Lo que te hace de verdad feliz

Kyle Thomson

[Foto: Kyle Thompson]

Wikipedia: La felicidad es un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría. Se entiende en este contexto como un estado de ánimo positivo, la capacidad de abordar una tarea llevándola al término propuesto.  

Pero a ti, ¿qué te hace de verdad feliz? Sincérate o miente, pero huye del tópico. Extensión libre.

  

21 thoughts on “Lo que te hace de verdad feliz”

  1. Lo que realmente me hace feliz es entrar en un gimnasio, vendarme las manos, poner en marcha el semáforo de asaltos y programarlo en asaltos de 3 minutos y en los 20 segundos de descanso, poner la música, saltar, hacer abdominales, y cambiar a flexiones. Una vez hecho este ejercicio 5 veces, me gusta agarrar las pesas de 2 kg y practicar las técnicas frente al espejo y corregir los pasos que no me han salido bien. Después, ponerme los guantes y golpear en el saco es vivir una sensación de libertad, de paz interior y de satisfacción conmigo misma, ya que después de una mañana de entreno acabo rendida y me doy cuenta de que me encanta mi deporte.
    Otra cosa que me hace feliz es pasar un día lluvioso de sofá, peli, manta y con él, quedarme adormilada en su pecho mientras me acaricia el pelo. Vivo entonces una sensación de tranquilidad donde lo único que quiero es que se detenga el tiempo en el momento que me susurra un ‘te quiero princesa’. Entonces te das cuenta de que el amor trata de eso.

  2. Mi casa y mi familia me hacen feliz, sobre todo mi querido hermano David: es un amor. También mis amigos y las personas que me rodean; pero necesito confesarte algo: mi habitación me hace realmente feliz. Y pensarás: ¡Qué estupidez! Pues sí, pero ¿y qué?, ¡no me importa!, ¡me siento feliz!
    Quizás es lo único que tengo bajo mi poder y control y por eso me siento fuerte y capaz. La exigencia de tenerlo todo controlado en mi vida no me hace nada feliz, pero en mi habitación es distinto. Te haré una breve descripción: las paredes son de color violeta, hay una cómoda de color marrón empotrada a una pared, un escritorio y mi querido y precioso armario blanco. También hay una galería, donde suelo salir a pasear y tomar el aire. Parece mi pequeño lugar seguro, donde puedo pensar sin saturarme y sin bloquearme. Me siento tranquila, viva y llena de energía para compartir. Me siento realmente satisfecha cuando escucho mi voz interior y converso conmigo misma; en otros lugares me resulta mucho más difícil poder conseguir algo semejante.
    No sé qué tendrá esa habitación. Todo el mundo que entra en ella siente algo parecido y además me lo hacen llegar siempre, abiertamente y con mucha confianza. Discrepo de los que dicen que la felicidad solo te la puedes dar tú mismo, cosas materiales concretas o personas. Porque yo te digo que un lugar también te la puede dar. ¿Lo quieres comprobar? ¡Pasa, pasa! Estás invitado.

  3. Una de las cosas que de verdad me hacen feliz es acertar cuando hago un regalo. Me siento realmente satisfecha cuando, después de pensar mucho y darle muchas vueltas, me decido a comprar algo para alguien y resulta que le encanta. No es por lo caro o lo barato que sea, sino simplemente porque intento regalar cosas que sé que pueden hacer ilusión al destinatario: un libro deseado, un cedé perdido tiempo atrás, unas flores que sé que le encantan… He de confesar que también me siento feliz cuando me doy mis pequeños caprichos. Cuando estoy desanimada me voy a dar un paseo y me regalo algo, cualquier cosa; entonces veo la vida de otra manera. Siempre funciona.

