Ramón del Valle-Inclán, Luces de bohemia (contenidos PAU)
La estética de Valle-Inclán: de lo bello a lo feo, de lo sublime a lo grotesco y a lo deforme. Parodia de la decadencia histórica, social, moral e intelectual de la España de la época. Teoría del esperpento. La figura trágica de Max Estrella. Función de los personajes secundarios y simbolismo de sus nombres. Tiempo y espacios de la obra.
El teatro español anterior a 1936
Conviene recordar las particulares circunstancias que en toda época rodean al género teatral. Como espectáculo pesan sobre él unos condicionamientos comerciales muy fuertes. De ahí que, al iniciarse el S. XX, la escena española se reparte, de manera desigual, entre una dramaturgia oficial e inmovilista, que goza de la aceptación del público burgués que frecuenta y financia los teatros, y otra de carácter innovador, casi exclusivamente representada en círculos minoritarios.
Dentro del teatro que triunfa comercialmente se han señalado tres corrientes: el teatro poético, el teatro cómico y la comedia burguesa.
Frente al anterior surgen figuras que intentan, de acuerdo con el teatro que se hace en Europa, renovar la escena española. Miguel de Unamuno y, sobre todo, García Lorca y Ramón María del Valle-Inclán serán los tres autores que, pese a que sus obras tampoco han estado presentes con la asiduidad que su valor exige, conseguirán crear unas formas dramáticas que sirvan de adecuado vehículo estético a la problemática contemporánea.
Ramón Mª del Valle-Inclán. Vida y personalidad
Biografía
Ramón María Valle Peña (nombre real) nació en Villanueva de Arosa (Pontevedra) en 1866. Inició estudios de Derecho en Santiago, pero, antes de acabar la carrera, su inquietud aventurera le impulsó a marcharse a Méjico (1892). En 1893 regresó a España, frecuentando los ambientes bohemios, las tertulias y los cafés del Madrid de finales de siglo; en una de estas tertulias se produjo el altercado a raíz del cual perdió un brazo.
Su fama va creciendo, tanto por su arte como por multitud de anécdotas de su vida excéntrica. En 1907 se casa con la actriz Josefina Blanco ( se separa de ella en 1933). En 1916 está como corresponsal de guerra en el frente francés y se declara aliadófilo. Ese mismo año, se crea para él una cátedra de Estética en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, pero Valle se aburre y la deja. Su dedicación a la literatura es absoluta y no le detienen las privaciones que sufre con su familia.
Más adelante participó en las protestas contra la Dictadura del general Primo de Rivera (fue encarcelado en 1929) y, al proclamarse al Segunda República, en 1931, fue nombrado miembro del Consejo Nacional de Cultura y, posteriormente, director de la Academia Española en Roma. En 1935, aquejado de cáncer, regresa a Santiago de Compostela donde muere en enero de 1936, poco antes de comenzar la guerra civil
Las tierras de Méjico, su Galicia natal y el Madrid bohemio serán los tres enclaves geográficos y ambientales de su obra literaria.
La figura humana y literaria de don Ramón María del Valle-Inclán posee un perfil originalísimo. Su aspecto físico (manco, con largas barbas de chivo, melenas, lentes quevedescos y capa española) era inconfundible. Fue Valle, en palabras de Ramón Gómez de la serna, “la mejor máscara a pie que cruzó la calle de Alcalá”. También su vida fue una suma de excentricidades y actitudes sorprendentes, siempre en rebeldía contra la banal mediocridad. Tras “ese disfraz” se oculta, de un lado, un violento inconformismo y , por otra parte, una entrega rigurosa a su trabajo de escritor en permanente persecución de nuevas formas.
La evolución ideológica del autor es inversa a la mayoría de los escritores de la Generación del 98. Por sus orígenes y sensibilidad, se mostró desde un principio declaradamente antiburgués. Su aversión a la civilización burguesa, que considera mecanizada y fea, y su repulsa del liberalismo, le llevan a ensalzar los viejos valores de aquella sociedad rural arcaizante en la que se había formado. Y así, hacia 1910, se declara “carlista por estética”.
A partir de 1915, dará un giro radical: se sigue oponiendo a lo mismo, pero ya no desde un tradicionalismo o conservadurismo idílico, sino desde posiciones revolucionarias. Sus declaraciones en este sentido se hacen más frecuentes desde 1920 (fecha de publicación de Luces de bohemis). Se enfrentó de modo viruelnto con la Dictadura de primo de Rivera. En 1933 ingresa en el partido Comunita, aunque, por otra parte, también existen testimonios de cierta admiración suya hacia Mussolini.
Producción literaria
Valle fue novelista, poeta y dramaturgo, y en muchos casos resulñta difícil trazar una línea divisoria entre los géneros que cultiva. Dos rasgos fundamentales podrían señalarse como característicos de toda su obra:uno, la ruptura total con la estética realista burguesa, y otro, una marcada y consciente teatralidad. En todos los géneros se observa una singular evolución, paralela al cambio ideológico señalado anteriormente: de un Modernismo elegante y nostálgico a una literatura crítica, basada en una feroz distorsión de la realidad.
Entre sus obras narrativas señalaremos el ciclo de las Sonatas (1902-1905) y Flor de santidad (1904), cimas de la prosa modernista; la trilogía La guerra carlista (1908-1909) y, sobre todo, Tirano Banderas (1926) y un nuevo ciclo de novela histórica muy personal titulado genéricamente “El ruedo ibérico” (1926-1936), que dejó incompleto al morir.
Cultivó también el ensayo estético en La lámpara maravillosa (1916) y el reportaje en La media noche (1917), defensa de la causa aliada en la primera contienda mundial, así como la poesía (Claves líricas, 1930).
La obra dramática de Valle-Inclán
Su producción dramática es, como señala Ruiz Ramón, “una de las más extraordinarias aventuras del teatro europeo contemporáneo”.
Entre las distintas clasificaciones que del teatro de Valle se ha hecho, la más interesante es la que agrupa sus obras en ciclos:
a) Ciclo modernista– Estas obras iniciales están basadas en un esteticismo decadente al margen de la realidad. Destacamos entre otras:
Cenizas (1899), reelaborada en 1908 bajo el título El yermo de las almas; El marqués de Bradomín (1906); los dos poemas dramáticos en prosa “Tragedia de ensueño” (1903) y “Comedia de ensueño” (1905), incluidos en Jardín umbrío; Cuento de abril (1910) y Voces de gesta (1911).
b) Ciclo mítico– Partiendo de una Galicia real, de su paisaje y sus gentes, Valle-Inclán construye una imagen del hombre y del mundo que no es histórica sino mítica e intemporal. Nos presenta un universo casi primigenio en el que fuerzas elementales, como el mal, la irracionalidad, la violencia y, sobre todo, “la avaricia, la lujuria y la muerte”, rigen la existencia y el destino de los protagonistas: hidalgos arcaicos, mendigos, seres tarados, marginados y violentos.
Destacamos “Comedias bárbaras”, trilogía formada por Águila de blasón (1907), Romance de lobos (1908) y Cara de plata (1922); El embrujado (1913) y Divinas palabras (1920).
c) Ciclo de la farsa– El autor plasma aquí un espacio escénico situado en un S. XVIII versallesco, también ahistórico y tamizado por el modernismo. De algún modo se preanuncia el “esperpento” que va a presidir las siguientes obras.

