Ramón Cabrera por Daniel Delgado, B-21

RAMÓN CABRERA

Ramón Cabrera y Griñó, Conde de Morella y Marqués del Ter, fue un militar y político español. Conocido como “El Tigre del Maestrazgo”, fue un destacado líder carlista.

OPINIONES MILITARES SOBRE CABRERA

Para conocer la auténtica valía de Ramón Cabrera como militar, nada mejor que intentar conocer la opinión que de él tenían otros militares, en especial si eran adversarios.

Una de las primeras referencias que se tienen proviene de un oficio del General liberal Rafael Hore, que en junio de 1834, es decir, a los ocho meses de iniciada la guerra, dice:

-”Parece imposible que Cabrera sea criatura humana, respecto a que cuanto alcanza la ciencia militar y la astucia de los hombres más sagaces se ha empleado para sorprenderle, pero todo lo ha hecho vano el atrevimiento del caudillo carlista”.

El reconocimiento a sus méritos militares también se daba entre los militares carlistas, como se puede observar en el escrito que el Conde de España, comandante del ejército carlista de Cataluña, dirigió a Cabrera en octubre de 1838 en el que le decía:

-”Cuento tantos años de general como V.E. de existencia; esto no será obstáculo para que yo ponga con alegría mis tropas a las órdenes de un general victorioso que la Providencia parece haber elegido como instrumento para la ejecución de sus designios”.

CABRERA Y LA PRIMERA GUERRA CARLISTA

Huyendo de un anunciado destierro en Barcelona, se incorporó a las tropas carlistas que habían tomado Morella. A los pocos días de su incorporación su formación le permitió ocupar cargo de secretario de los mandos carlistas, el cabecilla más importante de cuantos permanecían en las partidas del Maestrazgo.

Fue ascendido a coronel en 1834 . La estrategia del ejército liberal fue desde sus inicios extremadamente cruel y feroz, buscando el exterminio de las guerrillas carlistas. Cabrera mantuvo durante los dos primeros años de guerra una actitud de respeto a los prisioneros que iba haciendo en diferentes acciones, a los que liberó hasta en siete ocasiones.En represalia por el fusilamiento de los alcaldes de Torrecilla y Valdealgorfa, el general Nogueras, con la autorización del Capitán General de Cataluña el general Espoz y Mina, ordenó fusilar a su madre, a la que tenían presa desde hacia un año y medio. Tras ello, la guerra se volvió muy sanguinaria.

Ramón Cabrera

Aquest article ha estat publicat en ECONOMÍA, HISTORIA ESPAÑA SIGLO XIX, POLÍTICA, SOCIEDAD. Afegeix a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà Els camps necessaris estan marcats amb *