. Apuntes complementarios sobre el asunto, la estructura y el tipo de narrador
Asunto y estructura
La obra aparece publicada en Madrid en dos partes, la primera en 1605 y la segunda en 1615. Las múltiples ediciones en los primeros años demuestran el éxito rotundo de la obra, que no se ha dejado de publicar desde entonces. Ha sido traducida a todos los idiomas de cultura.
El libro está encabezado por unos textos preliminares, la Tasa, el Testimonio de erratas y los Permisos reales que son evidencia de una censura encubierta.
A continuación aparece la dedicatoria al Duque de Béjar, bajo cuya protección y patrocinio se publicó la obra.
En el prólogo, Cervantes desarrolla, bajo la apariencia de una conversación con un amigo, diversas interpretaciones y comentarios sobre su obra. En él, tras una aparente extrema humildad (tópico de la “captatio benevolentiae”), podemos detectar la satisfacción y seguridad del autor ante su obra, especialmente por su originalidad creativa. Afirma allí el propósito con el que compone su novela.
Unos poemas, marcadamente críticos, humorísticos e irónicos con las novelas de caballerías enmarcan el comienzo y el final de la Primera parte.
– Primer parte (1605) EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA
| ESQUEMA ESTRUCTURAL DE LA PRIMERA PARTE | |
| Primera parte (capítulos del I al VIII) → Primera salida (D. Quijote solo) a partir del capítulo II// La segunda salida se inicia en el capítulo VII (junto a Sancho) | |
| Segunda parte (cap. IX al XIV)→ Se inserta la Hª de Marcela y Grisóstomo (n. pastoril) | |
| Tercera parte (c. XV al XXVII)→ Se inserta la Hª de Cardenio y Luscinda (n. sentimental) | |
| Cuarta parte (cap. XXVIII al LII)→ Se insertan la Hª del curioso impertinente (n. psicológica) y la Hª del cautivo (n. morisca) | |
Asunto: El hidalgo manchego don Alonso Quijano, llamado el Bueno, enloquece leyendo libros de caballerías y, con el nombre de don Quijote de la Mancha, y su viejo caballo Rocinante, se lanza por la Mancha guiado por nobles ideales: deshacer entuertos, proteger a los débiles, y merecer a Dulcinea (que es una labradora, Aldonza Lorenzo, idealizada por él). En una venta que imagina ser castillo, se hace armar caballero entre las burlas del ventero y de las mozas del mesón. Libera a un muchacho a quien su amo está azotando por perderle las ovejas (pero apenas se marcha prosigue la paliza). Apaleado por unos mercaderes, un conocido lo devuelve a su aldea. Mientras guarda cama, el cura y el barbero le queman la mayor parte de sus libros.Ya repuesto, convence con promesas a Sancho Panza para que lo acompañe como escudero en sus aventuras: para ello, le promete el gobierno de una ínsula. Juntos lucharán contra unos gigantes, que son son otra cosa que molinos de viento; arremeterán contra unos rebaños de ovejas que, en la imaginación de don Quijote son ejércitos; el caballero da libertad a unos criminales, que luego le apedrean, etc… Sus amigos, el cura y el barbero, salen en su busca y lo traen engañado a su pueblo, metido en una jaula.
– Segunda parte (1615) EL INGENIOSO CABALLERO DON QUIJOTE DE LA MANCHA
La aparición del Quijote de Avellaneda en 1614 aceleró la publicación de esta segunda parte. En los 74 capítulos de que consta se narra la tercera salida de don Quijote, con un recorrido más amplio (desde La Mancha hasta Barcelona, y regreso a casa). Esta segunda parte está centrada en las andanzas de los dos protagonistas, sin narraciones independientes.
Asunto: Don Quijote sale otra vez acompañado de Sancho, quien, en una ocasión, intenta hacerle creer que una rústica que viene montada en un asno es Dulcinea encantada. Atravesando Aragón, llegan a los dominios de unos duques, que se divierten a su costa. Mandan como gobernador de una “ínsula” (que no es sino una aldea) a Sancho, quien da pruebas de un excelente sentido común; pero cansado de los sinsabores del poder (o de pesadas bromas organizadas por los duques) se vuelve con don Quijote. Tras otras peripecias, van a Barcelona y allí el caballero es vencido por el Caballero de la Blanca Luna (su amigo el bachiller Sansón Carrasco), quien le impone como castigo regresar a su pueblo. El caballero, física y moralemnte derrotado, vuelve a su casa y, al poco tiempo, muere consciente de su anterior locura. Mientras, el bueno de Sancho procura animarlo proponiéndole una cuarta salida pero esta vez como pastores, como personajes de una novela pastoril.
| DIFERENCIAS ENTRE LA PRIMERA Y LA SEGUNDA PARTE |
| . Título |
| . Poemas iniciales y finales que no aparecen en la 2ª parte |
| . 1ª Parte: estructura compleja y relatos intercalados// 2ª parte: mayor sencillez estructural+ No aparecen historias intercaladas |
| . 1ª parte: dominio de la aventura// 2ª parte: mayor importancia de lo psicológico |
| .1ª parte: visión grotesca, ridícula del protagonista- D. Quijote confunde realidad y ficción// 2ª parte: Visión más humanizada y comprensiva del protagonista + D. Quijote distingue la realidad: son los demás los que le confunden |
| .1ª parte: D. Quijote y Sancho apenas se influyen// 2ª parte: “Quijotización” de Sancho y “Sanchificación” de don Quijote. 1ª parte: dominio del humorismo// 2ª parte: mayor peso del pesimismo y la melancolía |
NARRADOR
Destaca en el Quijote el original punto de vista narrativo: Cervantes, en un moderno ejercicio de distanciamiento, finge haber hallado casualmente unos manuscritos del historiador árabe Cide Hamete Benengeli que relatan la historia de don Quijote y Sancho, limitándose él a traducirlos. Pretende de esta manera, mediante el recurso del “manuscrito encontrado”- típico de los libros de caballerías-, dar la impresión de que los hechos que narra no han diso inventados por él, sino que ocurrieron realmente.
Ya de entrada, Cervantes juega continuamente con la figura del narrador. Éste no sabe cuál es el nombre real del personaje ¿Quijada, Quijana, Quesada, Quijano…? A partir del capítulo IX se nos dice repetidamente que el autor del Quijote es un historiador arábigo, Cide Hamete Benengeli, autor ficticio que ha escrito la historia en árabe, por lo que debe ser traducida al español por un morisco que, además, se permite el lujo de intervenir o de retocar el texto. Este juego de narradores permite a Cervantes distanciarse de lo que está escribiendo, lo que facilita los juegos de humor, la parodia y la ironía.
Por otra parte Cervantes introduce también “la literatura dentro de la literatura”. Así, aparecen en el Quijote valoraciones y comentarios sobre la propia obra de Cervantes, además de referencias despectivas, en la segunda parte, al Quijote de Avellaneda.