. Carácter de Sancho Panza. Los ideales quijotescos: justicia, libertad, sentido caballeresco. El amor cortés y la creación de la amada ideal. Función de Cide Hamete Benengeli. Influencia del Quijote apócrifo de Avellaneda.

1. Miguel de Cervantes Saavedra, un perfil biográficoMiguel de Cervantes - Wikipedia, la enciclopedia libre

1.1. De la cuna al cautiverio

Miguel de Cervantes Saavedra nació en 1547 en Alcalá de Henares. Fue cuarto de los siete hijos de un médico cirujano, que mantuvo con dificultades la familia, con la que tuvo que trasladarse a Valladolid, donde Miguel inició su formación académica, que culminó en Madrid, en el colegio de Juan López de Hoyos, de la mano del cual Cervantes publicó sus primeros versos, un erasmista que, sin duda, influyó fuertemente en su pupilo: las críticas que se lanzan a la riqueza y a los que abusan de su poder, junto con la defensa de la libertad individual, que encontramos en el Quijote son algunas de las señales del erasmismo del mismo Cervantes.

Durante el verano de 1569, Cervantes huye a Italia, acusado de herir a un hombre, seguramente en un duelo. En Roma, sirve durante un tiempo al cardenal Acquaviva y, en 1570, se enrola como soldado. En octubre de 1571, en la batalla de Lepanto, Miguel entró en combate a pesar de estar con fiebres y recibió dos heridas, una en el pecho y otra en la mano izquierda, que no impidieron que, una vez curado (la mano quedó algo anquilosada), participase en otras acciones militares y sirviera como soldado de guarnición en varias ciudades italianas.

La estancia en Italia dio a Cervantes la oportunidad de conocer ciudades como Roma, Milán, Florencia y Venecia, que florecían entonces en el cenit de su esplendor renacentista, y que dejaron honda huella en el escritor.

En setiembre de 1575, Cervantes se embarcó con su hermano Rodrigo, también soldado, para viajar de Nápoles a la península Ibérica. Llevaba cartas de recomendación con las que pretendía ser ascendido a oficial del ejército. Cuando bajeles turcos apresaron la galera y se llevaron cautivos a Argel a los dos hermanos, las cartas de recomendación se convirtieron en comprometedoras, ya que los turcos pensaron que estaban ante un rehén de elevada condición y que, por tanto, de él podrían conseguir un elevado rescate. En el caso de Miguel, el rescate se demoró cinco años, tiempo que se le hizo insufrible, de manera que protagonizó audaces intentos de fuga que fueron frustrados. La libertad le llegó en setiembre de 1580, después que unos frailes trinitarios pagaran su rescate. Hay huella de esta experiencia en dos piezas teatrales: El trato de Argel Los baños de Argel, así como en la historia del cautivo que interpoló en la primera parte del Quijote.

1.2. Dificultades para rehacer su vida

El rescate de los hermanos mermó la menguada hacienda de los Cervantes hasta el endeudamiento. Miguel, falto de recursos, marchó al encuentro de la corte de Felipe II, de la que consiguió algo de dinero; sin embargo, intentó infructuosamente marchar a América. Por ese tiempo (1582), ya había comenzado a redactar La Galatea y mantenía relaciones con Ana Villafranca, mujer casada con quien reconoció tener una hija, Isabel de Saavedra. A pesar de ello, en 1584, contrajo matrimonio con Catalina de Salazar, una joven de 19 años, hija de una familia principal, aunque no rica.

Entre 1587 y 1600, Cervantes se estableció en Sevilla con el cargo real de comisario de abastos, que le llevó a recorrer gran parte de Andalucía como cobrador de impuestos y requisando cereales y aceite para proveer las galeras de la Armada Invencible. Era un oficio ingrato y lleno de incidentes que le puso en contacto con una variopinta gama de tipos humanos, que irá recordando y retratando en el Quijote y otras obras: venteros y campesinos, pícaros y titiriteros, curas de aldea y delincuentes, etc. Su segundo intento de marchar a América quedó también frustrado. Continuando con su oficio de recaudador de impuestos, fue encarcelado por un corregidor de Écija en 1592, acusado de vender una partida de trigo sin autorización. La apelación fue rápida y se le puso de inmediato en libertad. En 1594, obtuvo la comisión de cobrador de alcabalas (tributo que gravaba las ventas de productos) y otros impuestos atrasados en el Reino de Granada. El banco donde iba depositando el dinero quebró, y, ante la imposibilidad de presentar en efectivo lo cobrado, fue encarcelado de nuevo, esta vez durante tres meses en la cárcel de Sevilla. Corría el año 1597 y de esta segunda experiencia carcelaria nació el Quijote. De la desilusión, del cansancio y la amargura de este hombre acosado por el infortunio surgió la mayor reflexión que haya hecho un hombre sobre su tiempo: el Quijote. La cárcel de Sevilla, además, lo puso en contacto con el hampa local, gente sin ley que describió con extraordinaria maestría en la novela ejemplar Rinconete y Cortadillo y en el episodio de los galeotes del Quijote.

Entre Lepanto y la Armada Invencible, de 1571 a 1588, pasaron diecisiete años, que son los del progresivo desengaño de Cervantes, quien despertó del sueño heroico para darse amargamente de bruces con la realidad.