  4. Quizás reflexionamos sobre ello para valorar sensaciones y experiencias que la vida nos brinda y hacernos ver lo que no nos hace felices, para poder así cambiarlo o afrontarlo de la mejor manera. Me hacen feliz algunas cositas y algunas situaciones en mi día a día; otras, en ocasiones, cuando tengo la oportunidad: viajar a mi pueblo y ver a mi familia y amigos de siempre me produce una sensación -magnificada- de alegría y serenidad que añoro bastante. Me hacen feliz el café por la mañana, la relación que tengo con David, mi pareja, las buenas conversaciones que compartimos y la complicidad y amor mutuo que nos une. Las reuniones con amigos. Disfrutar de un amanecer o un atardecer. La música me estimula, me aporta sensaciones placenteras y me evade en ocasiones del estrés. Hacerle un regalo a alguien y ver su cara. Cocinar. Mi clase de pilates que anima mi espíritu y sienta bien a mi cuerpo. Y para terminar, este proyecto en el que estoy con vosotros, es un reto para mí; sumergirme en él ha sido un gran descubrimiento, llevaba tiempo con ganas de hacerlo y por horarios laborales, era imposible. Por tanto, valoro muchos momentos que me aportan bienestar y no cuestan nada.

  5. Lo que realmente me hace feliz son las cosas pequeñas pero a la vez tan grandes, como una sonrisa en la cara de mis familiares, un momento a solas con mi novia, una noche de fiesta con mis amigos, salir a un campo de fútbol a jugar. La verdadera felicidad se refleja en la felicidad de las personas que son importantes en mi vida.

  6. Para la mayoría de personas la felicidad consiste en conseguir un sinfín de objetivos, tanto materiales como emocionales, con los cuales medir su valía y por tanto, su felicidad. Así pues, el hecho de tener más que otros o simplemente tener tanto como uno ambiciona es motivo suficiente de alegría y felicidad. Por este motivo, la felicidad tiende a ser un estado de ánimo pasajero, que se va columpiando día a día en un balancín llamado deseo. Por otra parte, para los budistas la felicidad emana de dentro de cada individuo y, por ende, no es otorgada por ningún objeto material que se posea. La felicidad es un estado de ánimo que se prolonga en el tiempo, cuya fuente es la serenidad y el autoconocimiento. Finalmente, La ciencia nos indica que la felicidad es producto de las síntesis y recaptación de la dopamina- entre otros neurotransmisores-. Por lo que estar feliz es solo una sensación producto de nuestro cerebro y en menor medida de nuestra mente. Vistas las variables que, a mi parecer, son el origen de la felicidad, puedo decir y sin miedo a equivocarme, que para mí la felicidad es jugar a la PlayStation.

  7. Un día de sol, un día de lluvia, leer, la imagen mi abuela que se ríe sin dientes, entrar en una cama con sábanas limpias, comer regaliz, ir en bicicleta, el olor de la hierba recién cortada, mi mamá cuando me acaricia, yo y mis amigas tomándonos un té, estar sentada en frente a una chimenea, olores que me traen recuerdos, una buena copa de vino, dormir, cruzarme con un gato negro, un niño que juega, el mar en invierno, el mar en verano, quitarme los zapatos, las colinas de mi pueblo, ponerme crema en las manos, mi perro brincando en la nieve, una sonrisa de un desconocido, viajar en tren, escuchar All night long de Lionel Richie, salirme con la mía, ayudar, chupar un cubito de hielo, comer pan, el baile final de la película Dirty Dancing, hundir los pies en la arena caliente.

  8. La felicidad puede estar en todas partes, se trata de encontrarla, agradecer todo lo que tienes, da igual la cantidad: es tuyo. Disfrutarla de la gente de tu alrededor, que gozamos de ese amor recíproco…
    Hay tantas cosas que me hacer sentir feliz… Abre los ojos, todos tenemos motivos aunque perduren los tristes en nosotros; saca provecho de las cosas, que si valoras lo que tienes es suficiente para sentirte feliz. Llega un momento en la vida en que debes alejarte del drama sin motivo y de la gente que lo provoca, de la energía negativa y la queja como modo de expresión, rodeándote de personas que te hacen reír tan fuerte que te olvidas de lo malo. La felicidad como bien algunos sabemos no está siempre, así que cuando goces de ella no dejes escapar ese momento, vívelo como si fuera el último. La vida es demasiado corta, para ser otra cosa, que no sea ser feliz. Vive la vida, aprovecha del presente que es solo tuyo y sé feliz.

