Aquest curs, un cop més l’alumnat de 6è participa en el projecte de la Cantània a l’Auditori de Barcelona.
Intèrprets
Elisenda Carrasco, Oriol Castanyer i Montserrat Meneses, direcció musical
Adrià Aubert, Marta Gil i Cristina Martí, direcció escènica
Josep Prats, coordinació musical
Josep Maria Guix, composició
Jordi Llavina, poemes
Marc Donat, dramatúrgia
SINOPSI
Després de passar quinze dies a casa la seva àvia Blanca —dues setmanes fantàstiques en què s’ho han passat la mar de bé fent tota mena de coses—, la Clara espera avorrida que la seva mare la vingui a buscar. Però abans, totes dues tindran temps de viure una altra peripècia. A les golfes l’àvia Blanca hi té guardat un marc enorme sense cap quadre, i proposa a la seva neta que travessin el marc… D’aquesta manera, la Clara i la Blanca començaran una última aventura, aquesta vegada dins de les obres d’art, un món màgic i meravellós on s’alteren les distàncies i el temps corre a una altra velocitat.
El “show mapping dance” es un performance mágico. Donde el video y la dance se sincronizan para darle vida al escenario, los movimientos del bailarín y una proyección realizada minuciosamente a medida, da un resultado artístico espectacular, obteniendo un show sorprendente con efectos visuales rompedores.
Esta es una escena de una película de 1965 que nos enseña el poder de la música. Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II compusieron este musical para transmitir el amor por la música a quienes lo escucharan. Incluso te enseñan las notas musicales y cómo componer (canción:«Do-Re-Mi»). Por ello, la película tuvo un éxito inusitado y se ha convertido en una de las más vistas de la historia y uno de los musicales más representados a nivel mundial a lo largo de décadas. Se llama originalmente «The Sound of Music” y nosotros la conocemos como: “Sonrisas y lágrimas”.
Es justo decir que “Do-Re-Mi” está grabado en la mente de la cultura pop; probablemente lo sabías antes de tomar tu primera clase de música. Pero los orígenes de esas sílabas son anteriores a Rodgers y Hammerstein, y no son sonidos arbitrarios.
El origen de las notas musicales data de las primeras décadas del Siglo XI, cuando el monje benedictino Guido d’Arezzo (995-1050), considerado el padre de la música, usó un himno que se solia cantar en las visperas de la celebración de San Juan Bautista, titulado “Ut queant laxis” y es atribuido a Pablo el Diácono.
Ut queant laxis
resonare fibris
Mira gestorum
famuli tuorum,
Solver polluti
labii reatum,
Sancte Iohannes.
“Para que tus siervos puedan hacer resonar a pleno eco lo maravilloso de tus gestas, limpia los labios impuros San Juan”
D’Arezzo tomó las primeras letras de cada párrafo para crear éstas notas. Este himno tenía la particularidad de que a cada estrofa iba subiendo la entonación que se debía realizar, por lo que era perfecto para las intenciones del monje.
Denominó a éste sistema de entonación solmización, y sustituyendo al anterior sistema que nombraba las notas según las primeras letras del abecedario (A, B, C, D, E, F, G).
Más tarde sería denominado solfeo, y fue el primero que elaboró una aproximación a la notación actual, al asignar los nombres a las seis primeras notas y al utilizar la notación dentro de un patrón de cuatro líneas (tetragrama), y no una sola como se venía haciendo anteriormente. D’Arezzo utilizaba éste sistema para la enseñanza de la música y pronto adquirió gran popularidad. Su sencillez hizo que el mismísimo Papa ordenase su introducción inmediata en las escuelas eclesiásticas de música.
D’Arezzo cogió las primeras letras de cada linea Ut, Re, Mi, Fa, Sol, La.
D’Arezzo no quiso dar nombre a la séptima nota siguiendo la tradición que consideraba el “Si” como un tono diabólico (era denominado diabolus in musica).¿Y el “Si”, qué pasó con el? Sería hacia el siglo XVI cuando se añadió esta nota musical. El verso “Santae Johannes” realmente no empieza por “Si” (empieza por “Sol”), pero igualmente fue utilizado como inspiración para dar un nuevo nombre a la séptima nota de la escala, utilizando las iniciales de San Juan (Sán-cte Io-ánnes).
También en éste proceso se añadió una quinta línea a las cuatro que se utilizaban para escribir música, llegando a la forma en que hoy la conocemos, llamada pentagrama.
Después de las reformas y modificaciones llevadas a cabo en éste siglo XVI, las notas pasaron a ser: Ut, Re, Mi, Fa, Sol, La y Si.
¿Y el “Do”? Inicialmente, la nota “Do” se llamó Ut (hoy en día solo se utiliza en alemán y en partituras de canto gregoriano) hasta que en el siglo XVIII se cambió el nombre Ut por “Do”. La razón principal de éste cambio fue que la utilización de una sílaba acabada en vocal favorecía que pudiese cantarse mejor. Quedando asi las notas que conocemos hoy en día: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La y Si.
Veamos tambien una parte del video original en inglés.
Hola soy Efrén, bienvenidos a tod@s al nuevo curso, este año lo pasaremos bien viendo videos y escuchando música aqui en esta sección del “Video de la semana”, y que mejor que comenzar con mucha energía y fuerza, con este grupo de baile koreano llamado “Jerk Family”, a disfrutar…