1.3. Los años de la vejez y la muerte

“Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y esos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies; este digo que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha […] llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra. Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo, herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlo Quinto, de felice memoria“. (Prólogo a Novelas ejemplares) 

Así sería el retrato de Miguel de Cervantes en 1603, cuando, casi sesentón, se estableció en Valladolid con su mujer, sus hermanas y su hija Isabel.

La noche del 27 de junio de 1605, fue herido de muerte frente a la casa de Cervantes un caballero. Se detuvo e interrogó a toda la familia, y aunque el auto del proceso demuestra que no tuvo nada que ver con el suceso, sí se puso en duda la moralidad de la casa del escritor.

A partir de 1606, siempre tras la corte, Cervantes fijó su residencia en Madrid, donde comenzó su etapa de fecundidad editora, facilitada por el éxito de la primera parte del Quijote. Hasta entonces solo había publicado algunos poemas circunstanciales, La Galatea (1585) y algunas obras estrenadas entre 1582 y 1587, que no obtuvieron el éxito deseado. En los diez años que van desde 1606 hasta su muerte, Cervantes vio aparecer el resto de su obra; fue en esta etapa de madurez, cuando nuestro autor conoció el éxito y la fama, con sus correspondientes envidias y elogios. Por ejemplo, es notoria la mutua animadversión entre él y Lope de Vega, no disimulada ni por uno ni por otro.

Cuando murió, hacia el 23 de abril de 1616, hacía pocos días que había terminado la dedicatoria de su última obra, Los trabajos de Persiles y Sigismunda.

A la luz de lo comentado el día anterior, podemos concluir que la biografía de Miguel de Cervantes es la propia de un personaje antiheroico– de ahí, el claro paralelismo entre el escritor y su máxima creación, el hidalgo Alonso Quijano-. Resulta también evidente la correspondencia entre su trayectoria vital y la situación del país: su vida transcurre a caballo entre dos periodos histórica e ideológicamente antitéticos.

2. Producción literaria

Poesía 

Es curioso observar como el propio Cervantes considera que el Quijote, su obra trascendental y universal, no es otra cosa que un pasatiempo. Sin embargo le concede gran importancia a su obra poética. Por lo visto, el sueño de Cervantes hubiese sido pasar a la posteridad como un gran poeta, pero no fue así, porque su obra poética no alcanza la calidad de su narrativa. Es conocida la admiración que sentía Cervantes por Garcilaso de la Vega a quien intentaba imitar en sus poemas.

Sin embargo, Cervantes no llegó nunca a ser un gran poeta. En el Viaje al Parnaso, poema en tercetos, él mismo reconoce su fracaso:

Yo, que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo.(…)

Teatro 

A Cervantes  le fascinaba el teatro y siempre fue un dramaturgo frustrado. Las compañías de teatro no le compraban sus obras porque veían que eran más aburridas, lentas o clasicistas. Así, Cervantes tuvo que conformarse con contemplar el gran éxito de Lope de Vega. Nuestro autor reivindicaba un teatro más reflexivo, pero eso no le interesaba al público. No supo encontrar una fórmula dramática exitosa como la de Lope.

En 1615 publicó Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados:

El gallardo español
La casa de los celos
Los baños de Argel
El rufián dichoso
La gran sultana doña Catalina de Oviedo
El laberinto de amor
La entretenida
Pedro de Urdemalas
El juez de los divorcios
El rufián llamado Trampagos
La elección de los alcaldes de Daganzo
La guarda cuidadosa
El vizcaíno fingido
El retablo de las maravillas
La cueva de Salamanca
El viejo celoso

Los mayores aciertos teatrales de Cervantes se concretan en sus ocho entremesesEl juez de los divorcios, El rufián viudo llamado Trampagos, La elección de los alcaldes de Daganzo, La guarda cuidadosa, El vizcaíno fingido, El retablo de las maravillas, La cueva de Salamanca El viejo celoso.

El entremés es una pieza teatral de carácter menor que se puso de moda a finales del siglo XVI. Los entremeses se caracterizan por su lenguaje popular, a menudo dialectal, y se solían representar en los entreactos de las comedias para dar más variedad, diversión y entretenimiento en las jornadas teatrales. Suelen ser breves cuadros de costumbres con un argumento muy sencillo.

En los entremeses de Cervantes destaca la viveza del lenguaje, la colorista vitalidad del conjunto y la espléndida recreación de sus tipos y personajes: un mundo de tramposos, vividores, rufianes y prostitutas que son herederos de la gracia de los pasos de Lope de Rueda, por quien Cervantes sentía profunda admiración.

Las novelas

Aunque actualmente consideramos como novela narraciones de largo formato, en tiempos de Cervantes no sucedía así. En Italia y en Francia las narraciones largas recibían el nombre de “roman” y “romanzo”, mientras que a las cortas se las denominaba como “nouvelle” o “novella”. Puesto que en España el término “romance” se empleaba ya para otro tipo de composiciones literarias, podemos decir que Cervantes fue el primer autor en utilizar el término “novela” para las narraciones largas. Cervantes, fue, por encima de todo, un fructífero autor de narrativa y cultivó todos los géneros de novelas– idealistas y realista-, aunque la más reconocida fue el Quijote.

Orden cronológico:

 

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29ª sesión (03/11/2022)

DEBERES: Comentario de un poema de Quevedo o Lope- Jueves, 10 de noviembre.

