Jude (1996) Catulo, 51

Nos encontramos en la época victoriana. Jude Fawley, después de un matrimonio convencional, conoce a la mujer que buscaba: Sue es inteligente y hermosa. Lástima que, según las costumbres de aquellos años, vivirán en pecado.

A nosotros no nos lo parece. En cambio, lo que sí és un pecado es que la protagonista esté leyendo el poema 51 de Catulo en la famosa traducción al inglés de Peter Whigham y, cuando cita el primer verso en latín, en vez de las palabras originales aparezcan unas estrañas formas macarrónicas: “hominus similis Deus qui sedet ad laterem”. Quizás se trata de un problema en la pronunciación y deberíamos imaginarnos una cosa así como: “homo similis Deo qui sedet ad latus”.

De todas formas, el original de Catulo dice en realidad: “Ille mi par esset deo videtur (…) qui sedens adversus identidem te spectat et audit…”. O sea, nada que ver con la película…

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