THE GREATEST SHOWMAN: ¿EL NUEVO LA LA LAND?

 

Año 2017
Título original The Greatest Showman
Duración 105 min.
País Estados Unidos
Dirección Michael Gracey
Guión Jenny Bicks, Bill Condon (Historia: Jenny Bicks)
Música Benj Pasek, Justin Paul
Fotografía Seamus McGarvey
Reparto Hugh Jackman, Michelle Williams, Zac Efron, Zendaya, Rebecca Ferguson, Diahann Carroll, Fredric Lehne, Keala Settle, Yahya Abdul-Mateen II, Isaac Eshete, Katrina E. Perkins, John Druzba, Shawn Contois, Ethan Coskay, Jamie Jackson
Productora Chernin Entertainment / 20th Century Fox
Género Musical. Drama | Biográfico. Circo. Siglo XIX


Crítica por Maria Senabre

El género musical ha desempeñado un papel destacado en el marco cinematográfico del 2017. En primer lugar, el año se inició con el indudable éxito de la sorprendente y refrescante Ciudad de las Estrellas (La La Land) del joven director Damien Chazelle, una película que posiblemente ha marcado un antes y un después en el mundo de los musicales, aún su amargo desenlace durante los premios Oscar. En marzo se estrenó el remake de Disney La Bella y la Bestia (Beauty and the Beast) protagonizada por la popular actriz Emma Watson. Este año musical ha concluido con el estreno de la película que debía ser el nuevo La La Land: El Gran Showman (The Greatest Showman), cuyo papel principal ha sido encargado a Hugh Jackman, acompañado por Michelle Williams, Zac Efron, Zenadaya, entre muchos otros.

El hype que esta película había creado entre el público, especialmente joven, se podía palpar en el aire. Sólo por su tráiler las expectaciones eran cada vez mayores, y también por el curioso elenco que se había reunido, entre ellos las dos estrellas Disney Zac Efron y Zendaya.

Sin embargo, cuando salí del cine, parecía que había visto una película completamente diferente al resto de todo el mundo.

El Gran Showman no me pareció, en ningún aspecto, candidato a ser un posible musical que superase el nivel de La La Land. Es más, desde mi punto de vista, no se pueden ni comparar, por las distintas razones que expresaré a continuación:

En primer lugar, el transcurso de trama va a 1000 por hora, es decir: los diferentes hechos se desarrollan demasiado rápido, suceden excesivas tramas a la misma vez y eso puede llegar a generar una sensación de estrés y un poco de confusión. Este aspecto me llamó mucho la atención, ya que esta velocidad narrativa llega a ocasionar un efecto de incoherencia entre las distintas escenas.

Acerca de la historia explicada, es notablemente correcta. Aunque, personalmente, no consiguieron ponerme los pelos de punta, algunos puntos de la película logran ser emocionantes y cautivadores, así como la escena donde Kea Seattle interpreta el inspirador tema “This is me”.  Se podría mencionar, además, que la historia del hombre que inventó el entretenimiento en el espectáculo es una buena elección para ser explicada en el cine.

Respecto a unos de los aspectos más trascendentes y característicos del género musical, las canciones y temas compuestos para su BSO original, he de admitir que me han defraudado. Por una parte, se ha de reconocer que las voces que las interpretan los consiguen hacer de manera excelente, gracias al buen elenco que se ha escogido. Hemos podido disfrutar de voces maravillosas como la de Kea Seattle y descubrir algunas sorprendentemente agradables y amenas, como la de Hugh Jackman y Zendaya. Pero por otra parte, y para mí la más significativa, los temas que componen la banda sonora de la película no han alcanzado ser dignos de ser recordados. Por una parte, la mayoría de temas son temas cantados, y no contienen un sello o una marca que los diferencie del resto de los musicales. Las harmonías son sencillas y las melodías muy repetitivas en cada una de las diferentes canciones. Hace falta decir que no hay ningún tema instrumental que utilice las melodías de la película y las desarrolle en las diferentes escenas dramáticas, cosa que me hace afirmar que no han sido capaces de crearlas, algo que consiguió Justin Hurwitz en La La Land. Asimismo, las letras que se interpretan son muy similares las unas a las otras, es decir, se podría escuchar solo una canción y recibirías el mismo mensaje que recibes escuchándolas todas. En definitiva, no son canciones de alta calidad musical, más bien son comparables a las que aparecen en musicales presuntuosos para adolescentes como lo sería High School Musical. Entran muy bien pero la oreja, pero no perduran en la memoria ni tocan la fibra a aquello que nos hace suspirar de emoción.

En conclusión, si buscas pasar un rato entretenido de fuegos artificiales, baile y show, tal vez podrás pasar un rato ameno mirando El Gran Showman. No obstante, si no quieres quedarte indiferente, deseas ver algo nuevo, que consiga mover algo dentro de tí, no recomiendo darle una oportunidad a esta película, que al fin y al cabo, es una más.

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