Comentario de “Un soneto me manda hacer Violante…”

En 1617 Lope había estrenado una comedia menor, La niña de plata, la cual es en general poco conocida, aunque incluye uno de los poemas más célebres del autor, el soneto que, a modo de juego, se va explicando a sí mismo mientras se desarrolla, hasta coronar su logro final.

Este tipo de composiciones recibe el nombre de “metapoemas”, ya que el tema es la propia realización del poema: un soneto del soneto. Se trata de un ejercicio metapoético en el que se va descubriendo la composición del poema paso a paso.

Diego Hurtado de Mendoza  (1503-1575)  fue el primero en cultivar el burlesco tema del “soneto del soneto”.

http://www.biblioteca-antologica.org/wp-content/uploads/2009/09/HURTADO-DE-MENDOZA-Diego-Sonetos.pdf   (XXXV)

Al principio del poema nos sitúa “in media res”, ya que no nos hace ninguna presentación , solamente nos informa de la tarea que tiene entre manos. También en el primer verso encontramos la excusa literaria “un soneto me manda hacer Violante”. Así pues, este Violante (en principio un nombre inventado) hace de mecenas de Lope y es el que motiva el  soneto.En el segundo verso, Lope utiliza la “captatio benevolentiae”, con gesto de humildad, aunque sea falsa. A partir de ahí se dedica a describir el proceso de la composición mediante un tono divertido y desenfadado.
La grandeza en este poema consiste en  que sin hablar de nada habla de todo. Dicho de otro modo, aparentemente esta composición no cuenta ninguna historia pero en cambio nos detalla el modo de hacer un soneto de forma ingeniosa y sorprendente.
El lenguaje es extremadamente sencillo, no hay ni una palabra de difícil comprensión. Junto con este fácil lenguaje nos encontramos con una ausencia de figuras literarias, tal y como las conocemos, pues este poema se desvía hacia el conceptismo, de un modo elemental. Solo encontramos tópicos latinos como la captatio benevolentiae et alii que vimos con anterioridad e hipérbatos (ya que sigue siendo un poema, un poco desordenado). Dicho esto si ordenamos todos los versos veremos que no hay otra complejidad.
En definitiva, no hay ninguna temática oculta en el fondo y es, quizá, el poema más sencillo pero a la vez desconcertante e inquietante de Lope de Vega.

 

. Comentario de “Ir y quedarse…”

Para ofrecernos una definición del amor y expresar el dolor que le provoca la ausencia de la amada, Lope recurre a un soneto de estructura bimembre y paralelística y en donde predominan las paradojas y antítesis, recursos que ya aparecían en la lírica cancioneril del S. XV.

Desde el inicio nos muestra la primera antítesis (“ir y quedarse y con quedar partirse”) y a medida que vamos avanzando nos encontrados con otras (“caer de un cielo, y ser demonio en pena, hablar entre mudas soledades, pedir pues resta fe paciencia, a lo temporal llamar eterno…”) y todo ello con la finalidad de demostrar, justamente, que el amor es un sentimiento tan complicado , tan irracional, que resulta imposible de describirlo sin afirmar y a la vez desmentir lo dicho anteriormente.

Estructura interna: dos partes, la primera hasta el primer verso del segundo terceto, en donde el poeta define el sentimiento amoroso y el dolor provocado por la ausencia, y la segunda en donde desvela el estado definido.

Aclaraciones sobre el contenido:

– Verso 2- El amante parte sin alma porque se marcha sin vigor, desalentado y va con alma ajena porque lleva el alma de la amada impresa en su interior.-vv 3 y 4- Alusión a una episodio de la Odisea de Homero- Referencia culta
-v 6- “hacerse ilusiones sobre frágiles realidades”- v. 8- Lope se identifica con un demonio caído. Como los angles caídos, condenados a la ausencia de Dios, el amante es un “demonio en pena” castigado a la ausencia de la amada.-v. 14- metáforas propias de la poesía petrarquista.

Obsérvese también que la composición habla de sufrimiento que causa la ausencia de la amada, en diferentes partes del poema:
* Arder como la vela y consumirse: sufrimiento de cualquier enamorado.
* No poder del árbol desasirse: no poder escapar del dolor, la locura del amor.
* Haciendo torres sobre tierna arena: acciones en vano, que fácilmente se viene abajo.
* Caer de un cielo, y ser demonio en pena: agonía que deja el amor.
* Creer sospechas y negar verdades: engañarse a sí mismo
* Fuego en el alma, y en la vida infierno: el fuego amoroso y el sufrimiento que deja.

– Otros: El uso del infinitivo confiere un valor atemporal y de reflexión.

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Ausencia profesora (01/11/2022)

Ausencia profesora.

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28ª sesión (27/10/2022)

  • Comentario “Mira, Zaide, que te aviso…”

Comentario “Suelta mi manso, mayoral extraño”

El siguiente poema pertenece a la lírica cultivada durante su juventud, en la que destacaban los romances y sonetos de temática más variada, en contraposición a las obras cultivadas en su madurez que abrazaban principalmente temas religiosos.

En esta obra, el autor se centra en un tema autobiográfico de carácter amoroso y además, pastoril, con influencias del petrarquismo español. Lope de Vega dedica este soneto a Elena Osorio, una joven con la que mantuvo una tormentosa relación. El argumento principal está basado en la historia de ambos, en la que la muchacha decidió abandonarle por Francisco Gravela, un hombre adinerado y poderoso.

