- Temas abordados desde la lírica petrarquista o italianizante- Complementaremos los apuntes esenciales con otra fuente.
- Introducción a Garcilaso de la Vega.
GARCILASO DE LA VEGA (1501-1536)
BREVE NOTA BIOGRÁFICA
De noble familia, nació en Toledo hacia 1501. Su corta vida se desarrolla durante la primera parte del reinado de Carlos I. Fue defensor de la causa del emperador, incluso frente a los comuneros castellanos. Se casó en 1525, pero al año siguiente conoció a Isabel Freyre, una de las damas portuguesas de la emperatriz, de la cual se enamoró. Pero ella se casó en 1529, lo que produjo una grave crisis sentimental a Garcilaso. Isabel murió de sobreparto en 1533. Su amor imposible y el dolor por la muerte de la dama dejaron profunda huella en sus poemas.
En 1532 fue desterrado a una isla del Danubio y después a Nápoles por haber asistido al matrimonio secreto, no autorizado por el emperador, de un sobrino suyo. Su estancia en Italia fue decisiva, pues allí se relacionó con importantes humanistas, leyó y estudió a los autores clásicos y escribió sus mejores versos. Murió en 1536 en Niza, como resultado de una acción militar en Provenza.
LA PLUMA Y LA ESPADA
Garcilaso ha pasado a la posteridad como prototipo del caballero renacentista, en la línea del modelo propuesto por Castiglione en El cortesano. Armonizaría en su persona el viejo ideal de las armas y de las letras: soldado, cortesano y poeta. A las características de la nueva poesía, ya citadas cabe añadir, por lo que se refiere a Garcilaso:
a. Europeísmo, que solo se adquiere fuera de España. Con breves trazos nos habla en sus versos de los pueblos más poderosos de Europa: Francia, Alemania, Italia.
b. Laicismo absoluto. De todos los poetas españoles de los siglos XVI y XVII es el único que no escribió ningún verso de asunto religioso.
c. Amor intenso a la naturaleza. Los elementos naturales aparecen por primera vez en la poesía española. Pero no la refleja de forma real, directa, sino pasada por el tamiz de su sensibilidad culta, elegante y el profundo amor. El resultado es una visión refinada y humana.
LA OBRA DE GARCILASO
Fue preparada para su edición por su amigo Juan Boscán y publicada en 1543. Es relativamente breve:
.algunas muestras de poesía tradicional de cancionero. Como todos los autores de su época, cultivó este tipo de poesía con un lenguaje plagado de antítesis y paradojas. Aún no aparece la influencia de Petrarca. Por ese motivo sus primeros poemas están centrados en el dolor amoroso y no se menciona la naturaleza ni en general el mundo exterior. La influencia de Ausias March está muy presente en esta primera etapa.
.la “Oda a la flor de Gnido”
.una epístola en verso dirigida a Boscán,
.dos elegías,
.tres églogas,
.cuatro canciones,
.cuarenta sonetos.
Esta reducida obra poética contiene, sin embargo, lo esencial en cuanto a géneros, temas, motivos, métrica, lengua, etc., de la poesía posterior.
Los sonetos garcilasianos significan la definitiva aclimatación de esta estrofa en la literatura española. Son generalmente de índole amorosa, algunos próximos aún al estilo y tópicos de la lírica de cancionero, otros portadores ya de la nueva sensibilidad renacentista. En esta misma línea pueden considerarse sus canciones.
Las elegías, por su parte, descubren una influencia directa de los clásicos y una actitud estoica ante los sucesos desgraciados, no exenta, sin embargo, de un cierto vitalismo optimista.
Las églogas, junto a algunos sonetos, representan la culminación del talento poético garcilasiano. La égloga es una composición bucólica en la que varios pastores dialogan sobre determinados temas, generalmente amorosos. Pese a su numeración, la Égloga II fue la primera que Garcilaso escribió. Es la más extensa y la única de las tres que presenta una acción dramática. En la Égloga I, escrita en segundo lugar, intervienen dos pastores, Salicio, que lamenta los desdenes de Galatea, y Nemoroso, que llora la muerte de Elisa. El poeta se desdobla en estos dos personajes: en el primero encarna los desdenes de su amada, y en el segundo expresa la honda ternura y el dolor por su muerte.
Si bien otras composiciones la superan en perfección técnica, la Égloga I representa la cumbre de la poesía de Garcilaso por su lenguaje poético, la suavidad de sus emociones y por la sencillez de sus versos.
La Égloga III, posiblemente la última composición escrita por el poeta, describe un paisaje del Tajo, bellamente idealizado, al que acuden diversas ninfas que tejen en ricas telas algunas escenas mitológicas. Termina con un diálogo de los pastores Tirreno y Alcino, que cantan la belleza de sus amadas, Flérida y Filis.
GARCILASO EN LA POESÍA ESPAÑOLA
La personalidad literaria de Garcilaso de la Vega impuso la adaptación definitiva en nuestra literatura de todas las innovaciones métricas traídas de Italia. Por ejemplo, la lira fue la estrofa en la que se escribieron las obras más elevadas de nuestra lírica: la poesía de Luis de León y Juan de la Cruz. Lope de Vega aludió a su poesía contra los excesos verbales de la poesía de Góngora. También lo hizo Quevedo, que utilizó a Garcilaso para atacar con sus versos a Góngora.
En el siglo XVIII se editó su obra para proponerla como modelo contra la degeneración de la poesía culterana.
A través de Gustavo Adolfo Bécquer, Garcilaso llega a los poetas contemporáneos. Pedro Salinas, uno de los máximos representantes de la Generación del 27, titula uno de sus libros principales La voz a ti debida, verso de Garcilaso, y Rafael Alberti proclama su admiración en su obra Marinero en tierra:
yo sería su escudero;
que gran caballero era (…)
