Un monstruo en París (2016) Latín científico macarrónico

Nos encontramos en el real Jardín de plantas medicinales de París. Emile y el excéntrico inventor Raoul llegan para hacer entrega de uno de sus curiosos cachivaches.

Cuando ven el árbol gigante, Raoul, que se las da de científico, se inventa el nombre. Él, en la versión doblada al español,  habla de “terribles extremus gigantus circus… esparragus”. Pero en realidad, tal como nos remarca el sabio mono Charles, se trata de una “Sequoia sempervirens”, una conífera que puede vivir más de 2000 años y llegar a crecer hasta los 100 m. de altura.

El nombre científico que se inventa es, de todas formas, bastante descriptivo…

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