Unidad 4

ACTIVIDADES REPASO EXAMEN UNIDAD 4

Haz estas actividades para repasar para el examen. Alguna pregunta puede ser igual o muy parecida. Te conviene hacerlas. Si puedes imprímelas. Si no, selecciónalas, cópialas y pégalas en un procesador de textos.  ( al final de los 9 ejercicios,tienes las soluciones)

 

  1. Identifica las proposiciones subordinadas sustantivas que hay en estas oraciones y sustitúyelas por un nombre o pronombre:
    Me disgusta que no me hables.
    Nos anunciaron que se casaban en primavera.
    Estaba harto de que su hermana fumara tanto.
    Leer cada día aumenta tu vocabulario.
    Siempre soñaba con que le tocaba la lotería.

2. Subraya la proposición subordinada sustantiva que hay en cada una de estas oraciones y di qué función realiza:
Dime si vendrás con Paula o con Paco.
Me preocupa que llegue tan tarde.
Dependía de que le pasaran a recoger por su casa.
Estábamos hartos de que se metieran con nosotros.
Le sorprendió la noticia de que le concedían un premio.

3. Identifica todas las proposiciones subordinadas sustantivas que hay en estas oraciones y di qué función realizan:
Es imprescindible que ahorres agua.
No sé si ya estará todo preparado.
Paco preguntó: ¿Qué queréis tomar?
Tenía deseos de triunfar a toda costa y por eso se mostraba dispuesto a hacer cualquier cosa.
Quiero saber cuándo vendrás y dónde vas a instalarte.

 

4. Escribe todas las B, V, H, G, GU, J y tildes que faltan en estas oraciones:
Se produ__ o el derrum__ amiento cuando los operarios extra__ an la__ iga oxidada.
Cuando el averi__ e quien  __ a sido, __ ara que se a__ er__ ence de su actitud.
ayer lle__ e cansada a casa, pero aun car__ e con un monton de tra__ a__ o extra
__ asta que lle__ o la __ ora de apagar la luz para dormir.
Al empezar a leer la no__ ela, tu ya dedo__ iste que la persona que lo ha__ ia traducido era __  olandesa.

 

5. Subraya la subordinada sustantiva de cada de estas frases e indica su función sintáctica ( sujeto, CD, C. Régimen, C. Nombre, C. del adjetivo)

 

a/ El escritor confesó a los periodistas que no creía en los fantasmas

b/Es interesante que contratéis un guía para la visita de la catedral

c/ No sé cómo resolveremos este grave problema de financiación

d/ Su manía de llegar antes de tiempo nos libró del atasco

e/ Dinos si al final vendrás a casa de la abuela con nosotros.

f/ Explícame quién ha entrado antes aquí

g/ Me enseñó a que afrontara con calma las dificultades

 

6/Subraya la subordinada sustantiva de C. Directo A continuación, sustítuyela por los pronombres LO o eso

 

a/ No creo que el portero deje el equipo antes del final de la temporada

b/ No sabía muy bien dónde vivía su tía

c/ Mamá ha dicho que la esperáramos aquí

d/ No sé si nos ha dicho la verdad.

 

ORTOGRAFÍA Y EXPRESIÓN.

7. Escribe el hómofono correcto en los espacios en blanco.

 

a/ Hecha, echa

___ la sal en el agua

b/ Habría, abría

Él________ una lata de sardinas.

c/ha, ah, a.

—–¡Qué sueño!

Iremos…. verte después

d/he, eh, e

Tenía hijos—— hijas

Hoy—– trabajado mucho

e/Haber, a haber, a ver

Voy —–quién ha llamado

Tiene que—— una solución

 

8. Escribe la tilde diacrítica donde sea conveniente

 

a/ No entiendo como ha pasado ni que ha sucedido

b/ ¡Cuanto tiempo! ¡Como me alegro de verte!

c/ Ya sabes quien me lo ha dicho y por que te lo digo.

d/ ¿Cuando quedamos? Dime cual es tu dia libre.

 

9. Pon los acentos que faltan en el texto siguiente

¿Cual es el rio mas largo del mundo?

