- Comentario “¡Fue sueño ayer…!”
Aproximación a la vida y obra poética de Lope de Vega
BIOGRAFÍA
La vida de Lope Félix de Vega Carpio es tan intensa y turbulenta que no cabe en pocas líneas.
Nació en Madrid (1562), de padres humildes. Estudió con los jesuitas, y tal vez en las Universidades de Alcalá y Salamanca. Desde muy joven fueron famosos sus amores: así sus largas relaciones con Elena Osorio, que acabó dejándolo , a lo que el poeta reaccionó con versos difamatorios que le valieron un destierro de Madrid por ocho años.
Durante el destierro, Lope se casó con Isabel de Urbina; con ella se instala en Valencia, donde hay una vida teatral muy activa, y escribe ya comedias: En 1594 muere Isabel. Y en 1595 Lope regersa a Madrid.
Nuevos amores (con Micaela Luján). Y un nuevo matrimonio con Juana Guardo. A los cuarenta y tres años entra al servicio del frívolo duque de Sessa, al que sireve en degradantes aventuras amorosos. Pero, al morir su hijo Carlos y Juana, reacciona y se oredena sacerdote (1614).
Pero el amor vuelve a tentarle: en 1616 se enamora de la bellísima Marta de Nevares, de 26 años; el cuenta 56. Tienen varios hijos. Vive en pleno escándalo, pero su popularidad es inmensa. Marta queda ciega y luego pierde la razón. Lope, ya viejo, está junto a ella, cuidándola hasta que muere en 1632.
Otras tristezas se acumulan en sus últimos años: una de sus hijas se escapa de casa; otro de sus hijos pierde la vida en América. Lope morirá en Madrid en 1635. Su entierro fue una multitudinaria manifestación de duelo y admiración.
POETA LÍRICO
La lírica de Lope es muy rica y variada:
- En buena medida, la publicó en libros como Rimas, Rimas sacras, Rimas humanas y divinas...
- Y hay también infinidad de poemas intercalados en obras dramáticas y novelescas.
Los temas que aborda tienen fuertes raíces autobiográfiacs: tranmite sus estados emocionales más trascendentes o los acontecimientos menos discretos de su intensa vida. Sus versos, a veces, son crónicas poco disimuladas de sus amoríos, que el público leía con avidez.
Lope se valió de todos los metros, pero destacó particularmente en el uso del romance y del soneto. Sus romances fueron famosísimos. Es, desde luego, uno de los representantes más conspicuos del llamado Romancero nuevo o artístico. Fue también un fecundísimo escritor de sonetos, de los que compuso más de un millar. Los sonetos constituyen la base de las Rimas de 1602. Estas Rimas parten de la tradición petrarquista, pero la trascienden por la fuerza vital y emocional que transmiten.
En su obra conviven los más variados estilos. Aunque su poética parte del principio de la claridad absoluta, no renuncia en absoluto ni al juego conceptual ni al adorno formal. De ahí la presencia en sus poemas de paradojas, juegos de palabras, correlaciones, antítesis, sutilezas conceptuales, etc. Sin embargo, son, al tiempo, justamente famosas sus composiciones líricas de tono popular, en las que imita los procedimientos propios de la poesía tradicional: metros cortos, paralelismo, repeticiones, estribillos, adjetivación colorista, sencillez léxica, etcétera.