Education and creative potential

Si reconocemos los problemas de la gente creativa y comprendemos las razones que los albergan, veremos que no es tan difícil trabajar con ellos. El maestro verdaderamente creativo no trabaja para mantener su status o alcanzar una posición de poder; no tiene ningún deseo de ser director o subdirector. Él trabaja para vivir consigo mismo: la libertad para crear es su mayor recompensa. A veces preferirá trabajar solo e imprimir su propio ritmo de trabajo. La mente necesita un período de incubación, un período de inactividad, para fraguar las ideas. Dado que la creatividad requiere una mente divergente, podemos esperar que el maestro creativo expresará ideas que difieran de las nuestras y de las prácticas docentes ratificadas por los años.

E. P. TORRANCE Education and creative potential. University of Minnesota, 1963.

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