El Nilo o el Amazonas. Entre esos dos rios que atraviesan varios paises de Africa, el primero, y de Surametica, els egundo, navega el debate sobre cual es el curso mas largo del mundo. Hasta ahora, el Nilo ocupaba la primera posicion. Sin embargo, una expedicion de cientificos ha “alargado” la longitud del Amazonas hasta los 6.8000 kilometros mas largo que el Nilo”

 

(El PAIS.com)

ACTIVIDADES REPASO EXAMEN UNIDAD 4 Soluciones

Ejercicio 1 /soluciones

Me disgusta que no me hables. – Me disgusta tu silencio.
Nos anunciaron que se casaban en primavera. – Nos anunciaron su boda.
Estaba harto de que su hermana fumara tanto. – estaba harto de tabaco, de humo.
Leer cada día aumenta tu vocabulario. – La lectura diaria aumenta tu vocabulario.
Siempre soñaba con que le tocaba la lotería. – Siempre soñaba con el premio de la lotería

Ejercicio 2/soluciones

Dime si vendrás con Paula o con Paco. – CD
Me preocupa que llegue tan tarde. – SN sujeto
Dependía de que le pasaran a recoger por su casa. – CR
Estábamos hartos de que se metieran con nosotros. – CAdj.
Le sorprendió la noticia de que le concedían un premio. – CN

Ejercicio 3/soluciones

Es imprescindible que ahorres agua. – función: sujeto
No sé si ya estará todo preparado. – función: CD
Paco preguntó: ¿Qué queréis tomar? – función: CD
Tenía deseos de triunfar a toda costa y por eso se mostraba dispuesto a hacer cualquier cosa. – función: CN / CAdj
Quiero saber cuándo vendrás y dónde vas a instalarte. – función: CD / CD

Ejercicio 4/soluciones

Se produjo el derrumbamiento cuando los operarios extraían la viga oxidada.
Cuando él averigüe quién ha sido, hará que se avergüence de su actitud.
Ayer llegué cansada a casa, pero aún cargué con un montón de trabajo extra hasta que
llegó la hora de apagar la luz para dormir.
Al empezar a leer la novela, tú ya dedujiste que la persona que lo había traducido era
holandesa.

Ejercicio 5/soluciones

a) El escritor confesó a los periodistas que no creía en los fantasmas. CD.
b) Es interesante que contratéis un guía para la visita de la catedral. Sujeto.
c) No sé cómo resolveremos este problema. CD.
d) Su manía de llegar antes de tiempo nos libró del atasco. CN.
e) Dinos si vendrás a casa de la abuela con nosotros. CD.
f) Explícame quién ha entrado antes aquí. CD.
g) Me enseñó a que afrontara con calma las dificultades. CR.

Ejercicio 6/soluciones

a) No lo creo.
b) No lo sabía muy bien.
c) Mamá lo ha dicho.
d) No lo sé.

Ejercicio 7/soluciones

a) hecha, echa
– Echa la sal en el agua.
b) habría, abría
– Él abría una lata de sardinas.
c) ha, ¡ah!, a
– ¡Ah, qué sueño!
– Iremos a verte después.
d) he, ¡eh!, e
– Tenía hijos e hijas.
– Hoy he trabajado mucho.
e) haber, a haber, a ver
– Voy a ver quién ha llamado.
– Tiene que haber una solución.

Ejercicio 8/soluciones

a) No entiendo como ha pasado ni que ha sucedido.
b) ¡Cuanto tiempo! ¡Como me alegro de verte!
c) Ya sabes quien me lo ha dicho y por que te lo digo.
d) ¿Cuando quedamos? Dime cual es tu día libre.
a) No entiendo cómo ha pasado ni qué ha sucedido.
b) ¡Cuánto tiempo! ¡Cómo me alegro de verte!
c) Ya sabes quién me lo ha dicho y por qué te lo digo.
d) ¿Cuándo quedamos? Dime cuál es tu día libre.

Ejercicio 9/soluciones

¿Cuál es el río más largo del mundo?
El Nilo o el Amazonas. Entre esos dos ríos que atraviesan varios países de África, el primero, y de Suramérica, el segundo, navega el debate sobre cuál es el curso más largo del mundo. Hasta ahora, el Nilo ocupaba la primera posición. Sin embargo, una expedición de científicos ha «alargado» la longitud del Amazonas hasta los 6.800 kilómetros, 100 kilómetros más largo que el Nilo.

LA CARTA

carta1

La carta

Hoy no está muy de moda escribir cartas. Los asuntos urgentes o graves se comunican por correo electrónico, por whatsap,  teléfono, por fax, etc. A pesar de ello difícilmente la carta será sustituida como medio de comunicación interpersonal. A largo de tu vida, seguramente, tendrás que escribir cartas

Las cartas se escriben para contar algo, para hacer peticiones, para felicitar a alguien…; por eso existen diferentes modelos de cartas: personales, comerciales, de condolencia, ( dando el pésame a la muerte de alguien), amorosas, etc.

Estructura de la carta

1. Encabezamiento:

a/Fecha´

b/Saludo

2. Cuerpo: asunto de que trata.

3. Final:

a/Despedida

b/Firma

Ejemplo:

28 de agosto de 2015

Queridos padres:

Ya tenía las maletas preparadas para volver a casa, cuando de repente, ha ocurrido algo que me retrasará unos días. Han matado a don Julián, el farmacéutico, que como sabéis era una buena persona. El pueblo entero está bastante impresionado. Sospechan de su mujer, doña Isabel, y del empleado de la farmacia, un individuo un poco desagradable. Esto está lleno de policías, de periodistas y de curiosos de los alrededores. Hay una animación como no la ha habido en todo el verano.

