Jueves, 11 de abril

Temas

Pero, a partir de esa figura real, la obra cobra unas dimensiones que trascienden ampliamente la anécdota del fracaso y la muerte de un escritor mediocre. La obra va a convertirse en una parábola trágica y grotesca de la imposibilidad de vivir en una España deforme, injusta, opresiva, absurda; una España donde, según Valle, no caben la pureza, la honestidad ni el arte noble.
La peregrinación de Max Estrella es “un viaje al fondo de la noche”. Max desciende a los abismos de la ignominia, de la injusticia, de las miserias de toda índole. Y no sabemos si lo que lo mata es el frío, el hambre, el alcohol, o su corazón cansado, o si el dolor por el espectáculo que le rodea.
(Varios críticos han coincido en ver en la obra un “descenso a los infiernos”, parodia de la Divina Comedia. En su “peregrinación infernal”, Max va acompañado por don Latino, como Dante iba acompañado por el poeta “latino” Virgilio. En la escena XI exclama: “Latino, sácame de este círculo infernal”. Y luego afirma: “Nuestra vida es un círculo dantesco.” Pero, en todo caso, el infierno de Dante se ha trasladado a Madrid.

En la obra podemos encontrarnos con dos temas que van indisolublemente unidos:

a. El problema del individuo.-Sin duda, uno de los puntos de atención de Valle en su obra es la reflexión sobre la “condición humana”. Esta reflexión la lleva a cabo de dos maneras:
§ Por un lado, centrándose en Max, que aparece caracterizado como un héroe que se enfrenta a un destino trágico que le llevará a la muerte.

§ Por otro lado, aparece la figura de Latino, representando al hombre sin moral, al hombre que es capaz de sobrevivir, incluso, en los infiernos.

b. El problema de la sociedad.- Pero a partir de los individuos concretos que protagonizan la obra, Valle nos ofrecerá en Luces de Bohemia una amarga reflexión sobre la sociedad española de su tiempo:
“España es una deformación grotesca de la civilización europea” (Escena XII)


La crítica social de Valle no se dirige contra individuos, clases o colectivos concretos, sino que es una queja total contra toda la vida nacional. En la obra aparecen criticados y esperpentizados grupos sociales de distinta índole: el mundo artístico bohemio absurdo e inútil (los modernistas), los políticos corruptos (el ministro), los policías brutales, las agrupaciones paramilitares, los periodistas al servicio del poder, los poetas fracasados, la burguesía (los comerciantes), las prostitutas y los borrachos. En definitiva, la España que aparece en la obra es una multitud que vive como puede, hundida en la miseria moral y económica:

“En España el mérito no se premia; se premia el robo y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo” (Escena XIV)


En este panorama social tan terrible hay algunos personajes que destacan por su humanidad y por su heroísmo en el vivir: Max (en algunos momentos), la familia de Max, la madre del niño muerto y el anarquista catalán.

Los personajes (ver fotocopia)

En Luces de Bohemia aparecen más de cincuenta personajes a los que Valle-Inclán describió de la siguiente manera:
“Son enanos o patizambos que juegan una tragedia”

Estos personajes proceden de todas las clases sociales, culturales o morales, pero todos ellos presentan dos rasgos comunes:
§Según Alonso Zamora Vicente todos tienen en común el hecho de “participar en el mismo desfile de gentes sin suerte, sin alientos ni futuro”.
§La gran mayoría de estos personajes son presentados por Valle de forma esperpéntica, aplicándoles las técnicas de deformación que hemos visto ya. Sin embargo, unos pocos escapan a la caracterización deformada para adquirir una importante talla humana (la familia de Max, el preso, la madre del niño muerto).

Max Estrella

Valle construye a su protagonista dotándole de una gran complejidad, hasta el punto de ser, a veces, contradictorio. Algunas de las características que definen al personaje son:
§Noble grandeza.- Así lo describe en algunas acotaciones (escena I –p. 42-, escena II –p. 50- ). Esta grandeza viene apoyada por su ceguera (poeta ciego al igual que Homero), ya que el autor nos lo presenta con la capacidad de “ver” lo que los videntes no pueden ver.


§Comparación con Cristo.- Max Estrella sufre en sus carnes un día de “pasión”, al igual que Cristo:
·Es sometido durante toda la obra a un constante expolio de sus pertenencias.
·En la escena IX realiza un brindis con Rubén Darío y Latino que puede recordar a la Última Cena.
·En la escena XIII un clavo del ataúd araña su sien como si fuera una corona de espinas.