En cuanto a la métrica, se trata de un soneto (típico de la lírica italianizante), de versos endecasílabos, de rima consonante que siguen el siguiente esquema: ABBA-ABBA en los cuartetos, y CDE-CDE en los tercetos.

La estructura temática del poema se divide en cuatro partes, las cuales coinciden con el número de estrofas:

En la primera estrofa, el autor lleva a cabo una petición dirigiéndose al hombre que le ha robado a su amada, alegando que él puede conseguir a cualquier mujer que desee y, por lo tanto, debe dejar marchar a Elena.

En la segunda estrofa, Lope de Vega refleja la rabia que siente hacia él, ya que este se la ha arrebatado utilizando sus riquezas y alhajas para conquistarla (“y no le engañen tus collares de oro”). La juventud e inexperiencia de la joven, reflejada en el verso octavo (“que a las primeras hierbas cumple un año”), hace que esta caiga rendida a los pies del seductor Gravela.

En la siguiente estrofa, el poeta hace una descripción física de su amante (“…tiene el vellocino, pardo, encrespado”).

Por último, en la cuarta estrofa, reta a Gravela a que la deje marchar porque el amor sincero que siente por él hará que la muchacha vuelva a sus brazos.

El lenguaje empleado es común y cotidiano, pero destaca una gran abundancia de adjetivos (pardo, extraño, regalado…); también introduce referencias personales empleando numerosos posesivos (“su esquila”, “mi manso”, “tu bien”, “mi daño”). Además, utiliza el modo imperativo y los vocativos, preferentemente, en la primera y cuarta estrofa (“ponle su esquila”, “mayoral extraño”, “deja la prenda”).

El soneto incluye diferentes figuras retóricas propias del Barroco. En primer lugar, todo el poema constituye una alegoría, ya que Lope de Vega utiliza términos metafóricos propios del ámbito pastoril, para plasmar sus vivencias personales de una forma más indirecta. En los versos 9 y 12, encontramos varias anáforas: “Si pides señas, tiene el vellocino” “Si piensas que no soy su dueño, Alcino” También en los versos 8 y 14: “que a las primeras hierbas cumple un año”, “que aun tienen sal las manos de su dueño” A lo largo de la composición, el autor hace una repetición clara de la conjunción “y”. En el verso 4 y 7 encontramos dos antítesis muy pronunciados (“perdida por tu bien y por mi daño”, “blanco toro”). Además, en el verso 11 está presente una comparación (“…y los ojuelos tiene como durmiendo en regalado sueño”) con la que hace referencia a la forma de los ojos de la joven.

(Fuente: Bitácora de Literatura española)

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27ª sesión (26/10/2022)

1er control parcial (hasta Góngora, inclusive)

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26ª sesión (25/10/2022)

  • Lope de Vega: vida y obra

 

 

Comentario de “Mira, Zaide, que te aviso”

En “Mira, Zaide, que te aviso”, Lope usa una forma épica- el romance-, con personajes supuestamente moriscos, para burlarse de sí mismo y de su relación con su amante Elena Osorio. Tras los nombres de Zaide y Zaida, se esconden los protagonistas de la historia real. Elena era una mujer casada, pero con el marido ausente, hija del empresario teatral para el que comenzó a trabajar Lope. Parece ser que Lope de Vega explicó a un amigo suyo su relación con Elena y la reputación de la mujer enseguida fue conocida por todo Madrid. Aunque Lope retó en duelo al amigo por no guardar su secreto, Elena, ofendida denunció a Lope de Vega por calumnias, razón por la cual fue desterrado de la corte.

La estructura interna consta de dos partes: el parlamento de Zaida- en primera persona-, que reprocha a Zaide que se vaya de la lengua y no sepa guardar el secreto de su relación, eso sí, elogiando otras muchas virtudes de su amante; y los últimos cuatro versos en los que interviene la voz del narrador para cerrar con la amenaza de Zaida, es decir, Elena Osorio.

Como hemos comentado anteriormente, nos encontramos ante una estrofa de carácter popular, que junto al soneto fue de las estrofas más cultivadas por Lope de Vega. Este romance  morisco, donde, como en toda su obra, el amor humano y divino, personal y familiar del autor queda reflejado en sus versos, es de versos octosílabos con rima asonante en los pares dejando libres los impares. Cabe destacar el uso de una licencia métrica en el verso tres para que cuadre el recuento silábico del poema. Al tratarse de una estrofa de carácter popular, caracterizada por la sencillez, no encontramos demasiadas figuras retóricas. Pero merecen destacarse, aparte del uso del campo semántico propio de los romances moriscos – cautivos, cristianos, alcaide, abencerraje, moro– las anáforas ( con la repetición al inicio de varios versos de queni y si), los paralelismos como ( no pases por mi calle – no hables con mis mujeres, qué fiestas me dan contento – qué colores me aplacen, que hiendes, rajas y partes – que danzas, cantas y tañes), los pleonasmos en el verso 25-26 ( pierdo- gano, perderte-ganarte), las metáforas ( corrida de haber mirado, con lo que se refiere a las lágrimas y los galanes de tus partes, con lo que se refiere a sus cualidades). La sencillez aparente de este largo romance de Lope de Vega se refleja en la escasez de hipérbatos, muy típicos en toda poesía y con lo que nos hace ver que la misión de esta obra poética no era meramente estética, sino que pretendía ser entendida por el pueblo.