Si no tenéis inconveniente, me quedo unos días más. Prometo portarme bien y no hacer tonterías. Volveré lo más pronto posible.

Un abrazo de vuestro hijo:

Ignacio

Cómo redactar la carta

a/Para el encabezado:

Querido/a- recordado, estimado, adorado, amadísimo, ¡hola!, ¿qué tal?

b/Para el cuerpo: depende del tipo de carta: personal, familiar, política, etc.

c/Para la despedida:

Un abrazo, te quiere, no te olvida, besos, cordialmente, tuyo siempre, afectuosamente, cariñosos saludos…

ACTIVIDAD.-

deberes

Siguiendo estas explicaciones, escribe una carta dedicada a alguien que quizá ya ha muerto y al que te gustaría decirle cosas que no pudiste decirle (alguien de tu familia, amigos, personas admiradas por ti, etc…)

Utiliza google drive y compártelo conmigo ( ya conoces el correo)

 Aquí te pongo otro ejemplo y la estructura:

El encabezamiento está formado por la fecha y el saludo dirigido al destinatario ( a quien se dirige la carta). Antes de la fecha, también puede figurar el lugar donde escribimos. El saludo será distinto según la relación que tengamos con el destinatario

Barcelona, 3 de abril de 2014

Sr. Director:

Nos hemos alegrado mucho al saber que se ha organizado una escuela de baloncesto en el instituto Miquel Tarradell. Le agradezco mucho que hayan pensado en los alumnos y aprovecho para solicitarle que me admitan en esa escuela.

Confío en no defraudarle ya que yo creo que tengo aptitudes para el deporte y que podré compaginar el estudio y la actividad deportiva. Le aseguro que en la próxima evaluación, en la tercera, voy a mejorar mis resultados y a aprobar todas las asignaturas.

El próximo lunes será el primer día de entreno y me encantaría poder estar allí y poder agradecerle que yo haya sido escogido.

Le saludo atentamente

Nombre y apellido

P.D. Mi número de DNI es:_________________

(F. Aramburu)

Carta a la guapa

Hace 30 años llamó a su puerta. El escritor era un universitario en Zaragoza; ella, una

GUAPA: PASA DE de treinta años que llamaste a la puerta. Es la calle del Canal de Zaragoza, en el barrio de San José. Llamas a una hora criminal para un estudiante nocherniego, las diez de la mañana. Me acababa de levantar y me pillaste recién vestido, con una chaqueta marrón de punto que guardaré durante varias décadas como ­reliquia de aquel instante.

¿Eres un agasajo del azar? Esto lo hemos hablado los dos a menudo, asombrados risueñamente mientras hacemos cábalas sobre el sinfín de casualidades que hubieron de sucederse en la historia de las naciones para que tú y yo nos encontráramos. Abro la puerta del modesto piso de alquiler pensando en que quizá el cartero me traiga un paquete o un telegrama como aquel que tiempo atrás me anunció el fallecimiento de un pariente; pero quien llama es la vida con un obsequio formidable.

Te veo delante de la puerta, la melena ondulada, los ojos de un bellísimo gris azulado, la sonrisa tímida a través de la cual pronuncias, confiésalo, la frase que trajiste aprendida de memoria y que es encantadoramente incorrecta. Vienes buscando nuevo alojamiento. En el que ocupabas hasta entonces, compartido con dos compañeras de tu país, no puedes practicar la lengua española que estás estudiando. Y entras y miras la habitación disponible y decides quedarte. En la convivencia cotidiana, durante varios meses, se va adensando poco a poco, desde la atracción física inicial, esa sustancia que, además de unir cuerpos, une vidas. Para mí es el amor; para ti, die Liebe. Dos formas de expresar lo mismo.

Has de regresar a tu país y a tus estudios en la Universidad de Gotinga. Días antes de tu partida me voy a pasar el fin de semana en mi ciudad natal. Es la despedida. ¿Para siempre?.

Llega la primavera del año siguiente. Has de regresar a tu país y a tus estudios en la Universidad de Gotinga. Días antes de tu partida me voy a pasar el fin de semana en mi ciudad natal. Es la despedida. ¿Para siempre? Recuerdo la mueca mustia de tu cara al pie del autobús. Tienes un rostro tocado por la belleza y me da mucha pena dejarte. Pero vives en Alemania; nos separan obligaciones distintas, además de fronteras y kilómetros de llanura europea.

