DIFÍCIL CONVERSAR, IMPOSIBLE DEBATIR.
Cuando tu interlocutor generaliza demasiado, o dice con frecuencia: “En todas partes cuecen habas”,.
ya puedes pensar, que posiblemente le faltan ganas de debatir y seguramente le falta base para hacerlo.
!Por tanto, evitar la discusión, la mejor opción¡…
Se evita la discusión y se consigue una cierta armonía, con preguntas u opiniones empáticas y abiertas. Por ejemplo: ¿Cómo te sientes cuando escuchas las noticias?
Resumiendo: Hay conversaciones, derivadas de la vagancia y de la ignorancia, en las que nada cobra importancia.
Y hay conversaciones que como los matrimonios, ” o duran toda la vida o acaban bien”. Espero que entiendas la ironía. ¡A lo que voy!..
Voy a simplificar: Es difícil conversar con esa persona que piensa, que a todos los españoles nos va más la fiesta que el trabajo, que llevamos dentro el flamenco y que gritamos demasiado. Y especialmente es difícil conversar con los atrincherados, con esos que han abrazado la idea de la exclusión y de la desigualdad: “Nosotros primero”. !Sexistas, clasistas, racistas!..
Y muy especialmente, es muy difícil conversar con esos, que solo escuchan a los de su cuerda, que solo leen los diarios de su burbuja, que solo ven lo que refuerza sus convicciones. ¡Difícil conversar, imposible debatir!
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