En el pasado muy pasado, cuando ocurría una desgracia, por ejemplo una inundación devastadora, o una epidemia muy mortal, se decía que era un castigo de Dios, o se decía que era culpa de determinados colectivos que habían pactado con el diablo.

Actualmente no se menciona a Dios, ni al Diablo. Ellos no dirigen el mundo. Ahora con frecuencia se culpa al Cambio Climático. Antes se abusaba culpando a Dios o al demonio. Y ahora hacemos lo mismo con el clima.

Ahora también tenemos unos culpables más concretos. Los culpables más señalados empezando por los más generales: Los agentes de la geopolítica, especialmente las grandes potencias y las grandes tecnológicas. El “buenismo” de la izquierda, y la inmigración según la derecha,

En las regiones que quieren ser más autónomas, se culpa al gobierno del estado.

Y siguiendo con los culpables. ¿Quiénes son los culpables del vandalismos protagonizado por la juventud, y padecido por Barcelona y otras ciudades?. ¿Quién?.

Y ya en el terreno individual. La culpa del fracaso es del individuo o de los otros. Los que se culpan a si mismos, acostumbran a cambiar, a esforzarse y a triunfar.