Monthly Archives: març 2008

El lenguaje científico en la literatura (El Quijote)

LOS BARCOS ENCANTADOS Y LA PEDICULOSIS CORPORIS

Vamos a leer un fragmento del Quijote que narra un paseo en barco que el caballero y su escudero se dan por el río Ebro. En el texto puedes encontrar algunas de las nociones que se tenían en el siglo XVII sobre geografía y cosmografía, mezcladas con supersticiones varias y con tópicos propios de los libros de caballerías como el del barco encantado, uno más de entre los medios de transporte mágicos que pueblan la literatura y los mitos. Ya sabes que, antes de Ryan Air, el viaje ultrarrápido y el vuelo ha sido una de las grandes aspiraciones del ser humano: alfombras mágicas, caballos voladores y pociones teletransportadoras dan fe de ello. Lee el fragmento con atención y responde a las cuestiones que se plantean.

RESUMEN DEL CAPÍTULO:

Don Quijote y Sancho Panza viajan camino de Zaragoza y se topan con el río Ebro; se ofrece ante su vista “un pequeño barco sin remos ni otras jarcias”. En seguida, Don Quijote, llevado por su fantasía caballeresca, interpreta que se encuentra delante de un elemento típico de los libros de caballerías: el barco encantado que se encuentra por casualidad al lado del río o del mar y que transpora por arte de magia -sin que nadie lo gobierne- a un sitio exótico donde el caballero acaba una gran aventura.

Rápidamente, ordena a Sancho embarcar. Este lo hace a regañadientes porque está muerto de miedo. Don Quijote está exultante y cree que, siguiendo el curso del río, han llegado al mar y han pasado la línea equinoccial. Pero la realidad es que el pequeño barco está alcanzando la otra orilla con peligro de dar contra las ruedas de una aceña, y al reparar en ello acuden los molineros, blancos de harina, con varas apropiadas para detener la embarcación. Don Quijote se sobresalta y los increpa y amenaza. Los molineros consiguen detener el barco, no sin que DQ y su escudero se zambullan en el río y el bajel resulte destrozado.

Los textos legales en selectividad

Aquí tienes un texto legal en selectividad.

CUESTIONES PROBLEMÁTICAS

  1. Fíjate en la solución del análisis sintáctico (3.1). La respuesta es más simple de lo que parece.

a la que: complemento indirecto.

los Estados miembros: sujeto.

atribuyen: núcleo verbal del predicado.

competencias: complemento directo.

para alcanzar sus objetivos comunes: oración (proposición) subordinada de finalidad.

sus objetivos comunes: complemento directo de alcanzar.

Los tecnicismos

Hablando de tecnicismos, aquí tienes algunos fragmentos de la conferencia pronunciada por Alberto Gómez Font, director del Departamento de Español Urgente de la Agencia EFE, en el III Coloquio sobre lenguaje y comunicación celebrado en Caracas.

“Tecnicismo es el conjunto de voces técnicas empleadas en el lenguaje de un arte, una ciencia, un oficio…, o cada una de estas voces. Tecnología es el tratado de los términos técnicos o el lenguaje propio de una ciencia o un arte. (…)

Si algo caracteriza al lenguaje científico y al lenguaje técnico es su léxico. El léxico general, el propio de todos los hablantes, puede ser utilizado para transmitir mensajes a todos los que conocen una determinada lengua, y el grado de comprensión de esos mensajes dependerá del nivel de información que posea el receptor , sea lector u oyente. Pero el léxico de un lenguaje especializado no puede ser dirigido a toda la gente y no admite grados de comprensión. Ante un texto escrito en lenguaje científico o técnico tiene más posibilidades de comprensión un novato en el campo correspondiente del saber, que las que tiene un buen conocedor del léxico de la lengua que no sepa nada de la especialidad de la que trate el texto.

(…)

En el lenguaje científico y técnico los vocablos especializados son absolutamente insustituibles y no pueden ser retirados del texto para colocar otros que actúen como sinónimos o casi sinónimos, pues éstos no pueden existir.