  9. Para algunos solo un perro viejo, feo y pulgoso…para mí, un ser que me mira a los ojos y me pide ayuda. Y ayudar al que lo necesita no solo es parte del deber, sino de la felicidad. Esa es una de las muchas cosas que me hace feliz: rescatar a un perro, cuidarlo, quererlo y buscarle un nuevo hogar donde sea respetado y feliz. Otra cosa que me da la felicidad es mi profesión: cuidar a personas discapacitadas, su manera de ver la vida, su energía, su vitalidad…ellos me hacen feliz. Después está el sol, la montaña, la lluvia, las conversaciones interesantes, la gente especial, la buena música… Ser feliz es sencillo, solo hay que dejarse llevar y vivir.

  10. A mí lo que me hace feliz es estar en una celebración, o irme a hacer un picnic con toda la familia. Sin tener ninguna diferencia con nadie. Ahora la gente se obsesiona con el dinero, algo material a lo que antes no se le daba tanta importancia. En aquella época no había nada y las familias se juntaban, y eran felices. Me hacía feliz ver a una familia unida, y era allí donde encontrabas apoyo. A mí me hace feliz ver a una persona sonreír: me muestra realmente que está ilusionada por sus sueños.

  11. La sensación de felicidad la siento cuando logro lo que tanto esfuerzo me cuesta, cuando puedo demostrarme a mí misma que soy capaz de conseguir una y mil cosas propuestas y el conseguir sacar una sonrisa de los más allegados. Esa sensación de felicidad es la que me hace sonreír, la que en ocasiones me pone los pelos de punta y la que hace que se disparen mil endorfinas por todo mi cuerpo. Necesito sentir esa sensación por lo menos una vez al día, si no… no soy persona.

  12. Lo que realmente me hace feliz es ir a ver todos los martes a mi sobrina. Me tiene totalmente encandilada. Soy una de las titas que la miman y consienten pero sin llegar a modificar su conducta por el bien de sus padres. Se me cae la baba cuando después de estar un buen rato jugando (hemos estado en el parque y luego entretenidas en casa con las cocinitas o haciendo algún puzzle) se acurruca a mi lado y vemos algunas fotos, le leo su cuento preferido (cada semana es uno distinto) y me abraza. Mi sonrisa es tan grande que me falta cara. Hay pequeñas cosas que también me hacen feliz: despertarme 5 minutos antes de que suene el despertador, el café de la mañana, ir al gimnasio, dormir la siesta con mi gato, tener tiempo en el día para hacer todo lo que tenga que hacer, la celebración de mi cumpleaños este fin de semana con mis amigos más allegados…

  13. Realmente me siento muy bien cuando hago algo diferente lo habitual. Me hace feliz cuando
    yo paso tiempo con mis amigos, charlamos sobre muchas cosas durante horas y nos olvidamos de los problemas. Más feliz me siento cuando voy en busca de un objetivo, cuando consigo una cosa por la que tengo deseo, cuando salgo de la ciudad o país para irme de vacaciones con mis amigos a vivir aventuras, hacer locuras y a descubrir otras cosas. Me hace feliz sentarme bajo la lluvia en verano, cerrar los ojos y tomar el sol en la playa. Me hace feliz cuando toda la familia se reúne y cenamos y miramos los fotos de nuestra infancia. Me río mucho cuando me veo cómo era antes; tambien cuando mi familia está feliz, cuando ellos no tienen ningún problema. Para mí, es fantástico cuando algo bueno ocurre por casualidad, cuando huyo de la ciudad, de este ruido y por ejemplo, visito un pueblo, cerca de la naturaleza, y respiro aire fresco. Me gusta mucho jugar el cricket, pero desde que he venido aquí, no juego mucho, pero cuando lo hago, me siento muy feliz. Cuando alguien me da sorpresa, cuando veo a una persona que es muy popular, cuando como mi comida favorita, cuando arreglo aparatos eléctricos, y cuando fallo muchas veces pero sigo
    intentándolo; entonces, cuando después de un trabajo muy duro consigo mi propósito, de verdad soy feliz.