§Conciencia crítica ante la injusticia social y solidaridad con los humildes y oprimidos (escenas VI y XI). Este es un aspecto muy contradictorio de su personalidad. Podría decirse que se produce una cierta evolución ideológica a lo largo de la obra.
·Inicialmente solo aparece preocupado por su situación personal (escena II). Más adelante formula su mala conciencia por su despreocupación social (escena IV).

·Los encuentros con el preso (escena VI) y con el niño muerto (escena XI) le obligan a darse cuenta de la realidad.

· Pese a esa toma de conciencia, vuelve a mostrar su cara más egoísta al aceptar el dinero del ministro que luego se gastará en champán, a pesar de saber que su mujer e hija pasan hambre.

§Aunque hayamos hablado antes de una cierta evolución ideológica, lo que realmente define al personaje es la contradicción, la desconexión entre lo que piensa y lo que hace:

·Critica la corrupción política, pero acepta una pensión vitalicia de su amigo el ministro.

· Se compadece del dolor de la madre del niño muerto, pero se acaba convirtiendo en verdugo de su mujer y su hija.

§ Sistemática degradación en el transcurso de su vida dramatizada:

·Estafa de Zaratustra.

· Engaño de Latino.

· Encarcelamiento.

· Venta de su dignidad al ministro.

· Robo de la cartera por Latino.

Incluso después de la muerte, el autor sigue despojándolo de su dignidad:

· Su muerte es confundida con una borrachera (escena XII).

· Después, su muerte es confundida con una catalepsia (escena XIII).


Latino de Hispalis

Es el personaje más esperpéntico de toda la obra.  Cínico, parásito, desleal y canalla, apenas hay en él un resto de dignidad. Es el bohemio golfo que se arrima, como un perro, al bohemio heroico, al que no duda en adular, burlar y rober. Es Claudinita quien lanza sobre él la más dura acusación: “¡Este hombre es el asesino de papá” (XIII).

Según Zamora Vicente, algunos datos biográficos de Alejandro Sawa son usados por Valle para
construir este personaje, de manera que constituya la “otra cara de la moneda”.


Latino es la cara oscura de Max, el punto de vista anclado en la realidad mezquina y miserable de la España del momento.


El personaje colectivo

El resto de los personajes podríamos tratarlos como un colectivo con el que pretende reflejarnos el panorama social de la España de su época. En ese personaje colectivo podemos hacer una serie de grupos, según el tratamiento que reciban del autor:


§
Las víctimas.- Están tratados con gran ternura y comprensión. A veces los sitúa al nivel de héroes trágicos.

§ Personajes en los que se mezcla la ternura y la sátira (las prostitutas, los modernistas, los borrachos., sepultureros, don Filiberto, etc…).- Son gentes humildes y vulgares, víctimas de la miseria social y moral de la época, pero no intentan salir de ella y la aceptan con resignación. No son luchadores.
§ Los degradados.- Son los más criticados por el autor: el ministro, Zaratrusta, los representantes de la policía, la política y el capital.
Luces de bohemia está ,pues, protagonizada por toda una colectividad, y con esta elección del personaje colectivo, Valle- Inclán entronca con una tradición literaria preocupada por lo social: Quevedo, el Lazarillo, el Quijote, Baroja…
La magistral caracterización de los personajes (directa en las acotaciones, indirectas en los diálogos) utiliza una variada gama de recursos literarios (descripciones zoomórficas, personificaciones, metonimias, metáforas, sinestesias…), dotando a las figuras de una plasticidad cercana al expresionismo.
Importante es también su nominación. “Máximo Estrella” es el esplendor superlativo de la fama (“Estrella Resplandeciente” le llama don Latino en la escena IX), rebajada por la desgracia que evidencia su apodo, “Mala Estrella”; “don Latino de Hispalis” muestra su vacua pedantería ya desde el nombre, que es, además alusión a su papel de Virgilio en este esperpento dantesco. Los motes de algunos personajes del lumpen muestran la ironía del autor- “la Marquesa del Tango”, “el rey de Portugal”-. Notable es el empleo de diminutivos con valor de sátira aplicados a los representantes del poder oficial:  capitán “Pitito”, “Serafín el bonito”, “Dieguito”. En otros casos, tras el apelativo esperpéntico se alude a personajes reales. tras “Zaratustra” está el librero Pueyo, por ejemplo.

Quant a ROSA MARIA POY RODA

Profesora de Literatura castellana (INS Priorat)
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