Debemos destacar la ironía, que es constante a lo largo del poema por alabarse a sí mismo y criticarse también de forma humorística, aunque con un fondo amargo, por la boca del personaje de Zaida. Podríamos añadir que sus romances se caracterizaban por una naturalidad y claridad expresiva que se alejaba de lo artificioso. Esa es la razón por la que nos supone una cierta facilidad entender el mensaje y la historia que nos quiere explicar sin necesidad alguna de releer y analizar estrofa por estrofa.

(Fuente: Bitácora de Literatura española)

Cuando los juglares recitaban los cantares de gesta, la gente pedía que repitieran los fragmentos más interesantes. El pueblo los aprendió y al repetirlos exclusivamente de forma oral, fue cambiando su contenido. En el siglo XV desapareció el gusto por los cantares de gesta, pero se siguieron recordando algunas partes de los mismos que se convirtieron en romances.

Romance es un poema  narrativo formado por una serie indefinida de versos octosílabos, de los cuales los versos pares riman en asonante y los impares quedan libres.

El corpus poético que conocemos como Romancero nuevo está constituido, “stricto sensu”,  por aquellos textos (generalmente romances), producidos por autores cultos a la sombra del éxito de los Cancioneros de romances del romancero viejo. La época de esplendor del Romancero nuevo, en el siglo de oro, la ocupan las dos últimas décadas del siglo XVI y la primera del siglo XVII. Durante este tiempo, y a lo largo de todo el siglo XVII, los textos del Romancero nuevo fecundan e invaden la casi totalidad de géneros literarios de la época, del teatro a la novela, pasando por obras de carácter didáctico.

 

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25ª sesión (24/10/2022)

  • Comentario “¡Fue sueño ayer…!”

 

Aproximación a la vida y obra poética de Lope de Vega

BIOGRAFÍA

La vida de Lope Félix de Vega Carpio es tan intensa y turbulenta que no cabe en pocas líneas.

Nació en Madrid (1562), de padres humildes. Estudió con los jesuitas, y tal vez en las Universidades de Alcalá y Salamanca. Desde muy joven fueron famosos sus amores: así sus largas relaciones con Elena Osorio, que acabó dejándolo , a lo que el poeta reaccionó con versos difamatorios que le valieron un destierro de Madrid por ocho años.

Durante el destierro, Lope se casó con Isabel de Urbina; con ella se instala en Valencia, donde hay una vida teatral muy activa, y escribe ya comedias: En 1594 muere Isabel. Y en 1595 Lope regersa a Madrid.

Nuevos amores (con Micaela Luján). Y un nuevo matrimonio con Juana Guardo. A los cuarenta y tres años entra al servicio del frívolo duque de Sessa, al que sireve en degradantes aventuras amorosos. Pero, al morir su hijo Carlos y Juana, reacciona y se oredena sacerdote (1614).

Pero el amor vuelve a tentarle: en 1616 se enamora de la bellísima Marta de Nevares, de 26 años; el cuenta 56. Tienen varios hijos. Vive en pleno escándalo, pero su popularidad es inmensa. Marta queda ciega y luego pierde la razón. Lope, ya viejo, está junto a ella, cuidándola hasta que muere en 1632.

Otras tristezas se acumulan en sus últimos años: una de sus hijas se escapa de casa; otro de sus hijos pierde la vida en América. Lope morirá en Madrid en 1635. Su entierro fue una multitudinaria manifestación de duelo y admiración.

POETA LÍRICO

La lírica de Lope es muy rica y variada:

  • En buena medida, la publicó en libros como RimasRimas sacrasRimas humanas y divinas...
  • Y hay también infinidad de poemas intercalados en obras dramáticas y novelescas.

Los temas que aborda tienen fuertes raíces autobiográfiacs: tranmite sus estados emocionales más trascendentes o los acontecimientos menos discretos de su intensa vida. Sus versos, a veces, son crónicas poco disimuladas de sus amoríos, que el público leía con avidez.

Lope se valió de todos los metros, pero destacó particularmente en el uso del romance y del soneto. Sus romances fueron famosísimos. Es, desde luego, uno de los representantes más conspicuos del llamado Romancero nuevo o artístico. Fue también un fecundísimo escritor de sonetos, de los que compuso más de un millar. Los sonetos constituyen la base de las Rimas de 1602. Estas Rimas parten de la tradición petrarquista, pero la trascienden por la fuerza vital y emocional que transmiten.

En su obra conviven los más variados estilos. Aunque su poética parte del principio de la claridad absoluta, no renuncia en absoluto ni al juego conceptual ni al adorno formal. De ahí la presencia en sus poemas de paradojas, juegos de palabras, correlaciones, antítesis, sutilezas conceptuales, etc. Sin embargo, son, al tiempo, justamente famosas sus composiciones líricas de tono popular, en las que imita los procedimientos propios de la poesía tradicional: metros cortos, paralelismo, repeticiones, estribillos, adjetivación colorista, sencillez léxica, etcétera.