La parte esencial de lo que llamamos vocabulario especializado la constituye el léxico científico y técnico. La especialización no se produce por ningún otro mecanismo que pueda afectar al léxico sino por la eliminación de cualquier posibilidad significativa que no sea la deseada en la oportuna utilización del vocablo. El lenguaje especializado exige un significante propio para cada significado. Un texto científico en el que cada noción especializada no tuviera una palabra (un significante) propia sería necesariamente un texto confuso. Sólo los especialistas pueden distinguir con precisión los términos propios de su ciencia, ya que frecuentemente éstos tienen la forma de una palabra del léxico general, pero en el texto científico o técnico tienen un significado unívoco para su empleo especializado. Quien pretenda interpretar el sentido de las voces propias de un campo especializado, sin ser especialista, caerá en una confusión total, pues cometerá el error de tratar esos términos como si fueran palabras de l a lengua general, y la realidad es que no tienen nada que ver con ellos.

El significado de un término científico debe aprenderse de una sola vez. No se consiguen mayores matizaciones ni se alcanza un mejor conocimiento del significado del término por el hecho de que el lector lo encuentre repetidas veces, pues en todas ellas esa palabra deberá tener el mismo significado, y si el lector no la conoce antes de leer el texto, no podrá entender ese texto. Es más, dentro de una ciencia determinada, una metodología nueva puede adoptar un significante ya existente con un nuevo significado que resultará oscuro para el especialista que no conozca esa nueva metodología.

(…)

Los textos especializados son los que contienen un vocabulario que sólo puede comprender un grupo muy reducido de hablantes, y todos los textos sobre ciencias o tecnología son así. Tratar de leer un texto especializado científico o técnico sin ser especialista en el campo correspondiente es casi lo mismo que tratar de leer un texto literario en una lengua que no se conoce. Es posible que el lector no sienta como ajenas a su lengua las palabras que va encontrando, pero finalmente tiene que convencerse de que no está entendiendo nada de nada. En un texto especializado, el lector no especialista no encuentra ningún auxilio en la relación gramatical entre las palabras, sino que más bien sucede lo contrario.

(…)

El científico o el técnico escriben para pocas personas, es decir, únicamente para los que dominan la parcela de la ciencia de la que tratan sus escritos; incluso en las obras de divulgación científica el autor no puede prescindir de los términos propios del lenguaje científico-técnico. Actualmente la exposición científica para un público amplio se hace a base de la colaboración entre los científicos y los periodistas especializados de los grandes periódicos y las grandes agencias de información internacionales. Estos últimos, los periodistas, deben transformar el lenguaje científico en lenguaje periodístico, prestando atención a los niveles de los receptores de esos mensajes, que pueden ser científicos, personas cultivadas o público en general y que pueden variar según los países y las sociedades, precisando cada uno de ellos una determinada forma en la exposición, en los razonamientos y en el lenguaje.

Un nuevo lenguaje técnico: el español de Internet

Alberto Gómez Font

Los abogados en la literatura

Nicolás Guillén estudió Derecho en la Universidad de La Habana durante tres semanas y escribió estos tres poemas agrupados bajo el título “Al margen de mis libros de estudio”, bastante reveladores del desencanto que le llevó a abandonar la carrera y la mediocre vida universitaria. También es reveladora su visión de la figura del abogado / jurista en la literatura. Lee los poemas y responde a las cuestiones que hay a continuación.

AL MARGEN DE MIS LIBROS DE ESTUDIO 

I

Yo, que pensaba en una blanca senda florida,
donde esconder mi vida bajo el azul de un sueño,
hoy pese a la inocencia de aquel dorado empeño,
muero estudiando leyes para vivir la vida.

Y en vez de una alegría musical de cantares,
o de la blanca senda constelada de flores,
aumentan mis nostalgias solemnes profesores
y aulas llenas de alumnos alegres y vulgares.

Pero asisto a la clase puntualmente. Me hundo
en la enfática crítica y el debate profundo.
Savigny, Puchta, Ihering, Teófilo, Papiniano…

Así cubren y llenan esta vida que hoy vivo
la ciencia complicada del administrativo
y el libro interminable del Derecho Romano.

II

Luego, en el mes de junio, la angustia del examen.
Pomposos catedráticos en severos estrados,
y el anónimo grupo de alumnos asustados
ante la incertidumbre tremenda de dictamen

que juzgará el prestigio de su sabiduría…
aplaudid aquel triunfo que el talento pregona,
y mirad cómo a veces el dictamen corona
con un sobresaliente una testa vacía.