El lunes, de vuelta en Zaragoza, al entrar en el piso viene a abrazarme tu ausencia. En mi habitación, sobre la mesa, antes de marcharte habías dejado el diccionario español-alemán de tapas amarillas con el que tanto nos divertíamos a altas horas de la noche, yo buscando entre sus páginas, para moverte a risa, palabras picantes de tu idioma. Has dejado asimismo una nota en la que me deseas la felicidad. Entiendo el gesto y entiendo que comporta un ofrecimiento. El dilema es obvio. A un lado, mi posible tesis doctoral sobre la obra de algún poeta clásico, mis costumbres, mi familia, mi círculo de amigos, la coyuntura de un porvenir laboral en esta o la otra ciudad española. Al otro, tú, tus ojos, tu voz, Alemania.

Ignoro, al cabo de más de treinta años, lo que me habría deparado la primera opción. Sé lo que me ha dado la segunda. A veces me pregunto qué forma habría tenido mi vida sin ti. No me respondo. ¿Para qué si no me importa nada la respuesta?

¡Oiga, ladrón!

Fueron apenas dos segundos de madrugada, pero el encuentro con un caco, en su habitación, cambió la vida del autor: casa nueva, hipoteca e hijos.

MI QUERIDO LADRÓN: Ignoro qué será de tu vida ahora. Te conocí sólo un minuto, aunque te vi con precisión dos, tres segundos. Pero has sido, créeme, una de las figuras más influyentes de mi vida. A tu visita debo la mayor parte de las canas que cubren mi cabeza, que florecieron de un día para otro, como dicen que le ocurrió a María Antonieta la noche antes de su decapitación.

En aquel piso de la calle del Tambre, en el sevillano barrio de El Juncal, fuimos pobres como ratas, pero también muy felices. Con poco más de 20 años, Espe y yo probamos la miel de la independencia, aunque más bien habría que decir la cerveza. Porque fueron años de cerveza y rosas. En aquel barrio de viviendas protegidas de los sesenta, casi siempre cerrábamos los bares, pero no era sólo porque nos gustara buscar el calor del amor. Era también porque nuestro piso estaba atiborrado de cucarachas. Y llegar borrachos era la única forma de armarnos de valor, revista enrollada en ristre, para lanzarnos al exterminio.

En aquel piso de la calle del Tambre, en el sevillano barrio de El Juncal, fuimos pobres como ratas, pero también muy felices

De eso hace 15 años. Y desde que cinco años antes había publicado mi primera novelita, no había vuelto a editar nada. Me sentía un verdadero maldito, sólo soñaba con librar al mundo del gran malentendido: cómo podían seguir existiendo sin conocerme. De lunes a viernes, a las cinco de la madrugada, antes de marcharme a trabajar, me levantaba para escribir. Emborronaba folios hasta las ocho, y entonces me ponía el traje de oficina. Desde la habitación donde escribía, que daba a una calle sin salida, escuchaba cada madrugada las conversaciones de los chavales del barrio, que siempre acababan allí la fiesta entre litronas y canutos. Entonces, una madrugada, llegaste tú. El despertador sonó a las cinco de la madrugada. Al apagarlo, sentí en el ambiente del piso en silencio algo extraño. Y lo extraño era que no había silencio. Observé la puerta encajada de nuestra habitación. Y entonces te vi. Vi cómo la puerta se abría, y por el filo aparecía tu cabeza.

Lo recordarás seguro. Me incorporé con brusquedad y grité algo que seguro que no habrás olvidado. Pensarías que era un tipo muy educado. Porque en lugar de gritar qué coño o qué carajo o hijoputa, dije oiga. ¡Oiga!, así, bien fuerte. Echaste a correr y yo te perseguí hasta el sitio por donde habías entrado, la ventana de la cocina. Espe me siguió. Y los dos te vimos descender por una tubería. Bajaste con gran agilidad, y también, por qué no admitirlo, con cierta elegancia. Yo había sido educado en mi reacción, pero Espe fue muy literaria. “¡Al ladrón, al ladrón!”, gritó.

Anduviste no sé cuánto tiempo trajinando por el piso a oscuras antes de que te descubriera. Apenas robaste nada: un móvil viejo y un reloj. Pero sobre todo nos trajiste el miedo, querido ladrón. De un sopapo reventaste nuestros días de cerveza y rosas. En apenas una semana tomamos la decisión: nos mudamos al extrarradio, nos enfangamos con una hipoteca, y al poco vinieron los hijos.

Tendrías que ver hoy mi casa, querido ladrón. Parece un búnker. Pero después de todo, no puedo negarlo: te he cogido cariño. Porque sin ti, probablemente, habría acabado como Jack Lemmon en aquella película. Hoy, sin embargo, conservo a mi mujer y tengo dos hijos, a los que me encanta contarles tu historia. Cuando quieras, dice Espe, estás invitado a casa. Eso sí: por favor, llama antes de entrar.