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24ª sesión (20/10/2022)

. Comentario de “Madre, yo al oro me humillo”Madre yo al oro me humillo. | Tirar de Lengua

La letrilla – vid. características en el poema de Góngora-, cuyo estribillo es un conocido refrán castellano, recrea y parodia una situación típica de la poesía tradicional: el momento en que una joven confiesa a su madre su amor por cierto galán. En este caso, la muchacha ama al dinero, personificado como un noble de innumerables virtudes. El poeta denuncia así la omnipotencia del dinero, auténtico rey de una sociedad deplorablemente materialista. Quevedo constata con tristeza que, en la España de su tiempo, el dinero ha adquirido tanta fuerza que salta por encima de las leyes e importa más que el linaje y la virtud a la hora de establecer la valía de un individuo.

Notas para el comentario

Estrofa 1. Aparece la figura de la madre como confidente// La amarillez del rostro era síntoma de enamoramiento//Doblón y sencillo eran monedas

Estrofa 2. El oro nace en América(las Indias) porque desde allí llegaba a España. Acaba enterrado en Génova porque servía para pagar los cuantiosos préstamos que los monarcas españoles habían pedido a los banqueros genoveses para costear sus guerras.// fiero: feo- El dinero convierte al feo en guapo.

Estrofa 3. El dinero da y quita la dignidad (decoro) porque al rico todo el mundo lo respeta. Además el dinero permite corromper a las personas y saltarse la ley (quebrantar cualquier fuero).

.Estrofa 4. Quevedo, firme defensor de la división tradicional de la sociedad, critica que el dinero importe más que el linaje a la hora de establecer la valía y la dignidad de las personas.

. Estrofa 5- Blanca de Castilla, princesa que en el S. XIII se casó con el rey de Francia. Quevedo dice que, como el dinero estan apreciado, incluso el miembro más humilde de su casa goza de tanta importancia como la ísmísima princesa. Por otra parte, una nueva dilogía: la blanca era una moneda castellana de escaso valor

Estrofa 6- El poeta da a entender que sólo quien tiene dinero puede comprar títulos nobiliarios// Escudo, término polisémico// Los mismos barcos (robles) que traen el dinero de América codician el oro.

. Estrofa 7- El dinero es importante en los negocios – aunque trato también significa relación sexual// Los ancianos guardan el dinero en sus monederos para esconderlo de los ladrones// El dinero hace perder la honestidad y consigue sobornar a la justicia.

. Estrofa 8- El dinero es tan poderoso que, incluso tras ser descuartizado, conserva su autoridad.

. Estrofa 9- Las damas adoran tanto el dinero que hacen lo que sea en cuanto ven la cara de un doblón// Nótese la dilogía “caras baratas”: se venden por poco/ antítesis.

. Estrofa 10- Tiene mayor poder que el escudo en la guerra; por otra parte, a la persona adinerada se la trata en todas partes como si estuviera en su propio país. 

Reflexión

Poderoso caballero es Don Dinero es un poema que nos hace observar la realidad social y política en la época correspondiente al Siglo de Oro, desde una óptica más cercana a cómo lo harían documentos legales o historiográficos. Principalmente porque Quevedo nos quiere transmitir el peligro del orden creado por el dinero, utilizando el género de la poesía con fina ironía y sarcasmo.

El hombre se deshumaniza al crear un dios monetario, al que reverencia todo el sistema. El problema se presenta como una tragedia porque sin el dinero, no se es nadie. Sin embargo, el dinero no puede crear lo verdaderamente importante ni la felicidad ni la amistad, valores que no tienen precio. Por el contrario, lo que genera es codicia, avaricia, envidia y deseos de poder, ánimos que Quevedo por desgracia conocía bien por su trayectoria como escritor, por sus experiencias políticas y sus años de cárcel y destierro.

Quevedo fue un intelectual estrechamente relacionado con el poder  del cual se pudo burlar sarcásticamente en numerosas ocasiones dejando por escrito estos y otros versos, bien porque se lo podía permitir,  o bien por la tolerancia del Rey hacia él por su reconocimiento social. Sabía que la política giraba en torno a Don Dinero. En otras palabras, conocía perfectamente que el poder político estaba basado en el dinero y que el dinero daba poder.

” ¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!”

El siguiente soneto se encuentra entre los poemas metafísicos, en los cuales el escritor hace una reflexión sobre la fugacidad del tiempo, la brevedad de la vida y la aceptación de la muerte. El poema está basado en el tópico literario “fugit irreparabile tempus” (“tempus fugit”), el cual indica la condición fugaz de la vida humana y el carácter irrecuperable del tiempo.  El tema fue tratado por los estoicos, de cuya filosofía participaba Quevedo. El motivo central del poema está basado en la concepción de la vida como una lucha inútil contra la muerte. Además, el autor desdeña y recalca la insignificancia de las ambiciones y preocupaciones terrenales ante la muerte.

1er cuarteto- Según el autor, la vida es una breve experiencia comprendida entre dos largos períodos dominados por la nada absoluta: del sueño a  la tierra.// Y desarrollo ambiciones y hago proyectos pese a no ser más que un punto del cerco que me cierra- Quevedo repite las ideas de Séneca, pensador romano y uno de los máximos exponentes del estoicismo.

2º cuarteto- La vida no es más que un breve combate librado en el marco de una guerra inoportuna con la muerte. Al luchar contra ella, nos vamos debilitando y envejeciendo. Nuesro cuerpo no se dedica así a hospedarnos sino a enterrarnos, pues nuestra lucha contra la muerte nos conduce precisamente a la muerte.