Deshojar cuatro años esta existencia vana,
en que París es sueño y es realidad la Habana;
gemir, atado al poste de la vulgaridad,

y a pesar del ensueño de luz en que me agito,
constreñir el espíritu sediento de infinito
a las angostas aulas de una Universidad.

III

¿Y después? Junto a un título flamante de abogado,
irá el pobre poeta con su melancolía
a hundirse en la ignorancia de alguna notaría,
o a sepultar sus ansias en la paz de un juzgado.

Lejos del luminoso consuelo de la rosa,
de la estrella, del ave, de la linfa, del trino,
toda la poesía de mi anhelo divino
será un desesperante montón de baja prosa.

Y pensar que si entonces la idealidad de un ala
musical, en la noche de mi pecho resbala
o me cita la urgente musa del madrigal,

tendré que ahogar, señores, mi lírica demencia
en los considerandos de una vulgar sentencia,
o en un estrecho artículo del Código Penal…

ACTIVIDADES

  1. Identifica la estructura métrica de los poemas.
  2. ¿Qué aspectos de la vida universitaria, de la carrera de Derecho y de sus salidas profesionales rechaza Guillén? ¿Te parece una visión tópica? Presta atención a la adjetivación y coméntala.
  3. ¿En qué versos compara el poeta el lenguaje jurídico con el lenguaje poético?
  4. Una de las características del lenguaje jurídico es el abuso de los gerundios. Busca el verso en el que el poeta ridiculiza este uso gramatical.

El lenguaje jurídico según un jurista

Ricardo Villa-Real Molina es el autor de un Diccionario de términos jurídicos y de unas interesantes reflexiones sobre la problemática del lenguaje jurídico.

Lee y comenta sus palabras.

Desde pequeño me impresionaron los libros de Derecho. Sin comprenderlos, me llamaban la atención por su grosor, ausencia de dibujos y letras abigarradas.
Mi etapa de estudiante y de profesional del Derecho me hizo desentrañar y descubir un lenguaje técnico con características propias.
Como todo lenguaje científico debe ser preciso y exacto para evitar equívocos. Son los textos jurídicos cauces de seguridad que se expresan de manera explícita, apelando a las normas jurídicas. La imperatividad de la Ley está presente en ellos. La diversidad emana de su historia. Latinismos que hunden sus raíces en el Derecho Romano y arcaísmos que evidencian el lento caminar de la ley.
Este lenguaje, expresión de la ley y cauce de la Sociedad, se ha venido mostrando oscuro y críptico, dificultando la comprensión e impidiendo la comunicación.
Este estilo jurídico, común en toda Europa, está siendo abandonado para romper la incomunicación que tanta inseguridad produce. La «claridad» es necesaria en todos los textos, pero en los jurídicos es inexcusable. La ritualidad confiere gran monotonía a estos textos, pero si se redactan evitando tecnicismos equívocos, resultan claros en la expresión de los hechos, las argumentaciones y las resoluciones. También la rutina es un lastre que asfixia a la expresión.
Sobre las estructuras complejas, deben prevalecer las breves y ordenadas. Las palabras arcaicas que no sean tecnicismos, deben ceder el paso a las de uso común, porque los juristas no podemos olvidar que no escribimos sólo para técnicos y especialistas, sino también para el ciudadano.
Los condicionamientos del lenguaje jurídico no pueden servir de justificación. Para algunos la obscuridad puede ser una coartada, porque no interesa que se comprenda lo que no tiene justificación. El texto oscuro no plantea problemas a su autor y puede ser el mejor medio de mantenerse en la antigualla permanente. La actitud academicista y pontifical se protege con los textos ambiguos, porque el lenguaje ininteligible, repetitivo, lleno de ambigüedades y de verdades a medias puede ser la propia justificación. ¿Cuántos profesionales del Derecho utilizan el lenguaje que apoyado en la Ley transmita a la Sociedad la idea de esperanza en la Justicia?
Es necesario modificar este lenguaje, modernizándolo y adaptándolo a la Sociedad que es la destinataria de las normas.
Sirva este Diccionario como fuente de información y de precisión para las nuevas generaciones. Que las palabras y estructuras brillen por su claridad.
En el continuo uso del discurso, debemos facilitar el conocimiento de los términos jurídicos, su comprensión, la claridad comunicativa, la precisión fuera de la equivocidad y ambigüedad que provoquen la inseguridad jurídica.”