  14. El concepto de felicidad es muy relativo. En ocasiones pienso que se identifica con ambiciones e incluso me atrevería a decir que se identifica con intereses.
    También creo que existe la que yo llamo felicidad muerta. La identificaría con esos instantes en los que crees que eres feliz en un corto período de tiempo pero cuando te das cuenta y vuelves a la realidad, ves que realmente eso que crees que te hace feliz, cada vez que lo vives te destroza más por dentro.
    He tenido muchos momentos de felicidad muerta, pero también he podido apreciar en muchas ocasiones la felicidad absoluta. Son espacios en los que me encuentro bien, tengo más energía que nunca y doy el cien por cien de mí. Eso no sería posible sin la ayuda de los niños.
    Creo que las ocasiones donde he podido sentir la felicidad directamente, han sido aquellas en las que he estado con ellos. Tanto si es en un campamento, como si es en casa, con mis hermanos.
    El hecho de ver que me quieren, que se lo pasan bien conmigo, que soy su referente y que aprenden de mí; esos instantes en los que he podido apreciar su inocencia tan sana y tan real, y aprender de ellos al darme cuenta de que en su mundo no existen los prejuicios… esos momentos me llenan más que cualquier cosa y cuando estoy con ellos pienso que estaría hablando, jugando y escuchándolos eternamente.
    Lo mejor de todo es que esa felicidad absoluta nunca desaparecerá, porque los niños son nuestro pasado, presente y futuro, y solo espero que siga siendo así hasta que yo ya no exista.

  15. La felicidad consta de tan solo tres cosas: cincuenta por ciento, nuestra genética; un cuarenta por ciento son actividades intencionadas y tan solo el diez corresponde a que cosas que nos ocurren en nuestro día a día. Nos enseñan a jugar con este modo, a estudiar, a conseguir un trabajo, cumplir un horario determinado, formar una familia, que si los hijos, que si la sociedad. ¿Para qué? Para que seamos felices. Pero seguir tu rutina no te ayuda a ser feliz, estamos en constante búsqueda de ella. Decimos: “Voy a llegar a una meta” y cuando llegamos nos damos cuenta de que no lo somos y queremos más metas.
    Crea tus momentos de felicidad, eso es ser feliz. Piensa en positivo, controla tu mente, no dejes que esta te controle, deja toda la negatividad y sé feliz. Agradece a la vida todo lo que tienes: familia,trabajo, amigos; no te quejes, disfruta de lo que tienes, la vida se hace de momentos.

  16. Lo que me hace de verdad feliz:

    es resolver un problema desde la raíz,
    hablar con la gente, conocer opiniones,
    discutir de política, organizar acciones.

    Viajar por el mundo con poco dinero,
    hacer autoestop es lo que quiero.

    ¿Qué más me gusta? Lápices, colores,
    el arte y la música son importantes factores.
    Beber un vermut a mediodía
    sentir el sol, sentir alegría.
    Quedar con amigos, ir a un bar,
    hacer una fiesta, beber y bailar.

    ¿Qué más? Relajarme, ir sin prisa,
    perderme en el mundo de mi fantasía…
    Aprender idiomas, inventar palabras,
    neologizar la lengua ignorando las normas.
    Escuchar heavy metal -y mejor en directo-
    me hace volar y con la gente conecto.

    A veces me gusta la tranquilidad,
    a veces el ánimo y la actividad.

    Son estos contrarios los que forman el equilibrio,
    el equilibrio que me hace ser lo que soy yo.
    Ser contraste y equilibrio es la raíz,
    es lo que me hace de verdad feliz.

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