1er terceto- Léxico perteneciente al campo semántico temporal y formas verbales que se utilizan para insistir en el paso del tiempo y la fugacidad de la vida.

2º terceto- El tiempo es como un jornalero que cava en la vida del poeta su sepultura.

Como vemos, el poema insiste una y otra vez en la íntima conexión entre la vida y la muerte, que son fuerzas casi idénticas: como dijo Séneca, vivir es caminar al encuentro de la muerte, de tal modo que cuanto más vivimos, más muertos estamos. El pesimismo existencial de la composición es evidente.

El lenguaje utilizado no se excede en cuanto a dificultad, ya que los términos empleados son bastante comunes, aunque su utilización es más compleja. El poeta introduce numerosos sustantivos pertenecientes al campo semántico de la guerra (combate, defensa, peligro, armas…). Además, el autor expresa la fugacidad del tiempo mediante una serie de adverbios temporales (ayer, mañana y hoy), y con la enumeración de verbos en presente y pasado que prosiguen al término “hoy” e indican el avance implacable del tiempo (v 10: “hoy pasa, y es, y fue, con movimiento”). La ausencia de verbos y la repetición de la palabra “poco” en el segundo verso (“¡Poco antes, nada; y poco después, humo!) subrayan la brevedad de la vida. También se encuentran posesivos en abundancia (“mi defensa”, “mis armas”), con los que el autor remarca que se trata de una experiencia personal y transmite una sensación de amargura y angustia vivida en primera persona.

Entre los rasgos más característicos de Quevedo, se encuentra el uso en abundancia de figuras retóricas. La primera estrofa es una exclamación retórica en su totalidad y aporta una gran expresividad a la presentación del tema. A su vez es un hipérbaton que expresa la confusión del autor ya que sabe que va a morir pero no conoce lo que viene después de la muerte.

En los dos primeros versos encontramos dos antítesis muy acentuados (“ayer, mañana”, “antes, después”). También un encabalgamiento (“…y presumo apenas punto al cerco que me encierra”). El segundo cuarteto constituye una metáfora en la que se presenta una degradación que va desde la vida hasta la muerte. Más adelante, en los versos 5 y 6, están presentes dos epítetos (“importuna guerra”, “peligro sumo”), que aportan mayor énfasis a los sustantivos guerra y peligro. En varios versos se produce una bimembración, aunque la división no es del todo precisa (v 1: “¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!”, v 2: “¡Poco antes, nada; y poco después, humo!”). Por otra parte, el autor emplea la conjunción “y” en reiteradas ocasiones, aunque este polisíndeton es más evidente en el verso 10 (“hoy pasa, y es, y fue…”). Por último, encontramos numerosas personificaciones. En el verso 8 (“menos me hospeda el cuerpo, que me entierra”), en el verso 11 (“que la muerte me lleva despeñado”), y por último, la cuarta estrofa completa, en la que las horas y el momento son los que van dejando señas en la vida del autor.

Apesar de la aparente sencillez del poema, debido a la ausencia de palabras de difícil comprensión y de estructuras oracionales complejas, se puede apreciar una gran carga expresiva gracias a la abundancia de figuras retóricas. Esta riqueza de recursos expresivos es característica del Barroco y está muy presente en la poesía de Quevedo, ya que fue uno de los máximos representantes del movimiento.

Comentario “Miré los muros de la patria mía” (1613)

En este soneto, Quevedo trata otro de los temas recurrentes del Barroco, tal como se aprecia en el título: la fugacidad de la vida, en este caso remarcando la presencia de la muerte en todo lo que nos rodea (tópico conocido como memento mori).   La fuente es la Epístola XII de Séneca, uno de los principales autores estoicos, a Lucilio. El último verso es traducción de otro de Ovidio: nihil est nisi mortis imago.  Pese a la gravedad del tema, no usa un tono de lamentación, sino de conformidad ante la ley de la vida, como buen estoico.

Vemos como el “yo” poético atraviesa espacios distintos, en una clara progresión- de lo general o más abarcante, a lo particular- que reflejan o ponen de manifiesto la certeza e imminencia de la muerte. Atendamos a la progresión que intensifica el tono emocional del poema:

1er cuarteto- “los muros de la patria mía”=el espacio público habitado- Sintagma plurisignificativo según qué lectura se haga del soneto. Por ejemplo, una lectura política llevaría a la decadencia de España; también podría tratarse de una referencia al Madrid de Quevedo o bien, atendiendo a uno de los referentes básicos del Barroco, al motivo tradicional de las ruinas.//Presencia de la 1ª persona// Antítesis básica

2º cuarteto- “Salíme al campo”= espacio natural-El sol seca los ríos fruto del dehielo

1er terceto- “Entré en mi casa”-=espacio personal// Báculo: bastón

2º terceto- Idea esencial (estructura sintetizante)- En los dos últimos tercetos, el poeta interioriza lo que hasta entonces era pura descripción.

PESIMISMO VITAL Y EXISTENCIAL EVIDENTE QUE PUEDE SER CONSECUENCIA DE DIVERSOS FACTORES

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23ª sesión (19/10/2022)

LA POESÍA DE FRANCISCO DE QUEVEDOFrancisco de Quevedo - Wikipedia, la enciclopedia libre

Francisco de Quevedo y Villegas (Madrid, 1580- Villanueva de los Infantes, 1645) fue uno de los escritores más relevantes de nuestro barroco, un gran escritor que manejaba de forma magistral el idioma castellano y un hombre de profundos contrastes como se refleja en su propia obra: sonetos amorosos sublimes y sátiras misóginas, poemas religiosos y otros humorísticos o mordaces… Los contrastes barrocos están muy presentes en su producción literaria, un producción amplísima, ya que cultivó todos los géneros en su época.

