Alternativas al cepillado dental después de comer

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Mantener una correcta higiene bucodental es crucial para salvaguardar nuestra salud bucal y prevenir ciertas enfermedades. Lavarse los dientes es una práctica que hemos de integrar en nuestro día a día desde pequeños. Además, es una actividad fundamental para tener una buena higiene bucodental.

Higiene bucodental: Lavarse los dientes después de las comidas

De todos es sabido que es muy importante lavarse los dientes después de haber ingerido alimentos. Cada vez que comemos, cientos de partículas de los alimentos se quedan entre nuestros dientes y encías, generando placa dental y, por tanto, bacterias corrosivas una vez que dichos restos de alimentos comienzan a descomponerse.

En ese momento de descomposición es cuando aparecen las bacterias, muy perjudiciales para nuestra higiene bucodental. Una higiene dental deficiente no elimina dichas bacterias y deja nuestros dientes y encías a merced de problemas como la gingivitis o la periodontitis.

¿Hay alternativas al cepillado dental?

Aunque no hay nada más efectivo que una buena rutina de cepillado dental después de las comidas, lo cierto es que con el ritmo de vida que llevamos en ocasiones es complicado lavarnos los dientes tanto como nos gustaría.

Por ello, existen algunas alternativas al cepillado dental que pueden ayudarte en estos momentos. Recuerda que no se trata de sustitutos, sino de recomendaciones de emergencia que no sustituyen al cepillado dental ni tienen tanta eficacia como éste.

  • Chicle sin azúcar. Se recomienda porque mascar chicle estimula la producción de saliva, la cual ayuda a eliminar restos de comida de la boca. También es un gran aliado para mejorar el aliento tras las comidas.
  • La manzana. Esta fruta cuenta con numerosas propiedades que son buenas para nuestro organismo. Para la higiene bucodental, morder manzanas ayuda a limpiar los espacios interdentales y las encías. También aumenta la producción de saliva y su contenido en ácido málico favorece el blanqueamiento dental.
  • El agua. Beber grandes cantidades de agua después de las comidas no solo nos mantiene hidratados estimulando nuestro organismo sino que disminuye los ácidos que se producen en la boca después de comer.

Como decíamos, se trata de pequeños consejos que nos pueden salvar alguna que otra situación de emergencia en la que no podamos dedicar el tiempo suficiente a una correcta limpieza bucal.

Consecuencias de una mala higiene bucodental

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La higiene bucodental es muy importante para prevenir enfermedades que pueden acarrear graves consecuencias. El pasado mes de junio la propia Asociación Asturiana de Higienistas Bucodentales (Hides Asturias) alertó de las consecuencias a largo plazo que tiene no mantener una correcta higiene bucodental, aprovechando el Día Mundial del Higienista Bucodental.

¿Qué puede pasar por una mala higiene bucodental?

Aumenta el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, aparecen problemas bucodentales como periodontitis, gingivitis, caries, entre otros. Aún así, también afirmaron la existencia de cierto positivismo al comentar que muchas personas se ponen en manos de profesionales para llevar a cabo una buena rutina de higiene bucodental.

Hábitos higiénicos y dietéticos

Hides Asturias también quiso hacer hincapié en estos hábitos, esenciales para crear una rutina sana. En este sentido, se combina llevar una dieta equilibrada y saludable, junto a una correcta rutina de lavado dental.

De hecho, mantener una correcta higiene bucodental evita desembocar en malestares de boca de los que, a veces, la única solución es extraer definitivamente las piezas dentales. Una visita regular al dentista evita llegar hasta este punto, pudiendo así prevenir enfermedades y salvar piezas, que al fin y al cabo es lo que nunca podremos volver a recuperar.

La mejor rutina de salud bucodental es cepillarse los dientes después de cada comida y, al menos una vez al día (antes de dormir, por ejemplo), dedicar más tiempo a una limpieza más profunda. Para ello, realizar un cepillado interproximal, usar hilo dental y limpiar la lengua con un limpiador lingual es básico para extraer el máximo posible de bacterias de la boca. También, añadir que el uso de un irrigador es muy práctico para llegar a las zonas de la boca menos accesibles para el cepillo.

Si ahora mismo buscas prevenir patologías o te preocupa algún aspecto de tu salud bucodental, no le quites importancia. Acude a un especialista que pueda determinar las causas de tu problema y ayudarte a solucionarlo de la forma más eficaz posible.