RICARDO VILLA-REAL MOLINA

La parte contratante de la primera parte…

Probablemente, la parodia más famosa del lenguaje administrativo se la debemos a los hermanos Marx y a su diálogo surrealista en “Una noche en la ópera”. Groucho se dispone a fichar al tenor Ricardo Baroni (Zeppo). Por eso se “entrevista” con su representante (Harpo), para discutir el contrato…

Disfrutadla. Y comentadla. Prestad atención a las características de los textos administrativos que salen reflejadas en el texto. Fijaos también en los procedimientos humorísticos de los hermanos Marx; ¿se parecen  a los que utiliza Mihura? 

Mihura se valía del humor para arremeter contra los tópicos y estereotipos de la sociedad burguesa, en Tres sombreros de copa usaba el humor de caracteres, el de situación y el lingüístico. ¿Los hermanos Marx también?

[kml_flashembed movie=”http://www.youtube.com/v/AuAJzvyEATE” width=”425″ height=”350″ wmode=”transparent” /]

– Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh?
– No, eso no está bien. Quisiera volver a oírlo.
– Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.
– Esta vez creo que suena mejor.
– Si quiere se lo leo otra vez.
– Tan solo la primera parte.
– ¿Sobre la parte contratante de la primera parte?
– No, solo la parte de la parte contratante de la primera parte.
– Oiga, ¿por qué hemos de pelearnos por una tontería como ésta? La cortamos.
– Sí, es demasiado largo. ¿Qué es lo que nos queda ahora?
– Dice ahora… la parte contratante de la segunda parte será considerada como la parte contratante de la segunda parte.
– Eso si que no me gusta nada. Nunca segundas partes fueron buenas. Escuche: ¿por qué no hacemos que la primera parte de la segunda parte contratante sea la segunda parte de la primera parte?

Dos textos periodísticos

Aquí tenéis dos textos periodísticos. Tienen en común que sus protagonistas son personajes públicos ampliamente conocidos de la prensa “amarilla”. Sin embargo, el tratamiento periodístico que reciben en los dos textos es absolutamente distinto puesto que se trata de dos géneros periodísticos diferentes. Léelos, realiza las actividades propuestas y coméntalos en el blog.

 

Algunas historias con titulares

El titular de prensa tiene unas características lingüísticas específicas que, en muchas ocasiones, propician la ambigüedad. Valgan como muestra los ejemplos de “lapsus calami” de Morderse la lengua entre los que hay bastantes titulares.

huelga

José Antonio Millán recoge en su blog otro ejemplo de ambigüedad. Echar una ojeada a los titulares de prensa del planeta es un ejercicio que Internet a puesto a nuestro alcance a golpe de clic. Resulta un ejercicio curioso saber qué es noticia en distintos lugares del planeta y cómo se explica con la gramática, esencial y reveladora a la vez, de los titulares. Curiosea por las páginas de titulares y si encuentras alguno que peque de ambigüedad o contenga errores o revele prejuicios, compártelo aquí.

ENLACES:

Textos periodísticos en selectividad

El género periodístico que más aparece en selectividad es el artículo de opinión, un tipo de texto “fronterizo” puesto que puede adoptar modos de elocución muy diferentes (narración, descripción, exposición, argumentación…) y que, en muchas ocasiones, es un texto ensayístico.

Este texto periodístico pertenece a la convocatoria de septiembre de 2007 y compartía cartel con un poema de Blas de Otero.

Ponte a prueba y comenta su tipología y dificultad.

Los textos legales y administrativos en selectividad

Desde hace unos años, la presencia de este tipo de textos es habitual en selectividad. Para ponerte a prueba, desde aquí podrás descargar los ejercicios y comentar las dificultades que plantea esta tipología textual tan alejada normalmente de tus lecturas.

Esta es la opción B del examen de junio del 2006-2007. Aquí puedes consultar el examen completo y las soluciones.

texto legal en selectividad