Quevedo fue uno de los máximos representantes de la tendencia conceptista basada en la asociación ingeniosa de palabras e ideas. Los recursos más empleados serán las dilogías, paradojas, antítesis, elipsis, equívocos…  Aunque cultivó todo tipo de géneros literarios,  vamos a centrarnos en su trayectoria poética en la que podemos distinguir:

  1. Poemas amorosos: Quevedo cultivó una poesía de corte petrarquista de lenguaje conceptual, con empleo de paradojas y siguiendo la línea del amor cortés y la poesía del Cancionero. En este grupo se encuentra el famoso soneto, “Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra…”. Destaquemos su actitud  también en el ámbito amoroso: poesía de elogio y misógina, a la vez. Sus sonetos de amor son de un hondo apasionamiento aunque poco se sabe de su vida amorosa (si bien tuvo cierta popularidad entre las mujeres y un matrimonio desgraciado). No sabemos qué hay de tópico literario y qué de profundo anhelo en sus versos amorosos.
  1. Poesía satírica y burlesca: está emparentada con la literatura clásica antigua (Marcial, especialmente). Predomina el verso octosílabo. Son los poemas que más claramente ponen de manifiesto la capacidad para la agudeza y el ingenio lingüístico de Quevedo. Los objetos de su sátira son muy  variados: mujeres, maridos burlados, judíos, médicos, boticarios, abogados, jueces, escritores (Góngora  en particular), las modas, el poder del dinero, etcétera. Importante en la sátira es la parodia idiomática. La parodia de las palabras se hace sustituyendo parte de la palabra (correcta o caprichosamente descompuesta): quintaesencia /quintainfamia. Gusto por el juego de palabras: pretendiente/pretenmuela; alcahueta/alca­madre/güetas­tías. Con prefijos o sufijos: archipobre. También la parodia de la frase: de “alma en pena”, “marido en pena”; de “llover a cántaros”, “llorar a cántaros”; de “hablar entre dientes”, “hablar entre muelas”. Esta parodia se extiende asimismo a la morfología y la sintaxis (“muchísimo nariz” o “soy un fue”, por ejemplo).
  1.   Poemas metafísicos y morales: abordan cuestiones típicamente barrocas como la muerte, la brevedad de la vida, la fugacidad del tiempo, la censura de vicios diversos…, habitualmente desde una perspectiva desengañada y pesimista.

 

. Comentario de “A una nariz” 

“A una nariz” es la caricatura poética de una nariz de la que se realzan sus defectos por medio de expresiones hiperbólicas. El soneto, que tiene una estructura paralelística, es una acumulación de imágenes (A es B) y dilogías (uso de una palabra con dos significados distintos dentro del mismo enunciado.).

Sayón: falda grande que cae acampanadamente hacia el suelo.

Escriba: alusión al mundo judaico. Los escribas eran los intérpretes de la ley de Dios en el judaísmo. La nariz era ancha como el sayón y grande e inclinada como la espalda de alguien que está escribiendo.

Peje: Pez. La nariz era larga como un pez espada, pero con muy grandes aletas (barbas=pelos) en la punta. A su vez, la palabra “peje” está tomada también en este otro sentido: peje=mal sujeto. El verso indica que era una nariz enorme de la que asomaban pelos; pero también era la nariz de una mala persona.

Un reloj de sol porque de su cara salía la nariz como una barra larga (o gnomon) del reloj de sol; pero era un reloj de sol está mal encarado si no le da el sol: el rostro del narigón era, pues, sombrío. Mal encarado significa también que tiene mala cara.

Alquitara: alambique. Utensilio con un gran tubo por el que fluye el líquido destilado. Pensativa incide en la imagen del objeto encorvado hacia el suelo.

Un elefante boca arriba. Este verso tiene también dos sentidos. Se trata de una nariz monstruosamente grande como un elefante con las patas arriba; pero simultáneamente, el narigudo era como una elefante por encima de la boca.

Ovidio Nasón era un famoso poeta latino de la familia de los Nasones. “Naso” en latín significa “nariz”.

Espolón es la punta en que remata la proa de una nave (DRAE)

Las doce Tribus. Extraordinaria hipérbole, pues da a entender que la nariz equivalía a la suma de las narices de los miembros de las doce tribus de Israel. Popularmente, se atribuye a los judíos la peculiaridad de tener la nariz grande.

En la cara de Anás. Tan grande era la nariz que resultaría ofensiva aun si se pusiera en el rostro de un judío chato. Quevedo juega con la falsa etimología de “A-nas”, “sin nariz”. A propósito de este dato, hay que recordar que el poeta fue declarado antisemita.

Frisón es, según la RAE, algo “que es grande y corpulento dentro de su género”.

Sabañón es una hinchazón o ulceración de la piel. La metáfora sugiere que la nariz está hinchada y roja (morado y frito).

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22ª sesión (18/10/2022)

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  • Fray Luis: antítesis entre vida convulsa  y anhelo de paz interior.
  • Las tres vías místicas.
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  • Comentario “Romance del prisionero”.
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