Monroe’s Cafè

Monroe’s Cafè, Mollet del Vallès, dijous 5 d’agost del 2010, 12.25 h. del migdia

Espai escènic
Asseguda en una cadira d’acer i de fusta massissa, de color roure, amb mig biquini (l’altre mig, el tinc entre els dits), un cafè amb llet en tassa “è il caffé”, un cendrer de vidre que, de moment, no utilitzaré, una caixeta (metàl·lica, verda, de Voll-Damm Doble) de tovallons que agraeixen la meva visita i l’esbós de la introducció de l’Antologia

Un pardal encuriosit (afegeixo un aclariment: un pardal més aviat afamat) s’ha col·locat sobre el respatller d’una de les altres tres cadires buides de la meva taula, observant com omplo el pap. Els seus menudíssims i suplicants ulls s’han posat “de genolls” davant meu. Ens hem comunicat visualment: li he ofert un bocí de pa de motlle (això sí, sense formatge), i ell, tot i la seva ambigua fragilitat, l’ha agafat d’una revolada del terra i ha fugit rabent, content com unes pasqües.

Carme Ramilo i Martínez

http://danielamarquezb.blogspot.com/

Els mots que podreu llegir a continuació estan dedicats a una persona molt especial, la meva tieta…

EL SENDERO

Acompañada por la melancólica y enternecedora banda sonora de la película El piano, vuelvo a pensar en ti. Y no sabes cuánto me cuesta tener que escribir estas líneas para una ocasión tan triste. Me hubiera gustado haberte podido regalar un poema o un relato y poder mirarte a los ojos en ese instante y decirte cuánto te quiero y cuánto te agradezco todo lo que te has preocupado siempre por mí. Estas líneas también representan el sentimiento hacia ti de todas las personas que, como yo, han tenido el inmenso placer de haberte conocido.

Siempre he creído que los seres queridos se mantienen en la inmensidad del infinito, no se difuminan nunca en la nada, siempre y cuando nuestra memoria los recuerde, y a ti, es más que evidente que somos muchos y muchas los que te recordamos y te recordaremos, porque nos has llegado muy adentro, por tus palabras tiernas en momentos difíciles, por tu sonrisa más sincera ante nuestras ilusiones y ante nuestras alegrías, por tu capacidad de observar sigilosamente, con sensibilidad, como nos encontrábamos quienes te rodeábamos: si estábamos bien o si necesitábamos un abrazo tierno que nos hiciera sentir la persona más rica, espiritualmente hablando, del mundo. Y tú, indudablemente, nos hacías sentir así.

Mientras desde el alma te escribo estas líneas, las lágrimas se niegan a alejarse de mis pupilas, por mucho que les suplique que lo hagan. Únicamente hay una fuerza interior que me ayuda a continuar moviendo mis dedos sobre el teclado del ordenador: tu recuerdo.

Sé que tú, desde donde te encuentres, necesitas ver como todos y cada uno de tus seres queridos miramos hacia el futuro, como continuamos caminando por el sendero de la vida, y, desde alguna estrella fugaz, nos continuarás mandando sonrisas.

Siempre estarás en nuestros corazones y lo sabes!

Un beso enorme!

Para ti, Paca Martínez Mimoso, una persona extraordinariamente especial !
Para ti!

3 agost 2010